NORMAL ICN
LICENCIATURA EN EDUCACION PRIMARIA
RESUMEN DEL PROGRAMA DE EDUCACION FISICA EN
COMPETENCIAS
MAESTRO: RAUL ANTONIO RAMIREZ POSADA
CD. VALLE HERMOSO TAM. 21 DE MARZO DEL 2011
GUÍA DE EDUCACIÓN FÍSICA PARA LA EDUCACIÓN
PRIMARIA
INTRODUCCIÓN.
La Educación Física es una forma de intervención pedagógica que
se extiende como práctica social; su objeto de estudio no es sólo
el cuerpo del niño en su aspecto físico, sino su corporeidad, es
decir sus experiencias motrices, vivencias, deseos, motivaciones,
aficiones y sus propias praxias. Lo anterior implica por lo tanto
organizar la estructura de la enseñanza a partir de competencias
educativas y para la vida; que hagan significativo lo aprendido y
pueda ser utilizado a través de sus respuestas motrices y formas
de convivencia basadas en el respeto, la equidad de género, la
inclusión y sobre todo en la comprensión del interculturalismo de
un país diverso como lo es el nuestro.
Tres ámbitos circunscriben la intervención del docente en la
presente guía: competencia motriz, ludo y sociomotricidad
y promoción de la salud. Cada una se encuentra descrita
de manera amplia a lo largo de la fundamentación.
La guía está conformada por treinta bloques de contenidos,
organizado en grupos de cinco para cada grado; cada uno
presenta tres secuencias de trabajo, que son aplicadas en
doce sesiones por bloque. Esta posibilidad, permite que el
docente proponga tres secuencias para cada bloque, además
de las tres que la propia guía sugiere.
FUNDAMENTACIÓN DE LA GUÍA
La presente guía, toma como antecedentes: el programa
de educación física de 1988 cuyo enfoque fue el
orgánico‐funcional; el análisis del plan y programa de
estudio de 1993 de educación primaria, motriz de
integración dinámica, el plan de estudios 2002 de la
licenciatura en educación física; así como el estudio de las
principales propuestas teóricas en el campo de la
educación física, así como una lectura de las experiencias
latinoamericanas, españolas y mexicanas.
Las competencias que conforman la guía son:
“La Corporeidad como manifestación global de la
persona”
“Expresión y desarrollo de habilidades y destrezas
motrices”
“Control de la motricidad para el desarrollo de la
acción creativa”.
Cada una manifiesta una intención que interactúa y
complementa a las otras; por lo tanto no se presentan
de manera secuenciada, se construyen en paralelo y
se observan a lo largo de los tres ciclos (cada ciclo
equivale a dos grados).
La orientación pedagógica de la educación física
tiene para estos fines, los siguientes criterios:
1. Ubicar a la Corporeidad como el centro de su acción educativa
2. Superar el dualismo mente‐cuerpo
3. El papel de la motricidad humana y la acción motriz
4. La diferencia entre Educación Física y Deporte
5. El tacto pedagógico y el profesional reflexivo
6. Valores, género e interculturalidad
1. Ubicar a la Corporeidad como el centro de su acción
educativa.
La corporeidad la concebimos como una expresión de unidad,
de totalidad de la existencia humana, se manifiesta mediante una
amplia gama de gestos, posturas, mímicas y acciones, que expresan
alegría, enojo, satisfacción, sorpresa y entusiasmo. La educación
física define de manera clara, los objetivos a alcanzar cuando se
propone educar al cuerpo y hacerlo competente para: conocerlo,
desarrollarlo, sentirlo, cuidarlo y aceptarlo.
