Las Debilidades de la
Fuerza Pública
de la Ciudad de México
Elena Azaola
Centro de Investigaciones y Estudios
Superiores en Antropología Social
Universidad de Oxford.
PUNTO DE PARTIDA
• Existe una insatisfacción muy amplia en la sociedad
mexicana respecto de la policía.
• Sin embargo, existe una insatisfacción igualmente
importante entre la policía.
• Este trabajo se ocupa de la policía preventiva de la Ciudad
de México, integrada por 80 mil elementos (la mitad de los
cuales presta servicios a empresas privadas).
• Intentamos hacer ver la complejidad y las dificultades que
enfrentan los procesos de reforma policial como los
propuestos por Giuliani, entre otros.
• Intentamos abordar y transmitir el punto de vista de los
policías.
Principales Hallazgos
•Existe un alto nivel de incertidumbre, de falta de certezas, que
prevalece en la relación contractual de la policía con la SSP
• Existe una falta de confianza, también bastante generalizada,
tanto en las relaciones verticales (entre jerarquías) como horizontales
(entre pares) que constituyen un obstáculo significativo a la función
policial
• Hay una falta importante de aplicación de normas y procedimientos
que ha dado lugar a la construcción paralela de un régimen informal,
de un régimen de paralegalidad
• Condiciones de trabajo deplorables que generan sensación de
abandono, desprotección, desinterés
• Prevalece entre los policías la sensación de que no son escuchados
ni tomados en cuenta. De igual forma, se sienten maltratados y
denigrados por los ciudadanos
Objetivo principal
Dar la palabra a los policías para intentar comprender,
desde su perspectiva y con los significados que les son
propios, cómo entienden la función que desempeñan y
cuáles son los principales obstáculos encuentran para
realizarla de manera eficaz.
Tres premisas básicas
1)
Cualquier proyecto de reforma policial que aspire a producir
cambios de fondo, requiere que los policías lo conozcan y estén
dispuestos a llevarlo a cabo;
2)
Para que dicho proyecto cuente con la aprobación de los
policías, se requiere que éste tome en cuenta sus necesidades y ofrezca
respuestas a sus problemas y,
3)
Para conocer y entender los problemas que para los policías
son más significativos, es necesario escucharlos e intentar mirar el
mundo con sus categorías y desde donde ellos lo miran.
Metodología
•El estudio se basa en el análisis de 250 testimonios obtenidos a
partir de entrevistas efectuadas a policías de todos los niveles
jerárquicos, de diferente antigüedad y adscritos a los distintos
sectores y agrupamientos. Asimismo se basa en autobiografías
escritas por los policías.
•Abordaremos los siguientes temas que fueron trabajados de
manera sistemática con todos los policías entrevistados:
1. Derechos humanos como obstáculo para la función policial.
2. Condiciones de trabajo.
3. Corrupción.
4. Autoimagen de la policía.
1.- Los Derechos Humanos como obstáculo
para desempeñar su trabajo
Una opinión bastante generalizada es que las “garantías” que les
permitían desempañar su trabajo comenzaron a perderse a partir de
que aparecieran en escena “los derechos humanos” al iniciar la década
de los años 90.
Antes había más disciplina, desgraciadamente los
derechos humanos vienen a contrarrestar esa
disciplina tanto interna como externa y el policía
no se puede defender.
Falta de “garantías” para los policías
Los derechos humanos son para los policías un ente abstracto que
ocupa, sin lugar a dudas, la posición del enemigo. Es el origen de lo
que perciben como una reducción de sus facultades que les “impide”
enfrentar a los delincuentes.
Los derechos humanos han sublevado y han
desanimado a los policías; por eso ha aumentado la
delincuencia, porque le dan preferencia a los
delincuentes. … Es por eso que ahora el policía
prefiere hacerse tonto, no hacer nada, porque no tiene
garantías.
Policía sin derechos
Los policías consideran a los derechos humanos como algo, no sólo
ajeno, sino contrario a su labor.
Los derechos humanos no son para el policía.
Nosotros no tenemos garantías para trabajar…
Al policía no lo tratan como ser humano.
