Las mujeres en la sociedad precolombina
En las sociedades precolombinas, las mujeres
ocuparon un lugar central en la explicación del
mundo, en la estructuración de la familia y de
la comunidad, en la vida religiosa, en las
labores de cultivo, y en todos los aspectos
relativos a la organización de la sociedad. En
estas comunidades, la mujer fue el centro del
nacimiento de la cultura, lo femenino estuvo
asociado al secreto de la fertilidad, al culto
mágico, a la organización de la familia y a las
artes. Las representaciones que hicieron
diferentes culturas acerca de la madre tierra y
de la luna, simbolizaron la presencia y la
importancia de la mujer.
Las mujeres en la Independencia
A finales del siglo XVI11 y comienzos del siglo XIX, en
el continente americano las colonias se rebelaron
contra los países europeos que las mantenían
dominadas y se produjeron las guerras de
independencia. En este proceso, generalmente se
menciona a los próceres y libertadores; pero también
es importante mencionar la participación de las
mujeres de manera indirecta o directa, según su
grado de acuerdo o desacuerdo con el gobierno
español y según la cercanía que a través de sus
familiares tenían con la causa de la independencia.
Debido a la estructura patriarcal, que negaba a las
mujeres cualquier participación en los espacios
públicos y más aún en los espacios políticos,
reservados para los hombres, ellas no conformaron, ni
fueron parte de ningún movimiento político; sin
embargo, se involucraron en el proceso de
independencia por las circunstancias que las
rodeaban y, de alguna manera, construyeron una
conciencia social y política.
El 20 de julio de 1810, los habitantes de
Santafé, llenaron la plaza principal exigiendo
la formación de un cabildo abierto. Entre la
muchedumbre se encontraban mujeres
"revendedoras" que despreciaban a la
esposa del virrey Amar y Borbón; ya que ella
se enriqueció al controlar el monopolio de
varios almacenes, el mercado de la ciudad y
los restaurantes baratos, de modo que
arruinó a varios comerciantes y a pequeñas
empresas. Por ello gozó de la antipatía de las
clases menos favorecidas. De la misma
manera, mujeres de alcurnia como Petronila
Nava, Hevia Serrano de García, Gabriela
Barriga, Carmen Rodríguez y Eusebia
Caicedo, protestaban en la plaza exigiendo al
Virrey la aceptación de las demandas
revolucionarias. Mujeres y hombres en
grupos de protesta hicieron sentir su
rechazo frente a los abusos económicos y
políticos del gobierno español.
Las mujeres y la
reconquista
española
Entre 1816 y 1819, durante
la reconquista española,
algunas mujeres de la
Nueva Granada disfrazadas
de soldados, combatieron
al ejército realista. Este
fenómeno también se dio
en Venezuela y Quito.
Frente a estas muestras de
valentía, son conocidas las
palabras de Simón Bolívar
frente a su ejercito
libertador, en la batalla de
Trujillo:"... hasta el bello
sexo, las delicias del
género humano, nuestras
amazonas han combatido
contra los tiranos de San
Carlos, con un valor divino
(...)".
En las luchas definitivas por la Independencia,
varias mujeres de destacada posición social
formaron parte del ejército libertador, por lo
cual eran llamadas Juanas, cholas o seguidoras
de campamento. Los registros revelan que en la
batalla de Boyacá en 1819 combatieron
Evangelista Tamayo, quien tuvo el rango de
capitán, Teresa Cornejo, Manuela Tinoco y Rosa
Canelones. Las mujeres comprometidas con la
causa libertadora entregaron dinero, caballos,
esclavos y joyas como contribución a las
batallas; combatieron en los enfrentamientos;
atendieron y cuidaron las tropas; hicieron
trabajos de espías, mensajeras e informantes e
incluso cargaron las armas durante los
extenuantes viajes de campaña y hasta
sepultaron a los combatientes caídos en el
frente de batalla. En 1819, 49 mujeres
proporcionaron ropa y pagaron el
entrenamiento militar a 100 hombres, mientras
en Tunja, las mujeres cosieron 3.000 chaquetas
para el ejército libertador.
Después de la Independencia de la Nueva Granada,
cuando se constituyó la República, se mantuvo la
diferenciación social heredada desde la Colonia, tanto
en el orden político, como en el económico y en el
cultural y a pesar de la participación femenina, en los
movimientos de independencia, la situación de
inferioridad de la mujer respecto al hombre, en nada
cambió. Afirma la Investigadora Noema Hernández
que
"La mujer era considerada como un objeto, bien
sagrado o bien de placer.
En el primer caso, el modelo impuesto era el de virgen
madre, en virtud del cual podía acceder a la vida
religiosa, en cuyo caso quedaba bajo la tutela de la
comunidad en calidad de esposa de Cristo y madre
espiritual. La otra al tentativa que se ofrecía a la mujer
era el matrimonio...".
