Biblia y realidad
XV
Amor
conyugal
Diseño:
J. L. Caravias sj
Gén 1,27
Creó
Dios
al ser
humano
a su
imagen.
A imagen de Dios lo creó.
Varón y hembra los
El hombre exclamó:
Esta sí es hueso
de mis huesos
y carne de mi carne.
Por eso el hombre
deja a su padre y a su madre
para unirse a su mujer,
y con ella llega a ser
una sola carne.
Gén 2,23-24
Te desposaré
para siempre.
Nuestro matrimonio
será santo y formal,
fundado en el amor,
la ternura y
la mutua fidelidad.
Y así conocerás
quién es Dios.
Os 2,21-22
Amado mío,
¡qué hermoso eres,
qué delicioso!
Cant 1,16
Reanímenme
con manzanas,
porque estoy enferma de amor.
Tu izquierda bajo mi cabeza
y tu derecha me abraza.
Mi amado es para mí,
y yo para mi amado
Cant 2,5-6
Cant 2,16
Levántate, compañera mía, hermosa mía, y ven.
¡Qué bella eres, amada mía, qué bella eres!
Eres toda hermosa, amada mía,
en ti no hay ningún defecto.
Cant 2,10; 4,1.7
Qué amorosas
son tus caricias,
hermana mía,
novia mía!
¡Qué delicioso
es tu amor...!
Cant 4,10
Guárdame en tu corazón
como tu sello o tu joya,
siempre fija a tu muñeca.
porque el amor es fuerte como la muerte.
Cant 8,6
Bebe el agua que corre de tu propio pozo.
¿Correrán por las plazas tus arroyos?
Sean para ti solo y no para los de afuera.
¡Bendita sea tu fuente,
y sea tu alegría la mujer de tu juventud!
¡Sea para ti como hermosa cierva y graciosa gacela;
que sus pechos sean tu recreo en todo tiempo!
Prov 5,15-19
¡Que siempre estés apasionado por ella!
Yavé es testigo de que has sido infiel con tu esposa,
a la que amabas cuando eras joven.
Ella es tu compañera,
y con ella te obliga un compromiso.
¿No ha hecho Dios
de ambos un solo ser
que tiene carne y respira?
Y este ser único,
¿qué busca sino una familia
dada por Dios?
No traiciones
a la mujer
de tu juventud
Mal 2,14-15
Mt 19,3-6
¿No han leído aquello?
Ya al principio el Creador
los hizo varón y mujer.
Por eso dejará el hombre
a su padre y a su madre,
se unirá a su mujer
y serán los dos un solo ser.
De modo que ya no son dos,
sino un solo ser.
Lo que Dios ha unido
que no lo separe el hombre.
Sigan el camino del amor,
a ejemplo de Cristo,
que nos amó y se entregó por
nosotros.
Maridos,
amen a sus esposas
como Cristo
amó a la Iglesia
y se entregó
a sí mismo por ella.
Ef 5,25
Ef 5, 2
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Quejas de Dios - Autores Catolicos