Desprotección de los policías
La sensación de desprotección es otro aspecto que caracteriza la
falta de "garantías". De ahí que una de las frases que con mayor
frecuencia se repitiera, es:
El policía tiene un pie en el reclusorio y otro en el
panteón.
Hemos caído en la holgazanería porque aquí no
hay un bufete jurídico que nos defienda cuando a
nosotros nos meten al bote... Hablamos de
derechos y no se otorgan y las obligaciones son
muchas; por eso los policías son apáticos.
Policías en prisión
• Uno de los parámetros que con mayor frecuencia ha utilizado
desde hace algunos años la Secretaría de Seguridad Pública
para rendir cuentas, es el número de policías que han sido
consignados por haber cometido diversos ilícitos.
•En 2001 fueron consignados 257 policías y 624 en 2002,
mientras que tan solo entre enero y julio de 2003, fueron
presentados 502 policías ante la Fiscalía para Servidores
Públicos.
• 13% del total de la población de los reclusorios de la Ciudad
de México, pertenecía antes de ingresar a alguna corporación
policíaca.
2. Condiciones de trabajo.
Salario
Algunos policías consideran que los bajos salarios propician la
corrupción o, inclusive, que la justifican.
Para mejorar la corrupción, tendrían que pagarnos un
buen salario. Nos pagan 3 mil pesos a la quincena
menos los descuentos… eso no alcanza para la
familia… si uno no recibe estímulos, pues uno busca la
manera de salir adelante... Si hubiera un sueldo
decoroso, uno cuidaría más su trabajo y no se iba uno
a arriesgar por los cien o 200 pesos que los
conductores nos ofrecen…
Falta de reconocimiento
Para los policías el problema no consiste solamente en la escasa
remuneración que reciben por su trabajo, sino también en que sus
esfuerzos no son valorados, apreciados, ni se les permite expresar sus
puntos de vista.
Es muy importante el reconocimiento de compañeros y
superiores cuando se realizan buenas acciones.
Tenemos grandes carencias de autoestima, llegando a
pensar en algunas ocasiones hasta en el suicidio por
la creencia de que no le importamos a nadie como
seres humanos. Necesitamos que nos escuchen, que se
interesen por lo que nos pasa…
El equipo
Por lo que se refiere al equipo, el problema no se reduce
solamente a que no se les dota del equipo mínimo necesario para
poder desempeñar adecuadamente su trabajo, sino también que se
distribuye de manera discrecional, que existe robo de equipo o
bien que se les cobra, ya sea desde por tener un arma, hasta para
poder tener acceso a una motocicleta, una patrulla o a una
determinada zona de trabajo.
El uniforme
El uniforme constituye para ellos, no sólo un elemento
importante en su presentación personal, sino también un
elemento que se considera parte de los emblemas que
conforman la identidad del policía. De hecho, la identidad del
policía aparece indisolublemente ligada o representada por su
uniforme, lo que explica que, cuando los dotan de un
uniforme de mala calidad, es como si se ofendiera o se
menospreciara a su persona.
Quiero seguir sirviendo con este uniforme que
es mi vida y así dejar en alto el nombre de la
Secretaría…
Jornada laboral
Uno no tiene ni vida familiar, ni social, uno no
tiene horario… tenemos más de quince años
sin vacaciones. Muchos estamos solteros
porque matamos la posibilidad de tener una
familia…. A los hijos no les hemos visto crecer.
A veces vemos lo que ganamos pero no vemos
lo que perdemos: la familia, la salud.
Salud y otros servicios
• Los policías refieren mala calidad, maltrato y denegación de los
servicios de salud.
El servicio del ISSSTE es pésimo, allí nos maltratan.
La ley dice que los servicios médicos deben atender al
policía y no lo hacen.
Su propuesta es que se creara un hospital sólo para policías pero
también una prisión especial, clubes deportivos y hasta escuelas
especiales para sus hijos y, en el extremo, un panteón sólo para
policías.
Policía = no-humano
• Señalan que su condición humana es ignorada.
