Oración Final
“El Desafío de la Realidad”
INTRODUCCIÓN
Vivimos en un mundo muy extraño. Si tenemos dificultades o sentimos que
todo sale mal, decimos enseguida: ¡Así no podemos seguir! Esto tiene
que cambiar. ¡Y todos nos esforzamos por
Podríamos
ahorrarnos
ese
dificultades, sólo se cambian de
un
modo:
¡Cambiando
uno
mismo! Es así, desde dentro
que
podemos
situaciones
dificultades
cambiar
las
donde
las
y
las
podemos
convertir en posibilidades…
cambiar a los demás!
esfuerzo porque, de
hecho,
tantas
CANTO
Alegre la mañana que nos habla de ti
Alegre la mañana.
1. En nombre de Dios Padre, del hijo y del Espíritu,
salimos de la noche y estrenamos la aurora;
saludamos el gozo de la luz que nos llega,
resucitada y resucitadora.
2. Tu mano acerca el fuego a la sombría tierra
y el rostro de las cosas se alegra en tu
presencia.
Silabeas el alba igual que una palabra.
Tú pronuncias el mar como sentencia.
La REALIDAD; la VIDA como desafío.
Lector: “Yo clasifico a las personas en
personas magnetofónicas; personas de
opiniones; personas de problemas y
personas de convicciones. Hoy abundan
mucho las personas de problemas, pero no
tanto las personas de convicciones. A la
persona
de
problemas
le
gusta
problematizarlo todo, pero no llega a las
soluciones. La persona de opiniones está
al tanto de lo que se lleva, de lo que se
dice, pero no suele comprometerse con
sus opiniones.
El problema está en que hay bastantes
personas que actúan por reacción y pocos
que tengan convicciones por las que vivir,
mucho menos morir por ellas.
Lector: “¡El mundo!”
El mundo es el lugar donde estás tú.
Y no en las nubes ni en los cielos, ni en el recinto sagrado.
A ti te va la vida, la fiesta, el vino y las manos
callosas de los que construyen el mundo.
A ti te va todo lo que sea crecer, avanzar, ir más
lejos, hacer más humanidad, vivir más y mejor.
A ti no te va la muerte ni la marginación.
Tú quieres estar bien en medio,
en el centro de la vida, en el corazón de la
persona y de la sociedad.
Quieres estar en todos los líos.
Nosotros nos empeñamos en ponerte aparte.
O fuera o dentro.
En las nubes o en la intimidad.
o encima o abajo,
siempre sacándote del mundo.
Te llevamos a la periferia.
Pero tú no te vas del centro.
Te sitúas en las entrañas de la vida:
en la política, en la economía, en la enseñanza, en los hogares…
Allí donde se juega el futuro de la humanidad.
¡El mundo! El mundo es tu sitio.
¡Ahí es donde tenemos que buscarte!
Meternos en la refriega y combatir a tu lado,
para encontrarte como uno más luchando por los pobres.
Y, luego, cantar contigo la canción a la VIDA.”
Éxodo 3, 1-12
1Moisés
cuidaba las ovejas de Jetró, su suegro, sacerdote de Madián.
Una vez llevó las ovejas muy lejos en el desierto y llegó al cerro de
Horeb, esto es, el Cerro de Dios.
2 Entonces fue cuando el Ángel de Yavé se presentó a él, como una
llama ardiente en medio de una zarza. Moisés estuvo observando: la
zarza ardía, pero no se consumía.
3 Y se dijo: «Voy a dar una vuelta para mirar esta cosa tan extraordinaria:
¿por qué la zarza no se consume?»
4. Yavé vio que Moisés se acercaba para mirar; Dios lo llamó de en medio
de la zarza: « ¡Moisés, Moisés!», y él respondió: «Aquí estoy.»
5Yavé le dijo: «No te acerques más. Sácate tus sandalias porque el lugar
que pisas es tierra sagrada.»
6 Luego le dijo: «Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abrahán, el Dios
de Isaac y el Dios de Jacob.» Al instante Moisés se tapó la cara,
porque tuvo miedo de que su mirada se fijara sobre Dios.
