CAPÍTULO IV
VIDA COMUNITARIA
Nota: las imágenes utilizadas en esta presentación fueron obtenidas en
la Internet, los derechos de las mismas corresponden a sus autores.
Nuestros
Mejores
Enemigos
Y
Nuestros
Peores
Amigos
El primero tienta directamente llevando a individualismo, división,
murmuración, criticas, ausencia de actos comunes, etc. El segundo,
presenta como bueno lo que al fin acaba mal. Los dos, envueltos por la
cola serpentina.
ESTILO PRECONCILIAR
Cumplen con los actos comunes de
comidas, oraciones; pero no se conocen
por dentro. No hay comunicación
profunda. Cada uno se entiende con
Dios, pero no conoce ni ama a sus
hermanos. Hay un individualismo feroz.
ARCHIPIELAGO
DE ISLAS
SOLITARIAS
Comunidad de Observancia Regular
Todos hacen las mismas cosas, a las mismas horas, de la misma
manera. Hay orden y disciplina como en un cuartel. Las normas y leyes
expresan la voluntad de Dios. Es la Espiritualidad del deber.
Obediencia
Estricta
El Superior
piensa y
manda
El Superior es el único que piensa y manda. Es administrador de obras,
cuida que a nadie le falte nada, que todos cumplan con la puntualidad, el
orden, pedir permisos, que no falten a los actos comunes.
Soledad
A pesar de estar en comunidad, cada uno es un solitario. Nadie conoce lo
que pasa en su interior. Se entretiene con sus hobbies en su cuarto o
busca sus amigos allá afuera. La soledad es el terreno más abonado para
cualquier clase de crisis.
Pluralismo e
Incomunicación
Son de distintas razas, culturas,
edades, de gran riqueza personal.
Pero todos miran al frente, hacia el
“ideal”, pero no se miran unos a
otros ni se interesan por los demás.
Televisión
anticomunitaria
Es una experiencia universal expresada en el
Congreso Internacional de VR de Roma que la
televisión usada indiscretamente se convierte
facilmente en enemigo de la vida comunitaria porque
impide la comunicación y la convivencia fraterna.
COMUNIDAD DE
EMPRESARIOS
APOSTOLICOS
Cada uno tiene una empresa importante que realizar:
secretario de la Conferencia episcopal, director de un colegio,
encargado de la pastoral de la parroquia, conferencista … pero
su afectividad está vacía.
Especialista en planificación, da órdenes a quienes dependen
de él, todo funciona según un cronograma y una técnica
impecables. Pero es una persona lejana y muy ocupada.
COMUNIDAD
SOCIOLÓGICA
Clases Sociales
Persona comprometida con los pobres.
Pasa el día en el barrio y todos le
aprecian por su dedicación y espíritu de
servicio. Pero es más sociólogo que
sacerdote, más político que religioso.
Compromiso con los pobres
Admirable su inserción entre los mineros: trabaja, come con ellos. Pero
nunca habló de Cristo ni atendió a ninguno en sus problemas familiares
o religiosos.
Obra Social
Lleva un dispensario y una obra social apreciada por todos. En la
comunidad sólo hace acto de presencia para comer y dormir y siempre
a deshora. Lo único importante está allá afuera.
COMUNIDAD ACTIVISTA
Trabaja sin parar de la mañana a la noche y no tiene tiempo para descansar
ni para días de fiesta. Ni tampoco tiene tiempo para orar ni para estar con sus
hermanos.
CONVIVENCIA
PACÍFICA
El superior se esfuerza por que haya por lo menos una convivencia pacifica y
un cierto grado de cordialidad. Ha conseguido que la comunidad sea como un
hotelito de tres estrellas.
“COMUNIDAD
INVERNADERO”
En el otro extremo hay comunidades “invernadero” donde se ha conseguido
que todos se sientan bien, como en un “nido”, pero se han olvidado de lo que
pasa allá afuera: no van a centros comunes donde haya personas del otro
sexo para no enamorarse, son muy rezadores y siempre salen todas juntas
con la Madre.
Hay un cuidado y una vigilancia “maternal” sobre cada uno de los miembros de
la comunidad, La relación entre las Hermanas es superficial y el apostolado muy
organizado y según horarios.