2. Superar el dualismo mente‐cuerpo
Para permitir que la corporeidad tenga un lugar en toda tarea
educativa, es necesario superar el dualismo mente‐cuerpo. Ante ello,
el hombre no debe ser concebido de esa manera, no podemos seguir
creyendo que por un lado esta nuestra mente y por otro nuestro
cuerpo, se puede expresar de manera tajante: no están separadas
son una unidad, una totalidad bio‐psico‐social. No hay una instancia
que sea superior a otra, en toda acción educativa se hace énfasis en
una de ellas, no importando cual sea, ellas impactan en la totalidad
del sujeto que se está formando.
3. El papel de la motricidad humana y la acción motriz
Partimos de que la motricidad humana no puede estar desvinculada de la
corporeidad. Motricidad y corporeidad tienen un vínculo ineludible, la motricidad
puede concebirse como “la vivencia de la corporeidad para explicar acciones que
implican desarrollo humano”. La motricidad juega un papel definitivo en la
formación del niño, al permitirle establecer contacto con la realidad que se le
presenta, para apropiarse de ella, realiza acciones motrices que están
fuertemente dotadas de sentido e intenciones; por esta razón la acción motriz
debe concebirse de una manera más amplia, sus manifestaciones son diversas
en los ámbitos de la expresión, la comunicación, lo afectivo, lo emotivo y lo
cognitivo. La riqueza de la acción motriz es múltiple y se caracteriza por: el
saber hacer, saber actuar y saber desempeñarse; estos saberes
interactúan en la realización de la tarea más sencilla a la más compleja.
4. La diferencia entre Educación Física y Deporte
Deporte y educación física no son lo mismo. El deporte es uno de los
fenómenos sociales más importantes del siglo XX y en estos
momentos su presencia en la vida social es innegable. La educación
física es una praxis pedagógica que tiene como soportes
antropológicos al cuerpo y al movimiento. Su objetivo es incidir en la
formación del educando al realizar intervenciones sobre la
corporeidad con la firme intención de conocerla, desarrollarla,
cultivarla y sobre todo aceptarla.
5. El tacto pedagógico y el profesional reflexivo
La educación física debe promover intervenciones (acciones
educativas) que no premien o estimulen el dolor. El educador físico
reflexivo debe hacer uso de su “tacto pedagógico”, porque en la
tarea de educar se requiere de una sensibilidad especial ante lo
humano, el educador físico debe tener presente estos principios y
reflexionar de manera permanente para la implementación de esta
guía. En el campo de la educación física debemos superar la
concepción que ve a sus profesionales como técnicos, como sujetos
que consumen y aplican técnicas en su accionar cotidiano. Se trata
de ver en el educador físico a un profesionista reflexivo, que
recapacita sobre su propia práctica y no como un simple aplicador
de circuitos de capacidad física o formaciones para la ejecución de
fundamentos deportivos.
6. Valores, género e interculturalidad
Para que el educador físico como profesional reflexivo trabaje al
unísono con los docentes de grupo, deben estar presentes en su
práctica cotidiana: la educación en valores, la equidad de género
y la educación intercultural.
La educación
en valores
La formación moral
es un movimiento
que
tiende
a
la
creciente valoración
de la vida humana.
Debido a que los
valores aprendidos y
aplicados en los
primeros años de
vida, le dan sentido a
toda acción humana
y
brindan
la
posibilidad de asumir
una actitud ética ante
la vida.
Equidad de Género
La educación tiene como tarea
formar en una lógica diferente, para
ello se propone la equidad de
género, entendiéndose por esto el
disfrute equilibrado de hombres y
mujeres de los bienes socialmente
valiosos, de las oportunidades,
recursos y recompensas. También
está presente la noción de igualdad,
al plantearla, se debe dejar claro
que no se trata de que hombres y
mujeres sean iguales, la igualdad
debe
presentarse
como
una
oportunidad de vida permanente.
Pensar en la igualdad a partir de la
diferencia,
permite
establecer
relaciones más justas y sanas entre
hombres y mujeres.
