GESTION DE LA CUENCA
DEL RIO MAIPO
JAVIER CARVALLO de SAINT-QUENTIN
INGENIERO CIVIL
JUEZ DE AGUAS
Santiago 30 de Junio de 2011
INTRODUCCION._
La hoya hidrográfica del Rió Maipo es aquella donde se encuentra la
capital de nuestro país y por lo tanto desde varios puntos de vista se
podría decir, también, la más importante de la nación. Se encuentra
situada situada entre las latitudes 32º 50 minutos y 34º 15’ sur.m
Tiene una extensión de aproximadamente 15.157 km2. De un punto
de visto político administrativo cubre 3 regiones del país: La V
Región, la Región Metropolitana y la VI Región.
El Río nace en las laderas del Volcán Maipo a 5.623 msnm.
La hoya hidrográfica del río Maipo surte de agua de riego a una
superficie aproximada de 128.500 hás.
Su régimen hidrológico es de carácter nivoglaciar en su zona alta y
nivo-glacio-pluvial en su zona media y baja. El caudal promedio que
registra es de 100 m3/seg. Su caudal máximo en verano puede
alcanzar con facilidad en promedio cuatro veces lo que escurre en
Invierno.
La primera sección del río tiene la responsabilidad de suministrar el
agua de riego para poco más de 100.000 hás, y prácticamente la
totalidad del agua potable de Santiago. Cabe señalar que la
superficie de Santiago abarca hoy en día aproximadamente 60.000
hás. Es decir la primera sección del río Maipo suministraba el agua
de riego necesaria para cerca de 160.000 hás a principios del siglo
pasado.
Además de lo anterior en la primera sección se ubican 11 centrales
hidroeléctricas que van de una importancia media a mayor.
La segunda y la tercera sección riegan aproximadamente 28.000 hás,
que se sitúan esencialmente en las Provincias de Talagante y
Melipilla.
LOS RECURSOS DE AGUA._
De esta hoya hidrográfica nos interesa especialmente su área
montañosa. El área montañosa de esta hoya es la que proporciona
las cuatro quintas partes o lo que es lo mismo el 80% de los
recursos de la cuenca. De este 80% de los recursos de carácter
consuntivo, un 25% es decir prácticamente la cuarta parte se
destina al aprovisionamiento de agua del gran Santiago. El resto se
ocupa en la agricultura de riego.
La zona montañosa de la hoya hidrográfica cubre aproximadamente
5.500 km2 y la zona que habitualmente se encuentra bajo nieve,
aproximadamente 4.000 km2. Su elevación se encuentra en el rango
de los 800 a los 6.500 msns, con un promedio de 3.000 msnm, siendo
prácticamente la totalidad de la hoya no forestada.
BREVE RESEÑA HISTORICA.Las aguas del Río Maipo se han utilizado en el riego desde antes de la
llegada de los españoles, un ejemplo de ello entre otros es la existencia
de un canal que salía de una toma ubicada aproximadamente frente a la
desembocadura del Río Clarillo y que llegaba a regar la zona de calera de
Tango. Durante la Colonia se sigue desarrollando el riego en la zona
central, lo que fue reglamentándose y solicitándose derechos sobres sus
aguas, hasta encontrarnos que en 1861, por informes del Juez de Río de
la época, el Maipo ya se distribuía en 7.568 acciones que son
prácticamente las que se encuentran vigentes a la fecha, según los
estatutos de la Junta de Vigilancia de la Primera Sección. Estos
estatutos fueron modificados para dar cabida a las 565 nuevas acciones
originadas en una Resolución de la Dirección General de Aguas del año
1979, con lo que el rol del río quedó en a 8.133 acciones. Las 565
acciones fueron destinadas al agua potable de Santiago.
En efecto, existen decretos de Intendencia de 1861, 1863 y 1870, que
fijan los derechos de agua de los usuarios del Río Maipo en la cifra antes
indicada y que además dispone de su distribución en los momentos de
escasez, es por esta razón que desde muy antiguo se nombró un Juez
de aguas en este río.
