TDAH
Que es?
Es un trastorno del desarrollo con síntomas de desatención, es decir,
dificultad para mantener y regular la atención de forma continua en
las actividades que se realizan; y de hiperactividad, donde los niños
desarrollan una intensa actividad motora, se mueven continuamente,
sin que toda esta actividad tenga un propósito. Los niños que sufren
este problema suelen carecen de autocontrol, presentando una
conducta impulsiva
Hay tres subtipos de TDAH: Tipo inatento, Tipo Impulsivo- hiperactivo
y Tipo combinado.
Síntomas:
Los niños y adolescentes deben tener 6 o más de los
siguientes síntomas, persistentes durante por lo menos 6
meses hasta el grado que se vuelva desadaptativo e
inconsistente con el nivel de desarrollo.
Desatención:
•A menudo no logra prestar atención cercana al detalle. Comete
errores por descuido.
•A menudo tiene dificultades para sostener la atención en tareas o
juegos.
•A menudo no parece escuchar cuando se le habla directamente.
•A menudo no continúa hasta el final y no logra terminar las tareas.
•Tiene dificultades para organizar tareas y actividades.
•Evita o le desagradan las tareas que requieren esfuerzo mental
sostenido.
•A menudo pierde las cosas necesarias para las tareas o actividades.
•A menudo se distrae fácilmente con estímulos externos.
•A menudo se le olvidan las actividades diarias.
Hiperactividad-impulsividad:
•A menudo se encuentra jugando con las manos o se
retuerce al estar sentado.
•Tiene dificultades para permanecer sentado cuando se
le requiere hacerlo.
•A menudo corre o salta excesivamente en situaciones
inapropiadas.
•Tiene dificultades para jugar en silencio.
•A menudo está en movimiento como si estuviera
“impulsado por un motor”.
•A menudo habla excesivamente.
•A veces responde sin tino antes de que se le hayan
terminado de preguntar.
•Tiene dificultades para esperar su turno.
•A menudo interrumpe o es intrusivo con otros.
Comorbilidad: Ansiedad, Depresión, Dificultades de
lectura, Serios problemas de escritura, Problemas con el
sueño.
Coeficiente intelectual normal o superior,
Colegio: Interrumpen las explicaciones del profesor, no
dejan trabajar a sus compañeros y hablan de manera
continuada con afán de llamar la atención. No hacen los
deberes y provocan peleas entre los compañeros. Se
sienten mal cuando se tienen que relacionar con otras
personas, ya que suelen ser irritables y siguen con
dificultad las normas.
Casa: Desobedecen a sus padres, no los escuchan e
incluso pueden
llegar a ignorarlos completamente.
Cómo se evalúa?
El diagnóstico es fundamentalmente clínico.
Se basa en la información porporcionada por:
•Historia clínica: Información detallada de los padres,
otros familiares y la escuela.
•Exploración neurológica, auditiva y oftalmológica:
Necesarias para descartar otros padecimientos que
producen inatención o hiperactividad.
•Los estudios de Rayos X e Imagen (Resonancia
Magnética de cráneo y Tomografía axial computarizada)
así como el electroencefalograma, aportan poco al
diagnóstico de TDAH y más bien son útiles para descartar
otros diagnósticos.
•Exámenes de laboratorio en sangre, ayudan para
detectar intoxicación por plomo o trastornos de la
glándula tiroides.
•Instrumentos psicológicos.
Qué podemos hacer?
•Sentar al niño cerca del maestro, de tal forma que este
pueda dar una retroalimentación continua y tener un
monitoreo cercano del alumno. Ellos requieren
retroalimentación específica y más frecuente que los
demás.
•Hacer las labores académicas divididas en unidades
de trabajo breves, con el fin de disminuir el exceso de
imposición en la atención del niño.
•Pedir al niño que repita las instrucciones, para estar
seguro de que las entendió y además, cuando sea
posible, alternar diferentes tipos de asignaturas.
•Canalizar la actividad física del niño en tareas
productivas a través de “ayudas al profesor” (monitorias).
•Utilizar diferentes formas para reforzar al niño, estas
deben ser variadas y se deben rotar frecuentemente
para evitar el aburrimiento o la saciedad.
•Proveer la mayor estructura posible (Reglas, monitoreo y
retroalimentación de los adultos mientras el niño lo
aprende).
•Comunicar al niño que se espera de él, asegurándose
de que las reglas estén claras y manteniendo una
comunicación abierta con él. Adviértale las
consecuencias de una conducta no aceptable o
esperada y déle retroalimentación por el trabajo y la
conducta acordados.
•Ayudarle a organizar el material, de tal forma que sea
comprensible para él, muéstrese abierto y dispuesto a
aceptar algunos cambios en las tareas y en la estructura
del día, alternando períodos de actividad y reposo.
•Proveer y manejar estrategias de enseñanza, creativas e
interactivas que motiven y mantengan la atención del
niño.
•Enfocarse en lo positivo (Trate de descubrir los talentos y
habilidades del niño).
•Mantener la atención y la disciplina: Reglas claras y
breves, recompense la conducta de poner atención,
refuerce la obediencia.
•Auto monitoreo del niño: Por medio de un sistema de
señales o claves, haga saber al niño cuando es necesario
el auto monitoreo. Identifique la conducta a monitorear.
•Advierta las consecuencias de la conducta.
•Tiempo fuera para que el niño retome su autocontrol.
•Control de proximidad: Acercarse al niño a menudo,
tocarle el hombro, darle una mirada, golpear con el dedo
sobre el escritorio son formas efectivas de llamar su
atención, que él reconocerá y le ayudarán a desarrollar
autocontrol.
•Claves preventivas: Cree una clave que indique al niño
que se debe detener antes de que la conducta
inadecuada se inicie.
•Consecuencias negativas para reducir una mala
conducta, sin embargo si se usan con frecuencia pueden
llevar al niño a la desmotivación y la pérdida de
efectividad de la medida.