Los pasos perdidos
Alejo Carpentier
Biographie
• Geboren am 26. Dezember 1904 in
Havanna
• Französisch und Spanisch
• Leidenschaft für Musik
• 1924: Journalist
• 1927: Gefängnis
• 1933: ¡Ecué-Yamba-O!
• 11 Jahre Exil in Paris
Biographie
• 1939: Rückkehr nach Kuba
• Studierte Literatur, Architektur und Musik
• Professor für Musikwissenschaft in
Havanna
• 1945: Flucht nach Caracas
• 1946: La música en Cuba
• 1949: El reino de este mundo
• 1953: Los pasos perdidos
Biographie
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50er Jahre: Rückkehr nach Paris
1959: Rückkehr nach Kuba
1962: El siglo de las luces
1966: lebte als Kulturattaché der
kubanischen Regierung in Paris
• Ernennung zum Staatssekretär
Biographie
Premios:
• 1977: Premio Cervantes
• 1979: Premio Médicis Extranjero
(Frankreich) für El arpa y la sombra
• 1980: Carpentier stirbt in Paris
• Beisetzung in Kuba
Real maravilloso
• Schöpft aus den Kräften des genuin
Amerikanischen, e.g. Mythen und
Legenden der autochthonen Bevölkerung
• Traumhafte und
reelle Elemente
• Tiefer Glaube
• "Estado límite"
Inhalt
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Namenloser Protagonist / Ich-Erzähler
New York
Übersättigt von Arbeit und Frau Ruth
Forschungsreise
Suche nach autochthonen
Musikinstrumenten
• Reise nach Caracas
• Urwald – Mouche erkrankt
Inhalt
• Schlüsselerlebnis: indigene Frau Rosario
• Verkörperung des profunden und authentischen
Amerika
• Liebesbeziehung
• Mythischer Ort Manoa
• “[…] la marcha por los caminos excepcionales
se emprende inconscientemente, sin tener la
sensación de lo maravilloso en el instante de
vivirlo” (Entrevistas, 1985: 280)
Inhalt
• Idylle und Harmonie mit Rosario
• Komponieren
• Unwichtigkeit der Zeit:
“Este vivir en el presente, sin poseer nada, sin
arrastrar el ayer, sin pensar en el mañana, me
resulta asombroso” (189)
• Papier und Tinte aus der Großstadt
Inhalt
• Findet den Ort in der Wildnis nicht mehr
• Rosario verheiratet
Aufbau
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39 Kapitel
Tagebucheinträge des Ich-Erzählers
6 Großkapitel
Zitate aus der Weltliteratur, z.B.
“Ha! I scent life!” (43)
Percy B. Shelley, aus: Prometeus Unbound
Aufbau
“Y lo que llamáis morir es acabar de morir,
y lo que llamáis nacer es empezar a morir,
y lo que llamáis vivir es morir viviendo.”
(247)
Francisco de Quevedo, aus: Sueños
Zitate
• “Si tuviera que andar mucho para alcanzar una
copa de licor me vería invadido muy pronto por
el estado de depresión que he conocido algunas
veces, y me hace sentirme como preso en un
ámbito sin salida, exasperado de no poder
cambiar nada en mi existencia, regida siempre
por voluntades ajenas, que apenas si me dejan
la libertad, cada mañana, de elegir la carne o el
cereal que prefiero para mi desayuno” (21-22).
Zitate
• “[...] me preguntaba si, en épocas
pasadas, los hombres añorarían las
épocas pasadas, como yo, en esta
mañana de estío, añoraba – como por
haberlos conocido – ciertos modos de vivir
que el hombre había perdido para
siempre” (41).
Zitate
• “Habíamos caído en la era del HombreAvispa, del Hombre-Ninguno, en que las
almas no se vendían al Diablo sino al
Contable o al Cómitre. Por entender que
era vano rebelarse, […] no veía dónde
hallar libertad alguna fuera del desorden
de mis noches, en que todo era pretexto
para entregarme a los más reiterados
excesos” (15).
Zitate
• “Y, sin embargo, no puedo sustraerme a la
horrenda fascinación que esta ceremonia ejerce
sobre mí... Ante la terquedad de la Muerte, que
se niega a soltar su presa, la Palabra, de pronto,
se ablanda y descorazona. En boca del
Hechicero, del órfico ensalmador, estertora y
cae, convulsivamente, el Treno – pues esto y no
otra cosa es un treno –, dejándome
deslumbrado con la revelación de que acabo de
asistir al Nacimiento de la Música” (192).
Zitate
• “Y cuando temo encontrar alguna fatiga,
algún desaliento, o una pueril
preocupación por regresar, me responde
un animoso consentimiento. A ella no le
importa adónde vamos, no parece
inquietarse porque haya comarcas
cercanas o remotas. [...] Es mujer de
tierra, [...]” (187-188).
Zitate
• “[...] el recuerdo de Rosario se encaja en mi carne
como un dolor intolerable” (266).
• “La verdad, la agobiadora verdad – lo comprendo yo
ahora –, es que la gente de estas lejanías nunca ha
creído en mí. Fui un ser prestado. Rosario misma
debe haberme visto como un Visitador, incapaz de
permanecer indefinidamente en el Valle del Tiempo
Detenido. Recuerdo ahora la rara mirada que me
dirigía, cuando me veía escribir febrilmente, durante
días enteros, allí donde escribir no respondía a
necesidad alguna. Los mundos nuevos tienen
que ser vividos, antes que explicados” (284).
Danke für die Aufmerksamkeit!
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