GARCILASO DE LA VEGA ( 1501- 1536 )
Análisis del soneto XIII
“ A Dafne ya los brazos le crecian”
SONETO XIII
-
GARCILASO DE LA VEGA
A Dafne ya los brazos le crecían,
y en luengos ramos vueltos se mostraba;
en verdes hojas vi que se tornaban
los cabellos que el oro oscurecían.
De áspera corteza se cubrían
los tiernos miembros, que aún bullendo estaban:
los blancos pies en tierra se hincaban,
y en torcidas raíces se volvían.
Aquel que fue la causa de tal daño,
a fuerza de llorar, crecer hacía
este árbol que con lágrimas regaba.
¡Oh miserable estado! ¡oh mal tamaño!
¡Que con llorarla crezca cada día
la causa y la razón porque lloraba!
EL MITO DE DAFNE Y APOLO EN EL ARTE:
Antonio del Pollaiolo (s. XV)
El Veronés (s. XVI)
Biliberti (ss. XVI, XVII)
Bernini (ss. XVI, XVII)
Cornelis de Vos (ss. XVI, XVII)
Nicolás Poussin (s. XVII)
Tiépolo (ss. XVII, XVIII)
Jean Etienne Liotard (s. XVIII)
Waterhouse (s. XX)
ANTONIO MINGOTE, ( s. XX )
ANÁLISIS MÉTRICO:
A-Daf-ne-ya-los-bra-zos-le-cre-cí-an
y_en-luen-gos-ra-mos-vuel-tos-se-mos-tra-ban;
en-ver-des-ho-jas-vi-que-se-tor-na-ban
los-ca-be-llos-que_el-o-ro_es-cu-re-cí-an;
11A
11B
11B
11A
De-ás-pe-ra-cor-te-za-se-cu-brí-an
11A
los-tier-nos-miem-bros-que_aun-bu-llen-do_es-ta-ban; 11B
los-blan-cos-pies-en-tier-ra-se-hin-ca-ban
11B
y_en-tor-ci-das-ra-í-ces-se-vol-ví-an.
11A
A-quel-que-fue-la-cau-sa-de-tal-da-ño,
a-fuer-za-de-llo-rar,-cre-cer-ha-cí-a
es-te_ár-bol,-que-con-lá-gri-mas-re-ga-ba.
11C
11D
11E
¡Oh-mi-se-ra-ble_es-ta-do_oh-mal-ta-ma-ño,
que-con-llo-rar-la-crez-ca-ca-da-dí-a
la-cau-sa_y-la-ra-zón-por-que-llo-ra-ba!
11C
11D
11E
-Las Metamorfosis, del poeta romano Ovidio es un poema en quince libros
que describe la creación e historia del mundo mitológico griego y romano.
Describe los cambios físicos que hacen las distintas divinidades para conseguir
fines distintos. Va desde la creación del mundo hasta Julio César; e incluye 250
leyendas entrelazadas con gran maestría.
-Se considera uno de los trabajos sobre mitología más
populares, llegando a ser la obra más conocida por los
escritores medievales y por lo tanto teniendo una gran
influencia en la poesía medieval.
- En primer lugar, debemos reseñar el uso de los epítetos antepuestos
(verdes hojas, v. 3, blancos pies, v.7…). Al final del primer cuarteto
observamos el símil en los cabellos que el oro oscurecían (v. 4).
-En el segundo cuarteto apreciamos una antítesis (áspera corteza/ tiernos
miembros), que subraya el contraste entre la ninfa, pintada aún con formas
humanas, y el laurel en el que está transformándose.
-Ya inmersos en los tercetos, encontramos un encabalgamiento (crecer
hacia /este árbol, vv.10-11); el hipérbaton en los mismos versos, aunque
debe señalarse la tendencia a situar los verbos al final de la oración –
crecían, se mostraban, se tornaban, oscurecían, cubrían, estaban, se
hincaban, se volvían, regaba- lo que acerca la sintaxis castellana a la latina.
-Por otro lado, la ánafora y la bimembración del
verso 12, así como la exclamación que contempla
el último terceto.
-En el texto predomina la descripción, que pretende pormenorizar con
todo lujo de detalles la transformación de Dafne en árbol (en laurel, según
el relato de Ovidio).
-La descripción se realiza en los dos cuartetos del poema por medio de
pretéritos imperfectos de indicativo (crecían, mostraban, tornaban,
oscurecían, cubrían, estaban, hincaban, volvían), a través de los que la
voz poética capta en su dinamismo el instante de la transformación.
-Los primeros ocho versos están formados por cuatro oraciones
compuestas de similar extensión en las que se refiere el cambio de las
distintas partes del cuerpo de la ninfa (brazos, cabellos, piernas, pies) en
otros elementos del árbol (ramas, hojas, tronco, raíces), respectivamente.
-Dafne aparece descrita de acuerdo con el ideal de belleza femenina
característico del Renacimiento: es rubia ( los cabellos que el oro
oscurecían, v. 4) y de piel pálida (los blancos pies, v.7). Por otra parte,
resulta necesario destacar la utilización de epítetos, especialmente en la
segunda estrofa, si bien debe señalarse en general la profusión de
adjetivos explicativos antepuestos al sustantivo ( áspera corteza, v. 5;
tiernos miembros, v. 6; torcidas raíces, v. 8, miserable estado, v. 12 ).
• Estructura interna. Forma-contenido.
– Plano fonético.
• Cabe destacar, en cuanto a la lengua, que se observa la confusión
de sibilantes propia de la época (“cresca”).
• Similicadencia (final de los imperfectos).
– Plano morfosintáctico.
• En cuanto a la lengua, aparece la asimilación “lloralla”. Este tipo de
construcciones estuvo de moda en el siglo XVI, propio del gusto
toledano, y de andaluces, murcianos y gente de la corte, que en
tiempo de Carlos V seguían dicho modelo. Después decayeron,
aunque por la facilidad de rima que daban a los poetas a final de
verso las conservarán durante todo el XVII.
• La presencia de artículos en la mayor parte del texto hace que el
sustantivo tenga un aire existencial, real. Cabe destacar que al final
(miserable estado, mal tamaño) aparecen sin artículo, lo que indica
un matiz esencial. El drama humano del dolor no correspondido.
a) Transformación gradual de arriba abajo:
DAFNE
LAUREL
brazos
ramos
cabellos
hojas
piernas
tronco
pies
raíces
b) No aparece en todo el texto, ni una sola vez, el nombre de Apolo, suplido
perifrásticamente al comenzar el terceto primero:
Aquel que fue la causa de tal daño...
c) Resulta enigmática la presencia, en el verso tercero, de un testigo ocular
de la escena, único ejemplo del uso de la primera persona en todo el soneto,
como si el ‘yo’ emisor hubiese presenciado, oculto, el drama.
d) Último terceto = reflexión lírica del ‘yo’ emisor, a partir del mito.
e) Soneto que ejemplifica el idealismo renacentista ( compararlo con el que
escribió Quevedo al mismo motivo, pero con fines más humorísticos )
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Soneto – A Dafne ya los brazos le crecían