La mala calidad de los alimentos que les proporcionan y las
dificultades que enfrentan para satisfacer sus necesidades
básicas durante su jornada laboral, son elementos a los que los
policías hacen referencia para señalar la insensibilidad e
indiferencia de sus jefes en relación con sus necesidades
primarias.
Si eres policía es como que no eres ser humano:
no puedes ir al baño ni comer…
La comida que nos dan es una ración seca y nos
hace daño. Sólo cuando vienenvvisitas nos
danČȀȀomida de primera, cuando no, hasta nos la
dan
con cucarachas.
Entrenamiento físico
• No se les brindan espacios para ejercitarse ni cuentan con programas
de entrenamiento que les permitan mantener una buena condición
física. Ello contribuye a que tengan una imagen devaluada de sí
mismos.
Que nos brindaran las facilidades para hacer
uso de algunas instalaciones para
acondicionamiento físico, de menos una vez a
la semana, para tratar de borrar la imagen
del policía panzón y dormilón que no logra
alcanzar a ningún ladrón…
Ascensos
La falta de respeto hacia los procedimientos y normas que regulan la
permanencia y promoción del personal, es uno de los motivos
principales para la incertidumbre y la insatisfacción.
Numerosos testimonios apuntan en la misma dirección: la del
desencanto que producen los intentos repetidos por hacer valer
normas que no se cumplen; la falta de confianza y la
incertidumbre que generan el no poder saber a qué atenerse cuando
las normas que existen no se respetan y, finalmente, la apatía y la
parálisis a la que conducen estas situaciones.
3. Corrupción.
Prácticamente ninguno de los entrevistados negó la existencia
de la corrupción. Entre los motivos que más frecuentemente
expusieron para explicarla, se encuentran:
• Los salarios insuficientes.
• El interés de obtener ingresos por la vía de la corrupción como
principal motivo para darse de alta.
• La falta de apoyo que encuentran en la institución una vez que
ingresan.
• La presión que ejercen los más altos mandos para que sus
subordinados les aporten ciertas cantidades de dinero.
• Los policías no extorsionan a los ciudadanos, son éstos quienes
le entregan una "dádiva" como muestra de gratitud por sus
servicios.
La corrupción como factor común
• La facilidad con la que se reconoce la participación de propios y
extraños;
• La ausencia de un marco donde la legalidad aparezca como referente
y la aceptación de la vigencia de un orden paralelo que rige de facto a
la institución, esto es, de un régimen de paralegalidad,
• La falta de cuestionamiento acerca de la corrupción y la sensación de
que se está frente a algo inevitable.
La corrupción dentro de la policía es
un mal que no se puede exterminar…
En los niveles bajos, cuando el policía
es eficaz, la corrupción no debe ser
mal vista.
Pérdida de la confianza, principal efecto
de la corrupción
• La corrupción no sólo marca la relación entre policías y
ciudadanos sino que también altera de forma profunda la relación
que pueden establecer los policías entre sí.
• Es aquí que la institución policial muestra lo que quizás constituye
su mayor debilidad.
La disciplina debe llevarse a cabo pero la que rompe la
cadena de mando es la corrupción pues ya no podemos ver
igual a nuestros jefes después de haberles dado dinero y
después de que nos lo han aceptado…. si el jefe ya recibió
dinero de él, ya no le va a poder aplicar ningún correctivo
porque el subalterno ya no lo va a respetar, por eso se
pierde la cadena de mando, por la corrupción.
4. Autoimagen de la policía
Este tema es relevante para entender, en el lenguaje y con las
categorías que el policía emplea, desde qué lugar el policía se mira a
sí mismo y se siente visto por los demás.
Este conjunto de miradas nos dicen mucho acerca de la manera
como el policía se siente situado frente a los demás, de los límites
que percibe en su quehacer y de la forma como todo ello incide en su
actuación.
El cómo se perciben a sí mismos y cómo sienten que son percibidos,
es una forma de abordar la manera en que se relacionan a partir de
que hacen suya la identidad como policías.
¿Cómo se miran a sí mismos?
¿Cómo veían a la policía antes de haber ingresado a la institución y
cómo la ven, o se ven a sí mismos ahora como policías?