A su vez con fecha 3 de Enero de 1872, el Presidente de la República
decretó las “Ordenanzas sobre la distribución de las aguas en los ríos
que dividen, Provincias y Departamentos”; que contienen diversas
disposiciones sobre distribución de agua en época de escasez. En su
artículo 10 dispone que “Las mercedes de aguas que se concediesen
desde la promulgación de esta ordenanza en los ríos que en ciertas
épocas de año se sujetan a turnos a causa de que sus aguas no alcanzan
a satisfacer las necesidades de las tomas existentes, solo darán derecho
a sacar agua cuando dichos ríos no están sujetos a turnos; pero mientras
lo estén no tendrán parte en la distribución de las aguas”. Dentro de los
ríos que señalaba la disposición mencionada se encontraba el Río
Maipo.
Mención aparte debe hacerse a la construcción del canal San Carlos,
cuya idea empieza a esbozarse entre los vecinos de Santiago y sobre
todo en reuniones del Cabildo, hacia mediados del siglo XVII. La razón
de ello eran las continuas sequías que padecía el río Mapocho, con las
cuales se ponía en peligro el abastecimiento de la capital del Reino. De
igual modo apareció como importante también, pero en segundo lugar la
necesidad de incorporar a una agricultura intensiva, toda el área
constituida por los campos que iban desde la Avenida Matta hasta el río
Mapocho, denominado, “Llano de Maipo”, de modo tal de que este sea
poblado y por esta vía se supriman los bandoleros que abundaban en ese
sector y dificultaban la conexión por tierra con el sur de Chile.
Es así como en 1709 el Gobernador don Juan Manuel de Ustariz, informa al
rey de España sobre la necesidad de construir un canal de unión entre el río
Maipo y el Mapocho. Solamente en 1743 el Gobernador don Juan Antonio
Manzo de Velasco ordenó el primer estudio de esta obra. La construcción
sufrió numerosas vicisitudes, de tal modo que al comenzar La República en
1818, el canal de San Carlos, estaba inconcluso. En 1825 se reiniciaron los
trabajos los que fueron terminados en 1829, extendiéndose el riego hacia
Lampa, Colina y otros sectores al norte de Santiago mediante el canal El
Carmen. Sin embargo, el canal fue inaugurado el año 1820. Cabe señalar
que según se dice, la Sociedad del Canal de Maipo fue la primera Sociedad
Anónima que se creó en nuestro país, la que fue una Sociedad de Aguas.
Hasta ese momento no se agregaba un nuevo usuario de gran importancia
como es la ciudad de Santiago, puesto que sus fuentes se encontraban en
otros puntos más cercanos a la ciudad, tales como el río Mapocho y la
quebrada de Rabón. Sin embargo a comienzos de este siglo,
aproximadamente en 1908, empezó a notarse una escasez creciente en las
fuentes de agua que suministraba el recurso a Santiago, por lo que el
gobierno de la época empezó a interesarse en el Río Maipo, imponiendo una
obligación a los usuarios de disponer de 3 m3/s para el lavado de la red de
alcantarillado de Santiago. Dos años después se dispuso un nuevo
gravamen que consistió en la captación de 3 m3/s desde la Laguna Negra.
Estos se condujeron por medio de un acueducto que traía estas aguas a
Santiago que interceptando en el camino de su trazado a otras quebradas y
afluentes de agua, como los llamados Ojos de Lo Encañada, el río Yeso y
otras quebradas tributarias del río.
Desde su fundación, la ciudad de Santiago ha extraído sus aguas de
cinco fuentes diferentes.
En efecto, en los primeros años ocupó las aguas del Río Mapocho, que
las captaba a la altura de la actual Plaza Italia, conduciéndolas por dos
acequias hasta el Cerro Santa Lucía; posteriormente ya que la calidad de
de las aguas era deficiente se trajeron aguas de la Quebrada de Rabón o
San Ramón como se le conoce hoy en día.
Años después empezó a captar sus aguas desde el Río Maipo con la
oposición de los usuarios de entonces, que eran los regantes;
fundamentalmente estas aguas correspondían a las de la Laguna Negra.
A continuación continuó extrayendo del Río Maipo más recursos y sin
derechos a través del Canal San Carlos.
