El yo, estructura y funcionamiento
Objetivos:
- Función principal: tope, tramitación y derivación de los impulsos del Ello (cuándo y
cómo puede). Ejerce esta función oponiéndoles una fuerza contraria: represión y
derivados (asco, vergüenza, pudor, otros mecanismos de defensa, etc.)
- ejerce cierto control sobre el principio de placer, basándose en el
principio de realidad
- el Yo es fundamentalmente sede de conflictos (*)
- importancia de los ideales: relación entre el Yo y el Superyo
•
origen del Yo: 1) proyección psíquica de la superficie corporal y 2) experiencias
corporales en relación con los objetos primarios, identificaciones
•
es el lugar del desarrollo de los afectos, en especial (*) es la sede de la angustia.
Reacciona frente a ella, poniendo en marcha mecanismos de defensa
•
entre los afectos, hay que destacar ell sentimiento de sí, el narcisismo
•
uno de los conflictos centrales: entre el amor a sí mismo y el amor al objeto
•
funciones yoicas: integración sensoperceptiva, control muscular, capacidad de
síntesis, búsqueda de coherencia, habilidades en la comunicación, capacidad de
pensamiento, desarrollo de lenguaje, memoria, etc..
Los comienzos del Yo
•
Freud describió que, al momento del nacimiento, en el psiquismo había casi
solamente pulsiones…
•
…más algunos mecanismos de percepción: audición, sensaciones táctiles, olfato,
etc., y sensaciones de placer y de displacer
•
durante un breve período, estas percepciones y sensaciones no están ligadas
entre sí ni tienen significado alguno, el funcionamiento es totalmente caótico
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no hay posibilidades de diferenciar entre lo interno y lo externo, ni de
diferenciar la percepción de la alucinación
•
como respuesta a la sensación de hambre, el bebé en primer lugar alucina,
•
esta dinámica, la tendencia a reproducir una experiencia anterior, persiste y es
universal. Es el desarrollo del Yo que pone tope a dicha tendencia, contrastándola
con el sentido de realidad y aplicándole una fuerza contraria
•
de ese modo da lugar a la vida psíquica, que es siempre compleja, resultado de
fuerzas psíquicas en conflicto
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la etapa de la díada dura solamente unos pocos meses, en la que el niño tiene una
“dependencia absoluta” respecto de su madre
reproduciendo la experiencia anterior de la alimentación como si fuera un
hecho actual
El límite entre el Yo y el “no-Yo”
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al comienzo de la vida no hay recursos psíquicos para comprender ni dar significado a los
estímulos, y mucho menos a las situaciones que pueden frustrar
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pero el bebé puede, paulatinamente, ir construyendo una imagen compuesta por un
conjunto de percepciones, a las que identifica como “mamá” (en realidad, al comienzo es
solo “el pecho”). La madre comienza a ser entendida como un objeto exterior a él
•
identifica como “madre mala” al dolor y la frustración, y como “madre buena”, a la
satisfacción. Son fragmentos inestables de imagen, que se van consolidando,
remodelando y estabilizando, con el avance del desarrollo y la maduración
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al mismo tiempo, surge un sentimiento de sí mismo que es nuevo para el bebé, que le
permite sentirse ser una unidad, y construirse una imagen que lo identifica. Es el primer
sentimiento de identidad, la que seguirá construyéndose a la largo de toda la vida
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al mismo tiempo, comienza a establecerse un límite entre el Yo y el “no-Yo”, un primer
orden sobre el caos inicial, van tomando forma las nociones de interioridad y
exterioridad
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a medida que va desarrollando y consolidando una noción de su Yo y de lo que no forma
parte de él (sus límites), ingresa en la etapa de “dependencia relativa”
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en esta etapa, es muy favorable que el padre pueda ejercer una función de separación
(triangulación) entre madre y bebé.
