Job y Dios
se encuentran
Diseño:
JL Caravias sj
El Dios “alejado e incomprensible” acepta el desafío de Job…
Se le presenta en medio de la tormenta.
Le echa en cara su
pequeñez e ignorancia.
Con sus maravillosas obras,
Dios demuestra
lo sabio de su Proyecto.
En el 2º discurso muestra su
libertad, su gratuidad y su dominio
sobre toda su creación.
En el 3º, sorprendentemente, Dios
apoya a Job y critica a sus amigos.
Al final Job reconoce a Dios como algo muy
distinto a lo que le predicaban los otros.
Aunque no lo entienda del todo, reconoce que Dios
tiene hermosos proyectos, y los está realizando…
Yavé respondió a Job en medio de la tempestad, y le dijo:
¿Quién es ese que
denigra mis designios
con palabras sin sentido?
Cíñete los lomos
como hombre.
Voy a preguntarte,
y tú tendrás
que enseñarme.
¿Dónde estabas tú cuando yo cimentaba la tierra?
¡Habla, si es que sabes tanto! 38,1-4
¿Has mandado una vez en tu vida
a la mañana?
¿O indicado a la aurora su lugar,
para que tome los bordes de la tierra…
y la tiña de rojo como un vestido? 38,12s
¿Has llegado hasta donde nace el mar
y paseado por el fondo del abismo? 38,16
¡Indícalo,
si lo
sabes!...
¿Se te han mostrado las
puertas de la muerte? 38,17
¿Por dónde se va a la
morada de la luz
y dónde están
las tinieblas,
para que puedas
llevarlas a su sitio
y encaminarlas
hacia su casa?
Si lo sabes, es
porque ya habías
nacido entonces,
y has cumplido
muchísimos años.
38,18-21
¿Has llegado a los
depósitos de nieve?...
¿Quién abre un canal al aguacero
y una senda al estrépito
de los truenos?...
¿Tiene padre la lluvia?
¿Quién engendra las gotas del rocío?
38,22.25.28
¿Has visto
las reservas
de granizo?
¿Haces tú salir a su tiempo
el lucero del alba?
¿Conoces acaso las leyes de los cielos
y lees su mensaje para organizar la tierra? 38,32s
¿Acaso tú preparas la caza de la leona
y sacias el hambre de sus cachorros?...
¿Quién prepara
al cuervo su alimento
cuando sus polluelos
hambrientos
claman a Dios?
38,39.41
¿Querrá el búfalo trabajar para ti
o pasar la noche en tu pesebrera?...
¿Tú das al caballo su fuerza
y cubres de crines su cuello?
Cuando el halcón emprende el
vuelo y despliega sus alas
hacia el sur,
¿acaso es por consejo tuyo?
¿Por orden tuya se eleva el águila
y coloca su nido en las alturas?
39,9.19.26s
¿Quiere el censor discutir
con el Todopoderoso?
El que critica a Dios, que responda
40,2
Primera respuesta de Job:
Hablé con ligereza, ¿qué te contestaré?
Me taparé
la boca
con la mano.
Hablé una vez...
Y no insistiré.
Dos veces...
Y no añadiré nada.
40,4s
A Dios no le agrada esta
respuesta de humillación
resignada. Por ello insiste…
Segunda intervención de Dios:
¿Realmente serás tú quien firmará mi sentencia?
¿Me condenarás para afirmar tus derechos?
¿Tiene tu brazo la fuerza de Dios
y sabes tronar como él?
Vamos, adórnate
con majestad
y grandeza,
cúbrete de esplendor
y de gloria,
haz brillar
el furor de tu cólera…
Y yo mismo te felicitaré
por haber triunfado por tu propia fuerza. 40,8-14
Mira al hipopótamo…
¿Quién podrá agarrarlo de frente
y atravesarle el hocico
con una horquilla? 40,15.24
¿Puedes pescar con anzuelo al cocodrilo,
y con una cuerda sujetarle la lengua?...
¿Acaso te hará largas súplicas
y te hablará con timidez?
