El cuerpo de los cristianos es digno del mayor respeto no sólo
porque ha sido morada del alma inmortal, sino porque fue morada
del Espíritu Santo, se alimentó con la “semilla de la inmortalidad”,
la Eucaristía y será transformado en cuerpo glorioso a imagen de
Cristo Resucitado.
Descargar

TENEMOS CRIPTAS EN ESTA PARROQUIA NUESTRA SEÑORA