Natalia Guerrero Daza 1ºBCT
Aristóteles
Claudio Ptolomeo
El geocentrismo fue una antigua teoría astronómica que trató de explicar el
movimiento de los astros, una hipótesis que sostenía que la Tierra era el centro del
Universo y que el Sol y los demás planetas giraban en torno a ella.
Formulada por Aristóteles en Babilonia (filósofo griego que vivió entre 384-322 a.C.)
y posteriormente, completada por Claudio Ptolomeo (astrónomo griego que vivió
entre 85-165 d.C) en el siglo II en su obra El Almagesto, en la que introdujo los
llamados epiciclos, ecuantes y deferentes, estuvo en vigor hasta el siglo XVI cuando
fue reemplazada por la teoría heliocéntrica.
 Esta es la representación del modelo geocéntrico: …
Teoría astronómica que explica los fenómenos y
los movimientos de los cuerpos celestes tomando
al Sol como centro del sistema. El heliocentrismo
ya fue formulado en la antigüedad por
Heráclides de Ponto y Aristarco de Samos, pero
en el siglo XVI, la teoría volvería a ser formulada,
esta vez por Nicolás Copérnico, uno de los más
influyentes astrónomos de la historia, con la
publicación en 1543 del libro De Revolutionibus
Orbium Coelestium. Su idea de trasladar el
centro del sistema de la Tierra al Sol simplificó
enormemente los cálculos y explicaba con
facilidad fenómenos astronómicos importante
como la alternancia de las estaciones en la Tierra
y los movimientos retrógrados aparentes de los
planetas.
Además, para que el
heliocentrismo funcionase, las
dimensiones del universo tenían
que ser mucho mayores, lo que
constituiría el primer paso hacia la
infinitud del universo. A pesar de
que de los cálculos que se
derivaban del sistema copernicano
seguían siendo complejos, la
simplicidad de las bases, su
coherencia y belleza matemática
fueron suficientes para desbancar
definitivamente al geocentrismo.
 Esta es la representación de la teoría heliocéntrica: …
Planetas
Sol
 Cita de Galileo Galilei: …
"Doy gracias a Dios, que ha tenido a bien hacerme el
primero en observar las maravillas ocultas a los siglos
pasados. Me he cerciorado de que la Luna es un cuerpo
semejante a la Tierra...He contemplado una multitud de
estrellas fijas que nunca antes se observaron....Pero la
mayor maravilla de todas ellas es el descubrimiento de
cuatro nuevos planetas (cuatro satélites de Júpiter)...He
observado que se mueven alrededor del Sol“.
Pero la teoría de Tycho Brahe no era exactamente igual que la teoría heliocéntrica,
tenía una pequeña variación. Según la teoría de Tycho Brahe , el Sol y la Luna giran
alrededor de la Tierra inmóvil, mientras que Marte, Mercurio, Venus, Júpiter y
Saturno giran alrededor del Sol.
Nació el 15 de Febrero de 1564 en Pisa y falleció el 8 de
Enero de 1642 en Arcetri (cerca de Florencia). Con
diecisiete años ingresó en la Universidad de Pisa, donde
se especializó en medicina y estudió también
matemáticas y ciencias físicas.
Una vez cuando todavía estudiaba en Pisa, observó la
regularidad con que oscilaba una lámpara en la
catedral. Apenas pudo esperar hasta que volvió a su
casa para experimentar con bolitas de plomo atadas a
hilos de diferentes longitudes. Descubrió que,
cualquiera que fuese la magnitud de la oscilación o el
peso del plomo, la bolita necesitaba el mismo tiempo
para completar un viaje de ida y vuelta. Sólo el cambio
de la longitud afectaba el tiempo de la oscilación
(periodo de vibración). Esta observación condujo al
invento del péndulo, usado en los relojes y otros
instrumentos para medir con precisión el tiempo. Ley ó
las obras de Arquímedes y usó las matemáticas para
probar algunos de los experimentos de este último con
líquidos y aleaciones.
A los veinticinco años fue nombrado profesor de matemáticas de la Universidad de Pisa.
Como profesor Galileo prosiguió su búsqueda de la verdad, analizando las teorías científicas
de Aristóteles mediante la aplicación de las matemáticas y las observaciones
experimentales.
Creó el concepto de la aceleración que se usa en la física moderna y el concepto moderno
de la fricción y la inercia con respecto a los objetos en movimiento. Analizó los
componentes de la fuerza, demostrando, por ejemplo, que las fuerzas que afectan a la
trayectoria de una bala son hacia abajo y hacia adelante, de tal manera que pueden
medirse sistemáticamente. Estos experimentos iniciados antes del 1590, fueron
perfeccionados y publicados en 1638 en su obra Diálogos sobre dos nuevas ciencias
(movimiento y mecánica).
