APRENDIENDO
A
SER
PADRES
Y
MADRES
Esteban Pérez López
Grupo Espirita de la Palma
Si hay algo evidente, es que en
ningún sitio, aprendemos a ser
padres,
no
se
aprende
en
colegios, academias, institutos ni
universidades, quizás por eso es
un proceso de aprendizaje en las
dos direcciones, puesto que
tampoco en ningún sitio se nos
enseña a ser hijos.
Siendo lo realmente apasionante de la
experiencia que aquí se cumple esa
máxima de la sabiduría perenne
“Todos somos a la vez Maestros y
Alumnos”, aprendiendo tanto los
padres de los hijos, como los hijos de
los padres.
Nunca el deseo de ser buenos padres y
la
preocupación
de
enseñar
a
nuestros hijos a ser seres humanos
integrales, ha generado tanto debate
y tanta inquietud como en estos
últimos años y esto se evidencia al
ser conscientes, que si hay un tema
que enfrenta a padres y a hijos, a los
padres entre si, a los padres y
abuelos y al resto de parientes, es la
educación correcta de
los hijos,
donde se patentiza, el modelo rígido
de
nuestros
antepasados
y
la
permisividad exagerada actual.
Los propios padres, las personas que
aspiran a serlo, los sociólogos, los
psicólogos,
los
enseñantes,
se
preguntan
¿Cómo educar a un niño para el futuro y
ofrecerle todas las oportunidades
para su pleno desarrollo? ¿Cómo
ejercer la autoridad y al mismo
tiempo respetar su personalidad y
promover su autonomía?
En definitiva que podemos hacer
“educar” seres humanos felices.
para
“Cualquier cosa que hagas estará
mal”. De esta manera tan
particular
animaba
Sigmund
Freud, a los padres que le pedían
consejo, quizás la clave este en
recordar que en este proceso, no
hay ni buenos ni malos. Ni los
hijos
son
responsables
de
nuestras “neuras”, ni nosotros
unos
represores
que
los
esclavizamos.
Aquí no hay exclusividad de derechos,
la comprensión y el respeto, por
ambas partes deben anteponerse a
cualquier sistema educativo.
Que les enseñemos nuestra visión
de las cosas, no quiere decir que
debamos
imponérsela,
pero
tampoco que aceptemos la que
ellos nos quieran imponer
En menos de tres generaciones la
educación de los hijos ha dado un
vuelco total, los problemas que
padres e hijos se encuentran hoy,
son consecuencia de un profundo
cambio en la estructura familiar y
social. De un régimen autoritario,
donde
las
normas
eran
claras
(obedecer) y los castigos frecuentes,
hemos pasado a la fase donde el niño
es el “rey”.
En la sociedad
actual este proceso se ha
acelerado aun más debido, a los cambios,
desigualdades e incertidumbres de dicha
sociedad.
Unos padres deseosos de hacerlo bien se afanan
por compatibilizar las exigencias del mundo
laboral, con las responsabilidades familiares y
con frecuencia
acallan su conciencia,
colmando al niño con todo lo que pide.
Mientras que otros padres, ellos mismos victimas
de problemas sociales y personales, trasladan
esos conflictos al medio familiar, dando como
consecuencia,
niños
inadaptados
o
sobreadaptados, violentos o sumisos, apáticos
o hiperexigentes.....
Una denuncia que hacen los
Pedagogos y los Psicólogos, es
que los niños de hoy crecen, con
demasiada frecuencia de una
manera “PASIVA”, con escasas
oportunidades de afirmar su
identidad
y
reconocer
sus
potencialidades antes de ser
lanzados a una sociedad muy
competitiva.
A
veces son tratados como meros
espectadores o consumidores de
entretenimientos a través de la
televisión, las películas, los video
juegos. Sus ideas de cómo resolver
los problemas o salir adelante en la
vida las aprenden
de héroes
sobrehumanos que se lanzan a la
aventura con violencia, arrogancia o
con ayuda de la magia.