7Yavé
dijo: «He visto la humillación de mi pueblo en Egipto, y
he escuchado sus gritos cuando lo maltrataban sus
mayordomos. Yo conozco sus sufrimientos,
8 y por esta razón estoy bajando, para librarlo del poder de
los egipcios y para hacerlo subir de aquí a un país grande y
fértil, a una tierra que mana leche y miel, al territorio de los
cananeos, de los heteos, de los amorreos, los fereceos, los
jeveos y los jebuseos.
9 El clamor de los hijos de Israel ha llegado hasta mí y he
visto cómo los egipcios los oprimen.
10 Ve, pues, yo te envío a Faraón para que saques de Egipto
a mi pueblo, los hijos de Israel.»
11 Moisés dijo a Dios: « ¿Quién soy yo para ir donde Faraón y
sacar de Egipto a los israelitas?»
12 Dios respondió: «Yo estoy contigo, y ésta será para ti la
señal de que yo te he enviado: Cuando hayas sacado al
pueblo de Egipto, ustedes vendrán a este cerro y me darán
culto aquí.» Palabra de Dios.
Símbolo: Se presenta un mapa mundial y cada persona responde:
“Ante la realidad del mundo universal y concreto, ¿cómo me sitúo
yo?”
Después de unos momentos de oración, cada uno se expresa a
través de una oración.
Lector: Jesús, no tienes manos.
Todos: Tienes sólo nuestras manos para construir un mundo
donde habite la justicia.
Lector: Jesús, no tienes pies.
Todos: Tienes sólo nuestros pies para poner en marcha la
libertad y el amor.
Lector: Jesús, no tienes labios.
Todos: Tienes sólo nuestros labios para anunciar por el mundo
la Buena Noticia a los pobres.
Lector: Jesús, no tienes corazón.
Todos: Tienes sólo nuestro corazón para que amando, logremos que
todas las personas sean hermanos y hermanas.
Lector: Jesús, no tienes ojos.
Todos: Tienes sólo nuestros ojos para detectar dónde hay miseria y
mal, y poderlo remediar con generosidad.
Lector: Jesús, no tienes boca.
Todos: Tienes sólo nuestra boca
para anunciar el evangelio que las
personas puedan leer si nuestras
vidas son obras y palabras
eficaces.
Todos: Jesús danos tu fuerza para
desarrollar talentos y ponerlos al
servicio de los demás.
Canto: Signo de Esperanza
Queremos ser una Iglesia servidora del Señor
Jesús el Dios hecho hombre, el profeta, el servidor.
Una Iglesia de testigos, con mártires donde son
protagonistas los pobres y hombre nuevo el pecador.
Signo de esperanza, causa de alegría
con Santa María y un Jesús Pascual.
La gente se siente siendo servidora
que es transformadora de la sociedad.
Queremos ser una Iglesia de veras comunidad,
fraterna porque la gente comparte fe y realidad.
Con sencillez y alegría aprende a participar,
como hacían los cristianos con Pedro, Santiago y Juan.
Queremos ser una Iglesia que está siempre en oración,
que alumbra toda la vida con la Palabra de Dios.
Que celebra como pueblo la nueva alianza de amor,
en la fiesta de la vida que es la cena del Señor.
Queremos ser una Iglesia samaritana y cordial,
que organiza la esperanza y la solidaridad.
Donde el Espíritu Santo, Padre de los pobres, va
suscitando los servicios, según la necesidad.
Queremos ser una Iglesia que muestra el amor a Dios.
Que sale a encontrar al hombre y lo abraza en su perdón,
que consuela y acompaña, que agranda su corazón,
a medida de la gente que sufre la situación.
Queremos ser una Iglesia en estado de Misión,
que se abre y sale y propone al mundo el Reino de Dios.
Que transforma desde adentro sociedad y corazón,
y planta comunidades donde se da conversión
Nota: Cada Vicaría propone el horario de la Celebración Eucarística. Puede integrar
los signos de la oración a la celebración o suprimir la oración por la celebración.
Diócesis de Texcoco
Asamblea Vicarial
Agosto-Septiembre 2015
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