Se tiene un cuidado esmerado
de cada persona y durante la
formación hay buen índice de
perseverancia. Pero no se les
forma en su libertad ni en su
afectividad. Cuando empieza el
apostolado se muestra su
fragilidad vocacional y la
superficialidad de su vida
espiritual.
NUEVO ESTILO
DE COMUNIDAD
Primera Comunidad Cristiana
KOINONIA
Comunión de corazones y de bienes. Cuando se llega a ponerlo todo en común,
la comunión es profunda. La propiedad privada es causa de desavenencias y
guerras. Hemos excluido la principal razón de enfrentamientos.
JARISMA
Carisma es una gracia que Dios da a quien quiere y cuando quiere, orientada a la
construcción de la comunidad. Uno sabe dirigir, otro tocar la trompeta o el bombo.
El perro, mover la cola. El secreto está en saber coordinar diversidad y unidad.
DIAKONIA
Cantan a cuatro voces y cada uno sabe muy bien la suya. No buscan lucirse
individualmente ni ponerse en un pedestal. Sus talentos y habilidades son para
servir a la comunidad. Cuando se encuentran personas brillantes y serviciales,
son un tesoro para los demás.
Anuncio del
Evangelio. La
vocación apostólica
viene del bautismo,
no del obispo o del
superior mayor. Lo
propio de ellos es
señalar dónde,
cuando, como
anunciarlo. También
en la vida
contemplativa.
KERIGMA
“Ámense de verdad unos a otros”
El objetivo de la vida comunitaria es llegar amarse como hermanos y como amigos
en el Señor “Miren como se aman”
NUEVO ESTILO DE V.C.
NUCLEO:
• RELACIONES PERSONALES DE AMISTA EN EL
SEÑOR
• ORIENTACIÓN A LA MISIÓN
• CERCANIA AL PUEBLO
NUMERO: LIMITADO
SUPERIOR: ANIMADOR
ESPIRITUALIDAD DEL AMOR
ESTRUCTURA COMO MEDIO
NUEVO ESTILO DE VIDA
COMUNITARIA HOY
Relaciones personales de
amistad en el Señor
Cambio radical: de la observancia regular a las relaciones personales.
Exige nuevo enfoque, nuevos medios, nueva Espiritualidad, nueva
formación. Objetivo: amarse de verdad unos a otros.
El superior no es el guardián del orden ni el administrador de obras. Es el
guía personal en la vocación de cada uno, el animador (que pone alma) en la
vida comunitaria:( unión y diversidad), el orientador de la misión según el
carisma del Instituto.
Universalidad
Característica de la comunidad religiosa, la universalidad: diversas culturas,
lenguas, nacionalidades … y un solo corazón. Necesidad de integrar
universalidad e inculturación.
Trabajo en equipo
A la misión cada miembro es enviado por la “comunidad” (por el superior).
Todos conocen, respaldan y se interesan por cada uno/a. Los “francotiradores”
hacen “su obra” que desaparece con ellos.
¡Abajo las estructuras!
En el estilo preconciliar las estructuras eran un fin y expresaban la voluntad de
Dios. Hoy son un medio para alcanzar un fin y son revisables y cambiables.
Unidos por la misión
La misión –hecha de acuerdo con el Carisma del Instituto- une a los
miembros de la comunidad, aunque trabajen en distintas obras o
ministerios.
Amarse unos
a otros
El fin y resultado de la
comunidad es amarse unos a
otros. Es como un milagro moral
en medio de un mundo egoísta
y triste. “Miren cómo se aman”
AMIGOS EN EL SEÑOR
En la vida comunitaria no solo hay que conseguir que haya fraternidad, sino
también amistad en el Señor supone conocerse por dentro mediante una
comunicación profunda. Cuando se conoce a una persona buena no se
puede dejar de amarla.
Eucaristía como centro
La Eucaristía y la oración personal es la fuente de donde todo dimana y la
cumbre a donde todo llega. De ella procede la fuerza para anunciar la Buena
Nueva y en ella se celebra y se comparte la vida.
Comunidad
de Servicio
La comunidad es el lugar
privilegiado para expresar el
amor sirviendo a los/las
hermanos/as. “En todo amar y
servir”.
CAMINO A SEGUIR
CONOCERSE
ACEPTARSE
AMARSE
Para vivir el nuevo estilo de
comunidad hay que dar tres pasos
necesarios:
1. Conocerse unos a otros por dentro
mediante la comunicación profunda.