El yo, estructura y funcionamiento I
Función principal: tope, tramitación y derivación de los impulsos del Ello, con el fin de
ejercer cierto control sobre el principio del placer. Lo logra en la medida en que
disponga de recursos para aplazar la descarga pulsional
2) experiencias corporales en relación con los objetos primarios, identificaciones
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sobre la base de las identificaciones con el objeto, el Yo incipiente incorpora
nociones de lo que está bien y lo que está mal
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ejemplos de represiones tempranas (por identificación): los “diques” del
desarrollo, como pudor, vergüenza, asco, etc.. Se inician antes de la etapa edípica,
se establecen definitivamente cuando ésta culmina
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lo inconciente (los deseos) y el Yo están en contacto, al surgir los impulsos son
contrastados con el esquema moral que dice qué está bien y qué está mal
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el complejo de castración en acción : “si haces algo malo, serás castrado”,
equivalente a ser castigado por el Superyo, a estar expuesto al sentimiento de
culpa, o a temer la pérdida del amor del objeto
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cuando un deseo es sentido como que “está mal”, surge una angustia que es
percibida por el Yo (pero no necesariamente por la conciencia), que se llama
“angustia señal”
El Yo, mecanismos de defensa, el Superyo
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angustia señal: “señal”, para el Yo de que necesita defenderse. Para ello pone en
juego las defensas, reprimiendo el deseo. Reprimir es “poner tope” al impulso
inconciente
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la represión es una de las fuerzas principales que operan en el psiquismo, forma
parte del Yo, proviene de la acción del objeto sobre el niño (límites impuestos
desde el inicio)
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éste la incorpora identificándose con ella. Surge aún antes de la prohibición
edípica, sobre la que ésta luego se apoya
•
el Yo modula las conductas reprimiendo impulsos. Estos sin embargo quedarán en
el inconciente y podrán resurgir en otras situaciones, ya sea en sueños, por falla
de la represión, en lapsus, olvidos o síntomas neuróticos, etc.
•
severidad del Superyo: tiene relación con 1) la severidad del Superyo de los
padres, 2) monto de hostilidad de los propios impulsos del niño, 3) carencia
parental en ayudar al niño a moderar esta severidad en la infancia
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el Yo puede utilizar parte del caudal de fuerza pulsional, (estamos hablando de la
libido) para sus fines. Solo que como está en contacto con el Ello, la utilización de
dicha fuerza está condicionada por la relación ente ambos
El yo, estructura y funcionamiento II
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la intensidad de la represión, en cambio, sí tiene un origen en el Ello. La forma, el
criterio con que el Yo la aplica, tiene relación con el esquema moral, es decir con
el Superyo
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la represión es el modelo de los mecanismos de defensa, que son las diversas
formas en que el Yo se defiende de la angustia
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otros mecanismos de defensa son: formación reactiva, aislamiento, anulación,
conversión, evitación, negación, racionalización, regresión, etc.. Todos ellos se
ponen en funcionamiento a partir de la angustia señal y sobre la base del sentido
de realidad (interna y/o externa)
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hay otros mecanismos, como la proyección, la desmentida, etc., que funcionan más
allá del sentido de realidad. En el primer caso, se atribuye al objeto algo que en
realidad pertenece al Yo, con arrasamiento del sentido de realidad
•
en el segundo caso, se desmiente una percepción. Inclusive, la diferencia
anatómica y la realidad del complejo de castración en tanto funcionamiento
psíquico de base (el límite impuesto al Yo por excelencia)
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algunos desarrollos perversos se basan en este tipo de funcionamiento, en que el
Yo no se defiende de impulsos de su inconciente, sino de una realidad que no
puede soportar
El Yo es sede de conflictos
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Freud propuso un psiquismo concebido como resultado de fuerzas en conflicto
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el Yo es la sede fundamental de varios terrenos de conflicto (*), ya que
mantiene cinco servidumbres. Con lo que le pone límites, mantiene relaciones de
conflicto :
1) con la realidad externa que se opone a sus deseos, o que por lo menos, le exige un
trabajo en el intento de lograrlos
2) con el propio cuerpo, sede de límites a los deseos (motrices, estéticos, sexuales,
por envejecimiento, enfermedades, etc.)
