Melanie Klein
1882-1960
Teorías Psicológico II
USAL – Centro
Prof. Lic. Leandro M. Sánchez
Melanie Klein
Mas allá de precisiones teóricas,
lo que trasmite es una
preocupación por describir el
mundo rico en fantasías y
vivencias que despliegan los
pacientes en el tratamiento.
• Intentan explicar los hechos que surgen
a partir de nuevos contextos
terapéuticos y de nuevas
observaciones.
• El punto de partida es siempre el
tratamiento analítico y, más
precisamente, el desarrollo de la
sesión.
• Klein quiere dar cuenta de los sucesos que
ocurren en el consultorio y en el vínculo
interpersonal entre paciente y analista.
• Observa que el paciente se compromete
emocionalmente en el tratamiento, que
incluye al terapeuta en sus fantasías, que
despliega un universo lleno de ocurrencias y
asociaciones, pero sobre todo con fuertes
sentimientos y angustias.
Esta línea de comprensión define una de sus
hipótesis principales:
• El psiquísmo se origina en un vínculo
intersubjetivo, en primer lugar la relación
de objeto del bebé y su madre.
• Ella estudia las características emocionales
de ese vínculo, en el que busca descubrir
cuál es la ansiedad predominante y las
fantasías constitutivas.
PANORAMA DE SU OBRA
Su producción teórica suele dividirse
• Período de 1919 a 1932
• Período de 1932 a 1946
• Período de 1946 a 1960
PRIMER PERIODO 1919-1932
Técnica Psicoanalítica Del Juego
La Angustia
Sublimación – Simbolización – Inhibición
Complejo De Edipo Temprano
Superyo Temprano
SEGUNDO PERIODO 1932-1946
Teoria de las posiciones
TERCER PERIODO 1946-1960
Identificación proyectiva
Autoerotismo y narcisismo
Envidia primaria - Reparación
FANTASIA
INCONSCIENTE
• Fantasías inconcientes están en la base de
cada proceso mental y acompañan toda
actividad mental.
• Son la representación mental de aquellos
sucesos somáticos entre los que se incluyen
los instintos, y son sensaciones físicas
interpretadas como relaciones con objetos
causantes de esas sensaciones.
Se pueden elaborar fantasías para
aliviar estados mentales internos
por vía de manipulación del cuerpo
y sus sensaciones (fantasías
masturbatorias), o por vía de
fantaseo directo.
• La idea de una fantasía como actividad
inconciente fue considerada por Klein
desde el comienzo de su actividad.
• Porque se interesó en el contenido de
la angustia, fue inevitable que situara
las fantasías del juego en el primer
plano.
Período de 1919 a 1932
•
•
•
•
Técnica Psicoanalítica Del Juego
La Angustia
Complejo De Edipo Temprano
Superyo Temprano
Técnica Psicoanalítica Del Juego
• En esta etapa Klein establece algunas hipótesis
que fueron el origen de sus teorías posteriores.
El punto de partida es lo que ella denomina
"técnica psicoanalítica del juego infantil".
• Para analizar niños acepta sus juegos,
dramatizaciones, expresiones verbales y sueños
como material igualmente significativo. A través
de ellos explora sistemáticamente las fantasías
concientes e inconcientes de los pequeños.
El planteo es novedoso en relación con los
antecedentes del análisis infantil. Ellos fueron :
El caso Juanito (1909), analizado
•indirectamente
por Freud (ya que recogía los
datos por medio del padre del niño)
Los
trabajos
de
Hug
Helmuth,
que
desde
1917
•
trataba niños en psicoterapia implementando
el juego infantil con un criterio didáctico y de
reeducación.
En cambio Klein puntualiza desde el comienzo,
que su objetivo es
• la exploración del inconsciente infantil,
• interpretar las fantasías, sentimientos,
ansiedades y experiencias expresadas en el
juego,
• y si éste está inhibido, explorar las causas de
dicha inhibición.
• No se deben reprimir las fantasías
agresivas del niño sino, por el contrario,
dejar que las sienta y exprese tal y como
se le aparecen.
• La función del analista es comprender la
mente del paciente y transmitirle qué es
lo que ocurre en ella.
• En los niños que Klein comienza a tratar
analíticamente con esta técnica, observa
que sufren ansiedades persecutorias
intensas.
• Ella piensa que es necesario
interpretarlas junto con las defensas
que se establecen contra ellas.
• Describe en sus historiales clínicos la sucesión de
fantasías que se despliegan en la sesión a través de
una situación dramática, cuyos personajes
representan simbólicamente los objetos internos de
la mente infantil. Los primeros trabajos de Klein son
reportes de esos tratamientos con algunas
conclusiones subsecuentes.
• Con el método del juego va creando un campo de
observación que le permite descubrir fenómenos
nuevos y éstos, a su vez, le dan la posibilidad de
concebir hipótesis originales.
• Klein entiende la patología de los niños
que analiza como resultado de
alteraciones o inhibiciones del
desarrollo infantil. Considera las
situaciones de ansiedad como el factor
principal de las perturbaciones
psicológicas y cree que las fantasías
agresivas del niño son la causa principal
de dicha ansiedad.
• En 1927, cuando ya residía en Londres, Melanie
Klein presenta ante la British Psycho-Analytical
Society su trabajo "Simposium of Child-Analysis"
como una contribución a la discusión del libro de
Anna Freud Introduction to the Technique of the
Analysis of Children, publicado en Viena en ese año.
• En este artículo, Klein defiende con vehemencia sus
puntos de vista sobre la naturaleza del análisis del
niño, en una oposición frontal con las ideas de Anna
Freud. Este es el comienzo de un gran
enfrentamiento teórico entre lo que se llamará
luego la Escuela Inglesa y la Escuela de Viena.
