Quiere decir: “SER SAGRADO,
DEDICADO, DESTINADO…en
exclusiva al culto de Dios
La persona es una
criatura de Dios, creada
por amor, por El y sobre
la cual hay un proyecto
de vida y salvación.
Instrumentos que Dios da al hombre
para que pueda liberar su corazón
de la esclavitud de los 3 impulsos
humanos:
Impulso al poder
Impulso al placer
Impulso al tener
INFANCIA
ADOLESCENCIA
JUVENTUD/
MADUREZ
Uno tiene una
imagen idealizada
de los Superiores
• La persona se da
• Esta etapa es
cuenta que no todo lo
más difícil la
que se dice es…
hermana está
• Se da cuenta de lo
más cansada
que no le gusta del
• Difícil aceptar
Superior (por ej.
imposiciones,
incoherencias,
órdenes.
intolerancias, su mal
• Llega el
carácter…)
momento de
• Busca la
tomar
independencia.
decisiones
Empieza a ser un poco
significativas
rebelde.
para su vida.
• Tiempo de decisiones
MAYOR
La hermana ha
hecho un
camino.
Es más libre
para aceptar o
manifestar sus
desacuerdos
adecuadamente
.
Se busca proporcionar un modelo de
comprensión de cómo la persona humana, desde
el nacimiento y en la interpretación con el mundo
externo, se percibe a sí misma, su realidad y los
eventos que van sucediendo en las diversas
etapas del ciclo vital.
Es así que un mismo evento, puede
producir en sujetos diversos,
experiencias diversas; la
diversidad de tales experiencias es
advertida subjetivamente después
de la elaboración del significado
personal
Una persona con este tipo de organización
de significado tenderá a responder a los
eventos frustrantes, incluso los
aparentemente insignificantes , en términos
de pérdida, rechazo y desilusión,
reaccionando ante ellos con emociones de
enojo y desesperación
La elaboración continua de un sentido de
perdida debido al hecho que el niño en la
relación con los padres, no hace experiencia de
un impulso emocional seguro y estable: la figura
que lo cuida se percibe como distante, fría y que
abandona, así el pequeño va elaborando un
sentido de separación y desapego.
Durante el desarrollo se estructurará
poco a poco la percepción de sí mismo
como una persona poco amable,
incapaz de suscitar el interés de los
demás y que difícilmente solo con
notable esfuerzo podrá construir y
mantener una relación segura y
estable. Acceder al amor y al consuelo.
Desde las primeras experiencias de apego
y durante el transcurso de su vida, la
persona con este tipo de organización,
estructurará un sentido de “soledad
epistemológica” que lo llevará también
como adulto, a la autosuficiencia absoluta y
a elaborar en términos de pérdida todas
las situaciones significativas de la vida
• La persona DEP puede caer en
algunos síntomas en particular:
• Tener una depresión
• Vivir la vida en apatía
• Disturbio en el sueño, le cuesta
levantarse
Muerte de uno de los padres (el niño se
atribuye la responsabilidad de la
pérdida)
Separación prolongada de uno de los
padres que ha jugado un papel
significativo en su vida
Padres poco expansivos y distantes que
den particular importancia al éxito y al
prestigio personal obtenidos a través del
esfuerzo y el sacrificio
Progenitor exige al hijo que le
cuide acusándolo continuamente
de no ser digno de su afecto, de
ser poco amable e inadecuado
Sensación de distancia con un Dios que se advierte como alguien
que “rechaza” y “abandona” de este modo se reactiva la
sensación de poder contar sólo con las propias fuerzas en un
“desierto” en el que no hay nadie que pueda ofrecer un consuelo.
Sentir a Dios lejano podría provocar una actitud de
encerramiento, de aislamiento emotivo que podría llevarlo a
alejarse de El para evitar un mayor sufrimiento proveniente de la
herida lacerante del “rechazo”
“SEÑOR ¿PORQUE ME HAS ABANDONADO?”
En otras circunstancias la relación podría vivirse en un
tono de enojo, porque la persona podría esperar de El
una respuesta o una “intervención” respecto a un hecho
problemático.