En cualquier caso, para todas las mujeres, desde que
se nacía se estaba bajo el dominio ya sea del padre,
de la Iglesia o del esposo, quienes disponían de los
bienes y decidían sobre la vida de las mujeres.
Las mujeres colombianas han buscado salir
del anonimato y de la sombra de los
hombres para tener un lugar de respeto y de
reconocimiento en su singularidad y
dignidad humana. Esta búsqueda ha estado
relacionada con las de mandas exigidas y
alcanzadas a nivel internacional,
especialmente desde el siglo XVIII con la
proclamación de los Derechos del Hombre y
del Ciudadano. A continuación se
presentarán algunos momentos y procesos
destacados en la conquista de los derechos
de las mujeres en nuestro país.
A finales del siglo XVIII, las mujeres empezaron a defender
el acceso al disfrute pleno de los derechos. Las distintas
voces que surgieron para demandar la igualdad política,
social, cultural y económica de las mujeres, fueron
marcando un camino de luchas y conquistas que poco a
poco, en diferentes pueblos y naciones han tenido un
proceso de aceptación e incorporación a la cultura.
Las mujeres reclamaron ante el Estado: tener ¡guales
derechos que los hombres; acceder a la educación para
lograr el desarrollo personal y profesional; tener un trabajo
bien remunerado; iguales oportunidades laborales y
respeto a la condición de ser madre, así como el derecho a
elegir, ser elegida y participar en las decisiones de la
sociedad.
Un ejemplo pionero iberoamericano, lo constituye sor Juana
Inés de la Cruz, que en el siglo XVII, asistía disfraza da de
hombre a la Real y Pontificia Universidad de México. Sor
Juana escribió en 1691 lo que se valora como el primer
manifiesto feminista de la historia, es una carta llama da
Respuesta a sor Filotea de la Cruz, en la que reclamaba el
derecho de la mujer a ejercer la enseñanza, a tener acceso a
la ciencia, al saber y a poder llevar una vida activa igual que
el hombre.
Q París, 1791. Posterior a la Declaración Universal de los Derechos del Hombre y del
Ciudadano, Olimpia de Gouges, una lucha-dora de los Derechos Humanos, redactó la
declaración de los derechos de la mujer, exigiendo la igualdad para los sexos ante la
ley, razón por la cual fue a la guillotina.
Q Nueva York, 1848. Varias mujeres y hombres organizaron la primera convención de
los derechos de la mujer, exigiendo la igualdad frente al hombre, en especial frente al
sufragio. Los organizadores fueron perseguidos y encarcelados.
Q Nueva York, 1908. Las textileras de la fábrica Cotton, reclamaron a la empresa que
disminuyera la jornada de trabajo a 10 horas diarias, un salarlo y el descanso justo. El
dueño ordenó incendiar la empresa y murieron más de 129 mujeres.
Q Estados Unidos, 1909. Las mujeres socialistas proclamaron el primer día de la mujer,
Woman's Day, con grandes manifestaciones, en las que reclamaron sus derechos
políticos y económicos.
Q Inglaterra, 1910. Emilie Da viso n fue arrollada bajo las patas del caballo del rey
Jorge V, por pedir el derecho al voto para la mujer inglesa. En 1918 fue aprobado dicho
derecho para algunas y hasta 1928 se generalizó para todas las mujeres inglesas.
En la década de 1930, los gobiernos liberales expidieron leyes que reconocieron el derecho a la
huelga, al salario mínimo, a la seguridad e higiene para los empleados y reglamenta ron la
jornada laboral. En cuanto a los derechos de la mujer, la Ley 28 de 1932 modificó la potestad
marital, consagrando la libre administración y disposición de los bienes de cada cónyuge, pero la
mujer continuaba bajo el dominio del hombre como persona. Sólo hasta 1974, el decreto 2820
concedió libertad a la mujer respecto al hombre y estableció la igualdad jurídica de los sexos. De
otra parte, el decreto 1874 de 1932, estableció las condiciones igualitarias para la educación
secundaria de mujeres y hombres y el decreto 227 de 1933 permitió el acceso de las mujeres a
la universidad.
En 1944 surgieron varias formas de organización y expresión de las mujeres, como: la Unión
Femenina de Colombia, la Alianza Femenina y Agitación Femenina, que trabajaron unidas con el
objetivo de conseguir derechos políticos para la mujer, pero no lograron el derecho al sufragio.
En esta época, a nivel internacional, se discutió el tema de los derechos políticos de la mujer. En
1945 en México, y como consecuencia de la Conferencia Interamericana sobre los problemas de
guerra y paz, Colombia suscribió la resolución que recomendaba abolir de las legislaciones las
discriminaciones sexuales existentes. Así mismo en este año, se expidiera Carta de los Derechos
Humanos de Naciones Unidas, donde se declaró la igualdad de derechos de hombres y mujeres.
