EVANGELIO DE
SAN MARCOS
Ciclo Litúrgico /B
Jesús y
el pueblo
4.
(3,7-6,6a)
Texto: Antonio Rodríguez Carmona
Montaje: Antonio García Polo
 Comienza con un sumario que describe la postura religiosa
del pueblo y termina con la reacción negativa de éste,
representada por la postura de los nazaretanos.
 El conjunto está compuesto por dos series de hechos, en el
primero Jesús polemiza con familiares y escribas fariseos, y
en el segundo (“actividad en torno al lago”) Jesús reflexiona
sobre la incredulidad y realiza varios signos.
2º SECCIÓN: JESÚS Y EL PUEBLO (3,7-6,6a)
A. Sumario general (3,7-12)
B. Elección de los Doce (3,13-19)
C. Jesús polemiza con familiares y escribas fariseos (3,20-35)
D. Actividad en torno al lago (4,1-5,43)
1. Parábolas o reflexión sobre la incredulidad
2. Signos en torno al lago
E. Conclusión: Los nazaretanos rechazan a Jesús (6,1-6ª)
Jesús continúa presentándose como el Mesías y anunciando
el comienzo del Reino de Dios. Están presentes, como antes,
discípulos, escribas fariseos y el pueblo, pero Marcos presta
una atención especial a la postura del pueblo.
1ª PARTE:
¿QUIÉN ES JESÚS?  MESÍAS
¿CUÁL ES SU MENSAJE?  REINO DE DIOS
1ª sección: Jesús y
fariseos = NO
2ª sección: Jesús y
pueblo: = NO
¿Quién?
3ª sección: Jesús y discípulos: = SÍ, MESÍAS
A. SUMARIO GENERAL (3,7-12)
Presenta los rasgos típicos de la religiosidad popular:
 Milagrera e interesada: al oír lo que hacía, acudió a él.
 Mágica: se le echaban encima para tocarle,
 factor miedo: Jesús rechaza el testimonio de los espíritus
impuros.
 Presentación del pueblo (3,7-9): Jesús se retiró con sus
discípulos hacia el mar, y le siguió una gran muchedumbre de
Galilea. También de Judea, de Jerusalén, de Idumea, del otro
lado del Jordán, de los alrededores de Tiro y Sidón, una gran
muchedumbre, al oír lo que hacía, acudió a él. Entonces, a
causa de la multitud, dijo a sus discípulos que le prepararan
una pequeña barca, para que no le aplastaran.
 Qué busca el pueblo (3,10): Pues curó a muchos, de suerte
que cuantos padecían dolencias se le echaban encima para
tocarle.
 Los espíritus inmundos son clarividentes y reconocen la
naturaleza de Jesús, pero Jesús rechaza este testimonio, que
es el testimonio del miedo. Quiere una respuesta libre del
hombre (3,11-12): Y los espíritus inmundos, al verle, se
arrojaban a sus pies y gritaban: « Tú eres el Hijo de Dios.»
Pero él les mandaba enérgicamente que no le descubrieran.
B. ELECCIÓN DE LOS DOCE (3,13-19)

En este contexto Jesús manifiesta su voluntad de
convertir esta masa en “pueblo de Dios”, significado en
la elección especial de Doce.

El número Doce es el número de los doce patriarcas y de
las doce tribus de Israel. Simbólicamente significa
pueblo de Dios

El grupo de los Doce tiene un doble sentido: significa
primero todo el pueblo de Dios, fruto de la convocatoria
de Jesús, y en segundo lugar el grupo especial que
Jesús enviará más adelante como apóstoles
y
fundamento del pueblo de Dios.
 El grupo es fruto de una vocación libre de Jesús (3,13): Subió al
monte y llamó a los que él quiso; y vinieron donde él.
 Es una creación de Jesús a la que impone una doble finalidad:
compartir su vida para que, como discípulos, sean testigos
cualificados y enviarlos más adelante, capacitándolos
previamente (3,14-15): Instituyó Doce, para que estuvieran con él,
y para enviarlos a predicar con poder de expulsar los demonios.
* La lista (3,16-19): Instituyó a los Doce y puso a Simón el
nombre de Pedro (como expresión de la tarea especial que
realizará); a Santiago el de Zebedeo y a Juan, el hermano de
Santiago, a quienes puso por nombre Boanerges, es decir, hijos
del trueno; a Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago
el de Alfeo, Tadeo, Simón el Cananeo y Judas Iscariote, el mismo
que le entregó.
C. JESÚS POLEMIZA CON FAMILIARES Y ESCRIBAS FARISEOS
(3,20-35)
Consta de cuatro relatos:
1. Postura de los familiares (3,20-21)
2. Postura de los escribas fariseos (3,22)
3. Jesús responde a los escribas fariseos (3,23-30)
4. Jesús responde a sus familiares (3,31-35)
1. Postura de los familiares (3,20-21)
Quieren llevárselo a la fuerza a Nazaret porque se ha vuelto
loco.
Vuelve a casa. Se aglomera otra vez la muchedumbre de modo
que no podían comer. Se enteraron sus parientes y fueron a
hacerse cargo de él, pues decían: « Está fuera de sí. »