Si hay un fuerte sentido de culpa podría llevar a la
persona a realizar una serie de “esfuerzos” que se
traducirían en un “mayor compromiso”, a veces llevado
al extremo a través de “tareas imposibles” a fin de
obtener el amor que siente no merecer. Por ej., mayor
esfuerzo en la oración, intentando ganar el amor de
Dios o sacrificar el propio tiempo y esfuerzo por amor
al “prójimo” descuidándose a si mismo.
Es probable que en los primeros años de vida de
comunidad que tienda a confiar en sus propios
recursos, esforzándose por superar la no
amabilidad para sentirse digna del amor de
Dios.
Las renuncias a las que será llamada podrán ser
vividas como un objetivo a alcanzar contando
solo consigo misma
• Advertir lo más pronto los síntomas, su tendencia al
aislamiento, insatisfacción y frustración en general,
tristeza difundida sin ningún motivo, mutismo, anemia
general, insomnio, ausencia de ganas de comer.
• Fomentar el sentido de responsabilidad para darle
sentido a su vida
• Es fundamental que acompañe en él, el descubrimiento
de un nuevo significado de éste haciendo referencia
siempre a Cristo pobre hasta la cruz, pero, rico en el
amor del Padre
Ayudarle a redescubrir el propio valor personal y el
desarrollo de la confianza filial indispensable para
comprometerse en la relación con Dios, incluso más allá
de la pérdida o el rechazo.
Guiarla gradualmente a fin de que se haga más
flexible por medio de la construcción gradual de una
nueva visión de si misma, descubriendo su propia
dignidad de mujer, y de hija de Dios
La sensación de no poder acceder al amor y al consuelo, a
pesar del esfuerzo personal puede marcar su vivencia de la
Castidad
Podría ser vivida como un “sacrificio realizado con las
propias fuerzas necesario para “obtener a cambio” el amor
de Dios
La persona DEP podría sentir a Dios distante y no acogedor,
esto cuando entra el sentimiento de culpa, provocando
sensaciones de incapacidad e indignidad personal.
Podría también encontrar dificultad para acercarse a los
sacramentos, consciente por una parte, de su perdón, pero,
percibiéndose indigna.
Vivir el voto como si dependiera
exclusivamente de las propias fuerzas
puede representar un obstáculo a la
posibilidad de descubrir su significado
más profundo. Difícilmente podría
pedir ayuda, incluso al superior, por el
mido de sentirse rechazada y a sufrir
otro abandono.
Debe guiarlo a un nuevo significado de sí misma
“a los ojos de Dios” como “amable en todas sus
partes” y sobre todo en las que el mismo no
acepta. Esto le permitirá hacer gradualmente
una nueva experiencia de amor, descubriendo así
la castidad como una gracia del Padre, como un
medio para seguir al Hijo con la ayuda del
Espíritu Santo, no basándose más en las propias
fuerzas.
• Puede vivir a Dios como alguien de quien tiene que
conquistar su AMOR. Esto porque la gratuidad de su
amor se vive, como incoherente con la percepción que
tiene de si mismo.
• Es muy probable que el voto se viva en un esfuerzo
continuo, intentando sentirse merecedores del amor de
Dios y de los superiores,: “mientras más me esfuerce
en obedecer, más me amará Dios”
• Cualquier evento percibido como un fracaso respecto
a los propios esfuerzos podrá ser vivido con un
sentimiento de incapacidad y con la sensación de ser
excluido de ese amor.
• Esta no es una obediencia libre, porque no se
encuentra dentro de una relación caracterizada por al
confianza misma.
• La obediencia será vivida como un acto servil,
soportada con dificultad y no como una dependencia
filial de un Padre amoroso que le conoce en lo más
intimo de su ser y le ama tal como es.
• Ayudarle a profundizar en el conocimiento de si mismo y de
Dios para llegar a vivir una obediencia más consciente y
responsable
• Reconocer como propio los temas de la “pérdida” y de la
“indiferencia” y el “rechazo” y de como estos pueden contribuir
a la construcción de un significado de Dios que “no rechaza” “ni
abandona”.