La educación
intercultural
Nuestra nación se define
como un país
pluricultural, esto
significa que en él
coexisten diversas
culturas en el territorio
nacional. En esta
realidad Multicultural
están presentes
profundas diferencias,
privilegios para unas
culturas, segregación y
discriminación para
otras; las relaciones
asimétricas son una
constante.
PROPÓSITOS GENERALES DE LA GUÍA.
La implementación de la educación física en la escuela primaria reviste
especial importancia en la búsqueda de contenidos, que han de
traducirse en acciones motrices y de la vida cotidiana para cada
alumno, tanto en el aula como en un patio de escuela, en donde
dialoga, se comunica y se compromete corporalmente consigo mismo,
con el mundo y con los demás. Esta guía orienta a la educación física
escolar como una forma de intervención educativa que trabaja con las
experiencias motrices, cognitivas, valorales, afectivas, expresivas,
interculturales y lúdicas de los niños. Busca a través de la pedagogía de
las acciones motrices, integrar al alumno a la vida común, a sus
tradiciones y formas de conducirse en su entorno socio cultural. Por ello
las premisas de la presente guía son: el reconocimiento a la conciencia
de sí, la búsqueda de la disponibilidad corporal además de crear la
propia competencia motriz de los alumnos. Así, la guía está diseñada
en competencias educativas y para la vida, con lo cual se plantea que
el alumno:
1.‐Desarrolle sus capacidades para expresarse y comunicarse; lo
cual implica generar competencias cognitivas y por supuesto motrices al
propiciar en las sesiones espacios para la reflexión, discusión y análisis de
sus propias acciones, relacionarlas con su entorno socio cultural y
propiciar que junto con el lenguaje, se incremente su capacidad
comunicativa, de relación y por consiguiente de aprendizaje.
2.‐Sea capaz de adaptarse y manejar los cambios que implica la
actividad motriz; es decir, tener el control de sí mismo, tanto en el
plano afectivo como en el desempeño motriz, ante las diversas
situaciones y manifestaciones imprevistas que se dan en la acción. Lo
anterior, permite que a través de las propuestas sugeridas en los bloques
de contenidos se construya el pensamiento y por lo tanto la acción
creativa.
3.‐Proponga, comprenda y aplique reglas para la convivencia en el
juego, la iniciación deportiva y el deporte escolar; tanto en el
contexto de la escuela como fuera de ella. Al participar en juegos
motores: tradicionales, autóctonos, cooperativos y modificados; se
estimulan y desarrollan las habilidades y destrezas que en un futuro le
permitirán al alumno desempeñarse adecuadamente en el deporte de su
preferencia. Además, se impulsa el reconocimiento a la interculturalidad, a
la importancia de integrarse a un grupo y al trabajo en equipo.
4.‐Desarrolle el sentido cooperativo; haciendo que el
alumno aprenda que la
cooperación enriquece las relaciones humanas y permite un
mejor entendimiento para valorar la importancia de los demás
en la construcción de objetivos comunes.
5.‐Aprenda a cuidar su salud; mediante la adquisición
de información, el fomento de hábitos, la práctica constante
de actividad motriz como forma de vida saludable y la
prevención de accidentes dentro y fuera de la escuela.
En el cuadro siguiente se esquematiza el enfoque
desde la fundamentación de la guía hasta las
competencias en educación primaria:
1. Ubicar a la Corporeidad como el centro de su acción
educativa
2. Superar el dualismo mente-cuerpo
3. El papel de la motricidad humana y la acción motriz
4. La diferencia entre Educación Física y Deporte
5. El tacto pedagógico y el profesional reflexivo
6. Valores, género e interculturalidad
Ámbitos de intervención:
• La competencia motriz
• Promoción de la salud
• Ludo-sociomotricidad
Competencias
La corporeidad como
manifestación global
de la persona
Expresión y desarrollo
de habilidades y
destrezas motrices
Control de la motricidad
para el desarrollo de la
acción creativa
ÁMBITOS DE INTERVENCIÓN EDUCATIVA
La competencia motriz.
