EL
ROMANCERO
LOS ROMANCES
- Son poemas
narrativos y anónimos
destinados al canto.
-Se difundieron
oralmente.
-La recopilación y
agrupamiento de todos
los romances dio lugar
al ROMANCERO.
ORIGEN
-Se datan en el siglo XV aunque pueden ser anteriores.
-Podrían haber surgido de la fragmentación de
poemas épicos.
-En algunos romances se aprecian rasgos de la lirica
popular.
*Por todo esto podemos calificar
al estilo narrativo de los romances
como épico-lirico.
Se conocen dos tipos de Romanceros:
-Romances viejos: los que aparecieron
entre finales del s.XIV y mediados del s.
XVI, época en que gozaron de gran
popularidad.
-Romances nuevos: son los compuestos por
poetas a partir de finales del s.XVI imitando
la forma y el estilo de los antiguos.
CLASIFICACION
Los romances pueden clasificarse por orden temático:
1. Romances de tema épico-medieval: proceden de una fuente literaria y
son refundiciones.
2. Romances de tema francés y carolingio: los que tratan de
asuntos de la épica francesa y sobre personajes y sucesos en torno
a Carlomagno .
3. Romances de tema histórico: hacen referencia a sucesos de la
historia medieval castellana.
4. Romance de tema fronterizo: narran episodios de las luchas de
fronteras entre cristianos y musulmanes.
5. Romances de ficción (también novelescos y liricos): son los
nacidos de la invención de los poetas, aunque enraízan con los
demás grupos temáticos.
6. Romances bíblicos, religiosos y grecorromanos: narran historias
de la biblia, vidas de santos, leyendas piadosas e historias de la
antigua Grecia y Roma.
ESTILO
-Constituyen una forma
especial de tradición y
cultura.
-Poseen un molde único .
A pesar de la enorme
variedad de sus temas el
Romancero posee unas
características
inconfundibles, entre
ellas el uso del ritmo
octosílabo, tan típico
español.
Los puntos esenciales del estilo de los romances
son los siguientes:
-Sencillez.
-Parquedad de la adjetivación.
-Repetición.
-Viveza narrativa.
-Rápida composición del escenario.
-Rápidos diálogos.
-Descripción.
-Ausencia de elementos fantásticos o maravillosos.
-Armonizar lo popular con una expresión poética.
Otras características de los romances:
-Tendencia a lo fragmentario.
-Se ciñe a lo esencial.
-A veces deja truncada la narración.
-El romance jamás moraliza.
IMPORTANCIA Y DIFUSION DEL
ROMANCERO
El Romancero constituye la
poesía nacional por
excelencia, capaz de llegar al
alma de todo un pueblo sin
distinción de clases ni de
preparación intelectual.
Dentro de nuestra historia
ninguna otra forma literaria ha
sido tan cultivada hasta
nuestros días. El Romancero es
además una demostración de
nuestro genio literario, sin
equivalencia en ninguna otra
literatura.
Ya a partir de los últimos años del s.XVI, Lope de
Vega y Cervantes, y posteriormente Góngora y
Quevedo, aparte de otros muchos poetas menores,
compusieron multitud de romances artísticos o
nuevos, pero el viejo Romancero no perdió su
difusión y popularidad.
El s. XVIII, que rechazo casi por completo otras
manifestaciones de nuestra literatura tradicional y
popular, cultivo también el romance y como
representantes Moratín y Meléndez Valdés.
Durante el Romanticismo el
Duque de Rivas y Zorrilla
también los compusieron.
Con la Generación del 98 hay
un nuevo resurgimiento del
romance, iniciado con
Machado con La Tierra de
Alvargonzalez.
Más tarde García Lorca da
nueva vida a los romances con
su refinado popularismo.
De un modo u otro, son pocos
los poetas que han dejado de
cultivarlos. Algunos ejemplos:
Rubén Darío, Manuel
Machado, Unamuno, Juan
Ramón Jiménez, Alberti…y un
largo etc.
GENERACIÓN DEL 98
Durante la Guerra Civil florecieron los romances,
meramente narrativos o de intención satírica o política.
El Romance ha sido en todo momento la expresión
preferida del pueblo para cantar los hechos que de modo
más vivo han herido su imaginación. En romances “de
ciego” se cantan todavía hoy las truculencias y sucesos del
país.
Paralela a su pervivencia en el tiempo ha corrido la expansión
del Romancero en el espacio como prueba de su vitalidad.
Con la expansión imperial de España los romances corrieron
por toda Europa en boca de los soldados.
Cuando los judíos fueron expulsados de España llevaron
consigo un amplio repertorio de romances que difundieron por
todo el norte de África, Turquía, Grecia…y allí perdura tras
tantos siglos una tradición viva en las versiones sefardíes de los
romances.
Finalmente, América fue la
última gran zona de expansión
de los romances, que fueron
llevados allí por los
conquistadores.
La recolección y estudio de
todos estos romances de la
tradición judeoespañola es
inseparable del nombre del
investigador y estudioso don
Ramón Menéndez Pidal.
DON RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL
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