Quiere decir: “SER SAGRADO,
DEDICADO, DESTINADO…en
exclusiva al culto de Dios
La persona es una
criatura de Dios, creada
por amor, por El y sobre
la cual hay un proyecto
de vida y salvación.
Instrumentos que Dios da al hombre
para que pueda liberar su corazón
de la esclavitud de los 3 impulsos
humanos:
Impulso al poder
Impulso al placer
Impulso al tener
INFANCIA
ADOLESCENCIA
JUVENTUD/
MADUREZ
Uno tiene una
imagen idealizada
de los Superiores
• La persona se da
• Esta etapa es
cuenta que no todo lo
más difícil la
que se dice es…
hermana está
• Se da cuenta de lo
más cansada
que no le gusta del
• Difícil aceptar
Superior (por ej.
imposiciones,
incoherencias,
órdenes.
intolerancias, su mal
• Llega el
carácter…)
momento de
• Busca la
tomar
independencia.
decisiones
Empieza a ser un poco
significativas
rebelde.
para su vida.
• Tiempo de decisiones
MAYOR
La hermana ha
hecho un
camino.
Es más libre
para aceptar o
manifestar sus
desacuerdos
adecuadamente
.
Muerte de uno de los padres (el niño se
atribuye la responsabilidad de la
pérdida)
Separación prolongada de uno de los
padres que ha jugado un papel
significativo en su vida
Padres poco expansivos y distantes que
den particular importancia al éxito y al
prestigio personal obtenidos a través del
esfuerzo y el sacrificio
Progenitor exige al hijo que le
cuide acusándolo continuamente
de no ser digno de su afecto, de
ser poco amable e inadecuado
Ayudarle a redescubrir el propio valor personal y el
desarrollo de la confianza filial indispensable para
comprometerse en la relación con Dios, incluso más allá
de la pérdida o el rechazo.
Guiarla gradualmente a fin de que se haga más
flexible por medio de la construcción gradual de una
nueva visión de si misma, descubriendo su propia
dignidad de mujer, y de hija de Dios
Debe guiarlo a un nuevo significado de sí misma
“a los ojos de Dios” como “amable en todas sus
partes” y sobre todo en las que el mismo no
acepta. Esto le permitirá hacer gradualmente
una nueva experiencia de amor, descubriendo así
la castidad como una gracia del Padre, como un
medio para seguir al Hijo con la ayuda del
Espíritu Santo, no basándose más en las propias
fuerzas.
Vivir el voto como si dependiera
exclusivamente de las propias fuerzas
puede representar un obstáculo a la
posibilidad de descubrir su significado
más profundo. Difícilmente podría
pedir ayuda, incluso al superior, por el
miedo de sentirse rechazada y a sufrir
otro abandono.
• Cualquier evento percibido como un fracaso respecto
a los propios esfuerzos podrá ser vivido con un
sentimiento de incapacidad y con la sensación de ser
excluido de ese amor.
• La obediencia será vivida como un acto servil,
soportada con dificultad y no como una dependencia
filial de un Padre amoroso que le conoce en lo más
intimo de su ser y le ama tal como es.
• Puede vivir a Dios como alguien de quien tiene que
conquistar su AMOR. Esto porque la gratuidad de su
amor se vive, como incoherente con la percepción que
tiene de si mismo.
• Es muy probable que el voto se viva en un esfuerzo
continuo, intentando sentirse merecedores del amor de
Dios y de los superiores,: “mientras más me esfuerce
en obedecer, más me amará Dios”
• Ayudarle a profundizar en el conocimiento de si mismo y de
Dios para llegar a vivir una obediencia más consciente y
responsable
• Reconocer como propio los temas de la “pérdida” y de la
“indiferencia” y el “rechazo” y de como estos pueden contribuir
a la construcción de un significado de Dios que “no rechaza” “ni
abandona”.
• Mientras mayor sea ese conocimiento de sí mismo y de Dios,
más madura será la obediencia.
Una actitud hiperprotectora de parte de
los padres. El mundo es peligroso. El niño
se siente protegido porque es amado.
AMBIENTE AMENAZADOR
Comportamiento parental de rechazo.
LAS FIGURAS PARENTALES TENDERÁN A
MANTENER LA ATENCIÓN SOBRE ELLOS
MISMOS, amenazando con abandonar la
familia, quejándose por estar enfermos,
insatisfechos o depresivos
Dios puede ser visto como Aquel que puede asegurar protección
en momentos particulares de la propia vida, en los que las
emociones como el miedo y el ansia se sientan más fuertes.
