Semiología
Universidad Pedro de Valdivia
Dra. Ximena Valdés
 Aprender
a evaluar el estado mental de una
persona.
 Conocer los parámetros que se deben evaluar
en un examen mental.
 Mediante
el cual se obtiene información
respecto al grado de alerta, el juicio, la
inteligencia, la memoria, el estado de
ánimo.
 Estos son parámetros que forman parte de la
evaluación del estado mental de una persona
y es necesario saber identificarlos y
analizarlos.
 Habitualmente,
mientras transcurre la
conversación con el paciente, el médico va
recogiendo información sobre estos distintos
parámetros:




la forma cómo se viste,
cómo se desenvuelve,
cómo conversa,
cómo analiza la situación,

el tipo de preguntas que hace, etc.
 Todo
esto lleva a formarse una imagen
respecto al nivel de conciencia, la
inteligencia, el estado anímico, la educación
de la persona, el temperamento.
 Esta
evaluación debe estar de acuerdo al
nivel cultural de la persona.
 Si su instrucción es muy básica, no se podrán
solicitar operaciones complejas de tipo
matemático o que requieran conocimientos
que nunca adquirió.
 Este
parámetro se refiere al grado de alerta
y orientación respecto al medio que lo rodea.
Cuando el paciente impresiona algo
comprometido de conciencia, es
conveniente partir investigando lo
siguiente:
 1. Orientación en el tiempo: Se pregunta:
¿En qué fecha estamos? ¿En qué mes? ¿En qué
año? ¿Qué día de la semana?...etcétera.
 Orientación
en el espacio: ¿Dónde se
encuentra usted? ¿Está en un hospital? ¿En su
casa? ¿Qué hospital es?...
 Reconocimiento de personas: ¿Quién soy
yo? ¿Qué labor desarrollo? Si está presente un
familiar: ¿Quién es esa persona?
 Además
de las preguntas, para conocer el
nivel de alerta de una persona se puede
recurrir a otros estímulos:
 ruidos, mover al paciente, tocarlo, aplicar
un pellizco suave en la región infraclavicular,
presionar con un dedo el lecho ungueal o en
la región retroauricular, sobre el proceso
mastoides.
 Se
trata de evaluar el grado de respuesta que
se obtiene con estímulos de distinta
intensidad, algunos de los cuales puede
llegar a producir dolor, pero teniendo el
cuidado de ser prudente, saber dosificar el
estímulo y no infligir un daño.
 Los
pacientes con compromiso de conciencia
severo no responden a estímulos dolorosos
 Lucidez.
Estado de plena
alerta.
 Corresponde a la
persona normal.
 Es capaz de
mantener una
conversación y dar
respuestas
atingentes a las
preguntas simples
que se le formulan.

 Obnubilación.



El paciente se encuentra desorientado en el
tiempo (no sabe la fecha) y/o en el espacio (no
reconoce el lugar donde se encuentra);
indiferente al medio ambiente (reacciona
escasamente frente a ruidos intensos o
situaciones inesperadas y está indiferente a su
enfermedad).
Es capaz de responder preguntas simples.
 Sopor.
 El
paciente impresiona estar durmiendo. Si al
estimularlo, despierta, pero no llegar a la
lucidez, y actúa como si estuviera
obnubilado, respondiendo escasamente
preguntas simples, se trata de un sopor
superficial; al dejarlo tranquilo, el paciente
vuelve a dormirse.
 Si
es necesario aplicar estímulos dolorosos
para lograr que abra los ojos o mueva las
extremidades (respuesta de defensa), se
trata de un sopor profundo.
 Coma:
no hay ninguna reacción a estímulos
externos, incluso, aquellos capaces de
producir dolor.
 Pueden presentarse reacciones no
voluntarias que son más bien reflejos.
 Es
el sistema mediante el cual los seres
humanos se comunican.
 En
la evaluación del lenguaje se aprecia si la
persona es capaz de entender las preguntas
que se le formulan, de responderlas
atingentemente, de entender un texto
escrito, de escribir, de nombrar objetos que
se le muestran.
 La extensión de esta evaluación dependerá
de trastorno que exista.
 Capacidad
de comprender preguntas u
órdenes simples y de responder:

Formule preguntas o solicite efectuar acciones
sencillas, como: "Saque la lengua", "Levante las
manos", "Cierre los ojos".
 Por
supuesto, si existe sordera o un déficit
motor, la orden podría no tener respuesta
por ese tipo de limitación.
 Podría
ocurrir que la persona comprenda la
pregunta, pero por una afasia motora no es
capaz de expresarse.
 Si
no logra comprender la pregunta, podría
tratarse de una afasia sensorial.
 Otra posibilidad es que la persona escuche
bien, pero por un estado confusional, no da
respuestas atingentes, aunque es capaz de
hablar.
 Capacidad
de nombrar objetos (por ejemplo,
al mostrarle un lápiz o un reloj).
 Capacidad de leer un párrafo.
 Capacidad de escribir una frase (si la persona
es capaz de escribir una frase, no tiene
afasia).
 Es
la capacidad de recordar hechos pasados.
Estos pueden ser recientes o más antiguos
(hechos remotos).
 También se evalúa la capacidad para retener
nueva información.
 Para
investigarla se pregunta sobre
cumpleaños, fechas nacionales memorables,
respecto a la familia, dónde estudió, dónde
trabajó, etc.
 Las personas que están desarrollando una
demencia, como se ve en la enfermedad de
Alzheimer, tienden a recordar mejor los
hechos remotos que los recientes.
 Se
le pregunta por acontecimientos ocurridos
durante ese día (p.ej.: en qué vehículo fue a
la consulta, a qué hora tenía su entrevista,
con quién ha estado en el día).
 En
estos casos conviene hacer preguntas
sobre aspectos que uno pueda confirmar ya
que algunos paciente presentan
“confabulación” (inventan hechos para
compensar defectos de la memoria)
 Se
le mencionan al paciente tres objetos
(p.ej.: auto, lápiz, mesa), y se le repite lo
mismo hasta que lo memorice.
 Después
de conversar un rato de otros temas,
se le pide recordarlos.
 Pensamiento
abstracto.
 Se pregunta sobre parecidos (p.ej.: ¿en qué
se parece un avión a un barco? ¿una manzana
a una pera?), diferencias (p.ej.: ¿en qué se
diferencia un enano de un niño? ¿un río de
una laguna?) o sobre el sentido de un
proverbio (p.ej.: ¡No por mucho madrugar
amanece más temprano!).
 Esta
capacidad se altera en situaciones en
que la conciencia y la concentración están
comprometidas.
 Se
le solicita al paciente efectuar
operaciones matemáticas simples (p.ej.:
sumar 4 + 8... y se le va agregando otras
sumas, sustracciones, etc., pudiendo
aumentarse el grado de complejidad).
 Otra
posibilidad es solicitar que la persona
efectúe inversión de series.
 Por
ejemplo, contar desde 20 a 0, saltándose
de 2 en 2 (20 -18 -...). De mayor complejidad
es solicitar efectuar una resta partiendo del
número 100 y sustrayendo 7 cada vez (100 93 - 86 - 79...).
 Otra
forma de ensayar series invertidas es
solicitando deletrear palabras.
 Por
 “E
ejemplo, deletrear NOMBRE al revés.
= R = B = M = O =N”
 Al
paciente se le pasa una hoja en blanco y
un lápiz, y se le pide que reproduzca un
dibujo que uno ha efectuado en una esquina
del papel, tal como un círculo, un cubo, una
casa de líneas muy simples, un árbol, etc.
 Otra
alternativa es pedir que dibuje la esfera
de un reloj o simplemente que trate de
escribir su nombre.
 Este
tipo de pruebas sirve bastante para
evaluar compromisos fluctuantes de
conciencia, como ocurre en pacientes con
encefalopatías metabólicas (p.ej.: en
cirróticos con encefalopatía hepática).
 En
la medida que los enfermos van
mejorando, estas capacidades también
mejoran, pudiendo llegar a normalizarse.
 La
alteración principal del examen mental en
algunos paciente está en la estructuración
del pensamiento, en su contenido y en una
falla en la percepción o interpretación que
hacen del medio ambiente.
 Esto
lleva a distintas alteraciones de tipo
cualitativo de la conciencia, como son los
estados confusionales, los delirios, las
psicosis.
 El
paciente no es capaz de enjuiciar en
forma correcta su situación y presenta
desorientación en el tiempo y en el espacio,
no reconoce a las personas y objetos
familiares, no se concentra y falla su
memoria.
 El
enfermo impresiona
desconectado de la realidad, con
ideas incoherentes, ilusiones
(interpretación errónea de
estímulos externos reales) y
alucinaciones (percepción de
estímulos externos sensoriales que
no existen), sin advertir su error.
 La
persona presenta una desorganización
profunda del juicio crítico y de la relación
con la realidad, asociado a trastornos de la
personalidad, del pensamiento, ideas
delirantes y frecuentemente alucinaciones
(p.ej.: la persona siente voces que le
ordenan efectuar determinadas misiones).
A
lo largo de la entrevista, de la
conversación con el paciente, de la
observación de sus gestos, del análisis de sus
respuestas, se podrá obtener información
sobre sus rasgos de personalidad y su estado
anímico.
 Indudablemente,
la evaluación de estos
aspectos de muy importante para un
psiquiatra.

En un nivel más básico, interesa evaluar si la
persona tiene una personalidad dentro de los
modelos de normalidad que habitualmente se
conocen y si presenta una alteración del
ánimo (p.ej.: depresivo, ansioso o eufórico).
 También
se puede evaluar la emotividad,
sentimientos, voluntad, forma de reaccionar
ante distintas circunstancias.
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Conciencia y estado psíquico