Fomentar en nuestros hogares una cultura
vocacional, es decir mostrarles ejemplos de
consagrados; religiosos, sacerdotes y ejemplos
edificantes de matrimonios para que ellos puedan
descubrir su llamado por afinidad. Mostrarles la
misión que cada uno de ellos tiene en el Señor.
Hacerles conciencia de que su vocación es un
proyecto de Dios, por lo tanto enseñarlos a
escuchar a Dios, ya que la vocación se descubre
en la oración, en el encuentro personal con Él.
Algo muy importante:
respetar e impulsar sus
inquietudes, permitirles
explorar el caminar en
otros estilos de vida
diversos al matrimonio,
como es la vida
consagrada y el
sacerdocio.
Comparte y platica con ellos sus inquietudes,
sus dudas, sus luchas.
Ora con ellos y
ora por ellos, para
que tú también
descubras la
voluntad de Dios
para sus vidas.
Motivarles a leer y conocer otras experiencias, a
participar de retiros vocacionales o visitas a casas
religiosas y seminarios, venciendo nuestros
egoísmos de que ellos realicen nuestros planes y
apoyándolos a descubrir los planes que Dios tenga
para ellos, venciendo nuestro miedo a que puedan
ser llamados por El Señor. Renunciando a tenerlos
a nuestro lado por la complacencia que ello nos
causa y pidiendo al Señor que les haga descubrir
su verdadero camino de felicidad.
¡Nosotros podemos ser su mejor
promotor vocacional o su mejor
estorbo para seguir al Señor!
de tus hijos
el proyecto de Dios para
sus vidas”
¡Tu satisfacción será ver a tus
hijos felices y realizados, en el
lugar adecuado, es decir en el
plan que Dios tenía para ellos!
Recordando que …
¡No todos nacimos para el
matrimonio!
“La Vocación
Y recuerda que la mejor manera de ayudarlos a
descubrir su vocación es enseñándoles a
confiar en Dios, enseñándoles a dejarse guiar
por Él, a dejar que Él les muestre cuál es ese
camino de realización personal que tiene para
ellos.
Uno de los más grandes retos en la vida
para toda persona, es descubrir su vocación,
ya que de ello depende su felicidad, su
realización personal.
¡Nadie puede ser feliz siendo y
haciendo lo que nunca debió
haber sido y hecho!
Y RECORDÁNDOLES QUE:
AQUÉL QUE TANTO LES AMA, Y
QUE LES CONOCE MÁS QUE TÚ
Y QUE ELLOS MISMOS, Y QUE
HA CREADO UN PROYECTO DE
VIDA PARA TI Y PARA ELLOS…
¡¡¡¡LOS QUIERE VER FELICES!!!!
Y así daremos gloria al Señor …
¡Ahora y por siempre!
Como padres tenemos
una tarea muy
importante. Ésta
consiste en ayudar a
nuestros hijos a
descubrir ese plan
perfecto que Dios tiene
para ellos, está de por
medio el fracaso o la
felicidad de nuestros
hijos.
Dios nos ha
creado como
obra perfecta
de la creación,
por ello dirá el
salmista:
“Prodigio soy,
prodigio son
todas tus obras”
Sal 109,14.
Nos ha creado con un plan perfecto para
nosotros, este plan, lleva implícita nuestra
vocación. Nos dice en su Palabra: “ Con amor
eterno te he amado, por ello he reservado gracia
para ti” Jer 31,3.
La palabra gracia, puede traducirse como:
bendición, Dios habla de que ha reservado, es
decir, que ha destinado bendición para
nosotros.
Él nos ha creado con un plan grande, con un
proyecto personal para cada uno de nosotros
que implica bendición.
¡Es decir
felicidad!
Y ESTE PLAN ES:
• AMOROSO. Es decir que Dios no desea su
realización para provecho personal, sino para
nuestro bien. Dios desea nuestra felicidad.
¡Sí! Viene implícita tu felicidad y realización
humana en la vivencia de este plan. Dios no
te va a pedir algo que no te haga feliz.
• PERSONAL. Toma en cuenta lo que nos
gusta, nos agrada, por ello podemos decir que
está implícito en nuestro propio ser y que será
agradable a nosotros.
• LIBRE. Este plan y proyecto
nunca será algo impuesto de su
parte para con nosotros, su
realización implica nuestra
decisión, nuestro deseo, nuestra
participación.
• PUEDE ESTROPEARSE. Ya
que somos libres podemos no
elegir lo correcto y decidirnos por
algo equivocado, podemos
encontrar insatisfacción,
frustración y hasta infelicidad
como consecuencia de nuestra
decisión.
¡LA VOCACIÓN DE TUS
HIJOS ES PARTE DE ESE
PLAN!
Dentro de ese plan
personal que Dios tiene
para tus hijos esta implícita
su vocación, o estado de
vida, es decir la forma
como han de vivir para Él y
la forma como han de
realizar este plan personal,
la forma como han de
realizar su misión en la
vida.
Es decir, su personal y especial
camino de santificación.
¡La Vocación no es
sólo lo que ellos
quieren ser y hacer,
ante todo es lo que
Dios quiere que ellos
sean y hagan!
Por ello es que nadie puede descubrir su
vocación fuera de Dios.
La vocación no es algo que ellos deben
inventar, es algo que deben encontrar; no es
el proyecto que ellos tienen o que nosotros
tenemos para ellos, sino que es el proyecto
que Dios tiene sobre ellos y que ellos deben
realizar.
Y sólo en la
realización de
este proyecto
podrán
encontrar la
felicidad …
Acompañar y formar a nuestros hijos para que
hagan un buen discernimiento vocacional es
parte de nuestra tarea como padres.
Por ello es necesario instruirnos en los diversos
estados de vida que nuestros hijos pueden
elegir. Propiciar que conozcan más de estos
para que puedan hacer una verdadera
elección.
Cuando sólo existe una opción, no
existe libertad para decidir, porque
se está condicionado a decidir por lo
único que se conoce.
Descargar

Descargar archivo