¿Se comprometerá contigo en un contrato
para servirte toda su vida?
Él mira de frente a los más insolentes,
Y es rey de todas las fieras… 40,25-29; 41,25s
¿Te entretendrá
como un pajarillo,
lo atarás para
gozo de tus hijas?
Segunda respuesta de Job:
Reconozco que
lo puedes todo,
y que eres capaz
de realizar
todos tus
proyectos.
Hablé sin inteligencia de cosas que no conocía,
de cosas extraordinarias, superiores a mí.
Yo te conocía sólo de oídas;
pero ahora te han visto mis ojos.
Por esto retiro mis palabras
y me arrepiento echándome polvo y ceniza.
42,2-6
Tercera intervención de Dios:
Yavé, después de hablarle así a Job, se dirigió a Elifaz de Temán:
Me siento muy enojado contra ti
y contra tus dos amigos,
porque no hablaron bien de mí,
como lo hizo mi servidor Job…
Ofrecerán un sacrificio de holocaustos,
mientras que mi servidor Job rogará por ustedes.
Ustedes no han hablado bien de mí,
como hizo mi servidor Job,
pero los perdonaré en consideración a él.
42,7s
Job, en su rebeldía, se había enfrentado
vitalmente a Dios, con toda sinceridad.
Buscaba a Dios con todo su ser.
Los amigos, en cambio, defienden unas ideas
sobre Dios, pero no se dirigen vitalmente a Dios.
Job, aun insultando a Dios, hace oración.
Los otros defienden con orgullo sus ideas sobre
Dios, pero no dialogan con Dios.
Job acaba aceptando la libertad de Dios.
Los otros pretenden encasillar a Dios…
A Dios le agrada la sinceridad descarnada.
Pero le ofenden las teoría hipócritas…
Job abandonó su actitud de queja y lamento.
Renunció a su tristeza existencial,
y se entregó confiado en manos de Dios.
Su primera contestación estaba centrada en él mismo.
En la segunda, el centro es Dios:
Sus proyectos, su presencia, su misterio...
Reconoce que Dios tiene planes realizables,
misteriosamente superiores a su inteligencia.
Por lo que abandona su actitud anterior de queja y amargura.
El mundo no es un caos, como él se había imaginado.
Lo sería si fuera verdad la “teoría de la retribución” de los amigos.
Dios tiene planes hermosos, y los realiza con plena
libertad y gratuidad, aunque nosotros no los entendamos.
Job ya no se deja ahogar por las creencias de su tiempo.
Acepta que existen
“cosas extraordinarias,
superiores a él”.
Dios es novedad permanente.
Es siempre creativo…
Job acepta y se somete,
no por resignación,
sino por humilde
contemplación.
Su queja y su protesta
nunca fueron mayores
que su esperanza
y su confianza.
El primer paso de Job para salir de su hundimiento es su rebeldía.
Después se solidariza con el dolor ajeno.
Al final acepta la libertad y el poder de Dios.
Job no acepta
encerrar a Dios,
en una concepción
cuadriculada
de justicia.
Acaba aceptando a Dios con toda su libertad y su misterio.
En su fe desnuda y oscura es donde se acercó a la verdad de Dios.
Encuentra a Dios desde su rebeldía contra los dioses.
No aceptó consuelos fáciles,
y a Dios le gustó su sinceridad…
En su dolor se encontró a sí mismo, a sus hermanos y a Dios.
Pareciera que Job nos dice:
Rebélate contra Dios…
Lucha contra él…
Hasta que se presente
frente a ti,
te apabulle
con su poder
y sabiduría…
y termines conociéndolo
de forma nueva…
Verás cómo entonces todo cambia…
Con el mensaje de Job
está preparado el camino para llegar a la
Encarnación y a la Redención de Jesús…
Jesús será el inocente que sufre heroicamente
para mantener su testimonio de amor…
Siendo Dios, sufrió en todo igual que nosotros, para
animarnos a acercarnos a Dios con toda confianza…
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09-06 Job.Su encuentro con Dios