María nos conduce a su Hijo
“Venid al pie de este altar…
y recibiréis abundantes gracias”
Monición de entrada
María es la tierra de encuentro con
Cristo. Todo el amor que le
regalamos a la Santísima. Virgen,
Ella lo lleva hacia el Señor. Y así
nuestro amor encuentra, por medio
de María, el camino más fácil, más
corto, más seguro y más fecundo
hacia Jesucristo y Dios.
Monición de entrada
Su amor quiere levantarnos a una vida
digna de los hijos de Dios. María es nuestra
gran motivación para abrirnos con el
corazón a las virtudes que ella posee,
agradezcamos al Señor el habernos dado
por Madre a aquella, en la que, por ser
Madre suya, hizo sus mejores maravillas, y
en quien ponemos toda nuestra confianza
como mayor intercesora ante su Hijo,
nuestro Señor Jesucristo.
MARIA DE NUESTRA ALEGRIA
MARIA TU QUE VELAS JUNTO A MI Y VES EL FUEGO DE MI
INQUIETUD, MARIA MADRE ENSEÑAME A VIVIR CON RITMO
ALEGRE DE JUVENTUD.
Ven Señora a nuestra soledad, ven a nuestro corazón,
Con tantas esperanzas que se han muerto en nuestro caminar sin
ilusión.
Ve y danos la alegría, que nace de la fe y del amor, el gozo de las
almas que confían en medio del esfuerzo y del dolor.
Salmo de alabanza(coros)
Antífona: Solo en Dios descansa mi alma
Sólo en Dios descansa mi alma, porque
de él viene mi salvación; sólo él es mi
roca y mi salvación, mi alcázar: no
vacilaré.
¿Hasta cuándo arremeteréis contra un
hombre todos juntos, para derribarlo
como a una pared que cede o a una
tapia ruinosa?
Sólo piensan en
derribarme de mi
altura, y se complacen
en la mentira: con la
boca bendicen, con el
corazón maldicen.
Descansa sólo en Dios,
alma mía, porque Él es
mi esperanza; sólo él es
mi roca y mi salvación,
mi alcázar: no vacilaré.
De Dios viene mi salvación
y mi gloria, él es mi roca
firme, Dios es mi refugio.
Pueblo suyo, confiad en él,
desahogad ante él vuestro
corazón, que Dios es
nuestro refugio.
Los hombres no son más que un
soplo, los nobles son apariencia:
todos juntos en la balanza subirían
más leves que un soplo.
No confiéis en la opresión, no
pongáis ilusiones en el robo; Y
aunque crezcan vuestras riquezas,
no les deis el corazón.
Dios ha dicho una cosa, y dos cosas que he escuchado:
«Que Dios tiene el poder y el Señor tiene la gracia;
que tú pagas a cada uno según sus obras».
Antífona: Solo en Dios descansa mi alma
LECTURA EVANGÉLICA (Juan 2,1-5).
En aquel tiempo, había una boda en Caná
de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí.
Jesús y sus discípulos estaban también
invitados a la boda. Faltó el vino, y la
madre de Jesús le dijo: «No les queda vino.
“Jesús le contestó: «Mujer, déjame,
todavía no ha llegado mi hora. “Su madre
dijo a los sirvientes: «Haced lo que él
diga.»
SILENCIO MEDITATIVO…
Consagración a la Virgen(espontáneo)
Después de cada oración decimos: Madre óyenos
Oh Virgen Inmaculada, sabemos que
siempre y en todas partes estás dispuesta
a escuchar las oraciones de tus hijos
desterrados en este valle de lágrimas,
pero sabemos también, que tienes días y
horas en los que te complaces en esparcir
más abundantemente los tesoros de tus
gracias.
Te prometemos, que según tu
deseo, la santa Medalla será el
signo de tu presencia junto a
nosotros, será nuestro libro en el
cual aprenderemos a conocer,
según tu consejo, cuánto nos has
amado, y lo que debemos hacer
para que no sean inútiles tantos
sacrificios tuyos y de Tu Divino Hijo.
Has, oh Madre, que esta hora
que te recuerda la dulce
conmoción de Tu Corazón, haz
que esta hora sea también
nuestra hora, la hora de
nuestra sincera conversión, y la
hora en que sean escuchados
plenamente nuestros votos.
Sálvanos, oh Refugio de
los pecadores, a fin de
que después de haberte
todos amado, invocado y
servido en la tierra,
podamos ir a agradecerte
y alabarte eternamente
en el Cielo. Amén
Con gran confianza, con mucha
esperanza, acompañados por la
Santísima Virgen María,
caminamos hacia la luz, hacia la
vida, hacia Dios. María Madre de
Dios, nos ayuda a mantener
siempre encendida esa luz que
nos ilumina el camino para llegar
a Jesús.
Con gran confianza, con mucha
esperanza, acompañados por la
Santísima Virgen María,
caminamos hacia la luz, hacia la
vida, hacia Dios. María Madre de
Dios, nos ayuda a mantener
siempre encendida esa luz que
nos ilumina el camino para llegar
a Jesús.
Canto final
María lámpara encendida
Encendí en tu honor una vela
y en ella te miro María,
Se consume y alumbra en silencio,
como tú encendiste tu vida.
Y de pronto me viene a la mente,
lo que dice de ti el Evangelio,
Servidora de Dios y los pobres,
entregada a la causa del Reino. (Bis)
María lámpara encendida
MARÍA, LÁMPARA ENCENDIDA
QUE ILUMINAS NUESTRO CAMINO,
PERMÍTENOS IR CONTIGO,
LLEVANDO AL MUNDO
LA LUZ DE CRISTO. (BIS).
MARÍA, MARÍA, PERMÍTENOS IR
CONTIGO
LLEVANDO AL MUNDO LA LUZ DE
CRISTO.
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María nos conduce a su Hijo - Hijas de la Caridad