• También pueden ubicarse en estas
divergencias los orígenes de las
discrepancias que más adelante, en las
décadas de los 30 a los 50, se registrarán
entre la escuela kleiniana y la psicología
del yo. En términos personales, esta
polémica con Anna Freud es en parte
responsable, como ya lo dijimos antes, de
que Freud nunca apoyara ni tomara en
cuenta los desarrollos kleinianos.
• Klein cree que el análisis de niños es
totalmente análogo al del adulto. La
neurosis de transferencia se desarrolla
de la misma manera, sólo varía la forma
de comunicación a través del juego para
adecuada a las posibilidades de
expresión de la mente infantil.
• Esto es todo lo contrario de lo que afirmaba en
esa época Anna Freud, quien con una
concepción diferente de la mente infantil y de su
abordaje en el tratamiento, consideró que en la
infancia los niños no hacen una neurosis de
transferencia con el terapeuta, pues sus
transferencias están ubicadas directamente en
los padres reales. Ella pensaba que la relación
con el terapeuta sólo debe reforzar los aspectos
positivos del vínculo en un nivel reeducativo y
de orientación.
• También discreparon en cuanto a la
estructura psicológica que posee el niño.
Melanie Klein creía, ya para ese entonces, en
la existencia de un superyó temprano, a los
dos o tres años de edad, que se caracteriza
por su sadismo, por lo cual una de las
funciones del tratamiento sería la de reducir
su excesiva crueldad. Anna Freud, en cambio,
propuso la necesidad de reforzar el superyó,
que sería débil en los niños.
Superyó temprano
Complejo de Edipo temprano
Las dos hipótesis más importantes que Klein
formuló en ese período son:
1.
2.
La existencia de un superyó temprano, que
primero ubica entre los dos y tres años de
edad y luego hace retroceder hasta el
comienzo de la vida psíquica.
La idea del complejo de Edipo temprano,
ubicado en los períodos pregenitales del
desarrollo.
• Para entender el origen de estos conceptos
en el período de los primeros
descubrimientos es importante que
resaltemos cuáles fueron las ideas teóricas
sobre las que trabajó en ese momento de su
obra.
• Las describiremos ordenándolas en los
siguientes puntos:
A. Ella resaltó que la agresión posee un papel central
tanto en el desarrollo psíquico temprano como a lo
largo de la vida del sujeto. Los impulsos agresivos
tienen gran importancia en los primeros años de la
vida psicológica, principalmente en el vínculo con la
madre. Centró su interés en investigar los períodos
preverbales del desarrollo, a los que atribuyó una gran
riqueza de fantasías inconcientes. Klein toma primero
de su maestro Abraham el concepto de fase de
sadismo máximo y supone que ocurre a los seis meses
de edad, vinculada con la dentición y el destete.
• Luego traslada la agresión a períodos
aún más tempranos de la vida, pero la
independiza de los procesos biológicos y
la adscribe al campo estricto de la
fantasía inconciente. Vale decir que
busca explicaciones en un nivel
exclusivamente psicológico.
B. Freud y Abraham supusieron que la
libido evoluciona a través de pasos
progresivos a los que llamaron fases de
organización libidinal.
El modelo tiene una indudable raigambre
darwiniana, toma como punto de partida
que dicha progresión libidinal está
dirigida por la sucesión de etapas
biológicas de maduración. Las zonas
erógenas oral, anal y fálico-genital son el
centro respectivo de cada una de estas
fases.
• Melanie Klein, interesada en estudiar los períodos
preedípicos del desarrollo mental, cambia bien
pronto el concepto de fases libidinales al afirmar
que en los niños pequeños observa una mezcla de
pulsiones orales, anales y genitales que se
superponen desde las primeras relaciones de
objeto. Se aleja así de la idea de fase libidinal como
unidad de desarrollo en un sentido cronológico y la
reemplaza tiempo después por la idea de posición
como un concepto más dinámico y menos aferrado
a la biología.
• Decir que los impulsos orales están
mezclados precozmente con los genitales
implica también adelantar la triangulación
edípica a estadios pregenitales del desarrollo.
De aquí surge la idea de complejo de Edipo
temprano, donde la sexualidad contiene
agresión. Esto produce sentimientos de
culpa. Las reacciones de ansiedad, dolor y
culpa se relacionan también con la idea del
superyó temprano.
C. Los impulsos agresivos -pregenitales- se
expresan, desde el comienzo de la vida, a
través de fantasías inconcientes que están
dirigidas hacia el cuerpo de la madre. Este
es un primer espacio que puede ser
diferenciado en forma primitiva por el
bebé y representa para él el mundo
externo. El niño tiene deseos de penetrar
en dicho cuerpo y atacarlo sádicamente.
D. En los tratamientos de niños neurótico s y
psicóticos, Klein describe una gran variedad de
fantasías inconcientes. El juego infantil es una
manera simbólica de elaborar fantasías y modificar
la ansiedad. El niño trata de dominar los peligros
de su mundo interno desplazándolos al exterior y
aumentando de esta forma la importancia de los
objetos externos. El juego es como un puente
entre la fantasía y la realidad; una manera para el
niño de producir símbolos necesarios en el
desarrollo mental.
Del superyó terrorífico al superyó benevolente
La idea de superyó temprano se refiere, en primer
término, a un aspecto cronológico, comparándolo con el
superyó de la teoría freudiana. Freud lo describió como
una estructura intrapsíquica que se produce en el niño
al culminar el complejo de Edipo, durante la etapa fálica
infantil, entre los tres y cinco años de edad. Se forma
por interiorización de las exigencias y prohibiciones
parentales, especialmente sobre los deseos incestuosos
hacia el progenitor del sexo opuesto; de ahí que lo
considere el heredero del complejo de Edipo.
