LA TRINIDAD
Al decir “creo” o
“creemos”, al
comenzar el Credo,
estamos
confesando el
altísimo misterio de
la SS. Trinidad:
Creo en Dios Padre, todo
poderoso…
Creo en Jesucristo, su
único Hijo…
Creo en el Espíritu Santo…
Confesamos,
no
3
dioses,
sino
un
solo
Dios
en
3
personas Y
ÚNICA
SUSTANCIA.
El misterio de la SS.
Trinidad ha sido
revelado al llegar la
plenitud de los tiempos:
En el A.T. sólo se hacen
algunas alusiones:
Ej.: En Gen 1, 26
“hagamos al hombre a
imagen y semejanza
nuestra”.
El misterio de la SS.
Trinidad no puede ser
conocido por la sola
razón natural.
Fue revelado por
Cristo.
¡Qué abismo de
generosidad, de
sabiduría y de
conocimiento el de
Dios!.
¡Qué insondables sus
decisiones…!
¿Quién conoció la
mente del Señor?
¿Quién fue su
consejero?
Él es el origen, guía y
meta del Universo.
A Él la gloria por los
siglos”
Rm 11, 33-36
Fin altísimo que la
trinidad quiso para
el hombre.
Es voluntad de Dios
que los hombres
entren a participar
en su vida divina
intratrinitaria,
por medio
de la
adopción filial,
en su
hijo Jesucristo.
Usamos muchas
veces en nuestras
oraciones y
expresiones de la
fe, la forma
trinitaria:
• “Yo te bautizo en el
nombre del Padre…”
• “Gloria al Padre, y al
Hijo, y al Espíritu
Santo”.
• “Yo te absuelvo de tus
pecados, en el nombre
del Padre, y del Hijo y
del Espíritu Santo”.
La Trinidad es la
Fuente que
origina todos
los misterios.
Es la enseñanza
más esencial en
la jerarquía de
las verdades de
la fe.
Oración.
• ‘¡oh santísima
Trinidad, tú eres
nuestra esperanza y
nuestra salvación!.
• ¡Honor y gloria a
ti, eternamente!.
Tú eres Santo, oh Dios uno y trino.
Tú eres el bien, todo bien, el sumo y único bien.
Tú eres nuestra vida eterna.
Tú eres la esperanza segura de salvación.
LA TRINIDAD
(SÍMBOLOS)
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