El dirigirse a Dios puede convertirse también en una forma de
“control” en el que la persona cree “manipular a Dios”,
convenciéndose con la idea de que El, precisamente porque lo
ama, intervendrá según su voluntad.
Buscar a Dios como “refugio”, como protección, tal vez por medio
de la oración más insistente o aumentando la frecuencia en la
participación en los sacramentos, viviendo estos momentos
particulares con un fuerte sentido de miedo, podría ser un modo
de relacionarse con Dios.
• El voto se caracteriza por la dependencia y la
inmadurez que ponen al consagrado en una
posición de búsqueda de seguridad y apoyo
ante la más mínima dificultad.
• Obediencia experimentada como pérdida de
la libertad o como necesidad de protección.
En sus diversas formas (cambio de destino, indicaciones o
correcciones de los superiores, encargos, normas de la comunidad,
…) la obediencia en este tipo de organización, puede ser más
fácilmente percibida como una limitación de la propia necesidad
de libertad. Se genera en ella un estado de ansia y un
sentimiento de opresión.
El miedo que deriva de la sensación de vivir una realidad
“amenazadora”, puede representar un elemento importante para
comprender las motivaciones que empujan al “fóbico” en algunas
fases del propio camino espiritual, a procurarse la protección” no
sólo de Dios, sino también de figuras que en ese momento pueden
ser percibidas como un apoyo. Ej. La autoridad como
“representantes de Dios
La obediencia en este caso se vuelve infantil,
impersonal, en la que el súbito, a causa de diversos
tipos de inmadurez(necesidad de protección afectiva,
de acogida, de seguridad, etc.) mantiene una actitud
demasiado dependiente del superior
Siente que necesita la protección de los demás, pero
depende de alguien de forma inmadura. Para tener
protección y a la vez sentir perdida de su libertad
• Guiar a la persona consagrada en el conocimiento de
Dios y de la vivencia del voto
• Que entre en contacto con sus miedos a la luz de la fe
en Cristo, descubriéndolos, ya no como fragilidades,
sino, como grietas en un “vaso de arcilla” que el Señor
ha elegido para manifestarle su Resurrección. Este
proceso puede conducirlo a un nuevo significado
sobre sí mismo y sobre la relación con Dios libre y
liberadora.
• Necesita cercanía física, como algo de
protección.
• La persona necesita manejar todo
• Tiene miedo de vivir una relación
verdadera que no pueda controlar.
AYUDARLA A CONSTRUIR RELACIONES
SANAS
• Guiarlo y educarlo en una relación sana con
el otro. Será importante acompañarlo en una
formación centrada en la superación de la
propia tendencia a manipular la relación.
• A la luz de la palabra que pueda
experimentar
la
posibilidad
de
comprometerse en la relación con el otro
como “Cristo supo acercarse a todos para
llevarles la buena nueva”
• Ayudarle a conocer y profundizar sobre las
propias vivencias respecto a la soledad,
descubriendo en Cristo un significado nuevo
y positivo.
• Crear relaciones sanas de amistad, de
cercanía.
La pobreza puede representar un camino largo en el
que pueden presentarse situaciones críticas.
El Fóbico trata de mantener un delicado equilibrio entre
la necesidad de libertad y de protección.
Por ejemplo si necesita pedir dinero para cualquier
necesidad, esto puede ser percibido como una
restricción de la propia libertad, provocando un
sentimiento de opresión.
También puede sentirse “pobre” en las relaciones
suscitando en el sensaciones intensas de miedo y ansia
Percepción vaga e indefinida sobre sí mismo que determina una
incapacidad para reconocer los propios estados emotivos internos
y lleva al individuo a buscar estándares de perfección externos
en el intento de colmarlo.
Es posible que tienda a encontrar dificultad para vivir las
indicaciones que recibe de manera activa y con sentido de
responsabilidad.
Tiene dificultad para definirse si no es a través de un criterio
externo; por lo tanto es posible que construya una imagen
impecable de “obediente”, poniendo en marcha comportamientos
y actitudes congruentes con ésta, para recibir confirmación y
aprobación que colmaría su vacío interior
Vivirá la obediencia como un
instrumento “externo” buscando
recibir una definición de sí mismo y
no como un valor asimilado que
guía desde dentro la propia opción
vocacional.