“Pues decían”: ¿Quién? ¿Sus parientes o la gente? El texto
no lo aclara. Si se une este juicio con lo que viene a
continuación, podría entenderse de la gente, que haciendo
caso de los escribas, creía que Jesús estaba endemoniado y
loco.

Los familiares han oído hablar de esto, se sienten
responsables y quieren obligarle a volver a Nazaret.
2. Postura de los escribas fariseos (3,22) Está endemoniado
Los escribas que habían bajado de Jerusalén decían: «Está
poseído por Beelzebul y «por el príncipe de los demonios
expulsa los demonios.»
3. Jesús responde a los escribas (3,23-29)
Lo hace en tres pasos:

Negativamente: esto no tiene sentido (3,23-:26): El, llamándoles

Positivamente: Jesús es el más fuerte que vence a Satanás y le
quita el dominio del mundo (3,27 ): Pero nadie puede entrar en la
junto a sí, les decía en parábolas: « ¿Cómo puede Satanás
expulsar a Satanás? Si un reino está dividido contra sí mismo,
ese reino no puede subsistir.. Y si Satanás se ha alzado contra sí
mismo y está dividido, no puede subsistir, pues ha llegado su fin.
casa del fuerte y saquear su ajuar, si no ata primero al fuerte;
entonces podrá saquear su casa.

Juicio de la postura de los escribas: es pecar contra la verdad y
ese pecado no tiene perdón pues es pecar contra el Espíritu
Santo (3,28-30) Yo os aseguro que se perdonará todo a los hijos
de los hombres, los pecados y las blasfemias, por muchas que
éstas sean. Pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo, no
tendrá perdón nunca, antes bien, será reo de pecado eterno. »
Es que decían: « Está poseído por un espíritu inmundo. »
4. Respuesta a los familiares (3,40-45)
Se presenta el grupo de familiares que venían para llevárselo.
Jesús sólo reconoce como familiares a los que hacen la
voluntad de Dios.
Llegan su madre y sus hermanos, y
quedándose fuera, le envían a
llamar.
Estaba mucha gente
sentada a su alrededor. Le dicen: «
¡Oye!, tu madre, tus hermanos y tus
hermanas están fuera y te buscan.»
El les responde: «¿Quién es mi
madre y mis hermanos? » Y mirando
en torno a los que estaban sentados
en corro, a su alrededor, dice:
«Estos son mi madre y mis
hermanos.
Quien
cumpla
la
voluntad de Dios, ése es mi
hermano, mi hermana y mi madre.»
¿María también creía que
Jesús estaba loco? Marcos no
lo
aclara.
Con
esta
presentación tan chocante
quiere poner de relieve que lo
importante para relacionarse
con Jesús no son los lazos
biológicos sino la voluntad de
Dios. Otros evangelistas, como
Mateo y Lucas, aclaran que
María sobresalió por hacer la
voluntad de Dios: “He aquí la
esclava del Señor, hágase en
mí según tu palabra” (Lc 1,38)
D. ACTIVIDAD EN TORNO AL LAGO (4,1-5,43)
Los capítulos 4 y 5 de Mc se sitúan
en torno al lago de Genesaret. En
la orilla occidental Jesús enseña
las parábolas y a continuación
tiene lugar la travesía a la otra
parte, durante la cual calma la
tempestad; una vez llegados a
tierra cura a un endemoniado;
finalmente
al
regresar
a
Cafarnaún cura a la hemorroísa y
resucita a la hija de Jairo.
1. PARÁBOLAS o reflexión sobre la incredulidad
Varias veces ha aparecido el tema de la
incredulidad por parte de escribas
fariseos y familiares. En este punto
Mc ofrece una reflexión sobre este
fenómeno por medio de las parábolas
para decirnos:

El Reino de Dios llegará a su plenitud
porque Dios es el protagonista.