Melanie Klein comenzó a analizar niños
muy pequeños (desde dos años de edad
en adelante) y observó que padecían
fuertes sentimientos de culpa y
remordimientos. Este hecho clínico la
llevó a postular la existencia de un
superyó más temprano que el planteado
por Freud y a describirlo como
excesivamente sádico y cruel.
El superyó temprano que propone
Klein está ubicado en el segundo año
de vida, es más cruel que el superyó
tardío de Freud, se forma por
múltiples identificaciones y su
severidad proviene que se proyectan
en él los impulsos sádicos del niño.
Recordemos lo que dijimos antes, Klein en la
primera etapa de su obra acentúa la
importancia de los instintos agresivos y postula
la existencia de una fase de sadismo máximo
alrededor de los seis meses de edad,
coincidiendo con el momento de la dentición y
el destete. Sigue así las ideas de Abraham, su
maestro y analista.
Con esta perspectiva cambia tanto el momento
como el mecanismo de formación del superyó.
Lo ubica aún más tempranamente, en el primer
año de vida y cree que se origina por las
primeras identificaciones del niño con el objeto
materno, que en esta etapa se introyecta
canibalísticamente.
Klein se independiza de los conceptos
freudianos y afirma que el superyó no se forma
al final del complejo de Edipo sino al comienzo
del mismo.
• Invierte la relación entre ambos al decir que
son las características del superyó temprano
las que definen el desenlace edípico, así como
el desarrollo del yo y del carácter.
• La fuente de mayor ansiedad en el niño
pequeño sería la acción que este superyó
temprano ejerce sobre el yo ("La
personificación en el juego de los niños",
1929).
En 1935 se produce un momento clave en la
teoría kleiniana, que también influye en la
conceptualización del superyó al separar
definitivamente su origen del conflicto edípico.
El superyó existe desde el comienzo de la vida,
formándose por la introyección de dos objetos
contradictorios, uno de cualidades protectoras
y benevolentes (objeto parcial idealizado) y
otro de características punitivas (objeto parcial
persecutorio).
Vale decir que el origen del superyó temprano se
incluye en un contexto más amplio: la teoría de las
posiciones. Este superyó debe sufrir un proceso de
integración en el curso del desarrollo que
dependerá de las vicisitudes de la posición
depresiva.
El aspecto severo y punitivo del super-yo proviene
del objeto parcial persecutorio introyectado en los
orígenes, mientras que el objeto parcial idealizado
será el núcleo del ideal del yo, que se constituye a
lo largo de la posición depresiva.
El carácter dual del superyó se
mantiene siempre en la teoría
kleiniana. Termina siendo una
estructura integrada, un objeto
interno, resultado de elaborar las
ansiedades depresivas y de poder
unir los objetos parciales internos en
un objeto total.
Complejo de Edipo temprano
• Esta es una de las teorías más originales y al mismo tiempo más
controvertida de la producción kleiniana. Al plantearla por primera vez
en "Los estadios tempranas del complejo de Edipo" (1928), Klein
modifica dos ideas del Edipo clásico de Freud:
1) Lo ubica precozmente en las fases pregenitales del desarrollo,
alrededor del primer año de vida. En otros artículos adelanta la fecha,
como vimos que sucede con el superyó temprano. En "El complejo de
Edipo a la luz de las ansiedades tempranas" (1945), piensa que se
establece a los tres meses, en relación con la elaboración de la posición
depresiva.
2) Es un proceso complejo que se extiende durante un lapso prolongado.
Klein amplía la gama de fenómenos que abarca y lo transforma en el
organizador de las pulsiones genitales durante todo el desarrollo infantil.
Período de 1932 a 1946
En El psicoanálisis de niños (1932) Intenta
sistematizar sus descubrimientos sobre la
vida psíquica infantil.
En este período formula lo esencial de su
teoría: la idea de
• POSICIÓN DEPRESIVA (1935, 1940) y
• POSICIÓN ESQUIZO-PARANOIDE (1946).
Se formalizan los aspectos
esenciales de la metapsicología
kleiniana con la descripción de la
mente como un espacio poblado
por OBJETOS INTERNOS, que
interactúan con los EXTERNOS a
través de los procesos de
PROYECCIÓN E INTROYECCIÓN.
El mecanismo de la
IDENTIFICACIÓN PROYECTIVA
será a partir de 1946 y durante los
treinta años siguientes, uno de los
temas principales de la investigación
kleiniana.
Teoría de las posiciones
La teorización cada vez más
detallada en relación al mundo
interno como un mundo de objetos
internos más que de instancias
psíquicas organizadas, impulsos o
funciones, lleva a Klein a diseñar la
teoría de las posiciones.
Esto le dará marco teórico más
acabado a una clínica a través de la
cual Klein concluye que las primeras
experiencias del lactante inician una
relación de objeto, inaugurando una
dialéctica proyectiva-introyectiva
ligada a la vida de fantasías del
niño.
Las posiciones constituyen polos
entre los cuales oscila la vida
psíquica; se definen a través ,
justamente, de la posición del niño
en relación al objeto: características
del objeto, características de la
ansiedad, métodos defensivos en
relación a dicha ansiedad.
Esta teoría implica el abandono del
esquema de las fases libidinales para
pasar a una conceptualización en la que
la angustia, las defensas, el amor y la
agresión se articulan con problemas de
organización y estructuración del
mundo objetal.