Con el fin de compensar las continuas extracciones que efectuaba la
Ciudad de Santiago desde el Río Maipo, y que lesionaba gravemente los
derechos de los regantes, y ante los sucesivos requerimientos de la
Junta de Vigilancia, el ex Ministro de Obras Públicas del Gobierno de don
Gabriel Gonzalez Videla, don Ernesto Merino Segura ordenó iniciar la
construcción del Embalse El Yeso que entró en operación el año 1968.
Sin embargo el tiempo ha pasado y el embalse ha cumplido su vida útil sin que se
provea una nueva fuente. En efecto, cuando esta obra se proyectó el consumo de
la Ciudad era de 4.0 m3/seg y en la actualidad supera los 18 m3/seg.
El embalse El Yeso es una fuente de regulación que permite resolver períodos
secos, pero no lo será por mucho tiempo más.
Toda esta historia es larga y estuvo sembrada de conflictos y desencuentros con
los regantes del rio. Es importante señalar que la ciudad de Santiago que poseía
a comienzos de siglo una superficie aproximada de 1.000 hectáreas, hoy en día
supera las 60.000, con lo cual se puede deducir que su consumo de agua potable
ha aumentado en la misma proporción.
También datan de comienzos de este siglo, los primeros usos de las aguas del Río
Maipo como fuente de energía para fuerza motriz, y es el caso de la Central
Florida que originalmente fue concebida para entregar energía eléctrica a los
tranvías de la ciudad de Santiago y que actualmente pertenece a la Sociedad
Canal de Maipo. De igual modo por esos años nacieron pequeñas centrales en
Buin para el alumbrado público de esta ciudad, y un poco más tarde hacia 19221925, se solicitaron los primeros derechos de agua no consuntivos, llamados “de
fuerza motriz” siendo el primero de ellos para la Central Puntilla de la Fábrica de
Cartones, hoy Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones. En él se solicitaba
una captación en el Río Maipo y devolución al mismo río. Un segundo derecho de
agua se solicitó para el ferrocarril eléctrico que haría el trayecto de Santiago a
San Bernardo, lo que se denominó posteriormente Central Los Morros y que se
encuentra actualmente ubicada en el canal matriz de la Asociación de Canales de
Maipo.
TEMAS QUE HAN SIDO ABORDADOS Y QUE ESTAN SIENDO ABORDADOS
POR LA JUNTA DE VIGILANCIA DEL RIO MAIPO.El principal problema que afectó a los usuarios del Maipo y que debió ser
enfrentado por esta Junta de Vigilancia, desde el comienzo del siglo
pasado, fue el de la coexistencia con el agua potable de Santiago. En
efecto, tal como ya se ha señalado el río Maipo se encuentra agotado
desde el año 1861, fecha en que hay registros de su distribución
proporcional. Y por lo tanto se haya atestiguada su escasez. Sin
embargo, el crecimiento de los consumos de la ciudad de Santiago, puso
seriamente a prueba dicha situación. Hoy en día el sector Agrícola se
encuentra en plena armonía con el agua potable de Santiago,
encontrándose permanentemente soluciones para su coexistencia, y
más aun existiendo una interesante colaboración mutua.
Un segundo tema que pone a prueba a la imaginación, a la Ingeniería, y
a la capacidad para buscar acuerdos es la coexistencia con las centrales
hidroeléctricas. En efecto estas teóricamente son de pasada, y por lo
tanto toman un determinado caudal desde el río para ser devuelto un
poco más hacia aguas abajo. Sin embargo, si bien teóricamente esto
debe ser así, en la realidad sólo lo es parte del tiempo, produciéndose en
numerosas ocasiones alteraciones a esta regla general.
En efecto, es así como desde la década de los años 20 y 30 en que se
instalaron las primeras centrales de pasada en el río este ha venido
sufriendo de golpes de agua o reducciones bruscas del caudal, producidos
por estas de manera inorgánica, sin aviso y sin planificación alguna, puesto
que la mayor parte de estas se deben a hechos fortuitos, originados en
rechazos de carga originados en causas múltiples. A medida que estas
centrales hidroeléctricas han ido aumentando en cantidad este tipo de
eventos también han aumentado, provocando problemas serios en la
captación de las aguas para la agricultura y en una no menor proporción
para el agua potable de Santiago y las centrales generadoras que se
encuentran también hacia aguas abajo de aquella que produjo los
problemas. A medida que la Junta de Vigilancia ha podido contar con los
medios, ha ido enfrentando estos casos, y controlando sobre todo más de
cerca a todas las captaciones del río operadas por los respectivos titulares
de derechos.