“La competencia motriz es la capacidad del niño para dar
sentido a su propia acción, orientarla y regular sus
movimientos, comprender los aspectos perceptivos y cognitivos
de la producción y control de las respuestas motrices,
relacionándolas con los sentimientos que se tienen y la toma de
conciencia de lo que se sabe que se puede hacer y cómo es
posible lograrlo”. La vivencia del cuerpo no debe limitarse a
aspectos físicos o deportivos, también a los afectivos,
cognoscitivos, de expresión y comunicación. Es la unión de
conocimientos, procedimientos, actitudes y sentimientos que
intervienen en las múltiples interacciones que realiza un
alumno con su medio y con los demás, permitiendo que supere
bajo sus propias capacidades las diversas tareas que se le
planteen en la sesión de educación física, denominada también
“inteligencia corporal.”
Promoción de la salud.
El docente implementa a lo largo de este periodo educativo, una serie de
estrategias que permitan el entendimiento del cuidado del cuerpo, previniendo
accidentes, propiciando ambientes de aprendizaje adecuados a las prácticas físicas
y de convivencia que se dan en la sesión. Promueve campañas de higiene,
presenta periódicos murales sobre el tema, establece reuniones con padres de
familia y autoridades acerca de la importancia de la alimentación, el hábito del
ejercicio, el uso adecuado del ocio y el tiempo libre, la utilización racional del agua
y aporta ideas sobre el cuidado del medio ambiente y la conservación de áreas
verdes.
Ludo y sociomotricidad
Una de las grandes manifestaciones de la motricidad es el juego motor;
considerado como uno de los medios didácticos más importantes para estimular el
desarrollo infantil; a través de éste, identificaremos diversos niveles de
apropiación cognitiva y motriz de los alumnos al entender su lógica, su estructura
interna y sus elementos tales como el espacio, el tiempo, el compañero, el
adversario, el implemento y las reglas. Pero sobre todo, el juego motor como un
generador de acontecimientos de naturaleza pedagógica. El docente debe
estimular el acto lúdico, para que esta competencia desencadene otras
relacionadas con lo que vive a diario en su contexto familiar, así como su posible
utilización en el tiempo libre y de ocio.
LAS COMPETENCIAS QUE DESARROLLA LA EDUCACIÓN FÍSICA EN EL NIVEL
PRIMARIA.
La guía de educación física para la educación primaria está diseñada a partir
de competencias educativas y para la vida; entendemos una competencia
como la implicación de un saber, acompañado de un saber hacer; así como la
valoración de las consecuencias del impacto de ese hacer”, demostrado a
través de valores y actitudes; es la puesta en juego de conocimientos,
habilidades, actitudes y valores para el logro de propósitos en determinados
contextos, manifestándose en acciones integradas.
1. La corporeidad como manifestación global de la persona
En la corporeidad como manifestación global de la persona debe fomentar:
Conocer el cuerpo: toda tarea educativa tiene como finalidad conocer algo, que el
alumno se apropie de un contenido para que pueda dominarlo y utilizarlo en su beneficio.
Sentir el cuerpo: Las sensaciones juegan un papel importante para poder
sentir nuestra realidad corporal. Las sensaciones corporales proporcionan
información sobre el mundo (de los objetos y los sujetos), la más relevante es la
información sobre sí mismo al tocar‐sentir su cuerpo.
Desarrollar el cuerpo: El desarrollo en los alumnos no se da de manera
espontánea, es necesaria la intervención de docente para crear nuevas funciones
(hábitos, habilidades y destrezas motrices) que enriquecerán las posibilidades de los
alumnos.
Cuidar el cuerpo: Todo alumno tiene derecho a un cuerpo saludable que le
permita disfrutar de una vida plena, pero también tiene deberes para alcanzarla, la
competencia debe considerar ambas.
Aceptar el cuerpo: Este se convierte en un objetivo prioritario y a la vez en el
más complicado, producto de la creciente insatisfacción corporal que manifiestan un gran
número de personas.