2. Aceptarse cordialmente en la diversidad
de caracteres, culturas, edades,
nacionalidades.
3. Amarse de verdad como hermanos /as y
amigos /as en el Señor.
DIFICULTADES MÁS
FRECUENTES EN LA VIDA
COMUNITARIA
- Heridas Afectivas
- Defectos de Carácter
MANIFESTACIONES DEPRESIVAS
NO AMAR
DESAPARECER
SOLEDAD
INSEGURIDAD
DEPRESIVAS
CULPA
INFERIORIDAD
LA AFECTIVIDAD HERIDA
I. MANIFESTACIONES
Hay dos series de manifestaciones: depresivas y agresivas.
DEPRESIVAS.
•
Impresión de no ser amado y de no poder amar. De no
sentirse amado proviene un sentimiento de frustración,
abatimiento, angustia, insatisfacción continua, vacío,
desesperación.
•
Sentimiento de culpa. Tiene la impresión de no haber actuado
como debía. Cuando se acusa a un grupo de errores o
deficiencias, se lo atribuye a sí. El complejo de culpa produce
confusión.
•
Complejo de inferioridad. Cree que no sirve para nada o para
poco. Por eso no cree en sí mismo y no se esfuerza, no tiene
iniciativa. Le paraliza. Se excusa para no aceptar cargos de
responsabilidad. Se pone en el último lugar, da preferencia a
los otros. Todo lo bueno ha de ser para los demás. Compra
para sí las cosas peores, o al revés, sólo lo mejor y lo acumula.
Tiende a asumir conducta de víctima. En algunos casos se
puede reaccionar con activismo o dominación para esconder un
sentimiento de inferioridad con mecanismo de defensa.
•
Tendencia a cerrarse. Es tímido en las relaciones. Tiene
miedo de aparecer, huye de las visitas. Dificultad de abrirse a
un superior o acompañante espiritual. Después de una
discusión, no consigue hablar o sonreír a esa persona; sólo se
comunica por escrito. Más dificultad en grupos grandes o ante
personas con autoridad o más cultas. Hay quienes no quieren
tener una homilía si está presente un compañero. No tiene
inhibiciones ante la gente sencilla.
• Sentimiento de desconfianza. Desconfía de los
demás. Tiene miedo a ser traicionada, a que no
guarden el secreto. En la amistad llega a cierto punto
y luego la interrumpe. Teme comprometerse en el
matrimonio o en los votos. Le cuesta tomar
decisiones porque remarca las dificultades, lo mismo
que pasar a la acción.
• Sentimiento de inseguridad. No confiando en sí ni
en los demás, la persona se siente insegura. No
tiene convicciones firmes y necesita apoyarse en las
decisiones de otros y fácilmente desiste cuando halla
dificultad. En la vocación, a ratos seguro y otros
inseguro. Depende mucho de lo que dicen o hacen
otros. Si está en un grupo, sigue su opinión; pero si
luego está en otro de opinión contraria, también se
adhiere a ella. A veces teme que entre alguien y
comprueba continuamente si las puertas están
cerradas.
• Sentimiento de tristeza y soledad. Una
soledad total. En una fiesta se siente triste y
sola. Participa un poco y luego se retira a llorar
sin saber por qué. No encuentra un apoyo. No
es verdad, pero se siente sola.
• Deseo de morir y de desaparecer de la faz de
la tierra. Desaparecer para no encontrarse con
nadie. A veces, deseo de ser atropellado. Es
peligroso porque frena los reflejos espontáneos
de defensa. En vez de huir, puede lanzarse
contra un carro.
• Sentimiento de miedo. Tiene miedo de todo sin
fundamento: miedo a la oscuridad, al trueno, a
dormir solo en un cuarto, de un ambiente
cerrado, el ascensor, del avión, de los ladrones,
del contagio de enfermedades, de los sapos, de
las cucarachas...
• Sentimiento de envidia y de celos. Proviene
del sentimiento de no sentirse amado. Se siente
rechazado y siente celos cuando ve a dos
personas relacionadas con él, hablar entre sí.
Se siente excluido y cae en la tristeza.
MANIFESTACIONES AGRESIVAS
MASTURBACIÓN
CARIÑO
OBSTINACIÓN
I. CAUSAS
II. REMEDIOS
REBELDIA
AGRESIVAS
PERFECCIONISMO
SUPER ACTIVISMO
B) AGRESIVAS.
