Estudio
18
Unirse a Dios
Exige
bediencia
O
Basado en el libro Mi experiencia con Dios
de Enrique T. Blackaby y Claudio V. King
Siete realidades de la experiencia con Dios.
1. Dios siempre está obrando a nuestro alrededor.
2. Dios busca una relación de amor continua, real
y personal con nosotros.
3. Dios nos invita a unirnos a Él en su obra.
4. Dios habla por su Espíritu a través de:
a)
b)
c)
d)
La Biblia,
La oración,
La iglesia y
Las circunstancias,
para revelar su persona, sus propósitos y sus
caminos.
Después que habla:
a) Dios espera respuesta de su pueblo.
b) Dios revela su persona, sus propósitos y sus
caminos.
5. La invitación que Dios nos hace para trabajar
con Él, siempre nos llevará a una crisis de
convicciones que demandará de nosotros fe y
acción.
6. Necesitamos realizar ajustes importantes en
nuestra vida para poder unirnos a Dios en lo
que Él está haciendo.
7. Llegaremos a conocer a Dios por experiencias
en nuestro trato con Él, a medida que le
obedecemos cuando Él lleve a cabo su obra a
través nuestro.
TEXTO CLAVE:
“Respondió Jesús y le dijo: El que me
ama, mi palabra
guardará; y mi Padre le amará, y
vendremos a Él,
y haremos morada con Él.”
Juan 14:23
“Así, pues, cualquiera de vosotros que
no renuncia
a todo lo que posee, no puede ser mi
discípulo.”
Lucas 14:33
INTRODUCCIÓN:
Esta es la última de las realidades que se dan
cuando experimentamos con Dios. A esta la
hemos llamado “Obediencia”, sin la cual
absolutamente nadie podrá ir con Dios a donde
Él está obrando. Para que Dios haga el trabajo
que tiene que hacer y para que pueda obrar a
través nuestro, debemos someternos en
obediencia absoluta a Él.
Ya vimos en el mensaje sobre la relación de
amor que Dios desea tener con sus hijos, que la
obediencia es la manifestación de nuestro amor
a Dios. Por esto dijo el Señor Jesucristo en
Juan 14:15 y 24: “Si me amáis, guardad mis
mandamientos. El que no me ama, no guarda mis
palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino
del Padre que me envió.”
El término “crisis” se deriva de una
palabra que significa “decisión”.
En aquel mensaje vimos que:
 La obediencia es la manifestación de nuestro
amor a Dios.
 La recompensa por nuestra obediencia y
amor es que Él se nos revelará.
 Si nosotros tenemos un problema en cuanto
a nuestra obediencia, tenemos de seguro, un
problema de amor.
 ¡Si amamos a Dios, lo obedeceremos!
 Entendamos pues, que solamente aquellos
que hacemos la voluntad de Dios, somos los
que podemos mantener esa relación de amor
profunda con Él, a la vez que seremos los
únicos calificados para hacer la obra junto
con Él.
I)LA OBEDIENCIA Y DIOS
A. LA OBEDIENCIA Y LOS SIERVOS DE
DIOS
1.
Los siervos de Dios hacen lo que Él les
indica, le obedecen incondicionalmente. El
siervo de Dios no tiene alternativa de
elegir si quiere obedecer o no. Elegir no
obedecer es una decisión de franca
rebeldía
contra
de
Dios,
y
una
desobediencia como ésta acarreará serias
consecuencias a nuestra vida.
2.
3.
Es penoso ver como muchos, que se llaman
creyentes y siervos de Dios, se pasan la vida
tan centrados en sí mismos, todo el tiempo
ocupados en sus propios propósitos. Estos
no se detienen a considerar lo que podría
significar para ellos la obediencia.
En Mateo 21:28-30 Jesús nos citó una
parábola interesante en torno a la obediencia,
que debemos leer ahora: “Pero ¿qué os parece?
Un hombre tenía dos hijos, y acercándose al
primero, le dijo: Hijo, ve hoy a trabajar en mi viña.
Respondiendo Él dijo: No quiero; pero después,
arrepentido, fue. Y acercándose al otro, le dijo de la
misma manera; y respondiendo Él, dijo: Si señor;
voy. Y no fue.” Como vemos aquí, el primer
hijo aún dijo que no al principio, fue el que
hizo la voluntad del Padre, pues al final
obedeció; lo que no hizo el segundo, aún
había dicho que si iba.