2. Expresión y desarrollo de habilidades y destrezas
motrices
La construcción de las habilidades y destrezas motrices se logra
a partir del desarrollo de movimientos: de locomoción,
(caminar, cuadrupedias, reptaciones, correr, salto horizontal y
vertical, marcha lateral, marcha‐ saltos y trepar); de
manipulación (lanzamientos, botar, rodar, jalar, empujar,
mover objetos con ayuda de otros implementos, golpear, patear,
atrapar, controlar objetos con diferentes partes del cuerpo) y de
estabilidad (girar, flexiones, balanceo, caídas, así como el
control del centro de gravedad). En esta clasificación de
movimientos se incluyen todos aquellos cuya combinación,
producto de la práctica variable, permiten el enriquecimiento de
la base motriz del alumno.
3. Control de la motricidad para el desarrollo de la
acción creativa.
El propósito central de esta competencia es que el alumno
sea capaz de controlar su cuerpo a fin de producir
respuestas motrices adecuadas, ante las distintas
situaciones que se le presentan, tanto en la vida
escolarizada como en los diversos contextos donde convive.
Controlar la motricidad como competencia educativa,
implica apropiarse de una serie de elementos relacionados
con el esquema corporal, la imagen corporal y la conciencia
corporal.
Competencias generales del educador físico
• Saber integrarse al equipo de trabajo de la escuela, contribuir a la
construcción de propuestas académicas, sociales, recreativas, deportivas y de gestión
escolar en general, tanto con los docentes de la escuela primaria en general como con
sus compañeros de educación física en particular.
• Diseñar y aplicar programas educativos; unidades didácticas, estrategias
didácticas variadas acordes al nivel educativo y desarrollo corporal y motriz de los
niños, con un estilo docente que propicie la interacción con sus alumnos.
• Actuar con ética profesional en todo momento; sobre todo al proponer
secuencias de trabajo, que resulten inclusivas y que provean contextos de aprendizaje
para todos los alumnos, proponiendo ejemplos sencillos y un amplio sentido de su
“tacto pedagógico” como acto de reflexión permanente para la acción.
• Saber actuar didácticamente; observar características y nivel de
desarrollo motor así como de competencia motriz de sus alumnos para realizar
evaluaciones diagnósticas de tipo cualitativo y así determinar qué necesitan tanto de la
educación física como en su formación general.
• Reconocer en los alumnos las diferencias cognitivas y los estilos de
aprendizaje; competencia motriz individual que sirven como base para
manifestar su corporeidad, identifica las necesidades educativas especiales que con
relación al desarrollo social y motor presentan.
Criterios metodológicos para la sesión.
Para que la sesión pueda cumplir adecuadamente con los propósitos y
competencias presentados, es pertinente que el docente tome en
cuenta los siguientes criterios:
• Es necesario verificar el nivel inicial de los alumnos, sobre todo en cuanto a la
competencia motriz y desarrollo motor, para ello se deben considerar los
intereses y motivaciones que tienen hacia la sesión. Para lo cual cada bloque de
contenido considera al inicio una evaluación diagnóstica de tipo criterial.
• Las actividades propuestas para el docente deben suponer un esfuerzo
adicional, complejizar cada vez más las actividades sugeridas y observar su
capacidad para resolver situaciones, tanto cognitivas como motrices.
• El alumno debe encontrar sentido a lo aprendido, sobre todo con relación a lo
que a diario vive en lo cotidiano.
• Propiciar que el alumno identifique y realice progresivamente
acciones cada vez más complejas en su ejecución, partiendo del
ensayo y error construye nuevos aprendizajes.
• Estimular en el alumno en todo momento el sentido de cooperación
tanto en el trabajo individual como en el colectivo, propiciar el
compañerismo, el respeto y la ayuda de otros. Por ello la participación
desde el inicio debe ser activa, aprovechar al máximo los recursos
materiales y espaciales.
