Dualismo Cartesiano
El problema mente-cuerpo
CONTEXTO HISTÓRICO
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Renacimiento, en donde se recuperan los elementos
clásicos y se rompe con el estancamiento provocado por
una arcaica mentalidad dogmática medieval, culminando
con la llegada del romanticismo e idealismo.
La revolución científica y cosmológica provoca una
ruptura con el modo que el ser humano tiene de
concebir el mundo. Se pasa de un teocentrismo medieval
a un antropocentrismo renacentista, en donde el
conocimiento será junto al problema del sujeto moderno,
los ejes de reflexión.
•Con los descubrimientos científicos
de Copérnico, se pasa del
Geocentrismo (la tierra es el centro
del universo), al Heliocentrismo (la
Tierra es la que gira alrededor del
sol)
•Ello supone que el hombre ocupe
un nuevo lugar en el universo, y
una lección de humildad.
El ser humano perdido en el universo
COSMOS
La Inversión ontoepistémica
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El yo, será el punto de partida del pensamiento moderno. El sujeto pasa a
ser objeto de análisis y reflexión. Así, el nuevo sujeto moderno postula el
yo, a partir del cuál se concibe el orden en el mundo, y la concepción
ontológica humana.
En la filosofía premoderna, el punto de vista del conocimiento era: Mundo,
hombre, Dios. Se percibe primero el mundo, y a través de los sentidos
percibidos en el hombre, se llega a postular la existencia de Dios, como
podría ser un claro ejemplo las cinco vías tomistas.
En la modernidad los factores se invierten, quedando del siguiente modo:
 Ego (alma): Sujeto como punto de partida, y como condición de
posibilidad para el conocimiento. Es la ratio cognoscendi, piedra angular
del conocimiento.
 Dios: Primer objeto a conocer, siendo Dios el garante del conocimiento
en la duda hiperbólica cartesiana.
 Mundo: En el orden ontológico, Dios es el primer existente, en el orden
epistémico, el sujeto ha de ser necesariamente el punto de arranque y
Dios su primer objeto a conocer, pero subordinado a él. De este modo
poco a poco iremos conociendo el mundo.
Descartes y el discurso del método
(1637)
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Distinguiéndonos de los animales por el uso de razón,
debemos pues aplicarla del mejor modo posible, y aquí
radica la intencionalidad de su obra, El Discurso del
Método.
A través de este método, ira poco a poco aumentando
gradualmente su conocimiento.
“sentía que mi espíritu se iba acostumbrando poco a poco a
concebir los objetos con mayor claridad y distinción”.
Platón muy bien lo describía en su mito de la caverna, el
hombre comienza distinguiendo formas oscuras y
sombras, es el sabio quien decide salir al exterior y poco
a poco acostumbra sus ojos a una nueva luz, (la del sol)
que no es otra cosa que el conocimiento.
4 Principios fundamentales
1)
2)
3)
4)
No admitir como verdadera cosa alguna, y no comprender en los
juicios nada más que lo que se presente tan claramente que no
representase duda alguna para el espíritu.
Dividir cada una de las dificultades en cuantas partes sea posible
para su mejor solución.
Conducir ordenadamente los pensamientos, empezando por los
objetos más simples y más fáciles de conocer, para ir ascendiendo
gradualmente hasta el conocimiento de los compuestos.
Hacer en todos unos recuentos tan integrales y unas revisiones
tan generales, que se llegue a estar seguro de no omitir nada.
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Descartes decide comenzar por las cosas más
simples y fáciles de conocer, y considerando que
los matemáticos, son los únicos que han podido
encontrar algunas demostraciones ciertas y
evidentes, decide empezar por las mismas.
Pretende con ello dar un primer paso y
acostumbrarse a las verdades y no contentarse
con falsas opiniones.
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“Las más grandes almas son capaces de los más grandes vicios, como
también lo son de las más grandes virtudes; y los que no caminan más que
muy lentamente, pueden avanzar con mucha mayor ventaja, si siguen el
camino recto, de lo que lo hacen los que corren alejándose de él” .