Antes de ingresar a la corporación la opinión que tenía es la
misma que tienen muchas personas en la actualidad: pensaba
que el ser policía era de lo peor, que los policías eran gente
golpeadora, que extorsionaba. Yo era de las personas que
cuando veía a una patrulla deteniendo a un conductor, los
insultaba… Pensaba que ser policía uniformado era
denigrante, que era gente que no tenía educación suficiente.
Estaba en todos los aspectos en contra de la policía. Cuando
ingresé, en muchas ocasiones fui insultado y agredido y hasta
golpeado por gente que piensa, como yo pensé en algún
tiempo.
Imagen / Autoimagen
Para las personas normales o civiles, la policía
siempre ha sido motivo de miedo, represión, de seres
de otro mundo, analfabetas, borrachos, drogadictos,
rateros, etc. Por supuesto que yo no podía pensar de
otra manera cuando, al mirar a un policía armado,
imaginaba que me detendrían para robarme o
subirme a la patrulla.
• ¿Qué tipo de relaciones pueden establecerse a partir de la posición
en la que el policía queda situado por la imagen que tiene de sí
mismo?
• ¿Cómo logra desempeñarse portando esta imagen?
Los ciudadanos vistos por los policías
No parece que el policía quede situado en una posición que le permita
estar en condiciones de poder brindar a los ciudadanos protección, y
seguridad. Y ello tanto desde la manera como se percibe a sí mismo el
policía, como, quizás, desde la cual es percibido por el ciudadano.
Somos la escoria para la sociedad porque dicen que
estamos
maleados y corruptos, y no se considera que
salimos de esa misma sociedad y somos tan corruptos
como ella. La sociedad
entera ha perdido los
valores… No nos da pena hablar ante
una
sociedad más corrompida que nosotros…
La institución policial
Al mismo tiempo que se reconocen deficiencias en la institución
que la colocan en desventaja en relación con instituciones
semejantes en otros países, existe también un innegable orgullo de
pertenecer a la corporación.
A nivel internacional estamos en desventaja, pero es
solamente en materia de equipo e instalaciones ya que,
en valor, destreza, en lo que nosotros llamamos espíritu
policial, estamos a nivel de cualquier país, si no es que
en el primer lugar.
La SSP se encuentra a la altura de los mejores cuerpos de
seguridad pública del mundo, lo que nos hace falta es
mayor capacitación para optimizar el servicio, apoyo legal
dentro de nuestras funciones y mejorar la calidad de vida
de los policías mediante salario y prestaciones.
Reflexiones finales
• Prevalece en los testimonios niveles muy altos de tensión, de
desconfianza entre ciudadanos y policías.
• En la imagen que tienen de sí mismos los policías aparecen como
una constante las expresiones que los devalúan, que los descalifican.
• Los problemas que enfrenta la policía son complejos y requieren de
respuestas a varios niveles. No bastan: capacitación, cambio de
mandos, rendición de cuentas o programas coyunturales. Se requiere
replantear de fondo la función policial.
• Recuperar la confianza al interior es un paso previo para poderla
recuparar frente a los ciudadanos. Sin legitimidad interna no puede
constituirse en una autoridad legítima para la sociedad.
• Se requiere fortalecer el régimen legal interno y generar certezas
con base en normas y procedimientos que se cumplan de manera
invariable. Ello permitirá reducir la incertidumbre y acortar el
terreno propicio para el régimen de paralegalidad que hoy prevalece.
Cambios necesarios
• Redefinir la función policial a tres niveles: a) la relación de la
institución con el gobierno local; b) las relaciones al interior de
la institución (en los ejes vertical y horizontal) y, c) la relación
policía-ciudadanos.
• Mejorar sustantivamente las condiciones de trabajo y ofrecer
respuesta a los problemas que más preocupan a los policías.
• Reorientar la función hacia modelos de policía preventiva y
proactiva.
• Fortalecer los principios de legalidad, responsabilidad,
profesionalidad, imparcialidad, independencia y de una policía
que actúa con base en datos y en el marco de un Estado de
Derecho y de una sociedad democrática.
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