B. DIOS REQUIERE QUE
OBEDEZCAMOS LO QUE YA NOS HA
ORDENADO
1.
Algunos desean que Dios les asigne una
misión. Se comprometen a hacer lo que Él
les pide, sea lo que fuere. Pero cuando
Dios considera sus vidas, observa que no
han sido obedientes en las cosas que ya
les ha mandado hacer anteriormente.
Debemos estar claros que Dios no podrá
usar
a
una
persona
con
estas
características, Eclesiastés 5:5.
2.
3.
Tenemos que aprender que las órdenes de
Dios no están dadas para que elijamos de
entre ellas las que deseamos obedecer, y
olvidar las demás. Él pretende que, a partir de
nuestra
relación
de
amor
con
Él
obedezcamos todos sus mandamientos de
manera incondicional.
Cuando Dios vea que somos fieles en lo
poco, entonces nos utilizará en lo que es
mucho. Es en lo poco donde vamos a
demostrar nuestra confiabilidad para lo
mucho. De lo contrario Dios no nos podrá
utilizar en la obra que desea hacer a través
de nosotros. Demostremos fidelidad en los
mandamientos que conocemos, para poder
estar seguros que obedeceremos los
mandamientos que todavía no hemos
recibido.
C. LA OBEDIENCIA SERÁ
IMPRESCINDIBLE EN LAS MISIONES
QUE DIOS NOS ASIGNARÁ
1.
Dios siempre ha estado obrando en
nuestro mundo. Él está obrando ahora
donde estamos. Cuando Dios esté
preparado para que nos integremos con Él
en una misión, siempre tomará la iniciativa
de venir y revelarnos lo que está haciendo
o lo que está por hacer. Cuando Él se
revele, esa será su invitación para que nos
unamos a Él.
2.
3.
Unirse a Dios demanda de nosotros ajustes
fundamentales, a fin de que Él pueda llevar a
cabo su voluntad a través nuestro. Cuando
sepamos lo que Dios ha dicho, sabremos lo
que está haciendo o está por hacer, y
hayamos hecho los ajustes necesarios a
nuestra vida, sólo queda una respuesta por
dar a Dios. La obediencia.
Sepamos que para experimentar a Dios
obrando en y a través nuestro, es necesario
obedecerlo. Cuando lo obedezcamos, de
inmediato, Él llevará a cabo su obra a través
de nuestra vida; y llegaremos a conocerlo
más íntimamente por medio de la experiencia
vivida con Él.
II) LA IMPORTANCIA DE LA
OBEDIENCIA
A. DIOS NECESITA QUE OBEDEZCAMOS
1.
La obediencia es sumamente importante.
Si sabemos que Dios nos ama nunca
debiéramos discutir una directriz impartida
por Él. Siempre debemos tener presente
que cuando Dios nos da órdenes, serán en
todo el sentido de la palabra, correctas y
las mejores.
2.
Es por esta causa que debemos saber que
cuando Dios nos demanda algo para hacer,
no lo hace con el propósito de que lo
consideremos o para que lo discutamos en
un debate o para que demos opiniones
positivas o negativas sobre el asunto, sino
para que le obedezcamos.
3.
Notemos lo que nos dice Moisés acerca de la
obediencia sin lugar a discusión en
Deuteronomio 28:1, 8, 15, 20. “Acontecerá que si
oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para
guardar y poner por obra todos sus mandamientos que
yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará
sobre todas las naciones.”
“Jehová te enviará su bendición sobre tus graneros, y
sobre todo aquello en que pusieres tu mano; y te
bendecirá en la tierra que Jehová tu Dios te da.”
“Pero acontecerá, si no oyeres la voz de Jehová tu
Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y
sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti
todas estas maldiciones, y te alcanzarán.”
“Y Jehová enviará contra ti la maldición, quebranto y
asombro en todo cuanto pusieres mano e hicieres,
hasta que seas destruido, y perezcas pronto a causa de
la maldad de tus obras por las cuales me habrás
dejado.”
B. EL PRECIO DE LA OBEDIENCIA SERÁ
SIEMPRE ALTO
1.