...estos conjuntos de ansiedades y
defensas, aunque aparecen
inicialmente durante las fases más
precoces, no se limitan a este
período, sino que resurgen durante
los primeros años de la infancia y
ulteriormente bajo determinadas
condiciones.
POSICIÓN ESQUIZO-PARANOIDE
• La conceptualización de la posición esquizoparanoide es el corolario de la evolución de
la temprana teorización kleiniana acerca de la
existencia de temores persecutorios
fantasmáticos en los niños pequeños y la
capacidad de los mismos de disociar el
objeto.
• El paso intermedio en la evolución de la
teoría consistió en considerar un estado
paranoide rudimentario como una
etapa precoz del desarrollo situado en la
fase anal primaria . Posteriormente, al
describir la posición paranoide, Klein la
considera el primer tipo de relación de
objeto de la fase oral, con aspectos
ideales y aspectos persecutorios.
• Mantiene la diferenciación de
Abraham entre objetos parciales y
objetos totales, otorgándoles
características nuevas. Postula que las
relaciones de objeto parcial, la escisión
y la ansiedad persecutoria se presentan
juntas y preceden a la integración.
Desde una época temprana de su teorización
Klein sostiene que la ansiedad se origina en
la acción interna del instinto de muerte. La
alteración del equilibrio pulsional es
inaugurada por el nacimiento y se repite cada
vez que privaciones de origen interno o
externo intensifican las pulsiones agresivas.
• Klein considera que el niño está en un conflicto
pulsional entre la libido y la agresividad desde
los inicios, conflicto que encara a través de la
deflexión del instinto de muerte y la
constitución de un objeto escindido.
Supone la existencia de un yo temprano, débil y
no integrado pero no obstante capaz de
instrumentar, bajo la acción de las pulsiones de
vida, los primeros mecanismos de defensa:
escisión, proyección, introyección. Estos
mecanismos son de defensa ante la ansiedad de
aniquilamiento.
• Ese yo incipiente registra la angustia, se
relaciona con un primer objeto y opera
mecanismos de defensa primitivos y, por lo
tanto, extremos. Dicho de otro modo, opera
con fantasías relacionadas con un objeto. En
relación a las características de ese yo, Klein
manifiesta su acuerdo con Winnicott en
cuanto a considerarlo carente de cohesión y
con una tendencia a integrarse que alterna
con una tendencia a desintegrarse.
• Un yo que posee ciertos rudimentos de
integración y cohesión y progresa
constantemente en esa dirección. También
realiza desde el comienzo de la vida
postnatal algunas funciones fundamentales;
por ejemplo usa los procesos de escisión y la
inhibición de deseos instintivos como algunas
de sus defensas contra la ansiedad
persecutoria, vivenciada por el yo a partir del
nacimiento.
• A partir de las primeras experiencias el lactante se
relaciona con un objeto parcial bueno, resultante de la
proyección de la pulsión de vida (pecho bueno) y con un
objeto parcial malo, resultante de la proyección de la
pulsión de muerte (pecho malo). Cuando la disociación se
realiza bajo predominio de la pulsión de muerte
encontramos que las características del objeto viran de
bueno a idealizado y de malo a persecutorio, terrorífico. Las
características de tales objetos están, por lo tanto,
íntimamente relacionadas con las características de los
impulsos que sobre ellos se proyectan. El pecho como
primer objeto, y los objetos que se internalizan
posteriormente, adquieren en los momentos en que el
bebé atraviesa estados de frustración y odio las
características oral-sádico, sádico-uretrales y sádico-anales
de las pulsiones del lactante.
• La introyección del pecho bueno constituye el núcleo del
yo. El interjuego de proyección-introyección lleva en un
segundo momento a la internalización del pene paterno.
Se trata de objetos parciales tanto por constituirse a partir
de una parcialidad del objeto causada por el dominio de la
pulsión oral como por tener sólo una cualidad: bueno o
malo. Puede decirse que el objeto parcial es totalmente
bueno o totalmente malo.
Las privaciones, al intensificar las pulsiones agresivas,
generan la voracidad con el consiguiente aumento de la
frustración y, por lo tanto, de la ansiedad persecutoria. La
voracidad es una emoción básicamente oral, muy vinculada
con la envidia.
• Los detalles de sus fantasías sádicas determinan
el contenido de su temor a los perseguidores
internos y externos y, en primer lugar, el pecho
retaliativo(malo).Como los ataques fantaseados
dirigidos contra el objeto son fundamentalmente
influidos por la voracidad, el temor a la voracidad
del objeto , debido a la proyección, constituye un
elemento esencial de la ansiedad persecutoria: el
pecho malo devorará al bebé con la misma
voracidad con que él desea devorarlo. Sin
embargo, aún durante el estadio primitivo, la
ansiedad persecutoria es en cierta medida
contrarrestada por la relación del lactante con el
pecho bueno.
• Considera que la fórmula instintual está
constitucionalmente determinada, aunque
toma en cuenta las características reales del
vínculo en cuanto a su capacidad de
acrecentar o atemperar la ansiedad
persecutoria.
• El hecho de que una buena relación con la
madre y con el mundo ayuda al bebé a
superar sus primeras ansiedades paranoides,
arroja nueva luz sobre la importancia de las
primeras experiencias(...) sólo desde que
sabemos más sobre la naturaleza y contenido
de sus primeras ansiedades y el interjuego
constante entre sus experiencias reales y su
vida de fantasía, podemos comprender
plenamente porqué el factor externo es tan
importante.
• El pecho gratificador que ha sido internalizado bajo el
dominio de la libido de succión es sentido como
completo y actúa como núcleo del yo, contrarrestando
los procesos de escisión y dispersión y favoreciendo la
integración. O sea que la introyección estable del
objeto bueno es una precondición para el desarrollo
normal.