Es aprovechando esta experiencia que se extiende por más de ochenta años,
que la Junta de Vigilancia del Río Maipo ha podido hacer observaciones y en
definitiva orientar el diseño de nuevos desarrollos hidroeléctricos, con el fin
de que la convivencia en la Comunidad del Río Maipo continúe en paz y por
sobre todo, de modo tal que se respeten los derechos de todos sus usuarios
por igual. Como ejemplo a lo anterior creo importante destacar el intenso
trabajo desarrollado con motivo de las etapas de aprobación del Proyecto
Hidroeléctrico Alto Maipo, el cual ha sido presentado al sistema de
evaluación de Impacto Ambiental y a la Dirección General de Aguas para su
aprobación.
Como temas a futuro sin lugar a dudas continuará siendo importante el
de la generación de energía, debido a la gran cantidad de derechos
permanentes y no consuntivos otorgados en esta hoya hidrográfica y
que seguramente con él aumento de la demanda exigirá la construcción
de más centrales. El desafío futuro será que se mantenga estable el
régimen de caudales del río a pesar de la operación de las centrales. No
cabe duda que ello exigirá un control y coordinación que serán no
menores
Para el caso del aumento en la demanda de la ciudad de Santiago, el
problema se reducirá no tanto a uno de cantidad de derechos de aguas
que pueda adquirir la empresa de agua potable, sino más bien un
problema de regulación de estos caudales. En efecto, cada vez que se
urbaniza una hectárea de terreno agrícola los consumos de agua potable
asociados a dicho urbanización son inferiores a los consumos de aguas
de regadío que existían antes de ese proceso. Sin embargo, si bien el
volumen total al año que ocupaba la hectárea agrícola era mayor, el
caudal necesario para satisfacer dicho consumo se adecuaba bastante
bien a la variación anual de caudales en el río. Para el caso de la
hectárea urbanizada su caudal de demanda no se ajusta al régimen del
río, siendo imprescindible por lo tanto la regulación de dichos caudales.
Tal como ya se ha dicho el embalse El Yeso no será suficiente, ya que
solo regula un 7% de la cuenca nivoglaciar del Maipo.
Como temas a futuro sin lugar a dudas continuará siendo importante el
de la generación de energía, debido a la gran cantidad de derechos
permanentes y no consuntivos otorgados en esta hoya hidrográfica y
que seguramente con él aumento de la demanda exigirá la construcción
de más centrales. El desafío futuro será que se mantenga estable el
régimen de caudales del río a pesar de la operación de las centrales. No
cabe duda que ello exigirá un control y coordinación que serán no
menores
Para el caso del aumento en la demanda de la ciudad de Santiago, el
problema se reducirá no tanto a uno de cantidad de derechos de aguas
que pueda adquirir la empresa de agua potable, sino más bien un
problema de regulación de estos caudales. En efecto, cada vez que se
urbaniza una hectárea de terreno agrícola los consumos de agua potable
asociados a dicho urbanización son inferiores a los consumos de aguas
de regadío que existían antes de ese proceso. Sin embargo, si bien el
volumen total al año que ocupaba la hectárea agrícola era mayor, el
caudal necesario para satisfacer dicho consumo se adecuaba bastante
bien a la variación anual de caudales en el río. Para el caso de la
hectárea urbanizada su caudal de demanda no se ajusta al régimen del
río, siendo imprescindible por lo tanto la regulación de dichos caudales.
Tal como ya se ha dicho el embalse El Yeso no será suficiente, ya que
solo regula un 7% de la cuenca nivoglaciar del Maipo.
Del punto de vista de las calidades de las aguas, se puede decir que el
tema en el Maipo está bastante controlado desde el momento que las
empresas concesionarias de alcantarillado y aguas servidas
construyeron los acueductos necesarios para interceptar estas últimas,
y conducirlas a las plantas de El Trebal y La Farfana. De igual modo en
un grado importante el sector industrial ha estado tratando
relativamente bien sus riles, con lo cual no ha producido problemas
graves en el río. Cabe señalar que en la cuenca del Maipo existen muy
pocos desarrollos mineros a esta fecha. De todas maneras es un tema
que se encuentra presente y obliga a la Junta a la Realización de
muestreos periódicos de las aguas sobre todo en el período invernal.