La incredulidad es un fenómeno que
no escapa a la mano de Dios.

La respuesta depende de la libre
voluntad del hombre.

Consecuencia será la imagen pobre
del reino presente, pero en esta
pobreza está escondida la riqueza del
futuro.
Parábola del sembrador (4,1-9)
Y otra vez se puso a enseñar a orillas del mar. Y se reunió tanta
gente junto a él que hubo de subir a una barca y, ya en el mar,
se sentó; toda la gente estaba en tierra a la orilla del mar. Les
enseñaba muchas cosas por medio de parábolas. Les decía en
su instrucción: «Escuchad. Una vez salió un sembrador a
sembrar. Y sucedió que, al sembrar, una parte cayó a lo largo
del camino; vinieron las aves y se la comieron. Otra parte cayó
en terreno pedregoso, donde no tenía mucha tierra, y brotó en
seguida por no tener hondura de tierra; pero cuando salió el
sol se agostó y, por no tener raíz, se secó. Otra parte cayó
entre abrojos; crecieron los abrojos y la ahogaron, y no dio
fruto. Otras partes cayeron en tierra buena y, creciendo y
desarrollándose, dieron fruto; unas produjeron treinta, otras
sesenta, otras ciento. » Y decía: « Quien tenga oídos para oír,
que oiga. »
 A pesar de todas las vicisitudes que sufre la palabra de Dios en la
historia, habrá cosecha, llegará el Reino de Dios a su plenitud,
porque el protagonista es Dios.
 Parábola es una comparación global con una realidad o
enseñanza. En este caso se compara el Reino de Dios a todo lo que
sucede. La enseñanza en este caso es: igual que un sembrador
siembra con la seguridad de que habrá cosecha, a pesar de la
distinta suerte de la semilla sembrada, Dios siembra ahora por
Jesús sabiendo que habrá cosecha.
 La parábola invita a la esperanza y optimismo realista.
Pregunta (4,10-12)
Cuando quedó a solas, los que
le seguían a una con los Doce
le preguntaban sobre las
parábolas. El les dijo: « A
vosotros se os ha dado el
misterio del Reino de Dios,
pero a los que están fuera todo
se les presenta en parábolas,
para que por mucho que miren
no vean, por mucho que oigan
no entiendan, no sea que se
conviertan y se les perdone. »
 Los discípulos preguntan sobre las parábolas y Jesús
responde en dos veces.
 La primera es enigmática: habla en parábolas para que no
entiendan.
 Esto extraña, primero porque una comparación se pone para
que se comprenda mejor, y segundo porque revela mala
voluntad por parte de Jesús.
 La respuesta quiere decir: vosotros habéis recibido el don de
la fe y podéis comprender, pero para “los que están fuera” del
círculo de discípulos y no han recibido el don de la fe todo esto
es un enigma, quedándose en la parábola sin comprender su
sentido.
 Es que para comprender
una comparación la mente
debe dar un salto de la
comparación a su sentido;
ahora bien, la mente dará
el salto o no si se lo
permite
el
corazón.
Realmente
la
mente
conoce lo que le autoriza
el corazón.
 Para comprender las
parábolas hay que tener
en el corazón los valores
del Reino. Para el que no
los tenga, todo esto es un
absurdo sin sentido.
para que por mucho que miren no vean, por mucho que oigan no
entiendan, no sea que se conviertan y se les perdone.
 Se trata de una cita de Is 6,9-10, donde Dios envía al profeta
para que el pueblo se convierta, pero lo formula de esta manera
para despertar el amor propio del pueblo y reaccione
positivamente.
 Dios siempre quiere la salvación y la vida.
 Con esta respuesta se
presenta fe e incredulidad
desde Dios, causa primero de
todo lo que sucede. Es una
manera de presentar los
temas difíciles, en este caso
la incredulidad, recurriendo a
Dios, que lo dispone todo y
controla todo.
 Con todo, es una respuesta
difícil, que se aclara con la
segunda respuesta.
Explicación alegorizada de la parábola del sembrador (4,13-20)
 Además de Dios, causa primera, la incredulidad depende también
de la respuesta de cada persona. Varios casos:
 Semilla junto al camino, terreno duro en que ni siquiera penetra:
mundo de escribas fariseos (4,13-15): Y les dice: « ¿No entendéis
esta parábola? ¿Cómo, entonces, comprenderéis todas las
parábolas? El sembrador siembra la Palabra. Los que están a lo
largo del camino donde se siembra la Palabra son aquellos que, en
