UNA CONVIVENCIA
MÁS JUSTA
Margarita Rosa Vega
 La mejor riqueza que tiene el país es su
gente, la gente con su cultura y su
organización social.
 El ser humano es el objetivo y gestor del
desarrollo de cada zona o región,
considerando su cultura, sus tradiciones,
sus tecnologías, sus resistencias, etc.
 El capital humano por lo tanto es lo más
valioso y toda inversión en él debe
encaminarse a mejorar sus capacidades
sobre todo en educación.
Junto a este capital humano el Perú
tiene otra riqueza que son las
manifestaciones culturales de los
pueblos porque identifican a la
Nación y a los grupos humanos
locales, por eso nuestro país es de
una gran heterogeneidad cultural.
El patrimonio cultural está
encauzado en diferentes grupos
humanos que habitan las diversas
regiones, tiene diversas expresiones
idiomáticas, musicales, folklóricas,
tecnológicas y de conocimiento.
Las comunidades campesinas de la Costa, la
Sierra y las comunidades nativas e indígenas
en la Selva son depositarias de gran parte
del patrimonio nuestro y de la humanidad.
Este patrimonio debe ser considerado y
respetado por todos porque forma parte de
la relación armoniosa del hombre con la
naturaleza.
La pregunta es ¿Y quién
ha cuidado y preservado
este patrimonio?
Los grupos han desarrollado una gama
de conocimientos, prácticas y sistemas
de manejo de recursos muy adecuados a
las condiciones locales que no son
tomados en cuenta a pesar de ser
suficientes para la supervivencia.
La conservación de la ciencia y la
cultura debe formar parte de la
educación nacional y los pobladores
urbanos deben ser educados en el
aprecio de nuestra diversidad cultural.
Los medios de comunicación son creadores
de estereotipos y prejuicios. Pero ha llegado
el momento de construir procesos de
participación con la comunidad, porque
nuestra actividad profesional lleva implícito
un inmenso compromiso con la sociedad a
la que deberían mantener no sólo bien sino
responsablemente informada.
La sociedad actual necesita tener ciudadanos
conocedores de la realidad social y en primera
línea deben estar los periodistas como una
forma de ejercer ciudadanía en los terrenos de
la participación ciudadana para influir en la
definición de políticas públicas y en asuntos
que son de interés de la comunidad.
En la lucha contra la discriminación étnico
racial el periodismo cívico es la mejor
herramienta y la mejor estrategia para
lograr una sensibilización ante este grave
problema que está no solo en el
imaginario sino que es parte de la vida
diaria. Esa discriminación surge cada
momento y en cada situación y es
violenta.
El periodismo cívico es la respuesta a una
comunicación integral, de permanente
retroalimentación, en donde periodistas y
ciudadanos asimilan y procesan una
información que será insumo para la toma
de decisiones que redunden en la
solución de problemas que afectan el
devenir comunitario.
Los tiempos actuales exigen
una nueva visión de la
ciudadanía y del papel de los
medios de comunicación y su
inspiración ha de estar
fundada en la nueva sociedad
del conocimiento y de la
información que se está
gestando en estos últimos
tiempos.
Hay que informar para aportar conocimiento
a la sociedad y contribuir en la destrucción
del error que subyace el ser humano.
Nuestra misión es afrontar desde la
información cotidiana la incertidumbre del
conocimiento, de la verdad, para
comprender incluso desde el caso, la
complejidad del mundo, de la sociedad, de
sus procesos creadores e innovadores.
Hay que informar aún en época de
contradicciones, para tender a la
comprensión mutua entre los diversos grupos
humanos con su diversidad étnica,
multiétnica con el fin de superar la
incomprensión y la intolerancia y construir la
convivencia social.
Es posible un trabajo activo de
concientización de la comunidad para que
desaparezcan los mitos que favorecen las
actitudes discriminatorias.
Por supuesto que esto no lo
lograremos si antes no descartamos el
lenguaje discriminatorio que solemos
emplear hasta subliminalmente, en
nuestros trabajos periodísticos.
Recomendaciones
Los medios deben promover la
educación y la cultura. Hay que
abordar el racismo desde un enfoque
integral que incluya derechos
humanos, derechos ciudadanos
individuales y colectivos.
Debe promover programas
educativos que apoyen la pluralidad
de culturas y la lucha contra el
racismo en todos los medios
Promover una articulación a nivel
local, regional y nacional de la
sociedad civil que incluya
organizaciones de pueblos indígenas,
grupos afro para fomentar las
relaciones interculturales.
¡Qué tal
raza!
Hay diversidad de motivos por los
cuales se discrimina, sea por el color de
la piel, por la orientación sexual,
discapacidad física, mental y hasta por
la edad. Es increíble, pero el estatus de
la vejez ha cambiado.
“En las civilizaciones tradicionales, los
viejos son los ancianos a quienes se les
respetaba cuya experiencia y sabiduría
se reconoce. La civilización actual
devalúa la experiencia del pasado, el
anciano se ha convertido en un pobre
viejo que no sabe nada.
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Margarita Rosa Vega - Alerta Contra el Racismo