La fe de los amigos del paralítico
Marcos 2:1-12
“Ayudar al que lo necesita no sólo es parte del deber,
sino de la felicidad”
José Martí (1853-1895)
Político y escritor cubano
Introducción
Probablemente recordarás la película
de 1999 “Milagros inesperados”,
basada en la novela de Stephen King
(The Green Mile) publicada en español
con el título El pasillo de la muerte. La
película narra la vida de Paul
Edgecomb, quien siendo un anciano,
cuenta su historia como oficial del
corredor de la muerte en la
penitenciaría Cold Mountain, durante la
década de 1930. Edgecomb tiene entre
sus presos a un personaje con poderes
sobrenaturales que es capaz de sanar a
personas y hacer otros tipos de actos
sobrenaturales.
Los protagonistas son Tom Hanks,
quien interpreta a Edgecomb –oficial
policiaco de la cárcel— y Michael
Clarke Duncan, quien interpreta a
John Coffey, un sentenciado a muerte
por asesinar a dos niñas. Su carácter
es el de un niño inocente y además
tiene capacidades curativas
milagrosas.
Durante la filmación de esta película, en una escena muy
demandante, Tom Hanks ayuda a Duncan en su actuación. Esto le
dio a Duncan todo lo que necesitaba o podía usar para realizar la
mejor actuación posible. Frank Darabont, director de la película,
dijo: “Hanks quería que Duncan lo hiciera muy bien. Deseaba que
él luciera como toda una estrella; que Duncan fuera todo un
protagonista de la película. Nunca olvidaré eso”.
Michael Duncan fue nominado
para un premio Óscar de la Academia
como Mejor Actor en una categoría de
papel secundario. Tom Hanks, sin
embargo, no fue nominado.
Cuando pensamos en las necesidades de otros, en primer
lugar, debemos dejar de pensar un poco en nosotros mismos.
Debemos sentir que la necesidad de nuestro amigo es la nuestra
propia; sentir su dolor, ver la vida como él la ve, en otras palabras,
“estar en sus propios zapatos”. Esto fue lo que sintieron e hicieron
los cuatro amigos del paralítico que lo llevaron delante del Señor.
¿Qué podemos aprender y
aplicar en nuestras propias
relaciones con aquellos que
sufren necesidad? ¿Cómo
debemos actuar ante las
necesidades de nuestros
amigos?
“Antes las necesidades de nuestros amigos,
debemos:”
I. Apoyarlos en sus aflicciones básicas, Mc 2:1-3
“Entró Jesús otra vez en Capernaum y se oyó que estaba en casa. E
inmediatamente se juntaron muchos, de manera que ya no cabían ni
aun a la puerta; y les predicaba la palabra. Entonces vinieron a él unos
trayendo un paralítico, que era cargado por cuatro”.
“Antes las necesidades de nuestros amigos,
debemos:”
II. Acercarlos al amor de Jesucristo, Mc 2:4-5
“Y como no podían acercarse a él a causa de la multitud, descubrieron
el techo de donde estaba, y haciendo una abertura, bajaron el lecho en
que yacía el paralítico. Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo,
tus pecados te son perdonados”.
“Antes las necesidades de nuestros amigos,
debemos:”
III. Ampararlos contra el repudio de los religiosos,
Mc 2:6-11
Estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales cavilaban en
sus corazones: ¿Por qué habla éste así? Blasfemias dice. ¿Quién puede
perdonar pecados, sino sólo Dios?...A ti te digo: Levántate, toma tu
lecho, y vete a tu casa.
Conclusión
El dialecto karre del África ecuatorial
resultó ser difícil para los traductores
del Nuevo Testamento, especialmente
cuando se trató de la palabra
“consolador o abogado” (en griego
parakletos). ¿Cómo podrían describir al
Espíritu Santo?
Un día los traductores se encontraron
con un grupo de cargadores que iban
entre los matorrales con pesadas
cargas sobre sus cabezas. Observaron
que en la fila de cargadores siempre
había uno que no cargaban nada, y
supusieron que era el jefe, quien estaba
allí para asegurarse que los demás
cumplieran con su trabajo.
Sin embargo, los traductores descubrieron que no era el
jefe sino alguien que tenía un trabajo especial. Estaba allí por si
alguien se caía por el cansancio; entonces acudía y recogía la
carga del hombre y la llevaba. A este cargador se le conocía en
el lenguaje karre como “el que está a nuestro lado cuando
caemos”.
Los traductores acababan de descubrir cómo traducir
parakletos.
Como cristianos estamos llamados a descubrir y atender a las
necesidades de nuestros amigos. Pueden ser necesidades materiales,
económicas, relacionales, afectivas, sicológicas y sobre todo,
necesidades espirituales. Cuando descubrimos estas necesidades
debemos apoyarlos en sus aflicciones básicas, debemos acercarlos al
amor de Jesucristo y debemos ampararlos contra el repudio de los
religiosos. Precisamente esto fue lo que hicieron los amigos de aquel
paralítico de Capernaum.
Lo que me sorprende de este texto de
Marcos 2:1-12 es la frase: “Al ver Jesús
la fe de ellos, dijo al paralítico.” Que
nuestra fe en acción sea como la fe de
los amigos del paralítico; y que cuando
el Señor ve nuestra fe por nuestros
amigos, diga a ellos: Amigo, tus
necesidades espirituales son
satisfechas.
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