Domingo
de la
Trinidad
(Andrei
Rublev,
1410)
¡Qué alegría cuando me
dijeron: “Vamos a la casa
del Señor”!
Ya están pisando nuestros
pies tus umbrales,
Jerusalén.
Gloria a Dios en el cielo,
Y en la tierra paz a los hombres,
que ama el Señor.
Por tu inmensa gloria te
alabamos, te bendecimos, te
adoramos, te glorificamos, te
damos gracias, Señor Dios,
Rey celestial, Dios Padre
todopoderoso.
Tú que estás sentado a la derecha
del Padre, ten piedad de nosotros.
Porque sólo Tú eres santo,
sólo Tú, Señor, sólo Tú Altísimo,
Jesucristo, con el Espíritu Santo
en la gloria de Dios Padre. Amén.
Liturgia
de la
Palabra
Procesión de la Biblia
Tu Palabra me da vida,
Confío en Ti, Señor.
Tu Palabra es eterna,
En ella esperaré.
Dichoso el que con vida
intachable
camina en la ley del Señor.
Dichoso el que guardando sus
preceptos
lo busca de todo corazón.
Tu Palabra me da vida,
Confío en Ti, Señor.
Tu Palabra es eterna,
En ella esperaré.
FINAL DE LA PASCUA
ALABANZA UNIVERSAL
Fiesta de la Stma. Trinidad
Importancia de la Trinidad
-En los nombres:
”Simón José Antonio de la
Santísima Trinidad Bolívar”
La Trinidad es
Padre,
Hijo y
Espíritu Santo.
Tres
personas
distintas
Y un solo
Dios
verdadero
La Trinidad está presente
en todos los sacramentos.
La invocamos al dar la Bendición,
al levantarnos,
al acostarnos,
al comenzar a comer,
ante cualquier problema...
¿Cómo es
la Trinidad?
(S.Agustín)
El Padre me crea,
el Hijo me redime
y es la imagen visible del Padre,
y el Espíritu Santo es el vínculo de
amor entre el Padre y el Hijo.
Dios Padre nos
da su Palabra,
el Hijo es la
Palabra,
y el Espíritu
Santo nos
ilumina esa
Palabra.
¿Cómo salva
Jesús a la
humanidad?
Jesús se entrega
al Padre en la
fuerza del Espíritu
Santo.
El Padre
recibe la
muerte de su
Hijo para
darnos vida
en el Espíritu
Santo.
Así se
nos
entrega
la
Trinidad.
Dios es
AMOR.
“Todo lo que
tiene el Padre
es mío;
el Espíritu
recibirá de lo
mío y se lo
anunicará a
Ustedes”.
Trinidad
(Andrei
Rublev,
1410)
Jn 3,16-18 Tanto amó
Dios al mundo que le
entregó a su Hijo único
El evangelio de hoy forma parte del diálogo de
Jesús con Nicodemo, en Jerusalén, de noche
para que no perezca
ninguno de los que
creen en él, sino que
tengan vida eterna.
Porque Dios no mandó su
Hijo al mundo para juzgar
al mundo, sino para que el
mundo se salve por él.
El que cree
en él no será
condenado;
el que no cree ya está
condenado, porque no ha
creído en el nombre del
Hijo único de Dios.
Y mientras
vamos de
camino, el
Padre nos da
a su Hijo como
alimento
eucarístico
La Trinidad modelo de vida.
Teología de la Comunión.
Cada uno
es lo que
es, pero
nos
damos
del todo a
los
demás.
Imita la Trinidad
quien ofrece amistad,
quien construye
humanidad,
quien cultiva el
perdón,
quien promueve
solidaridad,
quien lucha por la
justicia,
quien acompaña
en procesos de liberación,
quien no vive para sí mism@,
quien se gasta por [email protected] demás,
quien es capaz de dar vida
y dar la vida.
Gloria al Padre y al Hijo
y al Espíritu Santo.
Al que es, que era y que vendrá.
Ap 1,8
Yo creo en Dios:
en Abbá, como creía Jesús.
Yo creo que el Todopoderoso,
creador del cielo y de la
tierra, es como mi madre,
y puedo fiarme de él.
Lo creo porque así lo he visto
en Jesús, que se sentía Hijo.
Yo creo que Abbá no está
lejos, sino cerca, al lado,
dentro de mí.
Creo sentir su Aliento,
como una Brisa suave que me
anima y me hace más fácil
caminar.
Creo que Jesús es
el Enviado, el Mensajero.
Creo que sus palabras son
palabras de Abbá.
Creo que sus acciones son
mensajes de Abbá.
Creo que puedo llamar a
Jesús “la Palabra presente
entre nosotros”.
Yo creo en un Dios,
que es Padre,
Palabra y Viento;
Creo en Jesús, el Hijo,
el hombre lleno del Espíritu
de Abbá.
(Adapt. de José E. Ruiz de Galarreta)
Tú, Trinidad Santa,
que estás con nosotros
todos los días, haznos
descubrir Tu Presencia
escondida.
Sea SANTIFICADO el
NOMBRE del Padre, y del
Hijo y del Espíritu Santo.
Y que venga a nosotros su
REINO de Salvación.
Creo en Dios PADRE todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo,
su único Hijo, nuestro Señor,
que fue concebido por obra
y gracia del Espíritu Santo,
nació de Santa María Virgen,
Padeció bajo el poder de
Poncio Pilato, fue crucificado,
muerto y sepultado,
descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó
de entre los muertos,
subió a los cielos y está sentado
a la derecha de Dios Padre
Todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar
a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo,
la Santa Iglesia católica,
la comunión de los santos,
el perdón de los pecados,
la resurrección de la carne
y la vida eterna.
Amén.
Créditos:
José Martínez de Toda, S.J.
([email protected])
Román Mendoza
([email protected])
“En todo amar y servir”
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Dios amó tanto al mundo, que entregó