La obra de Galileo, que inició la comprensión
de estas esferas, llevó a la formulación de las
leyes de movimiento de Newton, más
precisas, y al perfeccionamiento que de esas
leyes hicieron más tarde otros científicos.
Estableció un taller para fabricar instrumentos
como brújulas magnéticas, termómetros y
telescopios. También llegó a ser un experto
en la construcción de fortificadores militares.
A principios del siglo XVII escuchó que un
óptico holandés logró unir una lente cóncava
y una lenta convexa, de tal manera que hacía
que los objetos distantes parecieran más
cercanos. Usando esa idea construyó un
telescopio que ampliaba los objetos treinta
veces, y en 1609 dio una demostración
pública de su uso. A partir de datos repetibles,
ordenados bajo principios matemáticos
Galileo formuló la ley de la caída de los
cuerpos, las leyes de movimiento de los
proyectiles y la ley del péndulo. Es decir que
redujo a leyes los diversos hechos observados
utilizando un razonamiento inductivo.
Descubrió que la Vía Láctea consistía en una miríada de estrellas; que el Universo no era fijo
ni inmutable, como creían sus contemporáneos, pues aparecían ante su vista nuevas estrellas
que luego desaparecían; que los planetas Venus y Mercurio se movían también alrededor del
Sol y que el Sol mismo giraba sobre su eje.
En 1632 publicó otro libro, Diálogo sobre los dos principales sistemas del mundo, brillante
sátira que demostraba por medio del diálogo las fallas del sistema geocéntrico Ptolemaico en
comparación con el sistema heliocéntrico copernicano. Su último libro, Diálogo sobre dos
nuevas ciencias, en la que resumía todas sus investigaciones sobre el movimiento y la
mecánica, lo envió subrepticiamente a Holanda, donde fue publicado en 1638.
Parte final del documento de
abjuración de Galileo
Lamentablemente, Galileo no lo vio impreso jamás porque, en 1638, a la edad de setenta y
cuatro años, quedó ciego. La Inquisición tomó cartas en el asunto más por desobediencia de
las directivas eclesiásticas que por el propio contenido de su obra. Un largo proceso
inquisitorial llevó a un viejo y decrepito Galileo a abdicar de sus ideas y verse confinado a una
villa en Florencia hasta su muerte en 1642. Venerado por los ciudadanos y muchos hombres
principales de la Iglesia y de los seglares, la Inquisición se negó a permitir la realización de un
funeral público.
El conflicto entre la ciencia y la religión
surge cuando se plantea un nuevo
modelo que sitúa a la Tierra fuera del
centro del Universo, llamado modelo
heliocéntrico. La Iglesia hizo todo lo
posible para que no se diera a conocer
esta teoría que había publicado Galileo
Galilei, el cual acabó obligado por la
Inquisición a adjurar lo que él creía. .
La Iglesia defendía que la Tierra, que es el lugar del hombre, debía ser el
centro del Universo y que además había sido defendida por Aristóteles, uno
de los mayores genios de la humanidad
Pero aun con los esfuerzos de la Iglesia para evitar su expansión, la teoría acabó
estableciéndose marcando una nueva era e induciendo al nacimiento del reino
de la Razón, de la Ciencia y del Sujeto.
La Revolución de Copérnico es el nombre con el que suele conocerse a la revolución
científica que se produce en Europa Occidental, representada en la astronomía por el
paso del tradicional sistema ptolemaico geocéntrico (herencia clásica adaptada y
conservada por el pensamiento cristiano medieval) al innovador sistema copernicano
heliocéntrico, iniciada en el siglo XVI por Nicolás Copérnico (cuya obra De revolutionibus,
no alude al actual concepto de revolución, sino al de ciclo o trayectoria circular de los
cuerpos celestes) y culminada en el siglo XVII por Isaac Newton. En gran parte como
consecuencia de esta revolución, el panorama intelectual de finales del siglo XVII y
comienzos del siglo XVIII se considera la crisis de la conciencia europea y abrirá el siglo
XVIII como siglo de las luces o de la Ilustración.
Los planteamientos de Galileo fueron decisivos en la revolución intelectual y científica
del siglo XVII. Sus trabajos sobre la mecánica y la dinámica sumados a los esfuerzos de
los astrónomos Nicolás Copérnico y Kepler fueron integrados y sistematizados por
Isaac Newton.
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