CARTOGRAFIA DE GABINETE:
SIGLOS XVI-XVII
MªLuisa Palanques Salmerón
Los nuevos descubrimientos favorecieron el desarrollo de una importante
actividad comercial, lo que unido al interés por conocer los nuevos territorios
y al hecho de que la introducción del papel y la invención de la imprenta
abarataron los precios de los mapas, dió lugar a una gran demanda de
Cartografía.
Motivado por ésta demanda en toda Europa aparecieron grandes talleres
cartográficos de carácter privado, en los que se empezó a producir una
nueva cartografía, adaptada a las necesidades y a la estética de la época.
En este sentido, a lo largo de estos siglos puede observarse como la
representación cartográfica se va modificando perdiendo la red marteloio
que fue sustituida por un sistema de coordenadas geográficas; los textos se
orientan con respecto a la posición del lector del mapa y La rosa de los
vientos va perdiendo protagonismo, entre otros aspectos.
Los elementos más característicos de la cartografía de esta época son:
Rótulos con arabescos
Decoración de los títulos y las escalas
Representación del relieve con pictogramas
de perfiles abatidos
Barcos, animales y monstruos en el mar
Fauna
Figuras humanas y escenas
No obstante la producción cartográfica siguió teniendo un marcado
carácter familiar y gremial que dió lugar al desarrollo de lo que podemos
denominar “escuelas cartográficas”, tales como la italiana, la española, la
portuguesa, la holandesa, la inglesa y francesa.
De todas ellas, la Italiana destaca por ser una de las más antigüas, dado
que su origen se remonta a la época de los portulanos y es la precursora de
las cosmografías. Uno de sus más destacados representantes fue Apianus.
Pero quizás la escuela más destacada fue la Holandesa, con
representantes como Mercator y su socio Hondius que continuó trabajando
con el del hijo mercator tras la muerte de aquel; Abraham Ortelius , Frederick
de Wit , N.Janszoon Visscher y la familia Bleau. Cabe destacar que con el
inicio de la navegación comercial por el Atlántico las ciudades portuarias
holandesas y fundamentalmente Amsterdam se convirtieron en centros
neurálgicos del comercio, lo que favoreció la existencia de grandes talleres
cartográficos.
La influencia de los cartógrafos holandeses en el resto de Europa fue tal
que incluso la producción cartográfica inglesa de esta época fue inicialmente
impulsada por los productores holandeses. Esto explica que muchas
producciones inglesas tengan una decoración muy similar a la de los Paises
Bajos. pero al poco tiempo fue adquiriendo un estilo propio caracterizado por
estar rotulada prioritariamente en inglés, la frecuente presencia de escudos
y la simplificación de los arabescos en la rotulación.
Destacan, entre los cartógrafos de la época Saxton, john Speed, Moses
Pitt, Briggs y Ogilvi.
Muy destacada fue tamién la escuela Francesa que si bien, inicialmente
participó del gusto por una profusa decoración, como en los mapas de
Jaques Le Moyne, a finales del siglo XVI empiezó a marcar una nueva
tendencia más sobria en la que la representación cartográfica en sí misma
recupera todo el protagonismo.
Podemos citar entre los principales cartógrafos franceses a N. Sanson y
sus descendientes como N. Sanso D’Abbeville, Hubert Jaillot, Delisle y
Cassini
En Portugal también hubo importantes empresas familiares como la de
Reinel, que colaboró en la obra del atlas Miller de Lopo Homen, Sebastiao
Lopes y como no la de Domingo, Luis y Joao Teixeira cuya producción, muy
marcada por la estética de los portulanos, se prolongó hasta finales del
siglo XVIII.
España en cambio no contó con autores destacados con talleres propios.
Esta circunstancia se justifica por tres circunstancias concretas. En primer
lugar el comercio con las indias estaba sujeto al monopolio de la Casa de
Contratación, lo que impidió la demanda de cartografía para la navegación,
dado que dicha institución contaba con su propia cartografía.
Por otro lado, los Paises Bajos todavía pertenecían a la corona española,
por lo que se consideró a los cartógrafos flamencos como pertenecientes al
imperio, como lo demuestra el hecho de que algunos de ellos recibiesen el
título de “cartógrafo del rey” como Mercator o Ortelius y fuesen los
responsible de gran parte de la cartografía de la Peninsula. Algo similar a lo
que pasó con los cartógrafos portugueses durante su anexión.
CARTOGRAFIA DE GABINETE:
SIGLOS XVI-XVII
MªLuisa Palanques Salmerón
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