cuanto la oyen, viene Satanás y se lleva la Palabra sembrada en
ellos.
 Semilla en terreno pedregoso: religiosidad popular, sentimental y
multitudinaria, que no resiste la prueba por la fe; a la hora del
compromiso, se echa atrás (4,16-17): De igual modo, los sembrados
en terreno pedregoso son los que, al oír la Palabra, al punto la
reciben con alegría, pero no tienen raíz en sí mismos, sino que son
inconstantes; y en cuanto se presenta una tribulación o
persecución por causa de la Palabra, sucumben en seguida.
 Semilla entre abrojos: los discípulos que quieren compaginar
seguimiento con sus egoísmos (4,18-19): Y otros son los
sembrados entre los abrojos; son los que han oído la Palabra,
pero las preocupaciones del mundo, la seducción de las
riquezas y las demás concupiscencias les invaden y ahogan la
Palabra, y queda sin fruto.
 El discípulo ideal responde al 100 por 100 de acuerdo con el
don recibido (4,20): Y los sembrados en tierra buena son
aquellos que oyen la Palabra, la acogen y dan fruto, unos
treinta, otros sesenta, otros ciento. »
A pesar de la incredulidad hay que dar testimonio
Un ambiente de incredulidad dificulta el testimonio. Dos breve
parábolas enseñan que hay que superarlo:
1) La voluntad de Dios es que se dé a conocer el don recibido
(4,21-23):
Les decía también: «¿Acaso se trae la lámpara para ponerla
debajo del celemín o debajo del lecho? ¿No es para ponerla sobre
el candelero? Pues nada hay oculto si no es para que sea
manifestado; nada ha sucedido en secreto, sino para que venga a
ser descubierto. Quien tenga oídos para oír, que oiga. »
2) Dios nos mide y da su gracia de acuerdo con nuestro celo
apostólico (4,24-25)
Les decía también: «Atended a lo que escucháis.
Con la medida con que midáis, se os medirá y aun
con creces. Porque al que tiene se le dará, y al
que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.»
Habrá cosecha. Dios es protagonista
No hay que desanimarse con la incredulidad. La semilla
está sembrada y Dios es el protagonista (4,26-29)
También decía: « El Reino de Dios es como un hombre que
echa el grano en la tierra; duerma o se levante, de noche o
de día, el grano brota y crece, sin que él sepa cómo. La
tierra da el fruto por sí misma; primero hierba, luego espiga,
después trigo abundante en la espiga. Y cuando el fruto lo
admite, en seguida se le mete la hoz, porque ha llegado la
siega.»
No desanimarse por la pequeñez del presente. Habrá cosecha (4,30-32)
Para los oyentes de Jesús la semilla se convierte en arbusto por un
milagro de Dios. Igualmente Dios hará que la pobreza presente del Reino
se transforme en plenitud. Hay Historia de la salvación porque Dios hace
cooperar todo para sus fines y él tiene la última palabra
Decía también: « ¿Con qué compararemos el Reino de Dios o con qué
parábola lo expondremos? Es como un grano de mostaza que, cuando se
siembra en la tierra, es más pequeña que cualquier semilla que se
siembra en la tierra; pero una vez sembrada, crece y se hace mayor que
todas las hortalizas y echa ramas tan grandes que las aves del cielo
anidan a su sombra. »
2. SIGNOS EN TORNO AL LAGO (4,35-5,43)
1) La tempestad calmada.
Jesús se revela como señor de la naturaleza; los discípulos, lentos
para creer, se interrogan sobre la persona de Jesús (4,35-41)
Este día, al atardecer, les dice: « Pasemos a la
otra orilla. » ... En esto, se levantó una fuerte
borrasca y las olas irrumpían en la barca, de
suerte que ya se anegaba la barca. El estaba en
popa, durmiendo sobre un cabezal. Le
despiertan y le dicen: « Maestro, ¿no te importa
que perezcamos? » El, habiéndose despertado,
increpó al viento y dijo al mar: « ¡Calla,
enmudece! » El viento se calmó y sobrevino una
gran bonanza. Y les dijo: « ¿Por qué estáis con
tanto miedo? ¿Cómo no tenéis fe? »
Ellos se llenaron de gran temor y se decían unos
a otros: « Pues ¿quién es éste que hasta el
viento y el mar le obedecen? »
1) Curación de un endemoniado (5,1-20)
El relato narra con lenguaje popular lleno de exageraciones un exorcismo realizado por
Jesús. La finalidad es decir lo que Jesús puede y lo que no puede:

Jesús puede con el endemoniado (5,1-14):
-
Se describe lo fiero que es (5,1-5): Y llegaron al otro lado del mar... Apenas saltó de la
-
Pero al ver a Jesús se rinde (5,6-8): Al ver de lejos a Jesús, corrió y se postró ante él y
barca, vino a su encuentro, de entre los sepulcros, un hombre con espíritu inmundo,
que moraba en los sepulcros y a quien nadie podía ya tenerle atado ni siquiera con
cadenas, pues muchas veces le habían atado con grillos y cadenas...
gritó con gran voz: « ¿Qué tengo yo contigo, Jesús, Hijo de Dios Altísimo? Te conjuro
por Dios que no me atormentes. »
- Jesús arroja al demonio. Éste le suplica que, ya que no le permite
estar en una persona, le permita al menos estar en un cerdo, animal
impuro. Jesús lo permite, pero los arroja a todos al mar (5,9-13): Y le
preguntó: « ¿Cuál es tu nombre? » Le contesta: « Mi nombre es
Legión, porque somos muchos. » Y le suplicaba con insistencia que
no los echara fuera de la región... « Envíanos a los puercos para que
entremos en ellos. » Y se lo permitió. Entonces... la piara - unos
2.0000 se arrojó al mar de lo alto del precipicio y se fueron
ahogando en el mar.
 Jesús no puede con los intereses creados de los hombres (5,1520)
Llegan donde Jesús y ven al endemoniado, al que había tenido la
Legión, sentado, vestido y en su sano juicio, y se llenaron de temor.
Los que lo habían visto les contaron lo ocurrido al endemoniado y
lo de los puercos. Entonces comenzaron a rogarle que se alejara
de su término....
La curación se ha traducido en
pérdidas
económicas.
Los
afectados piden a Jesús que se
marche con sus curaciones a otra
parte. El Reino de Dios purifica la
economía y por ello se le resiste.
1) La hija de Jairo y la hemorroísa (5, 21-43)
Dos relatos íntimamente unidos presentan dos signos de la
llegada del Reino: no a la enfermedad y a la muerte. Todo
vendrá por Jesús. El que puede curar, también puede
resucitar.

