PREGUNTAS PARA PENSAR JUNTOS
 ¿Se puede enseñar historia reciente?
 ¿Se debe enseñar historia reciente en
la escuela?
 ¿Qué historia enseñar?
 ¿Cómo?
¿SE PUEDE ENSEÑAR HISTORIA
RECIENTE?
La mayoría – no todos – los problemas de su
enseñanza son los mismos que los de su
producción, ya que no se puede enseñar sino
un conocimiento medianamente estructurado y
consensuado por la comunidad académica.
OBJECIONES MÁS COMUNES
 No hay suficiente “distancia temporal”
 Procesos no “acabados”
 El historiador y el docente están implicados;
no se puede ser “objetivo”
 Hay demasiadas (o demasiado pocas) fuentes
Sobre la “distancia temporal”
 La historia es la “ciencia del pasado”, entonces
la pregunta es: ¿cuánto tiempo tiene que pasar
para que algo sea considerado “pasado”? O
también ¿cuándo empieza el “presente”?
 Varias denominaciones: historia de “nuestro”
tiempo; del tiempo que vivimos. ¿Quiénes? A
iniciativa francesa, “historia del tiempo presente”
(François Bédarida)
 Historia reciente: “próxima al sujeto que la
hace”; es una historia “contigua” ¿pero cuánto
tiempo? ¿5 años? ¿10 años?
 Historia del mundo actual: la historia
contemporánea ha quedado “desactualizada”,
pasaría lo mismo con el concepto de actual:
¿actual para quién?,¿desde cuándo?
 Historia inmediata: no más de una década;
perspectiva que no sobrepasa el
acontecimiento. Creada por el periodismo de
investigación: Jean Lacouture: “La historia
inmediata”, colección de libros sacada por este
periodista en 1963. Biógrafo de De Gaulle, Ho
Chi Minh, etc.
 Historia del presente: no un presente
cronológico, entonces, ¿qué concepto de
presente?
Una historia QUE SE HACE PRESENTE; QUE
ESTÁ HOY AQUÍ. No necesariamente
ocurriendo … “por presente histórico nunca
debe entenderse un período sino una
sensibilidad y unas preocupaciones
vigentes”. J. Aróstegui
ESTE CONCEPTO DE PRESENTE:
 No es cronológico, porque ¿cómo definiríamos el
presente cronológicamente? ¿Qué marcaría la frontera?
No puede ser tomado como un período más.
 No es un momento entre el pasado y el futuro, sino un
presente cargado de pasado, un presente extendido. El
campo de experiencia y el horizonte de expectativas.
Reinhardt Koselleck. Temporalidad compleja.
 El “calado” del pasado y del futuro es distinto según la
edad.
Generación activa: la que posee el máximo de recursos
sociales e ideológicos en un momento histórico como
para imponer la hegemonía de sus concepciones.
 Trata de rescatar la dimensión de coetaneidad entre
todas las generaciones vivas. Los hombres viven con
distintas edades una historia común.
 Se asimila al concepto de historia vivida
marcada, en general, por un hecho que
conmueve la vida social. En Europa los
primeros trabajos rondaron el tema del nazismo,
del fascismo, del holocausto, de la guerra civil
española o de la inmediata posguerra. La historia
reciente es hija del dolor. Percepción subjetiva
del tiempo.
Por eso, para nosotros, la historia reciente se
define a partir de la dictadura o de los años
pre-dictadura.
 Todo lo dicho echa por tierra el viejo concepto
positivista de que la historia se ocupa del pasado; el
presente extendido difumina el pasado.
 Por otra parte, toda mirada sobre el pasado se hace
desde el presente; no hay otra posibilidad psicológica y
culturalmente hablando. La historia no es la ciencia del
pasado sino, como decía Marc Bloch, la ciencia de los
hombres en el tiempo. Cuando el historiador estudia
cualquier tiempo, lo pone en relación con su pasado y su
futuro.