“Pero, sin temor, puedo decir que creo que fue una gran ventura para mí el
haberme metido desde joven por ciertos caminos, que me han llevado a
ciertas consideraciones y máximas, con las que he formado un método, en
el cual paréceme que tengo un medio para aumentar gradualmente mi
conocimiento y elevarlo poco a poco hasta el punto más alto que la
mediocridad de mi ingenio y la brevedad de mi vida puedan permitirle
llegar”
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Como Arquímedes (“dadme un punto fijo y moveré el mundo”), tratará de
encontrar una verdad absoluta, que no deje lugar a dudas.
Descartes: El filósofo de la duda
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¿Se puede confiar en los sentidos?
¿Es real todo lo que percibo a través de ellos?
“Todo lo que hasta el presente he tenido como lo más
verdadero y seguro lo he aprendido de los sentidos o
por los sentidos: ahora bien, a veces he
experimentado que esos sentidos eran engañosos, y
es prudente no fiarse nunca por completo de quienes
nos han engañado una vez”.
¿Cómo distinguir realidad del sueño?
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¿Cuántas veces he soñado, durante la noche, que estaba en este lugar, que
estaba vestido, que estaba cerca del fuego, aunque estuviese
completamente desnudo en mi cama?

Pero, pensándolo cuidadosamente, recuerdo haber sido a menudo
engañado, mientras dormía, por semejantes ilusiones.

Supongamos ahora, pues, que estamos dormidos, y que todas esas
particularidades, a saber: que abrimos los ojos, que movemos la cabeza,
que extendemos las manos, y cosas semejantes, no son más que falsas
ilusiones; y pensemos que quizás nuestras manos, y todo nuestro cuerpo,
no sean tales como los vemos. (Meditaciones Metafísicas, I)
La elección del filósofo
¿Qué es real?
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Eres un esclavo, Neo. Igual que los demás, naciste
en cautiverio. Naciste en una prisión que no puedes
ni oler ni saborear ni tocar. Una prisión para tu
mente.
Neo es el esclavo que saldrá de la caverna y
rescatará a sus compañeros: Son las mentes de los
mismos que intentamos salvar. Pero hasta que no lo
hagamos, siguen formando parte de ese sistema y
eso hace que sean nuestros enemigos. Tienes que
entender que la mayoría ellos no están preparados
para ser desenchufados. Y muchos están tan
habituados, dependen tan absolutamente del
sistema, que lucharían para protegerlo.
 ¿Alguna vez has
tenido un sueño, que
pareciese muy real?
¿Qué ocurriría si no
pudieras despertar
de ese sueño?,
¿cómo distinguirías
el mundo de los
sueños de la
realidad?
Hipótesis del Genio Maligno o Dios engañador
 “Supongo, pues, que todas las cosas que veo son falsas; y me persuado
de que jamás ha existido nada de todo aquello que mi memoria, llena de
mentiras, me representa; pienso que no tengo sentidos; creo que el
cuerpo, la figura, la extensión, el movimiento y el lugar no son más que
ficciones de mi mente. ¿Qué es, pues, lo que podrá estimarse verdadero?
Quizá ninguna otra cosa excepto que no hay nada cierto en el mundo”.
 ¿No hay algún Dios o cualquier otro poder que me ponga en la mente
estos pensamientos? (Meditación II)
 Podría suceder que incluso las verdades matemáticas que considero
ciertas, sean en verdad un engaño que cierto genio maligno, quien ha
puesto toda su industria en burlarme, me hiciese creer que 2+3= 5
 ¿No hay algún Dios o cualquier otro poder que me
ponga en la mente estos pensamientos?
 Supondré que hay, pues, no un verdadero Dios, que
es la soberana fuente de verdad, sino un cierto genio
malvado, no menos astuto y engañador que
poderoso, que ha empleado toda su industria en
engañarme. Pensaré que el cielo, el aire, la tierra,
los colores, las figuras, los sonidos y todas las cosas
exteriores que vemos no son más que ilusiones y
engaños, de los que se sirve para sorprender mi
credulidad. Me consideraré a mí mismo como
carente de manos, de ojos, de carne, de sangre,
como carente de sentidos, pero creyendo falsamente
tener todas estas cosas.
