10 º MANDAMIENTO
NO CODICIARÁS LOS BIENES AJENOS
Este mandamiento décimo, prohíbe el deseo
de hacerse con los bienes de otros o de
adquirirlos por medios injustos.
Codicia es la idolatría del dinero y de la
riqueza.
“No codiciarás la casa de tu
prójimo, ni codiciarás la
mujer de tu prójimo, ni su
siervo, ni su sierva, ni su
buey… ni nada que sea de tu
Las acciones pecaminosas
exteriores (ej.: robar) se forman
antes en los pensamientos y
deseos interiores de poseer
injustamente los bienes de otro.
No codiciar significa que
debemos apartarnos
totalmente de desear y
poseer aquello que no
nos pertenece.
Dentro de la codicia de este décimo
mandamiento surge impetuosa la envidia.
La envidia que es alegría por
el mal ajeno o tristeza por el
éxito y prosperidad del prójimo,
es pecado grave y muy frecuente
entre la gente. Lleva muchas
veces al odio, a la calumnia, a
la murmuración…
Huyamos con toda
decisión de cualquier
clase de envidia.
Gen 42-45
Jesús hace un
llamamiento al
desprendimiento de los
bienes y afectos
terrenos.
“Bienaventurados los
pobres de espíritu porque
de ellos es el Reino de los
Cielos”. Mt 5, 3
Pon en tu vida a Dios como el gran TESORO,
porque “donde esté tu tesoro, allí estará
Pocas cosas dan tanta
alegría como el
compartir con gran
generosidad los bienes
que uno posee.
GENEROSIDAD.
El idolatrar los bienes propios nos lleva a hacernos
duros de corazón y nos aleja de la caridad fraterna.
No debemos manejar los bienes como
propietarios absolutos, si no como
administradores compasivos y
generosos para con los pobres, con los
bienes que Dios nos ha regalado.
LA CODICIA
y el ABUSO DEL
REY DAVID ESTÁ
EN CONTRA
DE LA
MISERICORDIA
Y LA
GENEROSIDAD
PROFETA Y PECADO DEL REY DAVID. 2 Sam 11, 1-2
La misericordia, la
compasión y el
compartir con amor los
bienes, hacen del
hombre un verdadero
hijo de Dios.
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GRABADO EN PIEDRA - Presentaciones del Catecismo