En relación a los mecanismos de defensa encontramos
que el mecanismo de la escisión es central en la obra
kleiniana. Cuando Klein toma el término esquizoide
remarca la tendencia del yo a escindir el objeto y a sí
mismo. La escisión como movimiento fundante va
intrínsecamente acompañada de la deflexión
(desviación) del instinto de muerte, inaugurando la
dialéctica proyección-introyección.
• La escisión o clivaje es la defensa más primitiva contra
la angustia generada por la operancia del instinto de
muerte; el objeto de las pulsiones eróticas y
destructivas es escindido en un objeto bueno y en un
objeto malo, los que tienen una autonomía relativa
entre sí.
El clivaje del objeto se realiza principalmente por el
clivaje de los impulsos y su proyección,
secundariamente por las características de gratificación
o frustración de la relación con el objeto. En la medida
que el interjuego de introyección y proyección está en
el origen del yo, la escisión del objeto implica la
escisión del yo.
• Klein va acentuando su carácter funcional,
discriminador y fundante de las
diferenciaciones psique-soma. Es el principal
mecanismo que, junto a la proyección e
introyección, va organizando un mundo
interno diferenciado a partir de la
indiscriminación inicial. Su modalidad va
cambiando acorde a la complejidad del
mundo interno y al predominio del instinto de
muerte o no en su aplicación.
• ...existen grandes variaciones en la fuerza, frecuencia y
duración de los procesos de escisión (no solamente en
individuos distintos sino en un mismo niño en distintos
momentos). La rápida alternancia, o incluso, según
parece, simultaneidad, de una multitud de procesos, es
parte de la complejidad de la vida emocional
temprana. Por ejemplo, podemos ver que juntamente
con la escisión del pecho en dos aspectos, amado y
odiado(bueno y malo) existe una escisión de distinta
naturaleza que origina la sensación de que el yo, así
como su objeto, está despedazado; estos procesos
subyacen a los estados de desintegración. Estos
estados(...)alternan con otros en los que va en aumento
el grado de integración del yo y la síntesis del objeto.
• Esto significa que la fragmentación puede o no
dominar en los primitivos procesos de
escisión.
Con la posterior profundización de los
conceptos de identificación proyectiva y
envidia , Klein va precisando las
modificaciones cualitativas de la escisión en la
construcción del mundo interno.
• Retomando mi concepto acerca de los conceptos
primarios de disociación, he adelantado recientemente
la hipótesis de que para el desarrollo normal es
esencial que en la más temprana infancia tenga lugar
la división entre el objeto bueno y el malo, entre el
amor y el odio. Cuando tal división no es demasiado
severa, pero lo suficiente como para diferenciar entre
bueno y malo, forma según mi punto de vista uno de
los elementos básicos para la estabilidad y salud
mental. Esto significa que el yo es suficientemente
fuerte como para no ser abrumado por la ansiedad y
que junto con la disociación se está llevando a cabo
cierta integración (aunque en forma rudimentaria) que
sólo es posible si en la fusión el instinto de vida
predomina sobre el de muerte.
• Las modalidades de la escisión inciden en forma directa en
las modalidades que toman posteriormente las defensas
obsesivas y la represión. Klein considera la represión un
procedimiento más exitoso para detener y modificar las
ansiedades. Aparecería en el segundo año de vida sobre
las bases de diferenciación e integración logradas a través
de mecanismos más tempranos.
En relación a la idealización se relaciona, por un lado, con
la gratificación alucinatoria de deseos que sustentaría la
creencia en un pecho gratificador en forma ilimitada y, por
otro, en la necesidad de defenderse del pecho
perseguidor. En este mecanismo intervienen, además, la
negación y el control omnipotente.
• Dentro de los desarrollos teóricos de la posición esquizoparanoide es de central importancia el concepto de
identificación proyectiva, sumamente relacionado a las
problemáticas y destinos de la escisión. A causa de dicha
importancia será tratado en forma separada.
Durante la posición esquizo-paranoide hay momentos de
integración del objeto y del yo, que implican un comienzo
de la ambivalencia, aunque en relación a objetos parciales.
El progreso en los procesos de síntesis atenúa la escisión
objeto bueno-objeto malo y lleva a que el niño se relacione
con su madre como una totalidad. Esto inaugura la posición
depresiva e inicia el Complejo de Edipo temprano.
POSICIÓN DEPRESIVA
• El cambio de la relación de objeto de parcial a
total marca la entrada en la posición
depresiva, modificando las ansiedades y, por
lo tanto, las defensas.
De los tres a los seis meses se observa un
mayor desarrollo de las funciones yoicas y de
la organización fantasmática del bebé, la
instauración del pecho bueno disminuye los
procesos de escisión y los estados de
integración son cada vez más frecuentes.
• ...ocurren importantes progresos en el desarrollo
del yo, los que no sólo capacitan al yo para
establecer defensas más adecuadas contra la
ansiedad ,sino que logran eventualmente una
disminución efectiva de la misma. La repetida
experiencia de enfrentar la realidad psíquica,
implicada en la elaboración de la posición
depresiva, aumenta la comprensión del bebé del
mundo externo. Paralelamente, la imagen de los
padres, en un principio distorsionada en figuras
idealizadas y terribles, se aproxima gradualmente
a la realidad.
• La ambivalencia es ahora hacia un objeto total, los
procesos de integración y síntesis hacen que el
conflicto entre el amor y el odio surja muy claramente,
en el marco de un mayor reconocimiento de la realidad
psíquica.