• Mientras mayor sea ese conocimiento de sí mismo y de Dios,
más madura será la obediencia.
La persona percibe la realidad exterior y el mundo
circundante como peligroso y una amenaza continua.
En ella se da la búsqueda de protección y la búsqueda
de la libertad
Es una persona que le gusta las misiones pero siempre
tiene ganas de volver.
Los fóbicos se caracterizan por la ansiedad
En relación con el mundo se desanima. Su stress se
focaliza en el estomago, en el intestino.
Por el pánico empieza a frotarse las manos, le dan
taquicardias…el origen no es físico, sino, psíquico,
porque tiene miedo, piensa que va a morir
Tendencia a responder con miedo y ansia a
cualquier evento crítico que pueda
percibirse como perdida de protección o
pérdida de la libertad y la independencia;
la realidad se organiza y se decodifica a
través de la oposición constante de dos
polaridades emotivas
Una actitud hiperprotectora de parte de
los padres. El mundo es peligroso. El niño
se siente protegido porque es amado.
AMBIENTE AMENAZADOR
Comportamiento parental de rechazo.
LAS FIGURAS PARENTALES TENDERÁN A
MANTENER LA ATENCIÓN SOBRE ELLOS
MISMOS, amenazando con abandonar la
familia, quejándose por estar enfermos,
insatisfechos o depresivos
Dios puede ser visto como Aquel que puede asegurar protección
en momentos particulares de la propia vida, en los que las
emociones como el miedo y el ansia se sientan más fuertes.
El dirigirse a Dios puede convertirse también en una forma de
“control” en el que la persona cree “manipular a Dios”,
convenciéndose con la idea de que El, precisamente porque lo
ama, intervendrá según su voluntad.
Buscar a Dios como “refugio”, como protección, tal vez por medio
de la oración más insistente o aumentando la frecuencia en la
participación en los sacramentos, viviendo estos momentos
particulares con un fuerte sentido de miedo, podría ser un modo
de relacionarse con Dios.
• El voto se caracteriza por la dependencia y la
inmadurez que ponen al consagrado en una
posición de búsqueda de seguridad y apoyo
ante la más mínima dificultad.
• Obediencia experimentada como pérdida de
la libertad o como necesidad de protección.
En sus diversas formas (cambio de destino, indicaciones o
correcciones de los superiores, encargos, normas de la comunidad,
…) la obediencia en este tipo de organización, puede ser más
fácilmente percibida como una limitación de la propia necesidad
de libertad. Se genera en ella un estado de ansia y un
sentimiento de opresión.
El miedo que deriva de la sensación de vivir una realidad
“amenazadora”, puede representar un elemento importante para
comprender las motivaciones que empujan al “fóbico” en algunas
fases del propio camino espiritual, a procurarse la protección” no
sólo de Dios, sino también de figuras que en ese momento pueden
ser percibidas como un apoyo. Ej. La autoridad como
“representantes de Dios
La obediencia en este caso se vuelve infantil, impersonal, en la
que el súbito, a causa de diversos tipos de inmadurez(necesidad
de protección afectiva, de acogida, de seguridad, etc.) mantiene
una actitud demasiado dependiente del superior
Siente que necesita la protección de los demás, pero depende de
alguien de forma inmadura. Para tener protección y a la vez
sentir perdida de su libertad
• Guiar a la persona consagrada en el conocimiento de
Dios y de la vivencia del voto
• Que entre en contacto con sus miedos a la luz de la fe
en Cristo, descubriéndolos, ya no como fragilidades,
sino, como grietas en un “vaso de arcilla” que el Señor
ha elegido para manifestarle su Resurrección. Este
proceso puede conducirlo a un nuevo significado
sobre sí mismo y sobre la relación con Dios libre y
liberadora.
• Necesita cercanía física, como algo de
protección.
• La persona necesita manejar todo
• Tiene miedo de vivir una relación
verdadera que no pueda controlar.
