Alejandra Patiño Muñoz
Laura Marcela Hilarión Zuleta
9°B
Amor a primera vista
En una tarde como cualquiera estaba Luisa
sentada en el pastal de un parque comiendo un
sándwich de queso, cuando de repente vio un
muchacho con una cara de ángel al cual lo
llamaban Philip.
Cuando lo vio, de repente su corazón latía a mil,
no sabía qué hacer, así que decidió hablarle y le
dijo:
-Ho…la Philip.
-¡Oh! ¡Hola! ¿Cómo te llamas?
-Yo… Me llamo… Emmmm Luisa.
-¡Qué hermoso nombre tienes!
-Gracias… Sólo quería saber si, quisieras… Obvio si no estás
ocupado… Pasar una tarde conmigo.
Por supuesto, ¡Me encantaría pasar una
tarde contigo, eso sería increíble!
Ok… ¿Entonces mañana nos vemos a las
3 de la tarde en esta misma banca?... Si
deseas puedo traer de mis sándwich.
¡Ok! Nos vemos mañana entonces.
Al día siguiente, Luisa se levantó muy temprano, se bañó
en su ducha de agua de caliente, se secó su cabello y se lo
cepillo, se sentó al lado del armario y dijo:
-Ok… ¡Ahora como carajos me pongo!
Se colocó un vestido azul y no le agrado, sacó
una blusa y estaba agujerada así que se desesperó
y gritó:
-¡MAAAA! ¡Ayúdame!
La madre salió corriendo hasta donde Luisa,
pregunta así:
-¡¿Qué paso!?
-Madre, cálmate no es nada grave, sólo necesito que
por favor ¡Por favor! Cómprame ropa, no tengo ni
una sola prenda para vestirme ¡Ayúdame!
-Luisa sabes muy perfectamente que no tengo dinero, para
siempre estar andándote comprando ropa, si quieres te
pones algo mío.
Bueno, está bien. Mirare en tu armario.
Luisa se calmó y fue a ver el armario de su
madre, encontrando así algo de su gusto.
Eran las 2:30 PM, ella salió corriendo al parque,
y se sentó a esperar al chico. A la media hora
Philip llegó, ellos simplemente se saludaron y
empezaron a hacerse preguntas personales.
Después de ya haberse conocido un poco más,
Luisa terminó encantada y Philip sintió que la
quería conocer más y tener una buena amistad
con ella
así que al pasar del tiempo Luisa y Philip
siguieron dialogando, salían a comer helado y así
poco a poco empezaron a cogerse mucho cariño.
Un día Luisa y su madre estaban en el centro comercial y de
repente se encontraron a Philip, Luisa presentó a Philip
diciendo:
-Madre, te presentó a la persona que al pasar de estos meses me ha
sacado una sonrisa, me ha sabido entender y me ha valorado por lo
que soy. Su nombre es Philip.
-¡Oh! Hola Philip, Luisa me ha hablado mucho
de ti. Dijo la madre, sonriendo.
-Eso me alegra saberlo, ella se ha convertido en
alguien muy especial para mí dijo Philip.
La madre de Luisa invitó a Philip a cenar,
diciéndole:
Philip, me puedes hacer un favor, por favor ven
con nosotras a cenar… ¡Por favor! Quiero
conocerte un poco más.
Está bien, señora.
Salieron del centro comercial y se fueron a la
casa de Luisa, la madre de ella empezó a hacer
la comida con ayuda de Philip y Luisa, se
rieron mucho, terminaron de cocinar y así se
sentaron en la mesa a comer.
Cuando iban en la mitad de la cena, Philip le
pregunta a la madre de Luisa:
-Perdón, por interrumpir su cena señora, pero…
Tengo algo que decirle.
-Si claro, Philip habla.
-Desde hace muchos meses conozco a
su hija y para mi concepto es una
hermosa y bella mujer por dentro y
por fuera, quisiera que tuviera el gran
privilegio de ser el novio de su hija…
Sé que dirá que tal vez todos dicen igual, pero
realmente quiero a su hija y deseo lo mejor para
ella y así que espero que me conceda su
privilegio.
-Son muy bonitas palabras joven Philip y me has
convencido, los dejaré ser novios, pero… Cuídala
muy bien ella es mi tesoro.
-¡Muchas, muchas gracias señora! Le aseguró que
no la defraudaré, ya verá que no se va a
arrepentir.
Luisa y Philip se pararon de la mesa, se
abrazaron y se dieron un beso.
Descargar

Descarga