Buscando aparecer siempre “perfecta” la
persona se privaría la posibilidad de mostrar
las inevitables dificultades experimentadas en
su “camino”
Hay un sentido de vacío y vaguedad que mueve a la
persona a buscar continuamente en el otro una
confirmación del propio valor personal, pues se vive a si
mismo con el miedo constante de no agradar o de ser
criticado o desaprobado. Esta dinámica interna puede
contribuir a vivir la castidad como un medio para colmar
este vacío, buscando sentirse reconocidos por el
“esfuerzo de las propias renuncias, satisfaciendo así la
necesidad de ser aceptados.
Más que ser casto, el llamado DAP podría
“parecerlo” dirigiendo su comportamiento
“continente” sólo para demostrar su valor. De
igual manera encontrará notables dificultades
para aprovechar la ayuda indispensable del
superior en los momentos más cítricos y difíciles
por miedo a decepcionarlo, temiendo las
opiniones que serían percibidos como juicios
negativos sobre si mismo.
Debe tener en cuenta la
extrema sensibilidad,
sobre todo porque el
consagrado podrá evitar
confrontarse respecto a
problemas afectivos que
podrían representar un
serio peligro a su
crecimiento vocacional.
Esta puede ser experimentada a nivel tácito, por una parte en
término de búsqueda de aprobación, mientras, por otro lado,
como miedo a encontrarse ante un juicio negativo,
especialmente por parte de figuras significativas,
Esta dinámica interna podría llevarlo a identificarse con el
“modelo” de pobreza propuesto, viviéndolo solo en sus
aspectos formales, encontrando dificultad para interiorizarla
como una opción profunda que se debe realizar
cotidianamente.
Entiende la pobreza como DEJAR COSAS MATERIALES.
Puede dejar todo para mostrar que es digna y buena.
Deberá ayudarlo a “releer” sus emociones de
vergüenza, su necesidad de “tener” opiniones positivas
de parte de os demás, como parte de su pobreza, como
un límite que Dios quiere colmar con la riqueza de su
intenso amor por él.
Que se sienta poco a poco amado por lo que es y ser
guiado por la gracia de Dios para desprenderse
radicalmente de poseer esta “riqueza”. Este proceso
podrá conducirlo a vivir de manera más libre la propia
vocación.
• Una habilidad progresiva para escuchar
sus estados interiores.
• La aceptación de la posibilidad de errar.
• Iniciativas por su cuenta sin estar al tanto
de lo que dice los otros
• Apreciar los aspectos de su carácter único
y peculiar
El comportamiento de uno de los dos padres está
caracterizado por sentimiento ambivalentes: actitud
hostil y de rechazo.
Ej. Se esfuerza por jugar con él, pero, se aburre lo
hace incapaz.
Presencia de un contexto puramente verbal y
analítico en el que no hay comunicación desde la
emoción o expresiones físicas. Ausencia de calor
afectivo y ternura
Se exige al niño un sentido de responsabilidad y
una madurez absolutamente desproporcionada a
su edad. “adulto en miniatura”
Profunda inseguridad y continua incerteza.
Su búsqueda de la perfección responde a una exigencia interna
de certeza, que mitiga el sentimiento de perdida de control que
experimenta en diversas situaciones.
El otro no es alguien a quien mostrar la perfección para ser
aceptado y amado. En su caso, es una especie de medida de
juicio sobre la propia capacidad de mantener rigurosamente el
control sobre si mismo y la realidad. La relación con Dios y toda
experiencia estarán siempre “filtradas” por el racionalismo: Le
será difícil dejarse llevar, involucrarse, “fiarse” porque esto
podría ser vivido como un evento al que le atribuirá el significado
de perdida de control.
Se caracteriza por la profunda inseguridad y la continua
incerteza.
El sentirse a sí mismo y a la realidad a través de esquemas
emocionales inconciliables , reduce la posibilidad de llegar a una
percepción de sí mismo unitaria e integrada.
Ejercerá el control sobre las propias emociones, excluyendo
sensaciones, imágenes, impulsos discrepantes con la identidad que
se esfuerza por alcanzar, en el intento por mantener el equilibrio.
Cuando algo toca esa parte se asusta y hace todo lo posible
para volver a la “casa justa”
Entiende la obediencia como respuesta a reglas, normas y hace lo
justo en la situaciones.
”
• Que experimente una lógica diferente de la
que lleva inscrita en su mundo emotivo, es decir,
la misericordia de Dios que lo ama asi como es,
que muere de pasión por el por sus
contradicciones y sus límites
• Guiarla para que logre la integración a la luz
de este Amor
• Permitirle abrirse poco a poco a la posibilidad
de dejarse sorprender por Dios.
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LOS VOTOS - Hijas de la Caridad de San Vicente de