Lectio divina Domingo IX Tiempo O.
Ciclo B. 32 Mayo 2015
Secretariado Dioc. Cádiz y Ceuta
Música: O haupt voll blut un wunden
Montaje: Eloísa DJ
Avance Manual
Oración inicial
Señor, danos a conocer tu amor misericordioso
y tu corazón de Padre.
Enséñanos a vivir como hijos tuyos.
Sedúcenos con tu propuesta de amor.
Impúlsanos para que te demos a conocer
como Dios de amor que nos espera cada día.
TEXTO BÍBLICO Mt. 28. 16-20
Misión de los discípulos
Los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús
les había indicado. Al verlo, ellos se postraron, pero
algunos dudaron. Acercándose a ellos, Jesús les dijo:
«Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id,
pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos
en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo;
enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado.
Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el
final de los tiempos».
LECTURA
¿Qué dice el Texto?
El Evangelio de Mateo concluye con un encuentro cara a
cara de Jesús con sus discípulos.
Una vez más, los discípulos podían ver a Jesús.
De ahora en adelante, Jesús seguirá estando con ellos
pero no podrán verlo más.
Jesús comunica una
triple misión:
hacer discípulos por
todo el mundo,
bautizar en el
nombre del Padre,
del Hijo y del
Espíritu Santo y
enseñarles a
observar todo lo que
Él había mandado.
El discípulo convive con el maestro y aprende
de él en la convivencia cotidiana. Forma
comunidad con el maestro y lo sigue, tratando
de imitar su modo de vivir y convivir.
“…haced discípulos”
Discípulo es aquella persona que
no absolutiza su propio
pensamiento, sino que está
siempre dispuesto a aprender.
Como el “siervo de Yahvé”,
el discípulo afina el oído
para escuchar lo que Dios le
dice.
La Buena Noticia que Jesús nos
ha traído es la revelación de
que Dios es el Padre y por
tanto todos somos hermanos.
“…bautizándolos en el nombre
del Padre y del Hijo y del
Espíritu Santo”.
Esta nueva experiencia de Dios, Jesús la ha vivido y nos la
ha conseguido con su muerte y resurrección.
Es el nuevo Espíritu que Él ha
derramado sobre sus seguidores en
el día de Pentecostés.
Ser bautizado
significaba y significa
asumir públicamente el
compromiso de vivir la
Buena Noticia que Jesús
nos ha dado:
revelar a través de la
fraternidad que Dios
es Padre y luchar
porque se superen las
divisiones y las
separaciones entre
los hombres y
afirmar que todos
somos hijos e hijas
de Dios.
No enseñar doctrinas
nuevas, ni nuestras, sino
que revelamos y
mostramos el rostro de
Dios que Jesús nos ha
revelado. De aquí deriva
toda la doctrina que nos
fue transmitida por los
apóstoles.
“…enseñándoles a
guardar todo lo que os
he mandado”.
“Yo estoy con
vosotros… hasta el
final de los
tiempos”
Esta es la
gran
promesa, la
síntesis de
todo lo que
ha sido
revelado
desde el
comienzo.
Es el resumen de todo el Antiguo Testamento, de todas las
promesas, de todas las aspiraciones del corazón humano.
Es el resumen final de la buena Noticia de Dios, trasmitido
por el Evangelio de Mateo.
meditación
¿Qué me dice el Señor en el Texto?
Hoy necesitamos oír hablar de Dios con palabras humildes
y sencillas que toquen nuestro corazón, muchas veces
confuso y desalentado, y reconforten nuestra fe.
Dios es un foco de amor
insondable. Su intimidad es amor
y comunicación.
¿Lo descubres dando
sentido y existencia a toda
la realidad?
Creo en Dios Padre.
No estamos solos
ante nuestros
problemas y
conflictos. No vivimos
olvidados, Dios es
nuestro Padre. Nos ha
creado a todos sólo
por amor y nos espera
con corazón de Padre
al final de nuestro
caminar por este
mundo.
Aunque estés lleno
de dudas,
preocupaciones y
sufrimientos no
pierdas la fe y la
confianza en un Dios
que es Padre.
