LA OBRA DEL
ESPÍRITU
SANTO
por
Raúl Ruiz Ávila
¿Conoces la Obra del Espíritu Santo en tu
vida? Repasemos un poco lo que hemos visto:
A
B
C
D
E
A. Gestación y nacimiento. Jeremías 1:5 (El E.S. siempre obra)
B. Desarrollo físico, intelectual, espiritual, etc. Lucas 2:52
C. Encuentro con Cristo y llamamiento. Marcos 1:16-20
D. Discipulado. Marcos 6:32-44; 9:14-29 (triunfos y fracasos)
E. Llenura del Espíritu Santo. Hechos 2:4
F. Apostolado con el poder del Espíritu Santo. Hechos
(Espiritualidad ferviente)
Conviene que recurramos a la Biblia, la
Palabra de Dios, para que vayamos
conociendo a Dios mismo a través de la
obra del Espíritu Santo. Porque, como
dije anteriormente, hay muchas cosas
de moda que se atribuyen al Espíritu
Santo que no tienen base bíblica.
Veamos qué nos dice el Evangelio según
S. Juan 16:5-15
“Esto no os lo dije al principio, porque yo
estaba con vosotros. Pero ahora voy al
que me envió; y ninguno de vosotros me
pregunta: ¿A dónde vas? Antes, porque
os he dicho estas cosas, tristeza ha
llenado vuestro corazón. Pero yo os digo
la verdad: Os conviene que yo me vaya;
porque si no me fuera, el Consolador no
vendría a vosotros; mas si me fuere, os
lo enviaré. Y cuando él venga, convencerá
al mundo de pecado, de justicia y de
juicio.....
...De pecado, por cuanto no creen en
mí; de justicia, por cuanto voy al
Padre, y no me veréis más; y de juicio,
por cuanto el príncipe de este mundo
ha sido ya juzgado....
.....Aún tengo muchas cosas que deciros,
pero ahora no las podéis sobrellevar. Pero cuando venga el Espíritu de
verdad, él os guiará a toda la verdad;
porque no hablará por su propia cuenta,
sino que hablará todo lo que oyere, y os
hará saber las cosas que habrán de
venir. El me glorificará; porque tomará
de lo mío, y os lo hará saber. Todo lo
que tiene el Padre es mío; por eso dije
que tomará de lo mío, y os lo hará
saber.”
«Y cuando él venga, convencerá al
mundo de pecado…..»
¿Qué quiso decir Jesús con esto?
«De pecado, por cuanto no creen en
mí;»
Podemos analizar la experiencia del
apóstol Pablo como él mismo la describe
en Filipenses 3:4b-6:
‘Si alguno piensa que tiene de qué
confiar
en
la
carne,
yo
más: circuncidado al octavo día, del
linaje de Israel, de la tribu de
Benjamín,
hebreo de hebreos; en
cuanto a la ley, fariseo; en cuanto a
celo, perseguidor de la iglesia; en
cuanto a la justicia que es en la ley,
irreprensible. Pero cuantas cosas eran
para mí ganancia, las he estimado como
pérdida por amor de Cristo.’
Saulo de Tarso, antes de su encuentro
con Cristo, creyó estar sirviendo a Dios
persiguiendo a la iglesia, metiendo a la
cárcel y matando a los cristianos. Pero
cuando Jesucristo lo encontró, camino a
Damasco, creyó en Él y el curso de su
vida cambió radicalmente.
(Fue convencido…De pecado, por cuanto
no creen en mí;) Es por eso que su
oración cambió a: ¨Señor, ¿Qué quieres
que yo haga?¨ Hechos 9:6
Posteriormente declaró, en Filipenses
3:7-11
“Pero cuantas cosas eran para mí
ganancia, las he estimado como pérdida
por amor de Cristo. Y ciertamente, aun
estimo todas las cosas como pérdida
por la excelencia del conocimiento de
Cristo Jesús, mi Señor, por amor del
cual lo he perdido todo, y lo tengo por
basura, para ganar a Cristo,
…y ser hallado en él, no teniendo mi
propia justicia, que es por la ley, sino la
que es por la fe de Cristo, la justicia que
es de Dios por la fe; a fin de conocerle, y
el poder de su resurrección, y la
participación de sus padecimientos,
llegando a ser semejante a él en su
muerte, si en alguna manera llegase a la
resurrección de entre los muertos.
(Fue convencido… de justicia, por cuanto
voy al Padre, y no me veréis más;)
De ser un religioso ignorante de la
voluntad de Dios, el Espíritu Santo le
llevó al conocimiento y a la convicción de
que todos sus pecados habían sido
perdonados y ahora vivía en la victoria
que el Espíritu Santo nos ofrece.