Este clima en el que se mueven hace
que se vuelvan inertes, pierdan
interés por las actividades cotidianas
y se aburran fácilmente
Hoy en día vemos como el modelo
tradicional de enseñanza esta en
crisis, los fundamentos sobre los
cuales los niños aprendían a ser
adultos se ha alterado completamente
en los últimos años.
Hace años crecíamos en familias
jerarquizadas y estables, la relación
con los tíos, tías, primos, padres o
abuelos era mas estrecha y se pasaba
mas tiempo en su compañía. Los
chicos y chicas debían desempeñar
funciones
que
contribuyan
al
mantenimiento general de la familia,
hacer los recados, cuidar a sus
hermanos mas pequeños tender la
ropa, .......
En la actualidad es muy normal que los chicos
y chicas campeen por su cuenta al salir de
clase, mientras los padres trabajan, sin que
tengan otra actividad que estimule su
autoestima que no sea sacar buenas notas.
La interrelación entre padres e hijos, ha
quedado relegada a un intervalo de tiempo
demasiado pequeño, que por lo general se
consume en interrogatorios ¿dónde has ido?
¿Dónde has estado? ¿Has hecho los
deberes?, Por desgracia en una gran
mayoría de casos los niños deben competir
por la atención de unos padres cansados por
sus ocupaciones laborales.
Por si esto fuera poco en no muchos casos, los
padres tienen una idea bastante extendida
que la educación de sus hijos se puede
delegar en la escuela, dejándola en manos
del maestro o
profesor, sin llegar a
entender que tan importante es la educación
escolar como la educación familiar, que cada
una de ellas ayuda al niño a desarrollar unos
aspectos diferentes de su personalidad, y
que de ninguna forma una puede sustituir a
otra, ocurriendo después algo tan normal
como reprocharnos unos a otros que el
resultado de la educación del niño no haya
sido el que esperábamos.
Otra cosa curiosa, es que muchos padres de
hoy no entienden como con todas las
comodidades y facilidades los niños sean
“irresponsables y sin interés por nada” y
para entender esto es bueno recordar esa
frase de la sabiduría milenaria que nos
dice. “ El valor de las cosas, esta en lo
que nos cuesta conseguirlas y la
utilidad que tienen” estando claro lo
que quiere decirnos esta frase y no es ni
más ni menos que aquello que no
cuesta ningún esfuerzo en conseguir
no se le da ningún valor
Las grandes preguntas que los padres
siempre nos hacemos son:
¿Soy un buen padre?
¿Soy una buena madre?
¿Seré
demasiado
demasiado blando?
duro
o
¿Estaré educando a mis hijos lo
mejor que se puede hacer?
Por fortuna hoy en día muchos padres conciben la
educación de un modo diferente, valoran cada
vez mas la motivación, la adquisición de
habilidades emocionales y la educación para una
libertad responsable.
Es evidente que para progresar un niño necesita
tener a su alrededor adultos que les suministren
no solo alimentos, sino estímulos emocionales y
mentales,
así que debemos plantearnos
prestarles la atención personal adecuada, porque
para que se desarrollen como seres humanos
capaces
y
bien
equilibrados,
necesitan
interacciones individuales con otras personas de
superior grado de madurez, donde el niño pueda
tomar sus referencias.
“En la sociedad en que vivimos, los
hijos quieren aprender, sin ser
reprendidos, y sin que les pongan
limites y los padres debemos saber
que la autoridad es indispensable
para la educación de los hijos, un
chico sin limites no es un chico libre
porque esta a merced de sus
impulsos, y tampoco es feliz porque
vive
en
la
angustia
de
la
incertidumbre”.
Los padres
no solo tienen el derecho a
enseñar a los hijos cuales son los limites
que les van a permitir madurar, sino que
también es su deber.
Los limites permiten al niño la posibilidad de
humanizarse, pues les permite comprender
cual es su espacio, le hacen respetar al
grupo al que pertenece, a entender las
reglas de convivencia y el mundo en el que
vive.
