La lírica renacentista española
Lírica
tradicional y
Romancero
Corrientes
poéticas
Lírica culta
castellana
Lírica
italianizante
Garcilaso de la Vega (1499-1536)
El poeta italiano Andrea
Navaggiero animará a
Boscán y a Garcilaso a
intentar en castellano las
formas y metros italianos,
en
especial
el
endecasílabo
y
el
heptasílabo
Esta Elisa habría podido ser en realidad
la segunda mujer de su hermano Pedro
Laso, la hermosísima Beatriz de Sá
Se instala en Nápoles, en cuya
vida intelectual, que entonces
giraba en torno a la Academia
Pontaniana,
se
integró
rápidamente,, y trabó amistad con
poetas como Bernardo Tasso o
Luigi Tansillo, así como con
teóricos de la literatura como
Antonio Sebastiani Minturno y, en
especial, Mario Galeota.
Después de su estancia abundará en
rasgos de la lírica italiana, influido
tanto por autores anteriores como
Francesco Petrarca, como por
autores contemporáneos como
Jacopo Sannazaro, autor de La
Arcadia (1504), cuyo mundo, en el
que sonidos, colores... invitan a la
reflexión acompañando a los
sentimientos, hará suyo. También
influye a Garcilaso Ludovico
Ariosto, de quien toma el tema de
la locura de amor.
Es en Italia donde Garcilaso fortalece su clasicismo,
ya aprendido con los humanistas castellanos en la
Corte, y redescubre a Virgilio y sus Bucólicas, a
Ovidio y sus Metamorfosis y a Horacio y sus Odas,
sin olvidar otros autores griegos que también estudia.
La obra poética de Garcilaso de
la Vega está compuesta por
cuarenta
sonetos,
cinco
canciones, una oda en liras, dos
elegías, una epístola, tres églogas
y siete coplas castellanas y tres
odas latinas,
Desde la aparición de sus obras no
se ha podido ignorar la revolución
métrica y estética operada por él en
la lírica española al introducir una
serie de estrofas (terceto, soneto,
lira, octava real, endecasílabos
sueltos, canción en estancias), el
verso endecasílabo y su ritmo
tritónico, mucho más flexible que
el rígido y monótono del
dodecasílabo, y el repertorio de
temas, estructuras y recursos
estilísticos del petrarquismo.
Juan Boscán i Almogàver y Diego Hurtado de Mendoza y Pacheco,
introductores junto a Garcilaso de la lírica italianizante
Prefiere las palabras usuales y castizas a los
cultismos extraños a la lengua, busca el equilibrio
clásico, la estilización del nobilitare renacentista
de una lengua vulgar y la precisión ante todo.
Como afirma en su Égloga tercera,
Más a las veces son mejor oídos
el puro ingenio y lengua casi muda,
testigos limpios de ánimo inocente,
que la curiosidad del elocuente.
El objetivo de la poesía es ser oída, es la
comunicación de los sentimientos, no el cortesano
despertar de admiración. Garcilaso, pues, prefiere el
tono íntimo, personal y confidencial en la poesía a la
retórica.
¡Cuán bienaventurado
aquél puede llamarse
que con la dulce soledad s’abraza,
y vive descuidado
y lejos d’empacharse
en lo que al alma impide y embaraza!
Garcilaso cuida especialmente la musicalidad del verso mediante
el uso de la aliteración y un ritmo en torno a los tres ejes
principales del endecasílabo.
El dulce lamentar de dos pastores
¡Oh dulces prendas, por mí mal halladas
Tanto pudiese el son, que en un momento
Utiliza asiduamente el epíteto con la intención de crear
un mundo idealizado donde los objetos resultan
arquetípicos y estilizados al modo del platonismo.:
Corrientes aguas puras, cristalinas
Corrientes aguas puras, cristalinas
Por otra parte, es muy hábil en la descripción de lo
fugitivo y huidizo; su poesía produce una vívida
sensación de tiempo y se impregna de melancolía por
el transcurso de la vida, lo que él llamó su «dolorido
sentir».
¡Oh más dura que mármol a mis quejas,
y al encendido fuego en que me quemo
más helada que nieve, Galatea!,
estoy muriendo, y aún la vida temo; 60
témola con razón, pues tú me dejas,
que no hay, sin ti, el vivir para qué sea.
El paisaje resulta arcádico. Aparecen los temas mitológicos como
alternativa a los temas religiosos: Sus temas preferidos son los
sentimientos de ausencia, el conflicto entre razón y pasión, el paso
del tiempo y el canto de una naturaleza idílica que sirve de
contraste a los doloridos sentimientos del poeta. Cree en un
trasmundo que no es el religioso cristiano, sino el pagano.
Locus amoenus
La obra de Garcilaso no es muy extensa. En los sonetos y
canciones, Garcilaso combina el estilo petrarquista con la
retórica amorosa y los tópicos de la lírica cancioneril.
Las églogas son las obras más importantes de Garcilaso:
La Égloga I es la creación más significativa porque
combina perfectamente la pasión amorosa y la perfección
formal. La Égloga II es la más extensa y consta de dos
partes: en la primera se relatan los amores entre la pastora
Camila y Albanio; la segunda parte, es una apología
alegórica de la casa de Alba. La Égloga III es un poema
escrito en octavas reales.
La lírica en el segundo Renacimiento
En esta época se produce un importante cultivo de la poesía
religiosa, con autores de la talla de Santa Teresa de Jesús, fray
Luis de León, y sobre todo san Juan de la Cruz, quizás uno de
los tres mejores poetas de todos los tiempos en cualquier lengua.