Te invito a que compares Romanos 7 con
el 8 y veas la diferencia entre ser
religioso y vivir en el Espíritu Santo (Fue
convencido… de juicio, por cuanto el
príncipe de este mundo ha sido ya
juzgado)
En otras palabras, el Espíritu Santo
convenció de pecado a Saulo de Tarso y
lo convirtió en el Apóstol Pablo al
servicio de Dios.
¿Has sido convencido de pecado?
¿Tienes la convicción de que Jesucristo
ha perdonado todos tus pecados y
ahora le sirves? o ¿Eres como Saulo de
Tarso cuando veía como mataban a
Esteban (Hechos 7:58; 8:1) y consentía
en su muerte?
Aproximadamente 1738 años después, otro
varón que buscaba a Dios sinceramente tuvo
una experiencia similar a la de Pablo. El era
miembro del clero anglicano (versión inglesa
del Catolicismo Romano). Su testimonio es el
siguiente:
Miércoles, mayo 24 “… por la noche fui muy
a pesar mío a una sociedad de la calle
Aldersgate, donde se estudiaba ese día el
prefacio de Lutero a la Epístola de Pablo a
los Romanos.
Como al cuarto para las nueve, mientras
escuchaba la descripción que hace
respecto al cambio que Dios realiza en
el corazón por la fe en Cristo, sentí
arder mi corazón extrañamente; sentí
que confiaba en Cristo y en él
solamente para mi salvación; recibí la
seguridad de que Dios había borrado
mis pecados y que me salvaría a mí de la
Ley del pecado y de la muerte… (Fue
convencido…De pecado, por cuanto no
creen en mí;)
me puse entonces a orar con
todas mis fuerzas por aquellos
que me habían perseguido y
ultrajado.
(Fue convencido …de justicia,
por cuanto voy al Padre, y no me
veréis más;)
Después di testimonio público de lo
que sentía por primera vez en mi
corazón… al regresar a casa fui
asaltado por diversas tentaciones,
pero clamé con firmeza y huyeron…
en tal situación note la gran
diferencia entre lo que estaba
experimentando ahora y lo que
antes era mi estado usual.
Antes, ciertamente luchaba con
todo mi poder, tanto bajo la Ley
como bajo la Gracia, para ser
frecuentemente, si no siempre
vencido, pero ahora siempre era
vencedor” (Fue convencido…y de
juicio, por cuanto el príncipe de
este mundo ha sido ya juzgado).
Ese varón que fue convencido de pecado
por el Espíritu Santo, que fue
convencido de justicia y que fue
convencido de juicio, fue el iniciador
del movimiento del Espíritu Santo
llamado Metodista, su nombre era Juan
Wesley.
Hoy, Dios está haciendo una obra
maravillosa en México. Varios alcaldes han
entregado su ciudad a la autoridad de
Jesucristo: La Alcaldesa de Monterrey,
N.L., Margarita Arellanes Cervantes; el
Alcalde de Cd. Guadalupe, N.L., César
Garza Villarreal; el Alcalde de Juárez,
N.L., Rodolfo Ambriz Oviedo. (puedes ver
los videos en mi Facebook)
Les comparto el testimonio de mi sobrino
Pablo que se encontraba en Monterrey,
N.L.:
«Hola tío
Que curioso, te escribo desde el aeropuerto
de Monterrey y es cierto, la gente comenta
que de forma dramática se ha reducido el
índice de criminalidad, y al caminar por las
calles se nota la gente tranquila.
Es, tal y como ellos comentan... un milagro.
Un abrazote
Yop»
(Pablo Ruiz Inclán, enviado el 11 de junio,
2013)
Busquemos la dirección de Dios y
oremos para que Dios levante más
gobernantes convencidos por el Espíritu
Santo que estén dispuestos a servir a
Dios a través de su papel como
servidores públicos.
Dios ha utilizado a hombres y mujeres,
a través de la historia, como
instrumentos del Espíritu Santo para
convencer al mundo de pecado, de
justicia y de juicio.....
¿Has experimentado en tu vida la convicción
de pecado, justicia y juicio por obra del
Espíritu Santo?
¿Estás siendo un instrumento dirigido por el
Espíritu Santo para convencer al mundo de
pecado, de justicia y de juicio?
Si no lo eres, ¿Quisieras decirle a
Jesucristo que estás dispuesto a ser su
instrumento en tu comunidad para testificar
ante los gobernantes y tus conciudadanos,
para que haya un cambio radical en nuestro
México lindo y querido?
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ppp.LA OBRA DEL ESPÍRITU SANTO (1)