La analogía del cochero
El ser humano se parece a un coche antiguo
de pasajeros. El coche es el cuerpo físico;
los caballos son los cinco sentidos vista,
oído, olfato, gusto y tacto; las riendas son
los pensamientos y sentimientos; el
cochero es la mente y el pasajero es el Ser
Interno.
Un día el cochero muy
preocupado porque no
encontraba un pasajero miró
hacia atrás y descubrió a una
persona en el puesto del
pasajero. Inmediatamente
después se produjo el
siguiente diálogo:
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
- Cochero: ¿Y tú quién eres?
- Pasajero: Yo soy tu pasajero permanente
- Cochero: ¿Desde cuando eres mi pasajero.
- Pasajero: Siempre lo he sido.
- Cochero: ¿Por qué no te había visto antes?
-Pasajero: Porque nunca habías mirado
hacia atrás
-Cochero: ¿Por cuánto tiempo vas a ser mi
pasajero?
-Pasajero: Para siempre.
-Cochero: ¿Quién va a pagar la cuenta?
-Pasajero: Yo me encargo de todo, mientras
me aceptes y te acuerdes que soy tu
pasajero.
En el momento que el cochero descubre
a su pasajero, se produce el despertar, el
gran descubrimiento, el eureka. En el
caso del hombre es igual, a partir del
momento en que descubre a su Ser
Interno; despierta y a partir de ese
momento, se inicia un proceso que debe
desarrollarse paulatinamente. Este
proceso permitirá que su energía
inteligente superior e inmortal (fuente de
toda riqueza y sabiduría) se manifieste a
través de su mente, pensamientos y
sentidos.
Nota: Tomado del libro los despiertos, capítulo V.
Si desea ver la analogía completa con
explicación complementaria, visite la página
Web: www.losdespiertos.com ,el libro se
encuentra en el menú # 10.
Descargar

15-La analogía del cochero