•
Una persona de temperamento activo no aguanta la depresión y
procura superarla con la agresividad. Luego, cuando pierde la
agresividad, puede volver a la depresión.
•
Irritabilidad, rebeldía, rabia. La persona tiene los nervios a flor de
piel. Parece vivir alerta para descubrir cosas contra ella y quedar
agresiva e irritada. Es muy sensible a todo: cualquier ruido, cualquier
obstáculo. No soporta órdenes. No quiere ser agresiva, escoge las
palabras más suaves, pero sus actitudes y gestos son irritables. Se
sorprende de que los otros se incomoden teniendo ella tan buena
intención. Y ante la agresión, se responde con agresión. También hay
rechazo de toda autoridad.
•
Sobre valorización y perfeccionismo. Todo lo que hace es perfecto,
y está convencido de ello, por eso siempre habla de sí mismo. Incluso
añade alguna mentirijilla para que parezca más bonito. Su
perfeccionismo le exige ser meticuloso y esto irrita a otros. Si no logra
el ideal, queda abatido. No soporta que algo no salga bien o que esté
fuera de lugar. Y lo advierte y se enemista con la gente. Propone no
volver a hablar, pero no consigue callar.
•
Súper activismo. Necesita estar ocupado con una actividad ruidosa,
vistosa. Si se detiene, emerge el sentimiento de inferioridad que
procura ahogar con el activismo. No tiene tiempo para descansar o
para vacaciones. No puede estudiar o rezar mucho tiempo. Cree que
trabajar 24 horas al día es para gloria de Dios y acusa a los demás de
perezosos. Es cerrado en la comunidad, pero abierto y comunicativo
con personas de fuera. Le gusta tratar con personas importantes para
valorizarse.
•
Testarudez, obstinación. En un doble sentido: siempre tienen razón y
siempre tienen una excusa. Han de tener siempre la última palabra.
Insisten exageradamente en la observancia de las reglas, leyes, la
justicia, el deber, el orden, la limpieza, puntualidad... Ponen a las
personas en un segundo plano. Si son superiores son tiránicas en
exigir la observancia de la ley. Por inseguridad se apoyan en la
autoridad y en la ley.
•
Necesidad de expresiones de cariño. No hay ningún temperamento
que no las necesite. El niño necesita estas expresiones, el adulto
puede percibir el amor de otras maneras. Por las "heridas" de la
infancia, hay que alabarlos continuamente, realzar lo que hacen, darles
caricias y abrazos. En una comunidad, buscan una persona sólo para
sí, como el niño con su mamá. Pero recibiendo este cariño, no sacian
su necesidad. Si se dan estas relaciones entre personas adultas,
fácilmente pasan al sexo. Así puede explicarse la homosexualidad.
•
Propensión a enamoramiento fuera de la comunidad (transparencia).
•
Tendencia a la masturbación. Muchas veces no nace del querer,
sino de un impulso de la emotividad golpeada en la infancia. Puede ser
una compensación del organismo contra el sentimiento de depresión,
de desajuste o desvalorización. Debe valorizarse provocando en sí el
placer sexual. Pero esto no supera el problema, se acentúa porque
practicó una acción contraria a sus convicciones. El sentimiento impele
a masturbarse sin querer y luego acusa a la persona de haberlo hecho
libremente. Las dos cosas son falsas. La masturbación está
condicionada cuando se dan estas dos circunstancias:
1. Si ocurre en situación de desajuste de cualquier tipo,
2. Si se dan también otras manifestaciones del "sentir - herido":
carencia afectiva, inferioridad, culpabilidad, desvalorización... Pero a
veces, nace de una excesiva preocupación por el sexo. La
preocupación crea tensión y la tensión provoca la excitación. Cuando
todo está tranquilo, la persona está muy lejos de pensar en
masturbarse. No resulta fácil percibir el grado de libertad. Y si no hubo
suficiente libertad, tal acto no necesita ser confesado ni impide la
amistad con Dios ni la comunión. Cuanto menos se preocupe del
asunto mejor.
CONCLUSIÓN.
Las manifestaciones dichas son muy comunes en la vida
comunitaria y en las relaciones personales. Ellas son una
de las causas principales de las dificultades de
convivencia.
