El Libro de los Pobres Rurales
DESARROLLO AGROPECUARIO
de la dependencia al
protagonismo del agricultor
POLAN LACKI Br
Este dibujo indica los procedimientos
equivocados, y totalmente contrarios a
sus propios intereses, que muchos
agricultores adoptan en la adquisición
de los insumos.
Los compran al por menor, con alto
valor agregado y del último eslabón de
la cadena de intermediación.
Es debido a estas distorsiones que,
innecesariamente, pagan por dichos
insumos precios muy altos.
Estas distorsiones no se corrigen
con subsidios para bajar
artificialmente sus precios, sino que
estimulando a los agricultores para
que practiquen la cooperación y la
solidaridad y para que se organicen
con propósitos empresariales.
Aunque se quejen de la insuficiencia de sus
recursos productivos, muchos agricultores
subutilizan y mantienen en la ociosidad gran
parte de los factores de producción que
poseen.
Los animales de trabajo descansan, las
vacas hambrientas producen poquísima
leche, los cultivos tienen bajísimos
rendimientos por hectárea, la mano de obra
familiar está ociosa durante gran parte del
año porque no existe diversificación
productiva, etc.
Es decir, los recursos están disponibles
pero no producen. Ello ocurre debido a la
no utilización de tecnologías, de bajo o
cero costo, que podrían ser adoptadas
sin necesidad de contar con recursos
adicionales a aquellos que los
agricultores ya poseen.
Para ser adoptadas, muchas de estas
tecnologías, requieren apenas de
conocimientos adecuados y no
necesariamente de insumos externos.
Aquí están ilustradas las distorsiones
que ocurren en la comercialización de
los escasos excedentes que van al
mercado.
Los agricultores venden sus
cosechas al por mayor, sin valor
agregado, al primer eslabón de la
cadena de intermediación,
directamente en sus fincas.
Es decir, en esta etapa hacen
exactamente lo contrario de lo que
hicieron cuando adquirieron los
insumos.
Es por estas razones, y no por culpa de
la globalización o de otros "chivos
expiatorios", que ellos venden sus
cosechas a precios innecesariamente
bajos.
En estos tres dibujos están ilustradas las principales causas que determinan el fracaso económico
de los agricultores ineficientes. Ellos fracasan porque compran mal, producen mal, administran mal
y venden mal; y consecuentemente sus costos de producción son muy altos y sus precios de venta
son muy bajos. Es aquí, en estas tres etapas, en las fincas, en las comunidades y en los mercados
rurales, donde los agricultores deben concentrar sus esfuerzos para corregir estas ineficiencias
que son "corregibles" por ellos mismos, en vez de perder tiempo con "tractorazos y camionazos"
para protestar contra la falta de rentabilidad en la agricultura.
Si los agricultores estuviesen organizados
para trabajar bajo los principios de la
cooperación, podrían reemplazar los
procedimientos inadecuados que están
ilustrados en el dibujo 1 por los
procedimientos más convenientes
indicados en este dibujo 5.
La desconfianza y la falta de espíritu
cooperativo hacen que,
inconscientemente, los agricultores
sean los mayores enemigos de ellos
mismos.
Estas actitudes individualistas no se
corrigen con decisiones políticas, sino
que con una adecuada formación y
capacitación proporcionada por
profesores y extensionistas competentes
Si los agricultores supiesen utilizar plena y racionalmente los recursos que ya poseen y si supiesen
adoptar tecnologías de bajo costo que no necesariamente requieren de insumos externos, podrían
transformar la decadencia productiva del dibujo 2 en la prosperidad ilustrada en este dibujo 6.
Para hacer dicha transformación se
requiere, muchísimo más, de
conocimientos que de créditos y
subsidios.
Los agricultores no logran hacer esta
profunda modificación no es por falta de
insumos de alto rendimiento o de grandes
inversiones, sino que debido a la
insuficiente e inadecuada formación y
capacitación de los extensionistas y de
las familias rurales.
Como se ve, las soluciones para
muchos problemas de los agricultores
no necesariamente hay que buscarlas
en el Congreso Nacional, en el Banco
Agrícola, en el FMI o en el Banco
Mundial, sino que en nuestro
inadecuado y disfuncional sistema de
educación rural.
Si los agricultores
estuviesen capacitados y
organizados, la abundante
mano de obra familiar podría
incorporar valor a sus
cosechas y también
disminuir los excesivos
eslabones de las cadenas de
intermediación.
Haciendo lo indicado en este
dibujo 7, los propios agricultores
podrían "adueñarse" de las
ganancias que, en el dibujo 3, van
a los intermediarios.
Si lo hiciesen, estarían trabajando
en pro de ellos mismos y no en
contra, tal como suelen hacer en la
actualidad.
En resumen, si los agricultores adoptasen las medidas correctivas indicadas en
estos dibujos 5, 6 y 7, gran parte de sus problemas estarían resueltos, sin
necesidad de que los gobiernos les proporcionasen recursos adicionales a los que
ellos ya poseen.
Estas medidas, más endógenas que exógenas, además de factibles son muy
eficaces en la solución de los problemas más inmediatos de los productores
rurales.
En estos 8 dibujos fueron ilustradas las principales causas
de la falta de rentabilidad de la gran mayoría de los
productores rurales; y asimismo las soluciones, de fácil
adopción y bajo costo, a través de las cuales ellos mismos
pueden eliminarlas.
Ahora lo invito a leer el libro propiamente tal, en cuyo texto se
confirma que la transformación de la miseria indicada en el
dibujo 4 en la modernidad ilustrada en el dibujo 8 es
perfectamente posible.
Para llevarla a la práctica, afortunadamente, se requiere
mucho más de insumos intelectuales (disponibles, pero
inexplicablemente no difundidos) que de insumos
materiales ( que son escasos ).
PEADS
Programa Educativo de Apoyo al
Desarrollo Sostenible
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Diapositiva 1 - Allan Silva | Docente – Ucatse