Actitudes de madurez e inmadurez
afectiva de los seminaristas
Objetivo específico:
Los formadores identifican las actitudes
de madurez e inmadurez afectiva
de los seminaristas que facilitan
u obstaculizan su formación
La formación promueve la interiorización
de los valores de la fe y de la vocación
sacerdotal.
Lo que se interioriza debe ser comprendido
Por ello la formación no puede prescindir de
la catequesis
Muchas veces no vivimos algunos valores
porque no conocemos suficientemente su
contenido.
Por ejemplo: el valor de la pobreza sacerdotal
El valor provoca la adhesión del corazón, a
través de resonancias afectivas hasta llegar a
la decisión libre de abrazar este valor.
Mediante la contemplación de los ejemplos de
pobreza de Cristo y por la meditación de sus
enseñanzas.
Y la observación de tantos sacerdotes, quienes
muestran que es posible vivir el valor en un
contexto determinado.
Complejidad del proceso formativo
Es necesaria una formación sistemática y
consistente que facilite la interiorización.
Y un acompañamiento cuidadoso, realizado en un
clima de confianza entre formador y formando
El formador verifica el modo como cada
seminarista comprende los valores y los pone
en práctica y tiene la oportunidad de
confrontarlo
Todos los seminaristas viven esta dinámica
Llegan al seminario con una imagen imprecisa
del sacerdocio, que requiere una catequesis
básica y posteriormente sucesivas
clarificaciones.
Los valores vienen revestidos de una fuerte
carga de novedad evangélica.
Transmitir a otros los valores sacerdotales
exige al formador un continuo crecimiento..
Para que los valores se «encarnen» en
una personalidad, es necesario que entren
en relación con las necesidades psíquicas.
A veces la vinculación afectiva al valor será
fácil.
En otras ocasiones resultará difícil,
«sintiendo» el valor como algo contrario a
las propias inclinaciones, incluso como
algo antinatural.
Las necesidades son «sentidas» de un
modo irrepetible por cada seminarista.
Caminar hacia la «ortopatía», la
interiorización de los sentimientos de
Cristo.
Ejemplo: Pobreza sacerdotal
Un seminarista puede percibirla como un
camino de libertad y un don de Dios
Pero también puede ser percibida como
un límite que impide la propia realización
y una esclavitud, una frustración
¿Qué significa la pobreza en su contexto
y en su personalidad?
La consistencia vocacional existe cuando
se constata un comportamiento sólido en
relación a los valores vocacionales.
Es necesaria alguna vinculación con las
necesidades, de modo que el
comportamiento sea al mismo tiempo
expresión de los valores y de las
necesidades
La inconsistencia vocacional existe cuando
el comportamiento es frágil, quebradizo,
superficial, en relación con los valores
vocacionales.
Es necesario cierto grado de contradicción
entre el valor y las necesidades
Ejemplo: Pobreza sacerdotal
La distancia afectiva con la cual es percibida
la pobreza sacerdotal, al grado de que en
la práctica no es considerada como un
valor.
No sólo se trata de la percepción intelectual
del contenido del valor, sino de cierta
incapacidad para vivir aquello.
Concluyendo...
Educar en los valores vocacionales exige
holgura de tiempo, acompañamiento y
mucha claridad vocacional.
Atención a los términos que implican un
contenido afectivo: «vivir los valores con
gozo»..
Gestión consistente del exhibicionismo
Ha adquirido conciencia de su necesidad
de exhibirse
También del modo como soprende a los
demás y suscita la admiración.
Finalmente, comienza a valorar, como una
novedad, el aprecio sincero de los demás,
más allá de la admiración que pueda
suscitar en ellos.
Gestión inconsistente del exhibicionismo
Ignora su propia necesidad de exhibirse.
Experimenta temor.
Gestión consistente de la dependencia afectiva
Ha adquirido conciencia de su necesidad de
dependencia afectiva, identifica varios
comportamientos y diversas personas por los cuales
ha gratificado esta necesidad.
Se ha permitido hablar sobre su dependencia afectiva
con personas significativas.
Gestiona mejor esta tendencia, logrando relaciones
más auténticas.
Constata los momentos de regresión, pero los
identifica como inmaduros
Gestión inconsistente/dependencia afectiva
Es rígidamente servicial.
No ha identificado lo que le ocurre.
Experimenta miedo y confusión.
Confunde sus actitudes de servicio con
algunos valores evangélicos
Evade el tema en la dirección espiritual.
Se dice que es el «favorito» del formador.
Gestión consistente de la agresividad.
