SITUACIÓN DE LA MISIÓN
PERMANENTE EN NUESTRA
ARQUIDIÓCESIS
Y PREGUNTAS ACERCA DE LA
MISIÓN
Sr. Pbro. Lic. Santiago Tiscareño Flores
Jefe Eclesial de MISIÓN PERMANENTE
TENIENDO PRESENTE LA
METODOLOGIA DE APARECIDA
VER
JUZGAR
ACTUAR
HAREMOS UN ANALISIS DE NUESTRA
REALIDAD, Y BUSCAREMOS
RESPONDER A LAS PREGUNTAS
ACERCA DE LA MISION PERMANENTE
EN NUESTRA ARQUIDIOCESIS
VER
1. Atendiendo a las dificultades, retos y desafíos que
en la actualidad presenta el mundo, y que por una
parte dificultan la vivencia y expresión de la fe
cristiana, y por otra parte, ante la cada vez más
debilitada expresión de la fe por parte de algunos
cristianos que no se preocupan de conocer,
profundizar, revitalizar y testimoniar su fe, sino que
se contentan con una expresión superficial,
tradicional y sin compromiso, VEO UNA IGLESIA
QUE, PREOCUPADA POR ESTA REALIDAD, BUSCA
RESPONDER EN FORMA SERIA Y DE MANERA
RESPONSIBLE A ESTOS DESAFIOS.
2.- Se constata una
necesidad: La Iglesia
necesita entrar
en un proceso de
MISION CONTINENTAL,
misión cuya
característica principal
sea el de
MISION
PERMANENTE
3.- Su Santidad, el Papa
BENEDICTO XVI, en
conjunto con los obispos
de América Latina y del
Caribe, han convocado a
todo bautizado a entrar
decididamente en este
proceso de MISION y
convertirnos en
discípulos y misioneros
de Cristo.
4.- En cada país, primeramente cada
Conferencia Episcopal, y luego cada Diócesis,
hizo formal y oficialmente la apertura de la
MISION PERMANENTE, indicando o sugiriendo
algún método que nos ayudara a todos a
caminar con más seguridad en este proceso
de misión.
Luego cada Decanato, y cada
parroquia tendrían una Misa de
apertura de la Misión Continental,
misión parroquial permanente
5.- Método oficial de nuestra Arquidiócesis es el
de PUEBLO DE DIOS EN MISION, que tiene la
particularidad de seguir fielmente los 12 pasos
que fue dando Jesús en la exposición y
presentación del mensaje evangélico.
• Sin embargo, cada parroquia quedó
en libertad de seguir, el que mejor le
pareciera conveniente a su realidad,
procurando adecuarlo o
complementarlo con los aportes de
los documentos de Aparecida, a fin
de responder precisamente a resolver
los retos y desafíos actuales.
JUZGAR
1.-
A varios años de la apertura y
lanzamiento de la MISION
PERMANENTE, vemos que muy
pocas parroquias han logrado
todo lo que pide y exige la
MISION CONTINENTAL
• Por una parte vemos a muchos presbíteros
que siguen HACIENDO MISIÓN AL ESTILO
TRADICIONAL, meramente sacramental sin la
presentación del Kerigma y el debido
seguimiento para el crecimiento,
profundización y vivencia de la fe; por otra
parte encontramos en algunos grupos
parroquiales UNA FUERTE RETICENCIA e
incluso rechazo a entrar en el tipo de misión
que la Iglesia nos pide, exige y requiere en la
actualidad.
• Hay grupos parroquiales muy
trabajadores, con planes de trabajo
muy precisos y dinámicos, pero ajenos
a lo que nos pide MISION
CONTINENTAL y lo que la parroquia
quiere implementar para lograr que
todo bautizado sea un fiel discípulo y
misionero de Cristo. Entonces, los
planes de los grupos no empatan ni
coinciden con los planes parroquiales.