En 1948 la XI Conferencia Internacional Americana de la OEA, reunida en Bogotá, aprobó las
"Convenciones sobre los derechos políticos y algunos civiles de la mujer".
Finalmente, bajo el gobierno de Gustavo Rojas Pinilla. tres mil mujeres, lideradas por Esmeralda
Arboleda. Magdalena Feti de Holguín e Isabel Lleras de Ospina, entregaron un memorial para
defender los convenios internacionales suscritos por Colombia y que no habían sido convertidos
en norma legal. Esta y otras reclamaciones elevadas al gobierno, llevaron a lograr el derecho al
voto en 1954.
Un gran logro de la sociedad del siglo XX, ha sido comprender que la
condición de mujer o de hombre, de niño o de niña, es el resultado de un
proceso social e histórico y no solamente biológico o natural. Este ámbito
muestra cómo las mujeres en Colombia han contribuido para transformar
el concepto de mujer y de sociedad forjando nuevas relaciones y
vivencias.
El movimiento social de las mujeres
En Latinoamérica los esfuerzos de las mujeres por alcanzar una condición
social digna en el contexto de las sociedades patriarcales, empezaron en
el siglo XIX. Los primeros movimientos feministas que persiguieron tal fin,
aparecieron en México, Chile, Brasil y Perú. En el siglo XX surgieron otras
organizaciones femeninas, que se extendieron también por Argentina y
Colombia, con el propósito de alcanzar el derecho al voto, al divorcio y la
legalización del aborto.
La conquista de los primeros derechos
En la década de 1930, los gobiernos liberales expidieron leyes que
reconocieron el derecho a la huelga, al salario mínimo, a la seguridad e
higiene para los empleados y reglamenta ron la jornada laboral. En
cuanto a los derechos de la mujer, la Ley 28 de 1932 modificó la potestad
marital, consagrando la libre administración y disposición de los bienes
de cada cónyuge, pero la mujer continuaba bajo el dominio del hombre
como persona. Sólo hasta 1974, el decreto 2820 concedió libertad a la
mujer respecto al hombre y estableció la igualdad jurídica de los sexos.
De otra parte, el decreto 1874 de 1932, estableció las condiciones
igualitarias para la educación secundaria de mujeres y hombres y el
decreto 227 de 1933 permitió el acceso de las mujeres a la universidad.
En 1944 surgieron varias formas de organización y expresión de las
mujeres, como: la Unión Femenina de Colombia, la Alianza Femenina y
Agitación Femenina, que trabajaron unidas con el objetivo de conseguir
derechos políticos para la mujer, pero no lograron el derecho al sufragio.
En esta época, a nivel internacional, se discutió el tema de los derechos
políticos de la mujer. En 1945 en México, y como consecuencia de la
Conferencia Interamericana sobre los problemas de guerra y paz,
Colombia suscribió la resolución que recomendaba abolir de las
legislaciones las discriminaciones sexuales existentes. Así mismo en este
año, se expidió la Carta de los Derechos Humanos de Naciones Unidas,
donde se declaró la igualdad de derechos de hombres y mujeres.
En 1948 la XI Conferencia Internacional Americana de la OEA, reunida en
Bogotá, aprobó las "Convenciones sobre los derechos políticos y algunos
civiles de la mujer".
Finalmente, bajo el gobierno de Gustavo Rojas Pinilla. tres mil mujeres,
lideradas por Esmeralda Arboleda. Magdalena Feti de Holguín e Isabel
Lleras de Ospina, entregaron un memorial para defender los convenios
internacionales suscritos por Colombia y que no habían sido convertidos
en norma legal. Esta y otras reclamaciones elevadas al gobierno, llevaron
a lograr el derecho al voto en 1954.
Las mujeres y el desarrollo
Las mujeres han ganado espacios y reconocimientos de sus derechos, sin embargo,
en lo que se refiere a la democracia todavía hay mucho por alcanzar debido a los
recientes modelos de desarrollo, una característica de ellos es que sus políticas
están orientadas a lograr el crecimiento económico, concediendo menor
importancia a aspectos como: el cuidado del medio ambiente, la generación de
empleo, el acceso y la calidad de los servicios de salud y educación. Según el
informe de desarrollo humano PNUD de 1995, las mujeres constituyen la mitad de
la población mundial. Un modelo de desarrollo bien enfocado adquiere
compromisos con cada miembro de la sociedad pero implica que la persona
participe en la planeación para el desarrollo de su entorno y ejerza control sobre los
recursos que invierten y los beneficios que se obtienen. Cuando se va a diseñar el
plan de desarrollo se tiene en cuenta la definición de estrategias concretas para
promover el progreso de la mujer.
