Mi idea de Educador
Rubén Muñoz Madroñal
7 de Junio de 2009
Convivir con el alumno
• Cada día son experiencias
compartidas juntos.
• Debemos partir del
contexto de cada alumno
y de sus conocimientos
previos.
• La cotidianeidad a veces
es rutinaria, pero tiene su
sentido más profundo.
• Ser nosotros mismos y
saber que papel jugamos.
Provocar la curiosidad
• No llevar siempre la
iniciativa. Dejar que
la tomen ellos.
• Observar que cosas
les interesan. Estar
atentos a sus
movimientos.
• Tener siempre nuevas
propuestas.
Disponer la situación de aprendizaje
desde la motivación
• Poner los recursos.
• Ser facilitadores del
aprendizaje.
• Dar las instrucciones
oportunas.
• Darles autonomía.
Animar desde el primer momento.
Creer en el alumno
• Confiar en sus
posibilidades.
• Tener fe en ellos.
• Animarles a ser ellos
mismos.
Ser paciente con el alumno, aunque
lo quieran todo y ya
• Valorar el proceso,
aunque ellos no lo
vean importante.
• En el proceso está el
aprendizaje, no en el
final.
• Escuchar siempre y
ser coherente.
• No darles todo hecho.
Saber acompañar en la frustración
• Pasarán por
momentos difíciles.
Es la vida.
• Dejar que se caigan y
que se levanten por sí
solos.
• No claudicar ante “Lo
quiero todo y lo
quiero ya”
Respetar su proceso
• Dejar que aprendan de
sus errores.
• Favorecer la
Metacognición de su
proceso.
• Facilitar la
Experiencia y la
reflexión.
Acompañar el proceso
• Observar el proceso
de cerca.
• Que sepan que
estamos ahí aunque
no nos lo pidan.
• Alegrarnos con su
proceso.
• Seguir confiando.
Respetar su aprendizaje y sus
logros. Valorar sus mejorías
• Dejar que vean sus
progresos.
• Saber que van
avanzando.
• Observar que se
sientan fuertes.
• Saber ayudar a que
saquen sus destrezas.
Dejar que disfruten con sus
progresos
• Saber en qué
momento debemos
intervenir y en cuales
estar un paso atrás.
• Tener esperanza en
ellos.
• Valorar el proceso que
han seguido
autónomos.
Presentar nuevos retos, ayudarles a
que no pierdan su horizonte
• Reforzar
positivamente.
• Ayudarles a que un
bonito árbol no les
tape el bosque.
• Perseguir siempre el
Magis
• Mirar a los ojos.
Mostrar la belleza de la vida
• Las cosas que nos pasan
van más allá de lo
cognitivo, también
debemos contagiar esa
esencia.
• El cuidado del entorno, de
las personas, de la
naturaleza, ...
• La vida es maravillosa.
Trasmitir alegría y amor con el
corazón
• La afectividad es
parte fundamental del
aprendizaje.
• El corazón es una
fuente de energía.
• Debemos tener en
cuenta el corazón, los
sentimientos nuestros
y de los demás.
Confiar en ellos y en su magia
• Las personas llevamos
dentro muchísimas
potencialidades que
debemos ayudarles a
descubrir.
• Hay algo mágico en cada
uno de ellos que debemos
de admirar, aprender y
fomentar.
• Solo desde la confianza y
la seguridad podrán sacar
su parte más valiosa.
No forzar los ritmos, dar pistas
• Crecer a partir de los
errores y los conflictos.
• Darles pistas para que
puedan comprender.
• Lo nuevo siempre cuesta
y los cambios deben ser
progresivos.
• Cuando no cumplen sus
expectativas debemos
estar ahí para dar claves y
ayudarles a seguir
trabajando.
Acompañar sus retos
• Acompañar significa
hacerte sentir cercano y
conectado, ser tu mismo,
sincero y a la vez
coherente con el por qué
estas ahí.
• El protagonista es el
acompañado.
• Que tus expectativas
nunca impidan hacerle
sentirse aceptado y
querido por si mismo.
No abandonarles
• Un educador nunca
abandona, aunque le
cueste encontrar
alternativas, se sienta
impotente o no encuentre
razones.
• Un educador debe ser una
persona que crece,
interiormente y madura
en la vida, que se enfrenta
a sus conflictos, que
acepta sus dificultades y
miserias.
Reflexionar y ayudar a madurar
• Las prisas no pueden
evitar momentos
conjuntos de diálogo y
reflexión. Y no solo para
cuestiones negativas.
• Hay que estar cerca
cuando alguien madura,
no es fácil aceptar la
complejidad, los
conflictos, el sufrimiento,
y el no poderlo controlar
todo. La vida es parte de
nuestro día a día y no
podemos darle la espalda.
Ser referente con humildad, mostrar
el camino
• Debemos esforzarnos en
ser buena gente, paciente,
comprensivo y saber
cuando nuestras pautas
son más o menos
importantes.
• Debemos ser buenos
comunicadores y
motivadores y saber
adaptar nuestros mensajes
a su contexto.
Trabajar en equipo
• El proceso de E/A es
una labor de equipo,
cada uno desde su rol.
• Cada uno aportamos
nuestra parte con
responsabilidad.
• No somos más o
menos, somos
distintos.
Disfrutar juntos de los momentos
• Vamos a convivir
mucho tiempo juntos,
intentemos disfrutar y
sacar el máximo
provecho.
• Ser cariñosos,
afectuosos, alegres y
cómplices.
Respetar su autonomía
• Educar siempre en la
autonomía.
• No somos
imprescindibles,
aunque sí importantes.
• El aprendizaje
significativo se basa
en que experimenten
por ellos mismos.
Aprender de ellos
• No dejemos que nuestras
responsabilidades nos
impidan aprender de los
alumnos, probablemente
nos enseñen lo más
importante de nuestra
tarea y lo necesario para
ser buenos educadores.
• Todos los alumnos y
alumnas tienen algo que
aportar desde su
diferencia inabarcable y
maravillosa.
Siempre un paso al lado
• Hasta que partan por su
propio camino, debemos
estar cerca, disponibles y
dispuestos, accesibles y
despiertos.
• Ser educador significa
poner todo tu ser en lo
que estas “siendo”, estar
el momento presente,
darle valor a lo que
sucede, leer entre líneas,
ser abierto de mente y
saber EMPATIZAR con
el alumno.
Ellos son los protagonistas de su
historia
• Al final no nos sintamos
necesarios, hay que saber
disfrutar cuando se
sienten libres y
protagonistas de su
camino.
• Las verdaderas respuestas
solo las pueden encontrar
ellos/as.
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Mi idea de educador - Escuchar, Aprender, Acompañar