La ansiedad se modifica cualitativamente, el bebé está
expuesto a la vivencia de pérdida pues las pulsiones
agresivas ponen en peligro al objeto amado. Al ser
percibida la madre como objeto total, como persona,
se modifica la identificación del bebé con la misma. Es
sentida como un refugio ante los temores
persecutorios pero también se la considera expuesta al
ataque de los perseguidores internos e, incluso, al
propio odio y sadismo del bebé.
• La pérdida en la realidad psíquica del objeto total
confronta al niño a una nueva gama de sentimientos, al
dolor y la tristeza se agrega la culpa, por cuanto la
omnipotencia lo lleva a considerar que el peligro que
corre el objeto es consecuencia de sus propios
impulsos y fantasías.
El temor a la pérdida intensifica la identificación con el
objeto y la voracidad, la cual debe ser inhibida. Los
métodos defensivos se aplican ahora a la ansiedad
depresiva, se hacen menos extremos y ...alterados en
forma y fin constituyen la defensa maníaca. Klein
considera tan importantes las defensas maníacas que
en cierto período de su teorización habló de posición
maníaca (1935-1940).
• Su objetivo es centralmente negar la realidad
psíquica en cuanto es fuente de dolor y temores
depresivos, esto implica cierta negación de la
realidad exterior. La negación de la realidad
psíquica puede implicar la negación del amor. La
tríada maníaca está constituía por: controltriunfo-desprecio.
El control omnipotente, al estar aplicado ahora a
la ansiedad depresiva, es utilizado para evitar la
frustración y la consiguiente agresión, la que
constituiría un peligro para el objeto.
• La modificación del uso de la escisión consiste en que
su aplicación deriva en un objeto indemne y un objeto
muerto o moribundo, siendo el temor a que los objetos
internos estén muertos o moribundos el núcleo de la
aflicción en los estados depresivos. Los sentimientos de
culpa ante la creencia de haber dañado al objeto
amado ponen en marcha la tendencia a la reparación,
originada en las pulsiones de vida. Klein considera
unidas la culpa y la reparación. El niño vivencia la
reparación de sus objetos en íntima relación con los
logros de su propio desarrollo, de esta manera las
ansiedades paranoides y depresivas van modificándose
a lo largo de la primera infancia.
• En este estadio, el deseo de reparar al objeto dañado entra
en juego de lleno. Según hemos visto anteriormente, esta
tendencia se halla inextrincablemente ligada a sentimientos
de culpa. Al sentir el bebé que sus pulsiones y fantasías de
destrucción están dirigidos contra la persona total de su
objeto amado, surge la culpa en toda su fuerza y, junto con
ella, la necesidad dominante de reparar, preservar o revivir
el objeto amado dañado. En mi opinión, estas emociones
conducen a estados de duelo; y las defensas movilizadas, a
tentativas por parte del yo a superar el duelo. Puesto que la
tendencia a reparar deriva en última instancia del instinto
de vida, origina fantasías y deseos libidinales. Esta
tendencia forma parte de todas las sublimaciones y
constituirá, a partir de este estadio en adelante, el medio
más poderoso por el cual se mantiene a raya y se disminuye
la depresión.
• Son sumamente importantes en la reparación del
objeto las defensas obsesivas, las que pueden también
estar en relación a la ansiedad paranoide. El equilibrio
entre las defensas obsesivas y las maníacas será
determinante en la relación con el objeto que se teme
dañado.
Al igual que en relación a la posición esquizo-paranoide
Klein considera que un uso adecuado de las defensas
disminuye la ansiedad y promueve la integración, pero
un uso excesivo de las mismas dificulta y puede
impedir la elaboración de las problemáticas específicas
de cada posición, persistiendo constelaciones
fantasmáticas que constituyen puntos de fijación.
• Las fluctuaciones entre la posición depresiva y la maníaca
son parte esencial del desarrollo normal. El yo está
conducido por ansiedades depresivas(ansiedad por miedo a
que tanto él como los objetos amados sean destruidos)a
construir fantasías omnipotentes y violentas, en parte con
el propósito de controlar y dominar los objetos "malos",
peligrosos, y en parte para salvar y restaurar los objetos
amados. Desde el comienzo mismo ,estas fantasías
omnipotentes , tanto las destructivas como las de
restauración, estimulan todas las actividades, intereses y
sublimaciones del niño y entran en ellas.(...) Sin una
negación parcial y temporaria de la realidad psíquica, el yo
no podría soportar el desastre por el que él mismo se siente
amenazado cuando la posición depresiva llega a su cúspide.
• Encontramos en la posición esquizo-paranoide los
puntos de fijación de la esquizofrenia y la paranoia; en
los inicios de la posición depresiva los puntos de
fijación de la manía y la melancolía. Como es evidente,
el concepto de posición reformula el de regresión , el
cual es en la teoría kleiniana un movimiento
relativamente fluido entre las distintas ansiedades y
defensas.
Nos hemos referido a los efectos de los procesos de
síntesis sobre la ansiedad; desde el punto de vista de
las pulsiones, la integración del objeto y del yo
fortalece las pulsiones genitales, las que a su vez son
otra fuente de intensificación de las identificaciones
con el objeto.
• Conjuntamente con la posición depresiva se inicia el
Complejo de Edipo temprano, ya que los procesos de
integración llevan a la necesidad de preservar al pecho y a
la madre como objeto total, estimulando el pasaje al pene
paterno y al padre; y al reconocimiento del tercero. El bebé
necesita proteger al objeto y al yo de la intensificación y
modificación de la agresión provocada por las frustraciones
orales (destete) y la dentición.