• No bostante, hemos de decir que
afortunadamente hay presbíteros y
comunidades parroquiales que sí han
logrado buenos resultados en los trabajos
de MISION PARROQUIAL PERMANENTE,
pues han dado los pasos que indican los
Documentos de Aparecida en MISION
CONTINENTAL, probando primero la
misión intensiva en un sector y luego, con
la experiencia adquirida han comenzado
la misión en otro sector.
¿INTERROGANTES ?
• ¿Qué hacer para que todos los
presbíteros tengan su conversión
pastoral y redescubran su condición
de discípulos fieles del Señor Jesús, y
se entusiasmen con la misión que el
mismo Cristo Jesús nos encomienda
por voz de nuestro pontífice y de
nuestros obispos?
INTERROGANTES ???
• ¿Qué hacer Para que nuestros grupos
parroquiales se den cuenta de que su trabajo
y participación los debe identificar primero EN
FIDELIDAD A LA iGLESIA, porque primero son
Iglesia por su bautismo y luego son grupo; es
decir, que su trabajo debe estar en todo
supeditado a responder primeramente a los
retos y desafíos que la Iglesia enfrenta, y que
la manera de responder a esos retos es entrar
en el proceso de misión que la Iglesia nos pide
en la actualidad?
INTERROGANTES ????
• ¿Qué cosas hemos de implementar en
nuestra pastoral parroquial para que
nuestros grupos parroquiales se vuelvan
más misioneros y se impregnen de este
nuevo espíritu evangélico? ¿Qué hacer
para que los grupos parroquiales se
involucren y comprometan a participar
activa y decididamente como verdaderos
discípulos y misioneros de Cristo?
¿Qué impedimentos nos amarran a lo cotidiano,
a lo tradicional, lo que ya se he hecho
costumbre y que no nos dejan dar el paso
para la comunión y participación?
¿Por qué cuando los demás participan y
colaboran conmigo y con mi grupo, soy capaz
de reconocer y agradecer el bien que nos ha
hecho ese apoyo y esa participación, y no soy
capaz de reconocer el mal que yo y mi grupo
causamos cuando no apoyamos ni
participamos?
Quizá sea que cada grupo parroquial solamente
se preocupa por elaborar sus propios planes y
trabajos de grupo, y busca dar cumplimento
exacto a los tiempos y actividades que planeó,
y no le queda tiempo para las pastorales ni
para la misión.
¿Qué hacer para que los grupos parroquiales
entren decididamente en las acciones
pastorales de la Iglesia y trabajen en
comunión y participación con la parroquia,
con el decanato y con la diócesis?
La solución no está en nulificar a los grupos, en
vetarlos odesaparecerlos, no se trata de eso. Es muy
entendible que las personas se identifiquen con el
grupo donde nacieron para Cristo y para la Iglesia,
pero ese es el paso que les falta dar, porque si bien
se identifican con los trabajos, necesidades y
requerimientos del grupo, sin embargo no se dan
tiempo para realizar actividades propias de la Iglesia
como son las emanadas a partir de una
organización por pastorales. Tenemos qué buscar
una fórmula para poder trabajar como Iglesia, en
comunión y participación y no solamente como
grupo, sino como equipo de pastoral.
Las revisiones, evaluaciones y propuestas que se
tienen en cada Asamblea Diocesana no son para los
grupos sino para las pastorales. A un Decanato, a
una parroquia no se le pregunta ¿cuántos grupos
tienes? sino: ¿Ya tienes organizados tus equipos
pastorales? ¿Cuáles son los objetivos de cada una
de las pastorales en tu Decanato y en tu Parroquia?
¿Qué planes de acción tienen? ¿Cómo, dónde y
cuándo los van arealizar? ¿Esos planes están en
consonancia con los objetivos que nos proporcionó
el Papa Benedicto para llevar a cabo el Año de la fe,
y buscan ser expresión clara de la Misión
permanente?