 Además, si no es posible estudiar científicamente el
presente, ¿cómo se sostienen la sociología, la
economía, la ciencia política y otras?
Sobre los procesos “no acabados”
 Desde el punto de vista de la historia como
disciplina, todo proceso lo es, en la medida en que
su perspectiva cambia a medida que transcurre el
tiempo. ¿No había mujeres en la edad media antes de
que la historiografía de las últimas décadas las
“descubriera”; ¿no había vida privada ni sensibilidad en
otras épocas? Estas son preguntas nuevas sobre un
tiempo que parecía acabado.
 Cuando el historiador sabe “el final” de los procesos,
¿esto no condiciona su mirada? ¿No existe la tentación
de explicar acontecimientos desde sus efectos
posteriores?
Sobre la subjetividad
 La nueva epistemología es clara: siempre se mira
desde un lugar, desde un contexto. No existe una
cosa como la verdad absoluta para la ciencia. La
verdad de la ciencia es siempre provisoria.
 La mirada del investigador “contamina” lo que estudia, a
veces, incluso, lo produce.
Toda investigación científica está expuesta a la
subjetividad. Por ello, el científico debe tomar
resguardos: explicitar sus fuentes, sus métodos, sus
hipótesis, sus pruebas, sus conclusiones; exponer sus
resultados a la discusión pública, contrastar con otras
miradas; estar dispuesto a rever y aun a abandonar su
interpretación.
¿Cuál es el tipo especial de subjetividad que implica la
historia y en especial, la historia reciente?
 En todos los casos, el historiador está
expuesto a proyectar su mirada sobre lo que
estudia. Si es un fenómeno alejado en el tiempo,
corre el peligro de que esta proyección distorsione
el encuentro con ese “otro” lejano del pasado.
El anacronismo es el riesgo de subjetividad que
plantea el estudio de un pasado – pasado.
 Cuando se trata del presente extendido, los riesgos
son distintos. No es un “otro” el que nos
aguarda para ser mirado, somos nosotros, los
vivos.
Está claro que la interferencia de la subjetividad es
fuerte; nuestras emociones, nuestros recuerdos,
están ahí.
¿Cuál es el riesgo específico de producir
o enseñar la historia reciente?
 Confundir historia y memoria: las dos son
representaciones del pasado, pero son distintas.
• La memoria es, fundamentalmente, un proceso
de elaboración de sentido sobre el pasado.
Se aplica tanto a lo privado como a lo público,
ámbitos difíciles de discernir, porque lo social
impregna y a veces preforma la memoria
privada.
• Maurice Halbachs
a) Memoria individual
b) Memoria colectiva: de grupos, por ejemplo
sindicatos, instituciones, etc
c) Memoria social: integra memorias colectivas.
Es difusa e inaprensible, poco conceptualizada.
Hoy se considera plural: pugna de memorias.
Hay memorias fuertes y memorias débiles.
• Es selectiva. No retiene ni significa “todo”. El
olvido es parte de la memoria. No confundir lo
“no dicho” con el olvido. “Anamnesis”: la vuelta
de lo reprimido. Ejemplo: la dictadura. A veces se
“olvida” porque no se puede elaborar.
 No mantener una distancia crítica entre la
memoria del historiador o del docente y la
historia.
 Manejar la propia memoria o la de otros como
si fuera historia, no contrastarla con la
producción historiográfica.