En su mente persisten fluctuaciones en el grado de
integración y discriminación de los objetos, el Complejo de
Edipo temprano tiene como principal escenario la pareja
combinada, es decir, el cuerpo de la madre conteniendo el
pene paterno. El inicio del Complejo de Edipo en la posición
depresiva tiene importantes implicancias, además del
temor a la castración el amor por los objetos edípicos tiene
fuerte incidencia en la renuncia edípica.
• La elaboración de la posición depresiva es crucial en la capacidad
posterior de elaborar duelos. Su superación supone la introyección
estable del objeto amado y el establecimiento de la capacidad de
reparar y simbolizar. Aunque los aspectos fundamentales se dan en
la segunda mitad del primer año de vida, se va elaborando a lo
largo de la primera infancia a través de la neurosis infantil ...una
combinación de procesos mediante los cuales las ansiedades de
naturaleza psicótica son ligadas, elaboradas y modificadas. La
neurosis infantil termina al comienzo de la latencia, con la
modificación de las ansiedades tempranas y el dominio de las
pulsiones genitales. Es en el desarrollo de la neurosis infantil donde
vemos claramente el accionar de las defensas obsesivas y, a partir
del segundo año, de la represión, mecanismo que, a diferencia de la
escisión, no implica el riesgo de la desintegración del yo. Todos los
aspectos del desarrollo contribuyen a la modificación de la
ansiedad, la cual a su vez influye sobre dichos procesos.
• En el segundo año, con el progreso en el desarrollo del
yo, el niño utiliza su creciente adaptación a la realidad
externa y su creciente control de las funciones
corporales para poner a prueba los peligros internos
por medio de la realidad externa.
• Klein considera que el juicio de realidad es decisivo en
el trabajo de duelo , y que en cada situación en que la
persona se ve confrontada con el penar por la pérdida
de objetos amados se consideran en peligro los objetos
internos y la conexión con la realidad tiene como fin
restablecer el mundo interno destruido.
• Cuando el niño pasa a través de la posición
depresiva, lucha en su inconsciente con la
tarea de establecer e integrar el mundo
interno, del mismo modo que el sujeto en
duelo sufre con el restablecimiento y la
reintegración de este mundo
Período de 1946 a 1960
• El punto teórico principal es LA ENVIDIA
PRIMARIA, que Klein formula en 1957. Se
refuerza así el aspecto constitucional de su
teoría.
• Su obra póstuma, Relato del psicoanálisis de
un niño (1961), donde reconstruye el caso
Richard.
Período de 1946 a 1960
• Identificación proyectiva
• Autoerotismo y narcisismo
• Envidia primaria - Reparación
En este caso se observa los fundamentos de la
técnica kleiniana:
• análisis de las fantasías centrado en las
angustias predominantes de la sesión,
• acceso al material profundo inconciente a
través de la interpretación de la transferencia
positiva y negativa, manifiesta y latente;
• interpretación sistemática de las relaciones
de objeto que se van expresando en la sesión
a través del juego y las asociaciones libres de
los pequeños pacientes.
• Muchos autores, principalmente de la
psicología del yo, reconocen a Melanie Klein
el gran aporte que significó para el
psicoanálisis el acento que ella puso en la
agresión humana, sobre todo para la
comprensión de las patologías graves,
psicótica y borderline. En cambio, no están de
acuerdo, como veremos en el capítulo de
discusión de la obra de Klein, cuando ella
considera que la existencia de los impulsos
agresivos se debe a la pulsión de muerte.
• Freud y Abraham supusieron que la libido
evoluciona a través de pasos progresivos a
los que llamaron fases de organización
libidinal.
• El modelo tiene una indudable raigambre
darwiniana, toma como punto de partida que
dicha progresión libidinal está dirigida por la
sucesión de etapas biológicas de maduración.
Las zonas erógenas oral, anal y fálico-genital
son el centro respectivo de cada una de estas
fases.
• Melanie Klein, interesada en estudiar
los períodos preedípicos del desarrollo
mental, cambia bien pronto el concepto
de fases libidinales al afirmar que en los
niños pequeños observa una mezcla de
pulsiones orales, anales y genitales que
se superponen desde las primeras
relaciones de objeto.
• Se aleja así de la idea de fase
libidinal como unidad de desarrollo
en un sentido cronológico y la
reemplaza tiempo después por la
idea de posición como un concepto
más dinámico y menos aferrado a la
biología.
• Decir que los impulsos orales están
mezclados precozmente con los genitales
implica también adelantar la triangulación
edípica a estadios pregenitales del desarrollo.
De aquí surge la idea de complejo de Edipo
temprano, donde la sexualidad contiene
agresión. Esto produce sentimientos de
culpa. Las reacciones de ansiedad, dolor y
culpa se relacionan también con la idea del
superyó temprano.
• Los impulsos agresivos -pregenitales- se
expresan, desde el comienzo de la vida, a
través de fantasías inconcientes que están
dirigidas hacia el cuerpo de la madre. Este es
un primer espacio que puede ser
diferenciado en forma primitiva por el bebé y
representa para él el mundo externo. El niño
tiene deseos de penetrar en dicho cuerpo y
atacarlo sádicamente.
• En los tratamientos de niños
neurótico s y psicóticos, Klein
describe una gran variedad de
fantasías inconcientes. El juego
infantil es una manera simbólica de
elaborar fantasías y modificar la
ansiedad.
• El niño trata de dominar los peligros de
su mundo interno desplazándolos al
exterior y aumentando de esta forma la
importancia de los objetos externos. El
juego es como un puente entre la
fantasía y la realidad; una manera para
el niño de producir símbolos necesarios
en el desarrollo mental.
