Personajes bíblicos:
Escrito colectivo, redactado
por los Pobres de Yavé,
después del destierro.
• Entusiasmo inicial.
• Desilusión por las
dificultades.
• Tensiones con los que han
llegado del destierro.
• Ansias de liberación de los
persas.
• Esperanza de que Dios los
salve definitivamente.
Isaías III
I - La Justicia en la Nueva Comunidad:
Dios no los abandonará, pero para ello
tienen que practicar la justicia (56-59).
II - La Nueva Jerusalén (60-62).
III - Confianza en Dios Creador
y Salvador (63-64)
IV - Victoria final de los Justos (65-66).
Ustedes ayunan entre peleas y golpean con maldad.
¿Saben cuál es el ayuno que me agrada?
Romper las cadenas injustas,
dejar libres a los oprimidos y romper todo yugo.
Compartirás tu pan con el hambriento,
los pobres sin techo entrarán a tu casa,
vestirás al que veas desnudo y
no volverás la espalda a tu hermano.
Entonces tu luz surgirá como la aurora y tus heridas
sanarán rápidamente. 58,4-7
Entonces, si llamas a Yavé, te responderá.
Si en tu casa no hay más gente explotada, si
apartas el gesto amenazante y las palabras
perversas; si das al hambriento lo que deseas
para ti y sacias al hombre oprimido, brillará
tu luz en las tinieblas, y tu oscuridad se
volverá como la claridad del mediodía. 58,9-10
No, no es que el brazo de Yavé no alcance a salvar,
ni que su oreja esté demasiado sorda para oír.
Sino que sus maldades han cavado un abismo
entre ustedes y su Dios.
Pues las manos de ustedes
están manchadas de sangre,
y sus dedos, de crímenes.
Sus labios pronuncian
la mentira y su lengua
murmura la falsedad.
Nadie acusa con justa razón,
ni reclama con sinceridad.
Confían en la nada, andan con
mentiras, conciben la maldad y
dan a luz la desgracia.
Se echan sobre huevos de víboras
y tejen telarañas. 59,1-5
Nadie invoca tu Nombre
ni se despierta para buscarte.
Y, sin embargo, Yavé, tú eres
nuestro Padre, nosotros somos la
greda y tú eres el alfarero,
todos nosotros fuimos
hechos por tus manos. 64,6s
Eres nuestro Padre, nuestro Redentor;
así te hemos llamado siempre.
¿Por qué, Yavé, permitiste que nos perdiéramos
de tus caminos y que nuestros corazones
no sintieran por ti ningún respeto?
¡Vuelve, por amor de tus servidores! 63,16
Así dice Yavé: Actúen correctamente y hagan
siempre lo debido, pues mi salvación se viene
acercando y mi justicia está a punto de
aparecer. 56,1
Yo vivo en lo alto y
me quedo en mi santidad,
pero también estoy con el hombre
arrepentido y humillado,
para reanimar el espíritu de los humildes
y alentar los corazones arrepentidos. 57,15
Levántate y brilla,
que ha llegado tu luz
y la Gloria de Yavé
amaneció sobre ti.
60,1
Cuando estuve enojado te castigué,
pero al mismo tiempo, llevado por mi buen corazón,
me compadecí de ti.
En adelante yo haré que te sientas orgullosa,
y te daré alegría para siempre.
Y conocerás, entonces, que yo, Yavé, soy tu Redentor.
60,10.15s
Me he dejado hallar por los que no preguntaban
por mí y me he dejado encontrar por los que no
me buscaban. Dije: “Aquí me tienen” a una
nación que no invocaba mi Nombre.
Le he tendido la mano todos los días a un pueblo
desobediente, que seguía un camino que no era
bueno, tras sus propios capricho. 65,1s
El Espíritu del Señor está sobre mí,
porque Yavé me ha ungido.
Me ha enviado con buenas
noticias para los humildes,
para sanar los corazones heridos,
para anunciar a los desterrados su liberación,
y a los presos su vuelta a la luz.
Para publicar un año feliz lleno de los favores de
Yavé, y el día del desquite de nuestro Dios.
Me envió para consolar a los que lloran
y darles a todos los afligidos de Sión
una corona en vez de ceniza,
el aceite de los días alegres,
en lugar de ropa de luto,
cantos de felicidad,
en vez de pesimismo. Is 61,1-3
No te llamarán más
“Abandonada”,
sino que te
llamarán
“Mi preferida”.
Porque Yavé se
complacerá en ti
y tu tierra tendrá
un esposo.
Como un joven se casa con una muchacha
virgen, así el que te formó se casará contigo,
y como el esposo goza con su esposa, así
harás las delicias de tu Dios. 62,4-5
Yo quiero
felicitar a Yavé
por sus favores
y hazañas,
por todo lo que
ha hecho por nosotros,
por la gran bondad
que demostró a Israel,
que nos demostró al
compadecerse de nosotros
y darnos tantos beneficios. 63,7
¡Ah, si rasgaras los cielos y bajaras!
Los cerros se derretirían al verte. 63,19
Voy a crear un cielo nuevo y
una tierra nueva, y el pasado
no vendrá más a su memoria.
Voy a hacer de Jerusalén
un Contento y
de su pueblo una Alegría.
Yo quedaré feliz
con mi pueblo.
Y ya no se oirán sollozos de
tristeza ni gritos de angustia.
Harán sus casas y vivirán en ellas, plantarán viñas y
comerán sus frutos. Ya no plantarán para alimentar a
otro. Mis elegidos vivirán de lo que hayan cultivado con
sus manos. No trabajarán inútilmente,
ni tendrán hijos destinados a la matanza.
Antes que me llamen les responderé, y antes que
terminen de hablar habrán sido atendidos. 65,17-24
¡El cielo es mi trono y la tierra
la tarima para mis pies!
¿Qué casa podrían
ustedes edificarme,
o en qué parte fijarían
mi lugar de reposo?
Todo esto lo
ha hecho mi mano
y todo esto es mío.
Pero en quien fijo realmente
mis ojos es en el pobre
y en el corazón arrepentido,
que se estremece
por mi palabra. 66,1s
Como un hijo a quien consuela su madre,
así yo los consolaré a ustedes. 66,13
Mi casa será llamada Casa de
Oración para todo el mundo. 56,1
En mí pondrán su esperanza
las naciones lejanas 60,9
Ahora vengo a reunir a todos los
pueblos de todos los idiomas.
Diseño: J.L.C.
Y cuando vengan,
serán testigos de mi gloria.
Todo hombre vendrá a postrarse
ante mí, dice Yavé. 66,18.23
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