Ninguna de estas manifestaciones depende del querer
de la persona. No es falta de buena voluntad, de
esfuerzo, de oración, de humildad... La fuerza del
sentimiento hace que la persona no pueda obrar de otra
manera, no es libre. La persona no tiene la culpa de que
tales cosas le sucedan. Más bien hay que orientarlas a
eliminar la herida. Hay que creer lo que ella dice, aun
cuando haya una falta externa de caridad.
II. CAUSAS
La causa de esas heridas afectivas generalmente se remonta a la
primera infancia: viene del comportamiento de los padres
respecto del niño. Es un fallo en el amor afectivo de los padres
en la etapa que va de cero a cuatro años. Ya desde la
concepción. Es clarísimo que es falta de amor. La relación de las
personas se basa en el amor y no en el sexo. La impresión
negativa con relación al amor queda grabada en el subconsciente
y produce una "herida".
Se trata del amor afectivo, con expresión afectiva. La criatura a
esa edad es toda afectividad y cualquier cosa le hiere. Percibe el
amor a través de la emotividad. Cuando no se siente amada
juzga que en realidad no lo es. Y esto le destruye. No siendo
amada, no puede amar. Y entonces no vale la pena vivir.
Esta "herida" puede ser producida también por otras personas
muy allegadas al niño, como abuelos, hermanos, tíos. También
puede darse en épocas posteriores. Pero sobre todo la herida
impresa en los primeros años permanece en el subconsciente y
no se recuerda de hecho. Sólo se perciben los efectos.
CAUSAS MÁS CONCRETAS:
• Puede ser que la madre no haya deseado recibir al
hijo. Con frecuencia éste es el caso de gravidez antes o
fuera del matrimonio. La falta de acogida deja una
profunda herida en el niño. También es el caso en que
los padres desean espaciar más los embarazos. O
cuando ya determinaron no tener más hijos y viene otro.
Así mismo cuando nace una niña y deseaban un niño, o
viceversa. El niño ya percibe el rechazo en el seno de su
madre. Después busca actuar como las personas del
otro sexo, quiere ser diferente, cambia de carrera, de
empleo... con una insatisfacción continua.
• Otra causa puede ser la severidad en la educación:
padres o profesores que tienen la tendencia de exigir
que los niños se comporten como personas mayores,
que estén quietos, que no hablen, que sean los primeros
en clase... Esto genera miedo de los padres.
• Las
preocupaciones,
malestar,
sufrimientos de la madre durante el
embarazo repercuten en el niño como un
rechazo: problemas económicos, miedo
del parto.
• La falta de una buena relación sexual y
más si hay peleas entre los padres... O si
la madre muere en el parto.
III. REMEDIOS
•
El primer paso para sanar es percibir y admitir que su problema está
causado por su emotividad y que ésta deforma los hechos actuales.
La falta de amor en la infancia influye ahora. Los hechos actuales no
son sino una ocasión que renueva aquella herida.
•
Por parte de los demás, aceptar a la persona con comprensión y
cariño, y mostrar deseo de acompañarla personal y comunitariamente.
Ponerse en su situación. Personas que hoy no serían aceptadas.
•
El remedio más de fondo y que supone todo un proceso continuado y
constante es procurar que vaya centrándose afectivamente en la
relación con el Señor, en el apostolado y en la vida comunitaria. En la
relación con el Señor hay que procurar una vida de oración llena de
afecto en la que se busca "sentir y gustar de las cosas internamente",
más que de conocer se trata de "saborear", dejar que se impregne el
corazón de amor a Dios por la acción del Espíritu y que este amor
unifique y dé sentido a todos los otros amores. En el apostolado se
puede encontrar una fuente de legítima satisfacción afectiva al trabajar
y poner la vida al servicio de los demás. Ninguna felicidad puede
compararse con la que nace de "pasar haciendo el bien". Y en la vida
comunitaria hay que procurar llegar a crear vínculos de amistad con
cada uno/a de los compañeros/as, de modo que la convivencia sea
una profunda satisfacción afectiva para todos.
•
Un remedio casero: cada vez que aflora una "herida" del
pasado, repetirse "esto no es de ahora, viene de la infancia". Y
continuar con la tarea de hoy. El sentimiento viene de ayer,
pero se siente como si fuera producido por un hecho de hoy.