Y lo que es mas importante, a solucionar los
conflictos sin recurrir a la violencia. Así
aprender que no puede hacer todo lo que él
quiera, ni tiene todos los derechos.
A largo plazo veremos crecer un niño
en armonía y equilibrado, pero no
nos olvidemos, que los limites no
bastan por si mismos, no sirven para
convertir a los hijos en seres
autónomos e independientes, ni para
conseguir que lleguen a seres
adultos responsables y equilibrados.
Hace falta no nos olvidemos,
combinarlo con muchísimo AMOR y
ATENCIÓN.
¿Cómo ejercer una autoridad eficaz y
que al mismo tiempo sea serena,
ponderada y equilibrada?.
1.- Congruencia es decir predicar con
el ejemplo, no tiene sentido poner
normas que no las cumple ni quien
las impone.
2.- Constancia si es no, esa es la
respuesta no otra.
3.- Respeto a la diferencia de edad
les ayuda a estructurarse, los niños
no
son adultos en miniatura,
convertirles en nuestros iguales, no
hace mas que angustiarles.
Nos guste o no, no es posible controlar el
destino de nuestros hijos, si acaso podemos
facilitarles una salida a la vida, con una
buena educación y apoyarles para que
tengas unas alas robustas. (Las Águilas)
Pero algo muy importante que los padres debemos
tener en cuenta, y rara vez lo hacemos, es que
”cada niño tiene su propia misión en la
vida” no nace simplemente para ser moldeado
por la influencia de sus progenitores, la labor de
los padres es ayudar a ese niño a saber que ha
venido hacer en su vida, y para ello es necesario
ya desde niño familiarizarle con la trascendencia,
es decir ir poco a poco educándole en ese
conocimiento, quienes somos, de donde venimos,
hacia donde vamos, para que su visión en la vida
sea mas amplia y como hemos dicho al principio,
pueda saber que ha venido hacer en esta vida y
una forma de ayudarle y entender nosotros
también que ha venido hacer, es fijarnos desde
niño
cuales
son
Esas
facultades
que
intuitivamente desarrolla y cuales son sus
inclinaciones naturales.
Podríamos suponer, con lo visto hasta
aquí, que es muy difícil ser padre,
pero creo que todos llevamos un
componente
que
hace
que
esa
dificultad
sea
pequeña
y
ese
componente no es otro que el “Amor
de Padres”, con ese amor y educando
a nuestros hijos entendiendo que es
un proyecto en común
por ambas
partes, no tengamos duda, que el
resultado será siempre satisfactorio,
y para ello bastara con llevar a la
practica una serie de pautas básicas:
• Comparte con tus hijos, todo aquello que sea
adecuado a su nivel de edad
• Dales explicaciones, de las decisiones que
toméis en la vida diaria, si son importantes y
adecuadas a su grado de madurez
• Debate proyectos y problemas de la familia,
tienen derecho a que les expliquéis las
dificultades, dándoles la ocasión de participar en
la solución y de sentirse parte activa de la familia
• Muéstrate receptivo al punto de vista infantil,
sé buen oyente, sin dar por sentado que ya sabes
de que esta hablando.
Y como no, otra de las grandes
preguntas que nos hacemos, todos los
padres ¿Cómo sabemos que el niño
esta siendo educado correctamente?,
hay una frase de la sabiduría milenaria
que dice: “El conocimiento se nutre
de la observación” así pues para
tener la certeza, que la educación que
nuestros hijos están recibiendo es la
correcta, bastara con observar que el
niño:
• Debe sentirse competente haz que colabore
en el ámbito familiar que se sienta útil
• Influye en lo que ocurre el niño necesita
sentir que sus opiniones son importantes y
confiar en sí mismo para aprender de sus errores
y desarrollar autocontrol y autodisciplina.
• Hace amigos, sabe expresarse y escuchar
comparte y negocia lo que desea y agradece que
se puede contar con él.