• El docente debe evitar al máximo los tiempos de espera para poder
participar en la sesión, las largas filas o las actividades con poca
intensidad.
• Los recursos materiales utilizados por el docente deben ser lo más
variado posible, garantizar que todos los alumnos puedan utilizarlos
en cualquier momento de la sesión.
• Establecer la relación permanente entre lo aprendido en
educación física y las otras asignaturas en general.
• La verbalización debe ser actividad permanente, es decir,
provocar en los alumnos la duda y dar opción a que opinen acerca
de sus ideas o formas de hacer las cosas. Cuando lo aprendido se
platica, adquiere mayor significado.
• Mostrar una actitud permanente de respeto a las ideas y formas
de hacer las tareas motrices de los alumnos, a su habilidad,
rendimiento motor, a sus ideas, gustos y aficiones.
Recomendaciones didácticas.
Toda actividad propuesta debe estar acompañada de una serie de
elementos a considerar por parte del docente, quien planea y
programa cada secuencia de trabajo, tales como:
Explicar permanentemente los beneficios de la actividad física en el
ser humano, tanto en la parte física como en lo social en general.
• Destacar la importancia de la alimentación adecuada en el desarrollo
corporal de sus alumnos mediante diferentes medios impresos, visuales o
digitales.
• Evitar ejercicios específicos para regiones musculares en particular, como el
abdomen, la espalda o las piernas, ya que estos grupos musculares se
fortalecen de manera paralela a su crecimiento, siempre y cuando estén
acompañados de estimulación y dieta adecuada.
• Un ejercicio físico inadecuado puede tener consecuencias en lesiones
musculares o articulares, así como alteraciones cardiovasculares y
respiratorias por realizar acciones con una intensidad de esfuerzo muy alta o
inadecuada para los niños de estas edades. Incluyendo el aplicar castigos por
mal comportamiento a través de ejercicio físico.
Consideraciones generales cuando tratamos con personas con
capacidades diferentes:
• Principio de independencia: a la mayoría de las personas con capacidades
diferentes les supone un esfuerzo muy grande mantener su independencia, el docente
debe ayudarles y estimularles a conservarla.
• Igualdad en el trato: cuando se esté en un grupo mixto en el que haya
alumnos con y sin capacidades diferentes, no se deberán hacer tratos distintos, ni más
diferencias que las imprescindibles cuando tratemos a la persona con estas capacidades
diferentes, atendiendo al principio de equidad.
• Estar solícito pero sin sobreproteger: atento a las necesidades, pero no
hacerles todo, es importante estimular su independencia, una sobreprotección puede
hacer que pierda facultades que aun podría conservar y desarrollar.
• Llamar a las cosas por su nombre: una extremidad lo sigue siendo
aunque no funcione o tenga una deformidad, ante un ciego se puede decir “ver”.
• Otras capacidades y otros ritmos: una persona con capacidades
diferentes puede tardar más tiempo en hacer las cosas, si le sale mal la acción o se
equivoca se le debe estimular para que lo vuelva a intentar, aunque en un principio pueda
ser frustrante, a la larga se va a sentir mejor, aunque no lo consiga, lo ha intentado.
La adecuada planeación e implementación de la presente guía,
nos permite, realizar una serie de actividades de recapitulación
de las competencias adquiridas por el grupo durante cada ciclo
escolar, así como el grado de apropiación que cada alumno ha
logrado al respecto. Por ello es necesario implementar durante el
último mes de cada ciclo escolar una serie de actividades que
permitan vincular lo que se hace en la comunidad en general y
su relación con la educación física escolar, con relación a las
siguientes temáticas:
1.‐ Actividades para el disfrute del tiempo libre.
2.‐ Actividades de promoción y cuidado de la salud.
3.‐ Actividades deportivas escolares.
4.‐ Demostraciones pedagógicas de la educación física.
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