En la ciudad de Sagunto, obligada por
sus padres gente noble de pocos
caudales, casó Doña Amparo de la
Mediavilla con el noble de la Marina
Real Don Gonzalo de los Arcos, rico
señor latifundista ya muy anciano
decrépito y achacoso…
Doña Amparo sintiose enormemente desgraciada
el mismo día de la boda, pero pensó que al ser tan
viejo, tendría paciencia pensando en lo rica que
sería a la muerte de su esposo que no debía estar
muy lejana, cosa natural siendo ella tan joven…
…Pero un día se presentó en su palacio un conocido,
quien comunicó al esposo haber encontrado a su
hijo bastardo nacido en Perú cuando fue secretario
de cámara del Virrey y al que suponía muerto.
El joven malvivía y desconocía su noble origen : Emocionado don Gonzalo, ordenó que lo trajeran
a su lado porque quería nombrarlo heredero universal… Pero Doña Amparo, había escuchado
aquella conversación escondida detrás de unos cortinajes…
…Y por la noche, al temer por su
herencia, salió del palacio camino a
la judería buscando la casa de David,
en cuya puerta rezaba la leyenda
“Jehová es grande”y contó al judío
su caso, esperando una solución.
… Adivinando el judío que doña Amparo quería enviudar antes de que su decrépito esposo
nombrase heredero a su hijo, le entregó un frasco con indicación de poner todos los días unas
gotas en el agua del marido,( esto lo mataría lentamente y sin peligro de ser descubierta), pero le
hizo firmar un documento según el cual, a la muerte de don Gonzalo y en cuanto recibiera la
herencia, le pagaría 1000 escudos de oro.
Algún tiempo después, en medio de
dolores y agudos sufrimientos, falleció
don Gonzalo sin que los médicos
conocieran el origen de la enfermedad
que se lo llevó a la tumba…
… Cuando se leyó el testamento, la viuda al ver que no le dejaba nada, llamó al judío para pedirle
el documento firmado por ella, pero éste se negó, amenazando con denunciarla si no le pagaba,
diciéndole que si no tenía dinero, aceptaría como pago el medallón que el muerto llevaba en el
pecho.
… Doña Amparo que velaba el cuerpo, cuando
todos se fueron , se acercó al ataúd con ánimo
de apoderarse del medallón….
… Pero el cadáver lo apretaba bajo sus brazos cruzados, así que se armó de valor e inclinándose
para cogerlo le apartó los brazos…
… Y al soltarlos para coger el medallón, la rigidez del músculo muerto los tornó a su posición
primitiva, atenazando el cuello de la dama y haciéndola su prisionera…
… Yuna especie de locura terrorífica invadió su cuerpo…
…y entre estertores y espasmos falleció Doña Amparo al instante sobre el cuerpo sin vida de don
Gonzalo de los Arcos.
AMPARO
GONZALO
…El Dios de la justicia unió para siempre en apretado abrazo postrero a la víctima y a su
verdugo.
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