• Sabe que las cosas no siempre salen bien
pero siente que puede adaptarse y que puede
rectificar sus errores
• Procura resolver sus problemas aunque esta
seguro, de que si necesita ayuda, siempre la
tendrá.
Pero siempre debemos tener en
cuenta, sea cual sea la situación,
es muy importante
saber
escuchar
a
nuestros
hijos,
porque a veces, muchas veces, el
escuchar
basta,
sobre
todo
cuando el niño, precisamente lo
que busca, es ser escuchado.
¿Se lo vamos a negar?
No seamos:
Padres
Padres
Padres
Padres
Jueces
Adivinos
Analgésicos
Investigadores
“Seamos Padres Receptores”
En muchas ocasiones tanto a nosotros
como padres, y a ellos como hijos
nos resultara más fácil, escribir en un
folio,
cuales
son
nuestros
sentimientos, nuestras necesidades,
nuestros sentimientos, luego dárselo
a leer y una vez, ellos lo hayan leído
meditar juntos sobre lo escrito, en
armonía y paz, es un modelo de
comunicación que funciona y es útil
para reposadamente transmitir todo
lo que queremos decir, sin dejar nada
en el tintero, puesto que en una larga
conversación se pasa de un tema a
otro
quedando
siempre
cosas
pendientes.
Querido Hijo:
Tú y yo
tenemos una relación que amo y deseo conservar siempre, sin
embargo, cada uno de nosotros es un ser humano individual, con sus
necesidades únicas, y el derecho a tratar de satisfacer dichas necesidades.
Tratare de aceptar genuinamente tu comportamiento cuando estés tratando
de satisfacer tus necesidades, o cuando tengas problemas para satisfacerlas.
Cuando compartas tus problemas conmigo, tratare de aceptar y entender lo
que me digas, de manera que te sea más fácil encontrar tus propias
soluciones y no dependas de las mías. Cuando tengas un problema debido a
que mi comportamiento esta interfiriendo con la satisfacción de tus
necesidades, te animo a que me lo hagas saber abierta y sinceramente. En
esas ocasiones te escuchare y después tratare de modificar mi
comportamiento, sí eso esta en mis manos.
Sin embargo, cuando tu comportamiento interfiera con la satisfacción de mis
necesidades, en lugar de mostrarme enfadada contigo, compartiré contigo
mi problema y te haré saber abierta y sinceramente, lo que siento, confiando
en que respetaras mis necesidades, lo suficiente como para escucharme y
tratar de modificar tu comportamiento.
En aquellas ocasiones en las que ninguno de nosotros pueda modificar su
comportamiento para satisfacer las necesidades del otro, y nos demos
cuenta que tenemos un conflicto de “Convivencia” en nuestra relación de
madre e hijo, comprometámonos a resolver el conflicto con un dialogo
sincero, donde no habrá ni vencedor, ni vencido. En consecuencia luchemos
siempre por encontrar soluciones a conflictos inevitables, pero soluciones
que sean aceptables para ambos, de esta manera tus necesidades serán
satisfechas, pero también las mías, nadie perderá, ambos ganaremos.
Como resultado podremos seguir madurando como seres humanos, así pues
nuestra relación será siempre de armonía y amor. Cada uno puede
convertirse en lo que es capaz de ser y podremos seguir relacionados uno
con otro mediante sentimientos de respeto y amor mutuo.
Te quiere tu madre.
EL NIÑO ACTUAL
Estudio realizado en el S.E.N. 59 unidades con 2.500 niños anuales
El cerebro del niño tiene al nacer todo lo que necesita, solo debe
organizarlo, establecer categorías y aprender de su entrono.
1.- Reconocimiento Visual y Auditivo
2.- Reconocimiento Facial
3.- Memoria (Hipocampus) hasta los 5 meses necesita oír la voz de
su madre.