Por eso es importante tomar conciencia de que la causa está
localizada en el pasado. Es como una infección, como unas
fiebres palúdicas que vienen de modo intermitente. Ayudarle a
descubrir esta realidad y darle el verdadero valor. Y en esa
situación, ¡no tomar decisiones!
•
Si el caso es más agudo, acudir al psicólogo o psiquiatra.
Además de competencia técnica, debe ser persona honesta,
tener convicciones cristianas. Hay que contar con que estas
curaciones son lentas (unos tres años: 400 horas). Puede
hacerse también la terapia en grupo.
•
Procurar desarrollar más las fuerzas positivas que hay dentro
de nosotros: fomentar una Espiritualidad positiva fundada en la
confianza, saber agradecer a Dios todas las cosas, saber
perdonar. En el examen de conciencia, dedicar la mayor parte
del tiempo a agradecer lo que Dios ha hecho en mí a lo largo
del día.
•
Tener una experiencia profunda de amor, sea a Dios, sea a
una persona, ya que la "herida" va siempre acompañada de la
impresión de no ser amado. Si no experimentan la gratuidad del
amor, es difícil curarse. También puede curar una profunda
experiencia de Dios.
•
El sujeto puede ser curado por la misma persona que provocó
la herida, o por otras personas que acompañan al niño. Todas
las terapias indicadas, deben ser aplicadas después de la
pubertad, desde la adolescencia en adelante.
NOTA: Tomado del libro O PRIMADO DA CARIDADE de Oscar
Müller, S.J. Centro de Espiritualidade Cristo Rei. Sâo Leopoldo
(Brasil). Completado por el P. Carlos Palmés, S.I.
DEFECTOS DE CARACTER
CEREBRO –
TONICO
SOMATO TONICO
VISCERO TONICO
(según Sheldon)
DEFECTOS DE CARÁCTER A
QUE TIENDE EL
CEREBROTONICO
Figura esbelta, cabeza triangular
Ejemplo: San Juan Berchmans
1. Ineptitud para el amor contemplativo, por
la sequedad afectiva. No suele
representarse a Dios-Padre, sino más
bien a Dios como Juez o Señor. Tiende
al temor servil.
2. Falta de celo y dinamismo apostólico: su
sistema nervioso es débil y se agota
pronto, aunque puede ponerse en
tensión ocasionalmente. Puede planear
empresas apostólicas
3. Dureza de juicio. Siente confianza intelectual
en sí mismo. Su rigor de vida puede hacerle
creer mejor que los demás. Es poco
influenciable, pero no se atreve a manifestar
su opinión cuando el ambiente es hostil. Difícil
la obediencia de juicio: buscará justificativos o
aprobación de otros.
4. Hipersensibilidad. Se da cuenta de sus
reacciones y de las de otros ante ellas. Es
sensible en especial al desprecio e injusticia.
Le preocupa el “que dirán” y no se le puede
avisar de sus defectos; pero es delicado con
los demás y tiene de ellos una comprensión
“subjetiva”.
5. Movimientos acartonados. El dominio del
cuerpo y control de todos sus
movimientos se hace a veces antipática
y parece la expresión de una vida interior
demasiado cuadriculada.
6. Tristeza espiritual: debido a la tendencia
a mirar lo negativo, o por el desánimo
consiguiente al fracaso. Nace del temor
de enfrentarse con los problemas.
7. Estrechez de corazón y propensión al
escrúpulo. Pusilanimidad. Nace de la
consideración del deber con espíritu de
temor reverencial o servil. En grado
mayor da origen a los escrúpulos:
aunque sepa la solución teórica ha de
acudir a otros. La dureza de juicio
dificulta la curación. Pusilánime: se
ahoga en un vaso de agua. Cobarde y
tímido para afrontar las dificultades.
8. Incomprensión
e
intolerancia
por
estrechez.
No
se
fija
en
las
circunstancias atenuantes de las faltas
del prójimo, sino más bien en las
agravantes. Murmura poco (por su
sentido del deber), pero lo hace con
dureza. Luego restituye la fama
meticulosamente.
9. Egoísmo y poca amabilidad: su ocupación y la
distribución de su tiempo le parecen de mayor
importancia que los intereses del prójimo. Se
junta a ello la poca amabilidad por su rigor
catónico. Parece como insensible y aislado.