La agesividad es muy contraria a los valores
vocacionales porque establece una
dinámica contraria a la fe y a la vocación.
La clave: que el seminarista haya adquirido
conciencia de su necesidad agresiva y del
modo(s) como realiza la agresión.
Es muy útil provocar un análisis
retrospectivo que le hará ver que la
agresividad tiene su origen en él mismo…
Gestión inconsistente de la agresividad.
Ignora su propia necesidad de agresividad.
En el deporte patea y golpea. Recurre a la
ironía y al sarcasmo.
Un sacerdote no puede ser agresivo, irónico
o sarcástico.
Experimenta temor ante la confrontación de
un comportamiento agresivo.
¿Cuáles son las necesidades más
frecuentes?
Se pretende que los formadores aprendan a
identificar si la gestión de una necesidad
conduce hacia un comportamiento
consistente o no.
Para ello hay que observar las reacciones
afectivas que rodean la gratificación.
No hay listas, ni caracterizaciones, porque
cada persona es diferente.
De esta manera se percibe mejor la urgencia del
acompañamiento personalizado.
Los comportamientos recurrentes.
Distinguir entre un comportamiento puntual de aquél que
es recurrente. Son ciclos que se repiten y tienden a
esclavizar a la persona.
Ayudar al seminarista a identificar este tipo de
comportamiento repetitivo y a bloquear su recurrencia.
Primero, analizando el ciclo de acciones que se repiten,
después hablando de ellas con el formador,
finalmente bloqueando de manera práctica el ciclo
hasta conseguir una mayor libertad.
Lista de necesidades
psíquicas más frecuentes
Es muy útil que llegues a identificar tus
necesidades y les pongas un nombre,
porque así podrás reconocerlas en el
momento en que surgen en tu
personalidad.
Para localizar esas necesidades te puede
servir esta lista:
Adquisición
Necesidad de cumplir con cosas y
actividades que tengan sentido.
Obtener alguna cosa para sí mismo, un
conocimiento o bienes diversos.
No perderse en cosas inútiles.
Construir, crear. Interactuar
eficazmente con el ambiente.
Llegar a ser competente.
Afiliación
Tendencia innata hacia el otro para
establecer relaciones de amistad y
contacto.
Trabajar al lado de un objeto-persona aliado.
Colaborar, intercambiar puntos de vista,
construir juntos mostrando-se como
semejantes.
Ligarse a un amigo y permanecerle fiel.
Agresividad
Necesidad de vengarse de las injurias u
ofensas recibidas.
Atacar, asaltar, dañar, herir.
Actuar en contra o estar en oposición.
Ofender, poner en ridículo.
Calumniar, ironizar, tener espíritu de
contradicción.
Aprobación social
Ser conocido y apreciado.
Obtener estima, respeto y consideración en
un grupo de referencia.
Impedir la pérdida del respeto, conservar el
propio buen nombre y la buena fama.
Llegar a ser conocido y valorado.
Autonomía
Necesidad de dirigir activa y libremente la
propia vida.
Resistir a la coacción o al dominio.
Evitar ser manipulado por autoridades
dominantes.
Ser libre para actuar según criterios
personales.
Resistir a las restricciones e imposiciones.
Ayuda a los demás.
Dar el propio afecto a una persona con menos
recursos y satisfacer sus necesidades: una
persona frágil, desorientada, cansada,
inexperta, enferma, desvalida, humillada, sola,
rechazada, confundida.
Asistir a una persona en peligro, nutrir, ayudar,
sostener, consolar, proteger, confortar, cuidar,
curar.
Tendencia innata al altruismo, seguir un
comportamiento útil para los demás en sus
necesidades.
Cambio.
Impulso que lleva a modificar el ambiente,
las circunstancias, las actividades.
Puede referirse al ambiente físico o al
ambiente social o comunitario.
Evitar la rutina o la repetitividad.
Conocimiento
Necesidad de satisfacer la curiosidad, explorar,
conocer más cosas.
Poner interrogantes, hacer preguntas.
Adquirir informaciones que vayan desde las
sensaciones elementales hasta la abstracción y
el raciocinio.
Mirar, escuchar, tocar objetos, abrir espacios
cerrados, explicarse la propia posición sobre la
realidad.
Dependencia afectiva
Satisfacer las propias necesidades gracias a la ayuda
afectuosa de un objeto amado.
Ser curado, apoyado, sostenido, circundado, protegido,
amado, guiado, consolado, favorecido, perdonado.
Tener siempre necesidad de un apoyo para continuar e ir
adelante.
Quedar bien con la autoridad.