En la conferencia de Nairobi realizada en Kenia en 1985 se descubrió que la
situaciones de las mujeres se habían deteriorado en especial en los países
empobrecidos, debido al estancamiento económico.
La pobreza:
La Pobreza en Colombia tiene origen en la situación de alto conflicto que se encuentra el
país. El homicidio aumenta. La sociedad civil es la más afectada y dentro de ellas se
encuentran los sectores populares, principalmente los campesinos ya que son obligados
abandonar sus tierras
El desempleo y los bajos ingresos: el desempleo de las mujeres es superior al de los hombres,
sin embargo en la actualidad crece el empleo femenino ya que incorpora a mujeres a las
actividades informales y atreves de agencias de contratación temporal, a hora en día los
empleadores prefieren contratar mujeres par el trabajo esta es otra razón que explica el
crecimiento del empleo femenino
A nivel rural, por la violencia, ha provocado que los hombres y mujeres queden sin trabajo y
que las mujeres campesinas queden en la función del hogar. El 35% de las mujeres en el
campo se desempeñan como ayudantes en la labor domestica o agrícolas a cambio de
vivienda y alimentación y las que consiguen empleo temporal solo perciben un 50% del
ingreso de los hombres que realizan el mismo trabajo
La violencia: las
mujeres son las más
afectadas por el trauma
del desplazamiento,
miles de campesinas,
muchas de ellas viuda,
se han visto obligadas a
huir de sus hogares con
sus hijos y buscar
refugio en condiciones
de inseguridad en los
barrios marginales de
las ciudades.
Para mejorar la
condición de la mujer
se desarrollaron
estrategias como las
Empleo e ingreso:
Eliminar de los formatos para
el acceso al trabajo las
preguntas sobre: edad, color,
estado civil y fotografía
Apoyar tanto
económicamente y
técnicamente las empresas
lideradas por mujeres
Otorgar créditos a las
mujeres, para adquisición y/o
mejorar sus tierras, negocios
o empresas
Educación
Reducir el analfabetismo y elevar los niveles de escolaridad de las mujeres, con más énfasis en la
prestación del servicio a mujeres campesinas, indígenas y negras
Aumentar un 40%, el acceso de las colombianas a la formación técnica y científica
Para las mujeres de hogar accederían a la educación superior y tecnológica y se capaciten para
el empleo productivo de calidad.
Salud:
Mejorar cualitativa y cuantitativamente el acceso y los servicios de salud dirigidos a las mujeres
Incrementar la vinculación al régimen subsidiado de salud de las mujeres de los estratos 1, 2,3,
con especial énfasis en la madres comunitaria, las del sector rural, las afro colombianas y las
desplazadas.
Participación y representación política social:
Apoyar e impulsar la participación y la representación política de las mujeres y la igualdad de
oportunidades con los hombres
Garantizar una adecuada y efectiva participación de las mujeres en diferentes campos de la
administración publica
Violencia y desplazamiento:
Tipificar la violación contra las mujeres en las zonas de conflicto armado como un delito de
lesa humanidad
Establecer un sistema en donde hagan un seguimiento a las violaciones de los Derechos
Humanos de las mujeres y del Derecho internacional humanitario en las zonas de conflicto
Garantizarles a las mujeres desplazadas, programas que les permitan la inclusión en la vida
económica, social y política
conmemora la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con
el hombre, en la sociedad y en su desarrollo íntegro como persona. Se celebra
el día 8 de marzo.
La primera convocatoria tuvo lugar
en 1911 en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza extendiéndose su
conmemoración, desde entonces, a numerosos países. En 1977 la Asamblea
General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) proclamó el 8 de
marzo como Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz
Internacional. Es fiesta nacional en algunos países.1
El tema del Día Internacional de la Mujer 2013, centrado en la Violencia
contra la mujer es: Una promesa es una promesa: momento de pasar a la
acción para acabar con la violencia contra las mujeres.
El incendio en la fábrica de camisas Triangule de Nueva York
Artículo principal: Incendio en la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist de
Nueva York.
Menos de una semana después, el 25 de marzo, más de 140 jóvenes
trabajadoras, la mayoría inmigrantes, murieron en el trágico Incendio en la
fábrica de camisas Triangle Shirtwaist de Nueva York. Este suceso tuvo
grandes repercusiones en la legislación laboral de los Estados Unidos, y en
las celebraciones posteriores del Día Internacional de la Mujer se hizo
referencia a las condiciones laborales que condujeron al desastre.1
Presentado por: Ana Sofía Argoty Orozco
Presentado a : profesor Gido Benavides
Materia: c. sociales
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