AYUDARLA A CONSTRUIR RELACIONES
SANAS
Las relaciones representan para el fóbico un aspecto que debe
tener bajo control, porque también estas pueden potencialmente
representar una amenaza al delicado equilibrio entre la
necesidad de libertad y protección.
De este modo el voto de castidad puede ser vivido
reductivamente, solo en la dimensión de la continencia,
convirtiéndose así en una de las diversas “estrategias” de control
sobre sí mismo y sobre los demás.
El experimentarse, capaz de gobernarse podría mantenerlo
como una persona que controla “las tentaciones”. Por otro lado
cualquier fallo podría hacer resurgir una imagen de fragilidad
determinada por la precepción de la propia incapacidad para
regirse a sí mismo. Esto haría resurgir el ansia y el miedo.
• Guiarlo y educarlo en una relación sana con el otro. Será
importante acompañarlo en una formación centrada en la
superación de la propia tendencia a manipular la relación.
• A la luz de la palabra que pueda experimentar la posibilidad
de comprometerse en la relación con el otro como “Cristo supo
acercarse a todos para llevarles la buena nueva”
• Ayudarle a conocer y profundizar sobre las propias vivencias
respecto a la soledad, descubriendo en Cristo un significado
nuevo y positivo.
• Crear relaciones sanas de amistad, de cercanía.
La pobreza puede representar un camino largo en el
que pueden presentarse situaciones críticas.
El Fóbico trata de mantener un delicado equilibrio entre
la necesidad de libertad y de protección.
Por ejemplo si necesita pedir dinero para cualquier
necesidad, esto puede ser percibido como una
restricción de la propia libertad, provocando un
sentimiento de opresión.
También puede sentirse “pobre” en las relaciones
suscitando en el sensaciones intensas de miedo y ansia
• Ayudarlo y guiarlo a descubrir a través de su pobreza
personal, un nuevo significado de lo que experimenta. Dios de
hecho lo llama a una libertad nueva, por medio de la cual
podrá descubrir la relación con los otros y con Dios mismo: SU
verdadera riqueza.
• Ayudarlo a interiorizar poco a poco el significado profundo de
la pobreza a la que Dios le llama: también en la pobreza de
sus “debilidades” físicas o en la pobreza de no poder
mantener una situación gradualmente “dependiente” de un Dios
que le pide fiarse libremente sin sentirse limitado, le permitirá
descubrir la verdadera riqueza sobre la que puede apoyarse.
Tuvo una familia donde nunca pasó nada. Todo estuvo
bien. Trata de ocultar sus sentimientos. Los sentimientos
se esconden.
La persona necesita la aprobación de otros. Los otros
son espejos para El. Se maneja sobre lo que la otra
piensa de ella.
Ej. Si la hermana me dice que estoy equivocada me
siento mal.
De niñas sacaban buenas notas para recibir cariño
Dependientes del juicio ajeno.
Tiende a buscar fuera la aprobación y confirmación de sí misma.
Se muestra particularmente silenciosa formal.
Se centra en su imagen exterior, importa mucho lo que piensan de ella.
Tendencia al perfeccionismo
No se animan a decir lo que piensan
Pueden tener disturbios de bulimia o anorexia
Utilizan su cuerpo para manifestar su desacuerdo.
No sale de su habitación sino tiene su hábito bien planchado
Soy buena si estoy de acuerdo con la expectativa que tiene el mundo
de mí
Percepción vaga e indefinida sobre sí mismo que determina una
incapacidad para reconocer los propios estados emotivos internos
y lleva al individuo a buscar estándares de perfección externos
en el intento de colmarlo.
Es posible que tienda a encontrar dificultad para vivir las
indicaciones que recibe de manera activa y con sentido de
responsabilidad.
Tiene dificultad para definirse si no es a través de un criterio
externo; por lo tanto es posible que construya una imagen
impecable de “obediente”, poniendo en marcha comportamientos
y actitudes congruentes con ésta, para recibir confirmación y
aprobación que colmaría su vacío interior
Vivirá la obediencia como un instrumento
“externo” buscando recibir una definición de sí
mismo y no como un valor asimilado que guía
desde dentro la propia opción vocacional.