• Eso es entonces lo que cada Decanato, cada
parroquia, cada equipo pastoral debemos
procurar realizar:
• TENEMOS QUÉ ADHERIRNOS, INSERTARNOS,
IDENTIFICARNOS COMO DISCÍPULOS Y
MISIONEROS DE CRISTO.
• Preocupados porque la Iglesia crezca y se
fortalezca, hemos de trabajar insertos en un
equipo de pastoral, conociendo, viviendo,
celebrando y dando cada vez un mejor
testimonio de nuestra fe, yendo en pos de los
alejados y marginados de la vida cristiana y
parroquial.
EL ACTUAR DEPENDERÁ:
• De lo que cada persona y grupo aporte,
primeramente en la respuesta a estos
interrogantes; y en segundo lugar, en su
decidida y cada vez más comprometida
comunión y participación para contribuir
eficazmente a la evangelización en la forma
específica que la Iglesia nos pide en la
actualidad por voz del Papa y de nuestros
obispos, para afrontar y resolver los retos y
desafíos que la sociedad actual presenta a la
vivencia de la fe.
HORIZONTES PARA EL PROYECTO DE
MISION PARROQUIAL PERMANENTE
1.- Que nos involucremos y comprometamos todos en
la formación para la misión parroquial permanente
como nuevos discípulos y misioneros de Cristo.
2.- Que construyamos un ambiente eclesial de
comunión y participación como miembros de una sola
familia que es la Iglesia
3.- Que no descuidemos cada una de
las etapas de la misión, teniendo muy
clara la inicial y básica (el por qué de la
misión, sus propósitos y objetivos)
4.- Utilizar todos los medios y recursos
al alcance o posibles (como subsidios,
talleres, cursos, etc)
DESDE EL ÁMBITO DONDE
SERVIMOS, NOS CORRESPONDE:
• 1.- RECONOCER y fortalecer nuestra
identidad como Iglesia.
• 2.- SER OBEDIENTES y seguir las
disposiciones del Papa y los obispos que
nos piden una conversión pastoral para
convertirnos en discípulos y misioneros
de Cristo.
• 3.- ADOPTAR la temática de MISIÓN
CONTINENTAL y la metodología que
hayamos elegido como más conveniente
para nuestra realidad parroquial, y
caminar, no solamente juntos, sino en
comunión y participación, invlucrados y
comprometidos con nuestra Iglesia.
• 4.- ESTAR ABIERTOS y muy bien
dispuestos a los cambios que se nos pide
para una eficaz acción misionera.
• 5.- EN UNIDAD CON NUESTRO PáRROCO, y
con el equipo coordinador de la misión,
ultimar detalles previamente inmediatos para
la misión intensiva (sectorización, visiteo,
detección de posibles centros reunión, y las
dinámicas a seguir)
• 6.- EN TODO MOMENTO, ofrecer nuestro
testimonio alegre, entusiasta, fraterno, que
motive y anime en el seguimiento de Cristo, a
todos los que les vamos a compartir nuestra
experiencia de un Cristo vivo, cercano, que
vive a nuestro lado y comparte solidariamente
nuestra situación.
CONCLUSION
• 7.- FINALMENTE,
TODO LO
PODEMOS
RESUMIR
EN UN
“RECOMENZAR
DESDE
CRISTO”.
SEGUIR LAS HUELLAS DE CRISTO
• HAY QUE SEGUIR FIELMENTE LOS PASOS QUE
CRISTO FUE DANDO AL EXPONER Y
PRESENTAR EL MENSAJE DE SALVACIÓN.
SEGUIDORES DE CRISTO
PARA LA MISION
• RECORDEMOS
QUE CRISTO
DIJO A SUS
DISCIPULOS:
“VAYAN EN
BUSCA DE LAS
OVEJAS
PERDIDAS DE
ISRAEL”.
!LA MISION ES DE TODOS Y PARA
TODOS!
!LA MISIÓN ES DE TODOS Y PARA
TODOS, Y HAY QUE PONERLE TODO EL
CORAZÓN!
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