• Considera que es la ansiedad persecutoria
con el cuerpo de la madre y su interior, por
haberlo destruido con fantasías sádicas, lo
que lleva al yo a buscar nuevos objetos en el
exterior para calmar la ansiedad. Estos
objetos a los que el niño desplaza su interés,
toman para él un significado simbólico del
cuerpo materno. Son las bases primitivas de
la formación de símbolos y de las relaciones
con el mundo externo y la realidad.
• La profundización de este concepto se inicia
con su trabajo al Congreso de Ginebra de
1955 y cristaliza en su libro ENVIDIA Y
GRATITUD, publicado en 1957.
•
El concepto de envidia deriva de los trabajos
acerca de la identificación proyectiva en su
relación con el instinto de muerte y acerca de
los estados confusionales.
• Klein supone que la envidia y el instinto de
muerte tienen en común algo esencial:
ambos atacan la vida y las fuentes de la vida.
La envidia primaria corresponde a las formas
arcaicas y masivas de la identificación
proyectiva, destinadas a ubicar en el objeto
la destructividad propia que está
amenazando al yo. Implica no sólo la
introyección destructiva propia de la
voracidad sino también una modalidad
destructiva de la identificación proyectiva.
• Supone el ataque sádico-anal y sádico-uretral
al pecho bueno y a la capacidad creadora de
la madre y se relaciona con lo que podríamos
llamar ira narcisista ante la percepción de
que el objeto tiene algo valioso.
• Se diferencia de los celos por cuanto surge en
una relación dual con un objeto parcial.
• La envidia es el sentimiento enojoso contra otra
persona que posee o goza de algo deseable,
siendo el impulso envidioso el de quitárselo o
dañarlo. Además la envidia implica la relación
del sujeto con una sola persona y se remonta a
la relación más temprana y exclusiva con la
madre. Los celos están basados sobre la envidia,
pero comprenden una relación de por lo menos
dos personas y conciernen principalmente al
amor que el sujeto siente que le es debido y le
ha sido quitado o está en peligro de serlo por su
rival.
• Klein reconstruye el concepto a partir de la transferencia,
especialmente la reacción terapéutica negativa, en la que
considera que tiene gran importancia la envidia y las defensas
contra la misma. Considera que su intensidad depende en gran
medida de factores constitucionales (intensidad del instinto de
muerte en relación al de vida).
• Es un sentimiento que daña la capacidad de gozar pues no
permite la seguridad en el establecimiento del objeto interno
bueno. La envidia al pecho nutricio estaría en la base de otras
modalidades, como ser la envidia al pene. Tiene suma
importancia en la patología de las posiciones, aportando a la
génesis de los estados confusionales: al atacar al objeto bueno lo
convierte en malo mediante la fragmentación y la proyección.
• Su contrapartida es el sentimiento de gratitud, derivado de la
capacidad de amar y de la elaboración de la ansiedad depresiva.
ENVIDIA
• Actúa desde el nacimiento
• Afecta fundamentalmente las primeras
experiencias del bebe
• Hay que diferenciar:
Envidia - Celos - Voracidad
Celos
• Se basan en el amor y su objetivo es
poseer al objeto amado y excluir al rival.
• Corresponde a una relación triangular.
• Pertenece a una época de la vida en que
se reconoce y diferencia claramente a
los objetos
• Relación de objeto total
Envidia
• Relación de dos partes
• El sujeto envidia al objeto por alguna
posesión o cualidad.
• Se experiencia esencialmente en
función de objetos parciales.
Voracidad
• El objetivo es poseer todo lo bueno
que pueda extraerse del objeto, sin
considerar las consecuencias.
• Esto puede tener como resultado la
destrucción del objeto.
• El fin es adquirir lo bueno a toda
costa
• En la envidia el objetivo es ser uno mismo tan
bueno como el objeto, pero cuando esto se
torna imposible, el objetivo se convierte en
arruinar lo bueno que posee el objeto para
suprimir la fuente de envidia.
• Es este aspecto dañino de la envidia lo que la
hace tan destructiva para el desarrollo, pues
convierte en mala a la fuente misma de todo
lo bueno , de la que depende el bebe, y por
ende impide la realización de buenas
introyección.
Reparación
• Mecanismo, descrito por Melanie Klein, en
virtud del cual el sujeto intenta reparar los
efectos de sus fantasmas destructores sobre
su objeto de amor. Este mecanismo va ligado
a la angustia y a la culpabilidad depresivas: la
reparación fantasmática del objeto materno,
externo e interno, permitiría superar la
posición depresiva asegurando al yo una
identificación estable con el objeto benéfico.
• El concepto de reparación forma parte de la
concepción kleiniana del sadismo infantil precoz,
que se traduce por fantasmas de destrucción, de
despedazamiento, de devoramiento, etc.
• La reparación va ligada esencialmente a la
posición depresiva, que aparece
simultáneamente con la relación al objeto total.
• En respuesta a la angustia y a la culpabilidad
inherentes a esta posición, el niño intenta
mantener o restablecer la integridad del cuerpo
materno.
• Distintas fantasías actualizan esta tendencia a reparar
«el desastre producido por su sadismo»: preservar el
cuerpo materno de los ataques de los objetos
«malos», reunir los fragmentos esparcidos, devolver
la vida a los que se había matado, etc.
• Devolviendo así al objeto de amor su integridad y
suprimiendo todo el mal que se le ha causado, el niño
se aseguraría la posesión de un objeto plenamente
«bueno» y estable, cuya introyección refuerza su yo.
• Así, pues, las fantasías de reparación poseen una
función estructurante en el desarrollo del yo.
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Melanie Klein 1882-1960 - TEORIAS PSICOLOGICAS II