4.- Lenguaje. A partir de los 6 meses los niños pueden discernir
los
sonidos básicos de la mayoría de las lenguas. Pierden la
habilidad
al año.
5.- Capacidad de razonar. Dura hasta la madurez
6.- Imágenes Mentales. Capacidad que se hace presente a partir
de
los 8 meses. Recuerdan a las personas cuando no están
presentes. Pueden sentir ansiedad.
3 meses:
Da respuestas voluntarias y muestra interés por quien
le rodea.
5 – 6 Meses:
Su cerebro comienza a inter actuar con el mundo
exterior, reconoce sentimientos como sorpresa
alegría o frustración.
10 Meses:
Empieza a observar y seguir con la vista a sus padres,
quiere averiguar que le interesa a sus padres.
14 – 18 Meses:
El niño refuerza la conciencia de si mismo y puede
experimentar emociones cada vez mas complejas,
como el orgullo y el desafió.
¿Qué nos dice el conocimiento
Espiritual?
385.- ¿De dónde procede el cambio que
se opera en el carácter a cierta edad,
particularmente al salir de la
adolescencia?
¿Es el espíritu el que se modifica?
Respuesta:
“Es el Espíritu que recupera su naturaleza y
se muestra tal como es”.
Vosotros no sabéis el secreto que en su
inocencia ocultan los niños, no sabéis
lo que son, lo que han sido, lo que
serán y los amáis.
Sin embargo los queréis como si fuesen
parte de vosotros mismos, de modo
que el amor de una madre es el mayor
que un ser puede sentir por otro ser.
¿De dónde procede tan dulce afecto,
esa tierna benevolencia que hasta los
mismos
extraños
experimentan
respecto al niño?
¿Lo sabéis? No. Yo os lo explicare.
La infancia tiene además otra utilidad.
Solo entran los espíritus en la vida
corporal, para perfeccionarse y para
mejorarse y la debilidad de la edad
primera les hace flexibles, accesibles a
los consejos y la experiencia de quienes
les deben hacer progresar.
Entonces es cuando puede reformarse su
carácter
y
reprimir
sus
malas
inclinaciones y esta es la misión que
Dios ha confiado a los padres misión
sagrada de la que habrán de rendir
cuantas.
Así es como la infancia es no solo
útil, necesaria e indispensable, sino
que
también
es
consecuencia
natural de la Leyes que Dios ha
establecido y que rigen el Universo.
892.- ¿Cuándo los padres tienen hijos que les
causan pesares, no son excusables sino
sienten por ellos la ternura que hubiesen
sentido en caso contrario?
Respuesta:
No porque es una responsabilidad que se les ha
confiado y su misión consiste en esforzarse en
traerlos al bien.
Pero esos pesares son con frecuencia
consecuencia de un habito pernicioso que les
han dejado adquirir desde la infancia.
Los padres cosechan entonces lo que han
sembrado
583.- Si un hijo es malo, a pesar de los
cuidados de sus padres, ¿Son
responsables estos?
Respuesta:
No, pero cuanto peores sean las
disposiciones del hijo, mas pesada es la
tarea y mayor será el merito si consiguen
separarlo del mal camino.
582.- ¿Puede considerarse la paternidad como una
misión?
Respuesta:
Sin duda es una misión y al mismo tiempo un deber muy
grande, que compromete para el porvenir la
responsabilidad mas de lo que el hombre se imagina.
Dios ha puesto al niño bajo la tutela de sus padres para
que le guíen por la senda del bien y les ha facilitado la
tarea, dando a aquel una organización endeble y
delicada, que le hace accesible a todas las impresiones.
Pero hay padres que se preocupan más de enderezar los
árboles de su jardín que de corregir el carácter de su
hijo.
Si este sucumbe por la falta de aquéllos, sufrirán la pena, y
los padecimientos del hijo en la vida futura recaerán
sobre ellos, porque no hicieron lo que estaba en sus
manos en pro del adelanto del hijo por el camino del
bien.
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EL RETO DE SER PADRES Y MADRES