Permanecer apegado a un protector devoto a quien
emular.
Dominación
.Influenciar o controlar el comportamiento de
otros a través de sugerencias,
persuasiones, órdenes, imposiciones.
Disuadir, prohibir, convencer, proponer.
Mostrar, informar, explicar, enseñar.
Organizar a los demás aún cuando ellos no
lo necesiten.
Estima de sí
Tener una identidad estable positiva, una
percepción buena de sí.
Conocer las propias cualidades, gozar por aquello
que se es y se hace.
Organizar las percepciones de sí en un cuadro
orgánico y unitario.
Integrar el propio aspecto negativo. Mostrar esta
estima a los demás.
Evitar el peligro
Evitar el fracaso, el dolor, las dificultades.
Preferir ambientes ya conocidos y organizados, en
los cuales es posible refugiarse.
Temer la incertidumbre y la novedad.
Huir de situaciones peligrosas.
Obrar con excesiva cautela, con falsa prudencia.
Evitar exponerse. Mantener un nivel mínimo de
tensión o de conflictividad con el exterior.
Evitar la inferioridad y defenderse
Evitar las situaciones que podrían poner en
condiciones de vulnerabilidad, debilidad o
reproche: la irrisión, la burla, la crítica por parte
de los demás, incluso la autocrítica.
No admitir jamás los propios errores.
Autojustificarse exageradamente.
Esconderse y justificarse gratuitamente, es decir,
sin que nadie lo pida.
Exhibicionismo
Deslumbrar, estar al centro de la atención
en los grupos en los que participa.
Excitar, sorprender, impresionar, fascinar,
provocar curiosidad, seducir.
Aparecer ante los demás como hábil,
hermoso, o fascinante.
Excitación
Conmoverse, dejarse estimular, agitar o
tocar.
Dar una gran importancia a los propios
sentimientos y sensaciones.
Tener sensibilidad; buscar excitaciones.
Incapacidad para renunciar a las
sensaciones agradables.
Éxito
Salir adelante en cualquier cosa difícil.
Poner en acto las propias potencialidades
latentes, llegar a desarrollar habilidades y
destrezas.
Desarrollo de sí a través del desenvolverse
hábilmente, con destreza, lo mejor posible, con
el empleo adecuado de los propios talentos.
Valoración de sí por ese motivo. Expectativa de
ser valorado por los demás.
Gratificación erótica
Instrumentalizar a las otras personas o a las
cosas para el propio placer.
Conquistar a los demás para después
abandonarlos.
Percibir al otro como una superficie
corporal, sin ninguna expresión de
contenido psíquico.
Humillación
.Tendencia a subestimarse, rendirse y resignarse.
Someterse pasivamente a una fuerza externa.
Disminuirse y reprocharse a sí mismo.
Tener miedo de hacer aquello de lo que se es
capaz.
Llamarse a sí mismo “torpe” o “tonto”. Aparecer
como tal ante los demás.
Juego
Necesidad de pasarlo bien, de disfrutar los
momentos.
Actuar sin otra finalidad que divertirse.
Buscar alguna diversión para pasar el
tiempo; relajarse con alegría.
Gustar de las bromas y la risa. Soñar con
los ojos abiertos.
Orden
Organizar y sistematizar los objetos dentro de un todo
significativo.
Construirse un sistema de referencia que dé razón del
propio lugar y de las cosas en el mundo.
Darse un sentido, captar la naturaleza de las cosas.
Preguntarse si aquello que se hace o desea es de algún
valor.
Sopesar la magnitud de nuestros actos.
No sólo conocer, sino también poner las cosas en su lugar,
dándoles sentido. Vencer situaciones de desorden que
incomodan.
Sumisión
Admirar a un ser superior, seguirlo con dedicación.
Necesitar a alguien por encima, que dé órdenes y
muestre el camino, que sea en algún sentido
superior.
Estimar, alabar y honrar a alguien. Seguir su
ejemplo.
Necesidad de vivir sometido, obedeciendo, y de
evitar la propia autonomía, que podría ponerme
en riesgo.
Triunfo
Tener éxito en alguna cosa difícil.
Realizar potencialidades latentes; desarrollo
de sí, ingeniárselas rápido y lo mejor
posible en el desempeño de los propios
talentos.
Salir airoso de las situaciones que la vida
presenta.
Reacción
Superar con tenacidad las dificultades,
experiencias frustrantes, humillaciones o
situaciones embarazosas.
Oponerse a la tendencia a evitar situaciones
o a retirarse frente a una tarea o situación
que pudiera tener tales resultados.
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