La distinción entre historia y memoria es
fundamental para el historiador y el docente
 ¿Qué quiere decir “distancia crítica” entre
ambas?
a) Manejar la memoria como fuente, es decir,
como punto de partida para la historia y no como
verdad o punto de llegada. Contrastar su
idoneidad como toda fuente. Ser consciente de
su influencia y explicitar las condiciones de
producción personal y colectiva
b) Ponerla en perspectiva; contextualizarla dentro
de un proceso y con “otras memorias”. Tener en
cuenta las perspectivas del otro. Dificultad de
hacer esto en procesos traumáticos para la
sociedad (Caso Eichman y Hanna Arendt en “La
banalidad del mal”)
c) Distinguir entre el compromiso profesional y el
compromiso cívico. Muchas veces pueden
coincidir; otras no. Como docente o como
investigador, el compromiso es dar cuenta de la
mayor cantidad de variables en la complejidad de
un proceso, un hecho, una situación. El deber
cívico puede significar defender una de estas
variables. Ambas son opciones personales. Este
es un campo de tensiones difíciles e incómodas
¿Se debe enseñar?
 Ante todo, es una demanda social. La escuela
no puede estar ajena.
 La sociedad exige conocimiento, respuestas,
certezas; llama al historiador, espera algo del
docente. Si respondemos con el silencio, solo se
oirán otras voces. La alianza entre el que
produce conocimiento y el que lo enseña es
imprescindible.
 Los niños están en medio de una convergencia
o lucha de memorias que no incluye SU
memoria. La escuela es el lugar de
transmisión cultural de saberes y valores; en
ambos terrenos debe acercar a los alumnos a la
historia reciente.
En el terreno de los saberes, reforzando
la alianza y el diálogo con la producción
historiográfica; marcando la distinción
entre historia y memoria, apoyando la
reflexión crítica.
En el terreno de los valores,
contribuyendo a construir una sociedad
más plural, más democrática, asentada
sobre la verdad y el respeto al derecho y
a los derechos.
QUÉ HISTORIA ENSEÑAR
Afirmar la especificidad del saber
histórico. La historia no tiene el monopolio
del pasado pero es una forma específica
de su elaboración. Analítica, reflexiva,
trata de mostrar estructuras subyacentes
en los hechos y las relaciones humanas.
Contextualiza, explica, formula hipótesis.
Su argumentación no puede ir más allá de
las pruebas que presenta. Debe estar
dispuesta a la contrastación y la crítica.
 La historia tiene aspiración de verdad; la
memoria, de fidelidad.
 Historia y memoria no son iguales, pero
tampoco antitéticas. La historia es una forma
especial de memoria, sujeta a las reglas de
un oficio.
 La historia del presente ofrece una
oportunidad magnífica para mostrar cómo se
hace la historia: qué peso tiene el punto de
vista de los historiadores y de los propios
actores; cómo los documentos no presentan
una verdad indiscutible.
Por el hecho de estar escritos también tienen un
contexto de producción, por lo que es necesaria
la investigación exhaustiva, la prueba
fundamentada, la discusión de los argumentos.
Y también, de enseñar a pensar
históricamente.
¿CÓMO MANEJARSE EN EL LABERINTO?
 La escuela puede recibir otros relatos libros,
películas, documentales más o menos
académicos, textos de investigación periodística,
testimonios vivos, visita a museos, pero debe
distinguirlos de la enseñanza de la historia
 Hoy existe una multiplicidad de producciones
de toda índole y felizmente, también
historiográficas: recopilaciones documentales,
obras de historiadores, cursos, foros y debates
académicos al alcance de los docentes.
 No temer introducir lo controversial en el aula,
que ayude a formar una cultura de convivencia
distinta para las nuevas generaciones.
Luchar contra la tradición de la escuela
como un lugar de unificación del relato del
pasado. Dar lugar a las memorias
plurales.
Sin embargo, no todo da igual, en tanto la
enseñanza está fundada en valores.
Hay algunos “innegociables”. Comprender
no es justificar.
CAMPO DE TENSIONES
Debemos elegir qué transmitir a la
generación que nos sucederá.
Vinculado con el proyecto de hombre y de
sociedad que cada uno de nosotros tiene.
Historizar lo vivido a través de la
investigación histórica, sujeta a reglas,
expuesta a contrastación y debate.
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¿se puede enseñar historia reciente?