Buscando aparecer siempre “perfecta” la
persona se privaría la posibilidad de mostrar las
inevitables dificultades experimentadas en su
“camino”
Es importante guiar a la persona para que
interiorice el significado de un Dios que “no
ha venido a juzgar” sino que desea
ardientemente del consagrado que le
confíe, precisamente aquellos aspectos de sí
mismo de los que se avergüenza y trata de
esconder, para poder experimentar
plenamente su amor.
Hay un sentido de vacío y vaguedad que mueve a la
persona a buscar continuamente en el otro una
confirmación del propio valor personal, pues se vive a si
mismo con el miedo constante de no agradar o de ser
criticado o desaprobado. Esta dinámica interna puede
contribuir a vivir la castidad como un medio para colmar
este vacío, buscando sentirse reconocidos por el
“esfuerzo de las propias renuncias, satisfaciendo así la
necesidad de ser aceptados.
Más que ser casto, el llamado DAP podría
“parecerlo” dirigiendo su comportamiento
“continente” sólo para demostrar su valor. De
igual manera encontrará notables dificultades
para aprovechar la ayuda indispensable del
superior en los momentos más cítricos y difíciles
por miedo a decepcionarlo, temiendo las
opiniones que serían percibidos como juicios
negativos sobre si mismo.
Debe tener en cuenta la extrema
sensibilidad, sobre todo porque el
consagrado podrá evitar confrontarse
respecto a problemas afectivos que
podrían representar un serio peligro a su
crecimiento vocacional.
Esta puede ser experimentada a nivel tácito, por una parte en
término de búsqueda de aprobación, mientras, por otro lado,
como miedo a encontrarse ante un juicio negativo,
especialmente por parte de figuras significativas,
Esta dinámica interna podría llevarlo a identificarse con el
“modelo” de pobreza propuesto, viviéndolo solo en sus
aspectos formales, encontrando dificultad para interiorizarla
como una opción profunda que se debe realizar
cotidianamente.
Entiende la pobreza como DEJAR COSAS MATERIALES.
Puede dejar todo para mostrar que es digna y buena.
Deberá ayudarlo a “releer” sus emociones de
vergüenza, su necesidad de “tener” opiniones positivas
de parte de os demás, como parte de su pobreza, como
un límite que Dios quiere colmar con la riqueza de su
intenso amor por él.
Que se sienta poco a poco amado por lo que es y ser
guiado por la gracia de Dios para desprenderse
radicalmente de poseer esta “riqueza”. Este proceso
podrá conducirlo a vivir de manera más libre la propia
vocación.
• Una habilidad progresiva para escuchar
sus estados interiores.
• La aceptación de la posibilidad de errar.
• Iniciativas por su cuenta sin estar al tanto
de lo que dice los otros
• Apreciar los aspectos de su carácter único
y peculiar
Su crecimiento Espiritual exige coraje,
iniciativa, autonomía de pensamiento y de
acción.
Saber que la gracia de Dios y su palabra
nos asisten.
LA PERSONA DAP QUE BUSCA FUERA
SERIA BUENO QUE BUSQUE DENTRO
La percepción que tiene de sí mismo es ambivalente y
dicotómica y se desarrolla en confines de significados
antitéticos que oscilan según la modalidad “todo o
nada”
Dificultad para tener una visión de conjunto, pues esta
surge de la imaginación y no del pensamiento analítico.
Esto le impide distinguir lo que es importante de lo que
no lo es y representa un problema en el momento de
tomar una decisión.
El comportamiento de uno de los dos padres está
caracterizado por sentimiento ambivalentes: actitud
hostil y de rechazo.
Ej. Se esfuerza por jugar con él, pero, se aburre lo
hace incapaz.