3) con el Ello al que intenta dominar (ej.: deseos sexuales que lo urgen, pero a los que
no puede siempre ceder). El Yo es solo parcialmente conciente de sí mismo,
una parte del Yo es inconciente
4) con el Superyo, que lo critica, haciendo que se compare con ideales que no puede
alcanzar
5) con los objetos a los que ama, ya que si se ama, se depende del objeto amado.
Esto resulta conflictivo porque expone al Yo a las vicisitudes de la relación con
el objeto. Implica límites al Yo y riesgo de sufrimiento
El Yo, estructura y funcionamiento
Cuerpo erógeno, esquema e imagen corporal
2) experiencias
corporales en relación con los objetos primarios
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cuerpo erógeno: el organismo no existe por fuera del sujeto, está significado
desde lo inconciente, es sede de placer y displacer, así como de erogeneidad
(fuente de excitación sexual)
•
puerta de entrada al psiquismo, sin esfínteres o posibilidades de control de los
estímulos. El ejemplo más doloroso es el abuso sexual, sobre todo en la infancia
•
la imagen o esquema corporal es una fantasía: representa lo que el Yo considera
ser su cuerpo, por dentro y por fuera
•
está teñida de afectos (positivos y/o negativos)
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se acerca a la realidad objetiva o se aleja de ella, poco o mucho, en base a lo
subjetivo. Es decir, las fantasías inconcientes
•
a veces es sede de derivaciones patológicas, como la anorexia nerviosa, la
obesidad, las enfermedades psicosomáticas
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las culturas lo significan según sus propios parámetros, proponen exhibir el
cuerpo o mantenerlo ocultas algunas de sus partes
La relación del Yo consigo mismo: el narcisismo
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en una definición general, es el amor a sí mismo. En el nivel de la sexualidad
inconciente, es la elección del propio Yo como principal objeto del deseo, por
sobre cualquier otro
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el narcisismo, según su intensidad, varía de un extremo al otro, de excesivo a
demasiado escaso
a) sus características derivan en parte de la relación con los objetos primarios, de
funcionamientos familiares que marcan un sentido (ej.: niño desvalorizado,
demasiado mimado, fallas de la configuración edípica, etc.)
b) en general, evoluciona paralelamente al avance de la madurez, cuando el desarrollo
marcha en ese sentido
c) fluctúa a lo largo de la vida en relación, en parte, a logros y fracasos, así como al
aporte de valoración, afecto y reconocimiento por parte del entorno
d) no se concibe la vida psíquica sin un mínimo de narcisismo, es indispensable aunque
sea de baja intensidad
e) en ciertos casos, deseo de no desear puede ser muy intenso, motivado por rechazo
a todo vínculo amoroso que pudiera acarrear sufrimiento. Se habla entonces de
“narcisismo negativo”. Frecuentemente, éste se combina con tendencias
autodestructivas
Síntesis de algunos puntos
•
búsqueda de síntesis y coherencia: trabajo de elaboración psíquica, en el intento
de mejorar el control posible sobre la realidad y sobre sí mismo
•
parte de lo anterior es el intento por conocer lo posible de sí mismo, del entorno
y del mundo
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el psiquismo conserva registros de “angustias traumáticas”, que lo inundaron de
un estímulo penoso e incontrolable (nacimiento, traumas de la 1ª infancia, etc.)
•
el Yo intentará controlar ese estímulo excesivo, para aliviarse, ligándolo cuando
puede. Del mismo modo que intenta ligar todos los estímulos, internos y externos
•
en eso consiste la elaboración psíquica. Pero el Yo no tiene la totalidad del control
sobre sí mismo, ya que inclusiva una parte del Yo es inconciente
•
tampoco tiene todo el control sobre el Ello, aunque en parte puede tenerlo. Hay
una relación de fuerza entre ambos
•
un Yo es fuerte cuando puede modular sus conductas sobre la base de sus propios
intereses y objetivos concientes
•
es débil, cuando se deja vencer por sus propios impulsos inconcientes, a los que no
puede controlar
•
lo más frecuente es tener una combinación de fortaleza y debilidades
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PP 11ª cl 2013