Hipótesis de Putnam
 Podría suceder que un
científico loco podría sacar el
cerebro de una persona de su
cuerpo, introducirlo en una
cubeta llena de un líquido que
lo mantuviera vivo y conectar
sus neuronas mediante
cables a una
supercomputadora que le
proporcionaría impulsos
eléctricos idénticos a los que
recibe un cerebro en
condiciones normales
 Usted no sabe que no es un cerebro, suspendido en
una cubeta llena de líquido en un laboratorio, y
conectada a un computador que lo alimenta con sus
experiencias actuales bajo el control de algún
ingenioso científico técnico (benévolo o maligno, de
acuerdo a su gusto). Puesto que, si usted fuera un
cerebro así, asumiendo que el científico es exitoso,
nada dentro de sus experiencias podría revelar que
usted lo es; ya que sus experiencias son, según la
hipótesis, idénticas con las de algo que no es un
cerebro en la cubeta. Como usted sólo tiene sus
propias experiencias para saberlo, y esas experiencias
son las mismas en cualquier situación, nada podría
mostrarle cuál de las dos situaciones es la real.
La primera verdad
 Si mis sentidos me engañan e incluso el saber
matemático parece dudoso e incierto, ¿cómo hallar
alguna certeza?
 Será en la segunda meditación cuando Descartes
escriba:
 “Pero hay un no se quién engañador, muy poderoso y muy
astuto, que emplea toda su industria en que me engañe
siempre. No hay pues duda alguna de que existo, si me
engaña; y que me engañe tanto como quiera, que nunca
podría hacer que yo no fuera nada mientras yo pensara ser
algo. De modo que, tras haberlo pensado bien y haber
examinado cuidadosamente todas las cosas, hay que
concluir finalmente y tener por constante que esta
proposición: “Pienso, luego existo" es necesariamente
verdadera todas las veces que la pronuncio o que la concibo
en mi mente.”
 “Cogito ergo sum”, Pienso, luego existo.
Partiendo de ésta base, irá poco a poco
construyendo un conocimiento.
 Por lo que la pregunta a partir de ahora
será ¿Qué soy yo?
Una cosa pensante
 Sabiendo que es un hombre, y un hombre es a
su vez un animal racional, considera que ha
creído hasta ahora que era él .
 “Consideraba, primero, que tenía una cara, manos,
brazos y toda esta máquina compuesta por huesos y
carne, como se ve en un cadáver, la cual designaba
con el nombre de cuerpo. Consideraba, además,
que me alimentaba, y andaba, y sentía, y pensaba, y
todas esas acciones las refería al alma”.
 Sabe ya que es una cosa que piensa, una cosa que duda, que
entiende, que concibe, que afirma y que niega, y también que
imagina y siente, por lo que como él mismo afirma, empieza a
conocer quien es con mayor claridad.
 Yo soy, yo existo, pero ¿por cuanto tiempo? Todo el tiempo que estoy
pensando: pues quizás ocurriese que, si yo dejara de pensar, cesaría al
mismo tiempo de existir.
 Se sirve de la experiencia para juzgar lo que percibe por los
sentidos, siendo estos un mero instrumento sensorial, cuyos
datos recibidos han de pasar por el filtro de la razón.
 ¿qué es lo que veo desde la ventana? Sombreros y capas, que muy bien
podrían ocultar unas máquinas artificiales movidas por resortes. Pero
juzgo que son hombres y así comprendo, por sólo el poder de juzgar, que
reside en mi espíritu, lo que creía ver con mis ojos
Argumento Ontológico
 Sobre el argumento ontológico y la idea de
Dios, diremos que Descartes establece que
Dios existe y recuerda que, según el
argumento ontológico, si Dios es perfecto,
debe existir porque la idea de existencia está
incluida en su esencia. Así, nosotros, seres
imperfectos, hemos sido creados por un ser
perfecto: Dios.
 Pero…¿Cómo un Dios perfecto crea algo
imperfecto?
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