Creo en Jesús,
nuestro Señor.
Es el gran
regalo que Dios
ha hecho al
mundo.
Jesús nos ha
indicado el
camino a seguir:
“Sed
compasivos…”
En Él podemos sentir al Dios humano, cercano, amigo.
Este Jesús, el Hijo amado de Dios, nos ha animado a construir
una vida más fraterna y dichosa.
Si olvidas a Jesús, ¿qué o quién ocupara su vacío?
¿Quién te ofrecerá
su luz y su esperanza?
¿En quién podrás confiar?
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida”.
Este misterio de Dios no es algo lejano. Está presente en el
fondo de cada uno de nosotros.
¿Lo captas
como Espíritu
que alienta tu
vida,
como Amor
que te lleva
hacia los que
sufren?
“Estando un día muy apenada me dijo el Señor: ‘Haz lo que
esté en ti y deja tú a Mí y no te inquietes por nada; goza del
bien que te ha sido dado; mi Padre se deleita contigo y el
Espíritu Santo te ama’”
¿Qué te sugiere para tu
vida este pensamiento de
Santa Teresa?
oración
¿Qué respondo al Señor que me habla en el Texto?
Creo en Dios Padre, que me ama como hijo.
Creo en Jesús, el Señor,
que infundió su Espíritu en mi vida.
Creo que la historia,
fue traspasada por la mirada de amor de Dios.
Creo que Dios
me sale al encuentro para invitarme a seguirle.
Creo que debo amar mucho,
que los demás son buenos y debo amarlos.
Creo en la paciencia de Dios.
Espero que el Amor, la fuerza, el Espíritu…
me acompañarán siempre
hasta el encuentro definitivo con ese rostro maravilloso
que no sé como es, pero quiero conocer y amar.
contemplación
¿Cómo reflejo en mi vida lo que me dice Dios en el Texto?
La fe en la Trinidad cambia no sólo nuestra manera de
mirar a Dios, sino también nuestra manera de entender la
vida. Confesar la Trinidad de Dios es creer que Dios es un
misterio de comunión y amor. Todo lo existente viene del
Amor.
Contempla y adora la vida divina del Padre,
del Hijo y del Espíritu Santo.
Vida de comunión y amor perfecto, origen
y meta de todo lo existente.
Reconoce en la Trinidad el modelo de la Iglesia a la que
hemos sido llamados para amarnos como Él nos amó.
Es el amor el signo
concreto que
manifiesta la fe en
Dios Padre, Hijo y
Espíritu.
Es el amor el
distintivo del
cristiano, como nos
dijo Jesús:
“…conocerán que sois mis discípulos, si tenéis amor los unos
por los otros”.
Todos estamos llamados a testificar y anunciar que “Dios
es amor”, que Dios no está lejos o insensible a nuestros
asuntos humanos.
Él está cerca, a nuestro lado,
camina con nosotros para
compartir nuestros dolores,
nuestras esperanzas y nuestras
fatigas.
Nos amó hasta tal punto que se hizo uno de nosotros.
Este es el amor de Dios en Jesús y nosotros lo sentimos
cuando nos acercamos a Él.
El Espíritu santo nos comunica la vida divina, nos introduce
en el dinamismo de la Trinidad, dinamismos de amor, de
comunión, de servicio, de compartir…
Una persona que ama a los demás por la alegría misma de
amar es reflejo de la Trinidad.
Una familia que se ama y se ayuda, los unos a los otros es
reflejo de la Trinidad.
Una comunidad, una parroquia en la que se quieren mucho y
se comparten los bienes espirituales y materiales es
reflejo de la Trinidad.
acción
¿A qué me comprometo?
Recita el Credo interiorizando cada palabra
y siendo conciente de lo que dices.
Piensa que puedes hacer para tener una relación más
personal e íntima con cada una de las personas de la
Santísima Trinidad, para que fortifiquen tu fe, te
enseñen a amar y te vivifiquen y transformen
interiormente.
Siéntete instrumento de Dios y al realizar tus
actividades repite conscientemente en el nombre del
Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
FIN
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