Presencia de un contexto puramente verbal y
analítico en el que no hay comunicación desde la
emoción o expresiones físicas. Ausencia de calor
afectivo y ternura
Se exige al niño un sentido de responsabilidad y
una madurez absolutamente desproporcionada a
su edad. “adulto en miniatura”
• Atención excesiva a los detalles.
• Son las que tienen que hacer la
comida variada
• Necesita de certezas en la vida
• La contramedida consiste en evitar
cualquier posible crítica gracias a
una supuesta perfección absoluta.
Profunda inseguridad y continua incerteza.
Su búsqueda de la perfección responde a una exigencia interna
de certeza, que mitiga el sentimiento de perdida de control que
experimenta en diversas situaciones.
El otro no es alguien a quien mostrar la perfección para ser
aceptado y amado. En su caso, es una especie de medida de
juicio sobre la propia capacidad de mantener rigurosamente el
control sobre si mismo y la realidad. La relación con Dios y toda
experiencia estarán siempre “filtradas” por el racionalismo: Le
será difícil dejarse llevar, involucrarse, “fiarse” porque esto
podría ser vivido como un evento al que le atribuirá el significado
de perdida de control.
Se caracteriza por la profunda inseguridad y la continua
incerteza.
El sentirse a sí mismo y a la realidad a través de esquemas
emocionales inconciliables , reduce la posibilidad de llegar a una
percepción de sí mismo unitaria e integrada.
Ejercerá el control sobre las propias emociones, excluyendo
sensaciones, imágenes, impulsos discrepantes con la identidad que
se esfuerza por alcanzar, en el intento por mantener el equilibrio.
Cuando algo toca esa parte se asusta y hace todo lo posible
para volver a la “casa justa”
Entiende la obediencia como respuesta a reglas, normas y hace lo
justo en la situaciones.
”
• Que experimente una lógica diferente de la
que lleva inscrita en su mundo emotivo, es decir,
la misericordia de Dios que lo ama asi como es,
que muere de pasión por el por sus
contradicciones y sus límites
• Guiarla para que logre la integración a la luz
de este Amor
• Permitirle abrirse poco a poco a la posibilidad
de dejarse sorprender por Dios.
La continua incerteza es característica de este tipo de
personalidad.
Ejerce un control absoluto sobre la esfera emotiva a través del
pensamiento. Se esfuerza por mantener una imagen positiva de sí
misma, en el esfuerzo por excluir todas las sensaciones que
podrían ponerla en discusión
Puede vivirla como una manera de cumplir algo justo y una regla
buena.
Day recibir amor es un tema particular. Se asusta ante los
afectos, o a sentir algo relacionado con la afectividad, incluso la
más mínima pulsión sexual podría llevarla a ala convicción de no
poder continuar su vida consagrada.
• Ayudarla a descubrir la castidad como don de Dios,
acompañándola en el conocimiento gradual de si
mismo y en el discernimiento de la situación de crisis.
• Que pueda vivir esos momentos como una ocasión
preciosa para integrar aspectos de si mismo de
manera más flexible y articulada, para sentirse
amada con sus “imperfecciones”.
• Tiene que ser ayudada a trabajar sobre los impulsos
y sentimientos y no manejar todo porque “la regla lo
dice”
• La vivencia del voto es más bien rígida y no la experimenta en
su significado más amplio.
• Necesita manejar y controlar todo. Ante la perdida de control
experimentaría mayor inseguridad e incerteza, respecto al
esfuerzo de llevar adelante la promesa de pobreza hecha al
inicio de su consagración.
• Recurre a explicaciones lógicas para comprenderse a sí mismo
y la realidad.
• El más mínimo deseo de poseer se percibiría como algo no
aceptado, porque sería inconciliable con ello
• Debe ser guiado a poner de nuevo su confianza en
Dios, que es un Padre que provee en la propia vida.
• Ser acompañadas en el proceso de la pobreza puede
representar para la persona con este tipo de
organización una oportunidad para hacer más
flexible la búsqueda de una certeza absoluta,
logrando así desprenderse gradualmente de ella y
descubriendo en Dios la única y verdadera certeza de
su vida.
Descargar

LOS VOTOS