Señor Ten Piedad
Capítulo VI
La Confesión Sacramental:
Qué Hay Tan Dulce en el Pecado?
Válgame Dios!!
Entregamos nuestros corazones,
nuestros cuerpos y nuestras almas a
baratijas y sensaciones PASAJERAS
cuando, al contrario, deberíamos ir
hacia la cumbre de todos los placeres,
al Creador eterno de todo el gozo
Un orden nuevo, Trastocado
El problema, no es que encontremos
actractivas a las criaturas, sino que
las encontremos mas atractivas
que a Dios.
Un orden nuevo, Trastocado
Muchas veces no elegimos lo malo, sino que
elegimos los Bienes Menores.
Elegimos lo que en el momento parece mas
real.
Seguridad
Fe
Autoconservación Esperanza
Sabiduría
Amor
Placeres Sensuales
Un orden nuevo, Trastocado
Nuestros padres trastocaron la
jerarquía divinamente establecida.
Ahora en lugar de que nuestras almas
gobiernen nuestros cuerpos, nuestros
cuerpos están gobernando
nuestras almas.
Un orden nuevo, Trastocado
La Concupiscencia:
“Son los deseos ó apetitos humanos que
permanecen desordenados debido a las
consecuencias temporales del Pecado
Original.”
Es una Inclinación innata al pecado
Malas Consecuencias
Efectos de La Concupiscencia:
1.
Nuestra mente está oscurecida.
Estamos sometidos a las impulsos de la carne
2. Nuestros deseos estan debilitados
Nos nos dirigimos a Dios como fin último
3. Nuestros apetitos están desordenados
El Alma ya no gobierna al cuerpo como debiera
Castigados por el Placer
El peor castigo que podemos recibir es la
atracción que el pecado ejerce sobre
nosotros.
“Cuando Optamos por un placer prohibido el
castigo por el pecado se convierte en el
placer que experimentamos ilícitamente.”
Castigados por el Placer
Una vez que estamos enganchados a un
pecado, alteramos el orden de nuestros
valores.
El mal se convierte en nuestro bien
mas acuciante, en nuestro anhelo
mas intenso; lo que es realmente
bueno aparece como un mal porque
amenaza con impedir la satisfacción
de nuestros deseos ilícitos.”
Castigados por el Placer
El peor castigo temporal que
Dios puede imponer, es el apego a
los pecados elegidos libremente.
La Cólera: Metáfora y Realidad
Los Castigos de Dios son como
los de un Padre Amoroso ó como
el cayado de un pastor que nos
dirige por los caminos
apropiados.
La verdad y sus consecuencias
Cuando pecamos y optamos por algo en lugar de
optar por Dios, tenemos lo que hemos elegido.
“EL sacramento de la penitencia nos otorga la
gracia de nuevo. Reconstruye el corazón que el
pecado ha desordenado, desfigurado y hecho caer en
desgracia.”
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