Un nuevo desafío que se hará presente probablemente en el corto plazo
será la incorporación de los titulares de derechos permanentes de aguas
subterráneas. Para ello falta elaborar aspectos de carácter formal y
técnico que son previos a su ingreso a la Junta.
Un tema importante que se encuentra vigente y lo será por buen tiempo
es el de la degradación del lecho del rio.
CANALES DE REGADÍO Y DISTRIBUCIÓN.-
Canales de regadío.La primera sección del rio Maipo está constituida por 7 Asociaciones de
Canalistas, que sirven a las poco mas de 100.000 has ya mencionadas.
Estas son desde aguas arriba hacia aguas abajo, la Asociación del Canal de
Pirque, la Sociedad del Canal de Maipo, la Asociación Canales de Maipo, la
Asociación del Canal Huidobro, la Asociación Canales Unidos de Buin, la
Asociación de Canalistas de Lo Herrera y la Asociación de Canalistas de los
Canales Isla y Lonquén. Además de ello es miembro de esta Junta la
Comunidad de Aguas del Canal Maurino. Además, de estas ocho
organizaciones de usuarios son miembros de esta junta AES GENER S.A. Con
las Centrales Volcán, Queltehues, Maitenes y Alfalfal, Energía Coyanco con la
Central Hidroeléctrica Guayacán, Eléctrica Puntilla S.A. con la Central
Hidroeléctrica de Puntilla, Carbomet S.A. con la Central Hidroeléctrica de
Bajos de Mena, la compañía auxiliar de electricidad del Maipo S.A. con la
central Hidroelectrica del mismo nombre. Finalmente se encuentran
haciendo uso de concesiones de la Sociedad del Canal de Maipo, las
Centrales Hidroelectricas de Florida 1, Florida 2, Florida 3 y Eyzaguirre.
Finalmente y cerrando el catastro eléctrico está la central hidroeléctrica de
Los Morros que aprovecha una concesión otorgada por la Asociación de
Canales de Maipo.
El último usuario que voy a mencionar y no por ello el menos importante es
Aguas Andinas S.A. que capta en su bocatoma independiente, en la ribera sur
del río Maipo y frente a la bocatoma del canal San Carlos una parte
importante de sus derechos, captando y conduciendo la otra parte por el
propio canal San Carlos.
Distribución de las aguas.El río Maipo se encuentra permanentemente declarado a turno por el
Directorio y según las normas vigentes del Código de Aguas. En la práctica
se permite que cada cual capte el agua que necesite sólo en los meses
donde esta abunda y que ocurre con aquellos años cuya probabilidad de
excedencia es inferior al 50% aproximadamente.
Sin embargo, ello ocurre sólo para los meses de noviembre a marzo. En el
resto de las ocasiones el río se distribuye estrictamente a prorrata de los
derechos de cada captación.
Para realizar esta labor existe un equipo profesional, encabezado por un
Juez de Aguas, tal como lo ha sido en el Maipo desde mas de 150 años. Se
han sucedido en dicho cargo desde aproximadamente 1850 solo 5 de ellos.
Este equipo profesional está constituído por Ingenieros, Abogados y
Celadores o Vigilantes del Río quienes toman las mediciones día a día y
momento a momento, ayudados por aforadores, sensores electrónicos y
sistemas de telemetría e información a distancia, donde toda esta
información es procesada en los computadores correspondientes e
informada permanentemente a las bocatomas. Este sistema entrega a la
Junta de Vigilancia y a los usuarios información minuto a minuto que
permite realizar una distribución proporcional de las aguas, acorde con la
importancia de la cuenca y por sobre todo acorde con su complejidad. En
este momento dicho sistema de telemetría y medición de caudales se está
extendiendo hacia el interior de la cordillera lo que permitirá un control mas
expedito de las captaciones que se encuentran en dicha zona.
Descargar

Gestión de las aguas del Río Maipo