10. Inconstancia afectiva y volitiva: en lo que se
refiere a sus triunfos o fracasos personales
fluctúa su estado de ánimo y en la volición,
debido a la indecisión intelectual y a la
inestabilidad afectiva.
DEFECTOS DE CARÁCTER A QUE
TIENDE EL SOMATOTONICO
Espaldas anchas, cadera
estrecha, cabeza cuadrada
Ejemplo: San Francisco Javier
1. Ineptitud para el amor contemplativo.
Tiende a lo exterior y tiene el peligro de
disiparse.
2. No presta mucha atención a la
conciencia del deber. No reflexiona
mucho y no se da cuenta de las cosas
pequeñas.
3. Independencia en el obrar, debido al hábito
adquirido de obrar por cuenta propia. No
puede depender demasiado menudamente del
Superior. Si es súbdito pide un margen de
confianza para obrar libremente. Si es
Superior no suele concederlo a otros. Lo
controla todo por sí mismo. Individualismo. Se
ha ido petrificando en sus hábitos, manías
intocables, vida de hotel. No acepta
acompañamiento espiritual ni psicológico y
funciona con su “deuteronomio”.
4. Violencia y ansias de dominación. No
entiende de delicadezas, se salta los
protocolos con fuerza arrolladora. Desea
asumir responsabilidades y no sufre que
las cosas salgan mal por falta de un
buen director.
5. Desmazalado
en
las
posturas
corporales. No le importa estar así o asa.
Frecuentemente cambios de postura.
6. Disipación de acción. Claustrofobia física
y psicológica. Se refugia en la acción y
en el continuo movimiento.
7. Desaprensión: falta de escrúpulos para
usar cosas y personas para sus fines. Es
atrevido en el uso de las cosas ajenas.
Se desplazan ruidosamente.
8. Intolerancia por incomprensión: no sabe
trasladarse al punto de vista de otros.
Sólo su punto de vista es el auténtico.
Demasiado simplista, juzga por la
primera intuición sin atender a detalles.
Incapaz de colaborar con nadie.
9. Prisas e irreflexión en la acción: se guía
por impulsos e intuiciones.
10. Falta de piedad: le falta la jugosidad
afectiva.
Defiende
la
“devoción
sustancial” y aborrece las prácticas de
piedad largas.
DEFECTOS DE CARÁCTER A QUE
TIENDE EL VISCEROTONICO
Cabeza redonda,
hombros estrechos,
cadera ancha
Ejemplo: San Francisco de Sales
1. Falta
de
dinamismo
apostólico.
Naturalmente comodón y los esfuerzos
de acción no pueden ser prolongados.
Su apostolado se limita al trato personal
y de palabra.
2. No siente mucho la conciencia del deber.
Tiende a la laxitud, da poca importancia
a lo pequeño, usa con frecuencia la
epiqueya.
Distingue
entre
leyes
esenciales y secundarias.
3. Inmortificación. Para él la mortificación
exterior es la piedra de escándalo.
Procura persuadirse de que no es
necesaria para la santidad y aprovecha
los excesos de los otros dos tipos para
ratificarse.
4. Cobardón: no ha nacido para la lucha,
no quiere comprometer su bienestar.
5. Falta de dominio exterior del cuerpo. El
control de los movimientos del cuerpo le
hacen la vida imposible.
6. Falta de recogimiento interior. Tendencia
al trato con otros y huída del silencio y
del examen de sí mismo.
7. Tendencia a la murmuración, aunque su
intención no es dañar, sino sólo cambiar
impresiones. No sabe guardar secretos.
8. Excesiva condescendencia: no sabe
tomar actitudes tensas. Busca el lado
bueno de todas las cosas, aun de las
proposiciones malsonantes. Y si no está
conforme con los principios, “deja hacer”
9.
Pereza. Nunca tiene apuro. Horror al trabajo.
10. Inconstancia volitiva. Es como el jefe que para el
asalto de una fortaleza sólo contase con soldados
convalecientes.
El protagonista no se da cuenta o no da importancia o
tiene perfectamente justificados los defectos de
carácter que perjudican a los demás. El debe tomar
conciencia de ello. Y los demás han de saber
relativizarlos.
NOTA: Extracto del libro ASCETICA DIFERENCIAL de
Alejandro Roldán, S.I.
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Cap IV LA VIDA COMUNITARIA