VISIÓN SISTÉMICA.
HERENCIA GENÉTICA
Y EMOCIONAL.
 En cada instante, todos vivimos en este mundo con un
determinado bagaje. Es la suma de la herencia genética y
emocional de nuestros antepasados, más los pensamientos,
emociones, creencias, valores, etc. que hemos ido acumulando
desde nuestra concepción y posterior desarrollo en el seno de
nuestra madre, hasta nuestro nacimiento, crecimiento y devenir
ulterior hasta ahora.
 Todo este inmenso conjunto de energías a distintos niveles,
constituido por lo recibido y vivenciado, nos hace a cada uno de
nosotros seres únicos e irrepetibles.
¿CONSCIENTE
O INCONSCIENTE?.
 Una pequeña parte es consciente. La otra es inconsciente e
inmensa. Ahí están; a veces se produce algún hecho que dispara
en nosotros una emoción, un impulso, una reacción que no
comprendemos, que no controlamos.
 Ello nos suele desconcertar, a veces nos produce miedo y con
frecuencia genera rechazo en nuestra sociedad “civilizada”.
LAS EMOCIONES
EXISTEN Y EJERCEN.
 Muchos piensan que “gestionar sus emociones” significa
domarlas, controlarlas, reprimirlas y sobre todo no sentirlas.
Pero, estar, ¡Están! ¡Y aparecen en el lugar y en el instante más
inesperado e inoportuno! ¡Y ejercen!.
 Cuando no se reconocen ni se acogen como un buen mensajero,
se contienen lo que pueden, la presión aumenta en ellas, hasta
que explotan en forma de gritos, ira, pánico, huída, etc.
EMOCIONES
Y APRENDIZAJE.
 Todo ello les refuerza la creencia que las emociones son malas;
pero es, precisamente, cuando no miramos, cuando las negamos
y las reprimimos, cuando ellas toman paradójicamente el poder
y ejercen un control negativo sobre nuestras relaciones, vidas y
destinos.
 Las emociones están para algo y nos dan información valiosa
sobre nosotros mismos o sobre algo específico que tenemos
que aprender, pues de alguna manera, son mensajeras de
buenas noticias que nos ayudan a conocernos mejor y a
encontrar sentido a lo que hasta ahora era un sin sentido.
TRABAJO
SISTÉMICO.
 Las emociones nos conectan con lo que nos importa, nos
ayudan a identificar lo que es valioso para nosotros, nos
impulsan hacia lo que realmente nos motiva, hacia el verdadero
éxito, nos muestran lo que da sentido a nuestra vida.
 El trabajo sistémico nos lo muestra clara y constantemente en el
caso de empresas, empresas familiares, herencias, fundaciones,
etc.
¿RECONOCES REALMENTE
LO QUE SIENTES?
 “Gestionar nuestras emociones” no implica, pues, sufrirlas
pasivamente ni combatirlas, reprimirlas y controlarlas, sino en
mirarlas, verlas, conocerlas, acogerlas como la expresión de
ciertas partes de ese misterioso universo que es nuestro
inconsciente, captar el mensaje que nos transmiten e integrarlas
en este sistema que cada ser humano conformamos.
 Unimos sistémicamente las emociones que estaban excluidas
en nosotros como seres humanos, como incluimos
sistémicamente a los que están excluidos en las organizaciones,
empresas o familias como vía de solución a determinadas
situaciones difíciles que se han mantenido contumazmente en el
tiempo, a pesar de los esfuerzos de muchos.
VISIÓN
SISTÉMICA.
 En el mundo organizacional se oye a menudo decir: “Los
problemas de casa son para casa, y los del trabajo para el
trabajo”. Quien pronuncia esta aseveración ignora que el ser
humano es un todo integrado que no puede funcionar en
departamentos estancos.
 Tanto en casa, como en el trabajo o en otro cualquier ámbito de
un ser humano determinado, actúa el mismo consciente y el
mismo inconsciente. No sabemos escindir ni hacer funcionar
cada uno de ellos en partes independientes.
IGNORAR LAS EMOCIONES,
COMPORTA PELIGROS.
 Ignorar las emociones comporta, pues, peligros. De hecho, la
mayoría de las operaciones empresariales del tipo fusiones,
adquisiciones, etc. que fallan, lo hacen porque los que deciden
llevarlas a cabo no han previsto ni se han preparado para
afrontar el enorme desgaste emocional que conllevan.
 Toda desconexión nuestra con una parte esencial nuestra como
son nuestras emociones, supone tensiones internas y un gran
consumo de energía. Mientras una parte importante de nuestra
energía disponible se nos escapa por el desagüe de nuestras
tensiones internas, no tenemos la energía suficiente para
nuestros proyectos personales y profesionales.
AUTOLIDERARNOS
ANTES QUE LIDERAR.
 Por tanto, parece razonable arreglar primero nuestro interior
antes de volcarnos al exterior, aprender primero a
autoliderarnos antes que liderar. Hoy existen recursos
adecuados para conseguirlo.
 En este sentido, Carlos Surroca, con su amplia formación y
experiencia de más de treinta y cinco años en el campo de la
tecnología y de los negocios, se dedica al desarrollo personal y
profesional de las personas, a través de la potenciación y mejora
de los sistemas humanos a los que pertenecen, cualquiera que
sea su rol en la sociedad.
FORMACIÓN DE
LÍDERES.
 Al efecto, su programa de formación de líderes es un traje a
medida que se centra en satisfacer las necesidades concretas de
sus participantes:
 Desbloquear atascos emocionales, vencer limitaciones,
esclarecer motivaciones, clarificar los caminos a seguir, es decir,
todo lo que permite liberar las energías bloqueadas y
destinarlas al desarrollo de un liderazgo potente e inspirador..
CONSTELACIONES
SISTÉMICAS.
Constelaciones Sistémicas Organizacionales y Familiares.
Para más infomación.
www.constelacionessistemicas.es
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