EL AMOR EN LA LITERATURA
EL ARTE
Y
Tercer año Medio
Prof. Luis Rebeco Cortez
EL AMOR EN LA LITERATURA
CANTAR DE LOS CANTARES
Me robaste el corazón,
hermana mía, novia mía,
me robaste el corazón
con una sola mirada tuya,
con una sola perla de tu collar.
¡Qué amorosas son tus caricias,
hermana mía, novia mía!
¡Más delicioso es tu amor que el vino!
Y el olor de tus perfumes
supera a cualquier otro.
Los labios de mi novia
destilan pura miel;
debajo de su lengua
se encuentra leche y miel,
y la fragancia de tus vestidos
es la de los bosques del Líbano.
Antes que tú me moriré: y mi espíritu,
en su empeño tenaz
se sentará a las puertas de la Muerte,
esperándote allá.
Con las horas los días, con los días
los años volarán,
y a aquella puerta llamarás al cabo…
¿Quién deja de llamar?
Entonces, que tu culpa y tus despojos
la tierra guardará,
lavándote en las ondas de la muerte
como en otro Jordán.
Allí, donde el murmullo de la vida
temblando a morir va,
como la ola que a la playa viene
silenciosa a expirar.
Allí donde el sepulcro que se cierra
abre una eternidad.
Todo cuanto los dos hemos callado
allí lo hemos de hablar.
LA CASADA INFIEL
Y yo me la llevé al río
creyendo que era mozuela,
pero tenía marido.
Fue la noche de Santiago
y casi por compromiso.
Se apagaron los faroles
y se encendieron los grillos.
En las últimas esquinas
toqué sus pechos dormidos,
y se me abrieron de pronto
como ramos de jacintos.
El almidón de su enagua
me sonaba en el oído,
como una pieza de seda
rasgada por diez cuchillos.
Sin luz de plata en sus copas
los árboles han crecido,
y un horizonte de perros
ladra muy lejos del río.
Pasada las zarzamoras,
los juncos y los espinos,
bajo su mata de pelo
hice un hoyo sobre el limo.
Yo me quité la corbata.
Ella se quitó el vestido.
Yo el cinturón con revólver. Ella
sus cuatro corpiños.
Ni
nardos ni caracolas
tienen
el cutis tan fino,
ni los
cristales con luna relumbran
con ese brillo. Sus muslos
se me escapaban como peces
sorprendidos,
la mitad
llenos de lumbre
la mitad
llenos de frío. Aquella noche
corrí
el mejor de los
caminos, montado en potra de
nácar sin bridas y sin
estribo.
No quiero decir, por hombre,
las cosas que ella me dijo.
La luz del entendimiento
me hace ser muy comedido.
Sucia de besos y arena,
yo me la llevé del río.
Con el aire se batían
las espadas de los lirios.
Me porté como quien soy.
Como un gitano legítimo.
Le regalé un costurero
grande de raso pajizo,
y no quise enamorarme
porque teniendo marido
me dijo que era mozuela
cuando la llevaba al río.
Federico García Lorca
EL AMOR EN EL ARTE
TIZIANO
Amor Sagrado y Amor Profano
1514
ALBRECHT ALTFORFER
Lot y su Hija
1537
FORD MADOX BROWN
Romeo y Julieta
1870
FRANZ VON STUCK
El Beso de la
Esfinge
1895
FERNAND KHNOPFF
El Arte
1896
JEAN DELVILLE
El Amor de las Almas
1900
ALFRED KUBIN
Salto Mortal
1901-02
OTTO MUELLER
Pareja de Enamorados
1919
BRUNO SCHULZ-UNDULA
El Eterno Ideal
1920
RUDOLF SCHLICHTER
Reunión de Fetichistas
1921
OTTO DIX
La Anunciación
1921-23
OTTO DIX
Pareja Anciana
1923
LASAR SEGALL
Encuentro
1924
RENÉ MAGRITTE
Los Amantes
1928
TAMARA DE LEMPICKA
Idilio
1931
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