Ascética:
perfeccionamiento
a través del
esfuerzo y el
sacrificio
Literatura del
2º
Renacimiento
Mística: Trata de
describir la unión
del alma con
Dios.
En marzo de 1572 fue detenido por la Inquisición y encarcelado en
Valladolid tenía. Los cargos que había contra él tenían que ver con
su predilección por la Biblia hebraica en lugar de la Vulgata y la
traducción al castellano que había realizado del libro del Cantar de
los Cantares
Durante cinco años fray Luis permanece aislado en una celda de la
Inquisición sin saber quién le acusa y, durante algún tiempo, de
qué se le acusa. Al salir dejó escrita esta décima:
Aquí la envidia y la mentira
me tuvieron encerrado.
Dichoso el humilde estado
del sabio que se retira
de aqueste mundo malvado,
y con pobre mesa y casa
en el campo deleitoso
con sólo Dios se compasa,
y a solas su vida pasa,
ni envidiado ni envidioso.
El propio fray Luis dejó
escrito su concepto de
la
poesía,
"una
comunicación
del
aliento
celestial
y
divino", en su De los
nombres de Cristo, libro
I,
Sus temas preferidos, si
dejamos a un lado los
morales y patrióticos son, el
deseo de la soledad y del
retiro en la naturaleza
(tópico del Beatus Ille) y la
búsqueda de paz espiritual y
de conocimiento (lo que él
llamó la verdad pura sin
velo).
Escribir, piensa Fray Luis, es actividad difícil
("negocio de particular juicio"). Se usarán
palabras comunes, pero selectas, ya que el buen
escritor, entre
Las que todos hablan, elige las que convienen
y mira el sonido de ellas y aun cuenta a veces las
letras y las pesa y las mide y las compone para
que no solamente digan con claridad lo que
pretenden decir, sino también con armonía y
dulzura.
La armonía era para él el equilibrio de la frase, que logra
mediante una perfecta correspondencia entre fondo y forma
aprendida en los clásicos latinos, a los que estudió no sólo para
imitarlos, sino para reproducir sus cualidades en castellano. Su
lengua, pues, es la de Juan de Valdés: natural, selecta y sin
afectación.
La crítica actual ha hecho notar que su lenguaje y técnica
traslucen el carácter vehemente y apasionado del autor. Así
que su estilo sólo es sencillo y austero en cuanto a las
imágenes, el vocabulario y los adornos.
El aire se serena
y viste de hermosura y luz no usada, Salinas,
cuando suena
la música extremada
por vuestra sabia mano gobernada.
A cuyo son divino
mi alma, que en olvido está sumida, torna a
cobrar el tino
y memoria perdida
de su origen primero esclarecida.
Pero la sintaxis, que dice más sobre la esencia verdadera del
autor, se ve constreñida por la exigente forma de la lira y recurre
con frecuencia desusada al encabalgamiento abrupto, expresando
con ello un carácter atormentado, y desborda con frecuencia el
cauce del verso y aun de la estrofa.
Por otra parte, su
vehemencia se refleja a
través de las numerosas
expresiones admirativas
e interjecciones que
pespuntean sus versos.
¡Oh ya seguro puerto
de mi tan luengo error! ¡oh
deseado
para reparo cierto
del grave mal pasado!
reposo dulce, alegre, reposado!;
Y tanto en su prosa como en su verso recurre habitualmente a las
parejas de palabras unidas por un nexo o una coma, dobletes de
palabras con significado complementario, o a las geminaciones,
dobletes de sinónimos, que reposan con su equilibrio esa pasión que
se esfuerza en contener tanto en su verso como en su prosa.
Su afán comunicativo se expresa en
una particular preferencia por la
segunda
persona,
cuya
consecuencia es que sus textos
suelen tener un carácter discursivo,
de comentario moral que exhorta de
alguna manera al receptor.
En ti, casi desnudo
deste corporal velo, y de la asida costumbre
roto el ñudo,
traspasaré la vida
en gozo, en paz, en luz no corrompida;
de ti, en el mar sujeto
con lástima los ojos inclinando, contemplaré
el aprieto
del miserable bando,
que las saladas ondas va cortando:
Componentes de la lírica de fray Luis de León
Poesía
grecolatina y
Neoplatonismo
Literatura
hebraica y
bíblica
Literatura castellana e
italianizante
Empezó a escribir en 1572 De los
nombres de Cristo, obra en tres
libros que no terminaría hasta 1585.
En ella muestra la elaboración
última y definitiva de los temas e
ideas que esbozó en sus poesías en
forma de diálogo ciceroniano
donde se comentan las diversas
interpretaciones de los nombres que
se dan a Cristo en la Biblia
También se deben a fray Luis
algunas otras obras morales en
castellano sobre educación, como
La perfecta casada,, donde
describe lo que para él es una
esposa ejemplar. Es una obra que
hay que poner en correlato con
otras del mismo género escritas por
Luis Vives (De Insitutiones
Feminae Christianae, traducida al
castellano en Valencia en 1528) y
otros humanistas europeos del
Renacimiento.
Como traductor vertió del hebreo en verso el último
capítulo del Libro de los proverbios y el Libro de Job,
que además comentó.
Vertió también el Cantar de los
cantares en octavas.
Del latín las Bucólicas y los dos primeros libros de las
Geórgicas de Virgilio, así como 23 versiones seguras de
las Odas de Horacio y 7 atribuidas por el padre Merino;
también la versión del Rura tenent de Albio Tibulo y
algunos fragmentos de poetas griegos. De los italianos hay
poemas de Pietro Bembo y también de Petrarca.
FIN YDEL
TEMA
a estudiar
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La lírica renacentista española para examen