Comienza relato de hija de Jairo. Pide una curación (5,2124a)
Jesús pasó de nuevo en la barca a la
otra orilla y se aglomeró junto a él
mucha gente; él estaba a la orilla del
mar. Llega uno de los jefes de la
sinagoga, llamado Jairo, y al verle, cae
a sus pies, y le suplica con insistencia
diciendo: « Mi hija está a punto de
morir; ven, impón tus manos sobre ella,
para que se salve y viva. » Y se fue con
él.
 La hemorroísa (5,24b-34)
Mientras llega a la casa, por el camino, se le acerca una mujer
que, con una mentalidad mágica, cree que con sólo tocar a
Jesús se curará. Tocó y se curó (5,24b-29):
Le seguía un gran gentío que le oprimía.
Entonces, una mujer que padecía flujo de
sangre desde hacía doce años, y que
había sufrido mucho con muchos
médicos y había gastado todos sus
bienes sin provecho alguno, antes bien,
yendo a peor, habiendo oído lo que se
decía de Jesús, se acercó por detrás
entre la gente y tocó su manto. Pues
decía: « Si logro tocar aunque sólo sea
sus vestidos, me salvaré. »
Inmediatamente se le secó la fuente de
sangre y sintió en su cuerpo que
quedaba sana del mal.
Jesús la interroga para establecer una relación personal con ella,
consiguiendo así que pasara de la fe mágica a la fe personal y
cristiana (5,30-34):
Al instante, Jesús, dándose cuenta de la
fuerza que había salido de él, se volvió
entre la gente y decía: « ¿Quién me ha
tocado los vestidos? » Sus discípulos le
contestaron: « Estás viendo que la gente te
oprime y preguntas: "¿Quién me ha
tocado?" » Pero él miraba a su alrededor
para descubrir a la que lo había hecho.
Entonces, la mujer, viendo lo que le había
sucedido, se acercó atemorizada y
temblorosa, se postró ante él y le contó
toda la verdad. Él le dijo: « Hija, tu fe te ha
salvado; vete en paz y queda curada de tu
enfermedad. »
 De nuevo Jairo. Cree que es
imposible devolver la vida
- Mientras tanto la niña ha muerto.
Los siervos creen que ya no hay
solución y así se lo comunican a
Jairo (5,35): Mientras estaba
hablando llegan de la casa del jefe
de la sinagoga unos diciendo: « Tu
hija ha muerto; ¿a qué molestar ya
al Maestro? » La enfermedad tiene
solución, la muerte no.
- Jesús pide a Jairo que mantenga
la fe. Hay solución a la muerte
(5,36): Jesús que oyó lo que habían
dicho, dice al jefe de la sinagoga: «
No temas; solamente ten fe. »
Llegados a la casa, resucita a la
niña (5,37-42):
Llegan a la casa del jefe de la sinagoga y observa el alboroto, unos que
lloraban y otros que daban grandes alaridos. Entra y les dice: « ¿Por
qué alborotáis y lloráis? La niña no ha muerto; está dormida. » Y se
burlaban de él. Pero él después de echar fuera a todos, toma consigo al
padre de la niña, a la madre y a los suyos, y entra donde estaba la niña.
Y tomando la mano de la niña, le dice: « Talitá kum», que quiere decir:
«Muchacha, a ti te digo, levántate. » La muchacha se levantó al instante
y se puso a andar, pues tenía doce años. Quedaron fuera de sí, llenos de
estupor. Y les insistió mucho en que nadie lo supiera; y les dijo que le
dieran a ella de comer.
E. CONCLUSIÓN (6,1-6a)
Los nazaretanos rechazan a Jesús

Los familiares quisieron impedir el ministerio de Jesús, llevándoselo
a su pueblo. No lo consiguieron. Ahora Jesús regresa
voluntariamente a Nazaret y es rechazado; es un símbolo del
rechazo general por parte del pueblo.
 El sábado va a la sinagoga (6,12): Salió de allí y vino a su patria, y
sus discípulos le siguen. Cuando
llegó el sábado se puso a enseñar
en la sinagoga. La multitud, al oírle,
quedaba maravillada, y decía:
«¿De dónde le viene esto? y ¿qué
sabiduría es ésta que le ha sido
dada? ¿Y esos milagros hechos por
sus manos?
El escándalo de Nazaret
La causa de la admiración es su sabiduría y los milagros, que son
indiscutibles.
Pero ¿de dónde? Si vienen de Dios, quiere decir que su paisano es un
enviado de Dios que comparte su ciudadanía y condición social, pero
¿es posible que Dios actúe así en la pobreza? ¿Hay que reconocer al
conciudadano como enviado de Dios? ¿No tendrán razón los
escribas que dicen que es un endemoniado? Optan por esta
explicación y lo rechazan (6,3-6a):
¿No es éste el carpintero, el hijo de María y
hermano de Santiago, Joset, Judas y Simón?
¿Y no están sus hermanas aquí entre
nosotros? » Y se escandalizaban a causa de
él. Jesús les dijo: «Un profeta sólo en su
patria, entre sus parientes y en su casa
carece de prestigio.» Y no podía hacer allí
ningún milagro, a excepción de unos pocos
enfermos a quienes curó imponiéndoles las
manos. Y se maravilló de su falta de fe.
 Y le dijeron sus hermanos: «Sal de aquí y vete a Judea, para que
también tus discípulos vean las obras que haces, pues nadie actúa
en secreto cuando quiere ser conocido. Si haces estas cosas,
muéstrate al mundo.» Es que ni siquiera sus hermanos creían en él
(Jn 7,3-5).
 Muchos de sus discípulos, al oírle, dijeron: «Es duro este lenguaje.
¿Quién puede escucharlo? » (Jn 6,60)
© AGPolo
Volveremos con el capítulo 5º
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