La obediencia, no obstante, tiene un
precio para cada uno en particular, un
precio que es generalmente alto, pues
Dios no va a pedirnos nada que no
apreciemos.
Nunca
podremos
experimentar a Dios sin que nos
sometamos a ajustar nuestra vida y a
obedecerle sin cuestionar.
2.
3.
El tener la disposición de pagar el precio que
sea para seguir la voluntad de Dios, es uno
de los mayores ajustes que deberemos hacer
en nuestra vida. Es precisamente aquí, que
muchos de los llamados discípulos del Señor
se volvieron atrás, lo vemos cuando Juan
dice: “...muchos de sus discípulos volvieron atrás, y
ya no andaban con Él” Juan 6:66.
Es aquí donde muchos creyentes no llegarán
a conocer y experimentar el cumplimiento de
los propósitos de Dios a través de ellos,
porque no están dispuestos a pagar el precio
de la obediencia. Aquellos que están
dispuestos a pagar el precio y vivir en
obediencia, experimentarán el poder y la
presencia de Dios obrando a través de ellos.
C. LA OBEDIENCIA NOS LLEVARÁ A LA
OPOSICIÓN Y A LA INCOMPRENSIÓN
1.
Nuestra obediencia a la voluntad de Dios,
en algunas ocasiones nos conducirá a
recibir oposición e incomprensión, hasta
de nuestros propios hermanos en Cristo.
Esto lo vemos principalmente en la vida de
hombres de Dios como fueron: Noé, Elías,
Daniel, María, Jesús, Esteban, el Apóstol
Pablo, etc.
2.
Debido a la obediencia, el apóstol Pablo
sufrió mucho por la causa de Cristo. La lista
de sus castigos, prisiones y peligros
pareciera más de lo que una persona pudiese
soportar. Él concluyó una de sus epístolas
diciendo: “De aquí en adelante nadie me cause
molestias; porque yo traigo en mi cuerpo las marcas
del Señor Jesús” Gálatas 5:17.
3.
Como vemos aquí, la obediencia para el
apóstol Pablo tuvo un alto precio y más que
todo, lo colocó muchas veces en situaciones
donde los mismos que deseaban sacarse
hasta sus propios ojos para entregárselos, se
convirtieron en sus enemigos, porque les
demandó obediencia a Dios Gálatas 4:15,16.
Esto no desanimó a Pablo, sino por el
contrario lo retó a desear más y más su
galardón, Filipenses 3:10-12.
III) LA OBEDIENCIA Y EL
TRABAJO DE DIOS
A. DIOS SÓLO LLEVARÁ A CABO SU
OBRA A TRAVÉS DE LOS SIERVOS
OBEDIENTES
1.
Dios llevará a cabo su obra a través de sus
siervos, aquellos que nos hayamos
sometido
a
Él
y
que
hayamos
experimentado
todos
los
ajustes
necesarios para que su obra sea hecha a
través nuestro. Recordemos que cuando
Dios se propone hacer algo, la misión que
llevará a cabo será “tamaño Dios.”
2.
3.
El propósito que Dios tiene de actuar así es
que lleguemos a conocerle tal cual Él es. Por
esto, si nosotros tratamos de realizar la obra
con nuestras propias fuerzas, los demás no
llegarán a conocer a Dios tal cual es.
El Señor mismo dijo en (Juan 3:21) “Más el
que practica la verdad viene a la luz, para que sea
manifiesto que sus obras son hechas en Dios.” Por
esto, los verdaderos siervos de Dios nunca
buscarán tratar de hacer la obra de Dios,
separados de su poder, sino que por el
contrario, siempre buscarán que todos sepan
que Dios es el que está obrando, para que la
gloria también sea siempre para Él.
B. DIOS NOS LLEVARÁ A CONOCERLE Y
A QUE OTROS LE CONOZCAN POR
NUESTRA OBEDIENCIA
1.
Esto es lo que Dios pretende cuando nos
demanda que obedezcamos. Él desea que
le conozcamos más íntimamente y que
otros le conozcan por medio de sus
hechos portentosos ejecutados por Él a
través de sus siervos.
2.
Recordemos que Dios se revela a su pueblo
por medio de lo que Él hace. Cuando Él obra
a través nuestro para llevar a cabo su
propósito, nosotros llegaremos a conocerle
por nuestra propia experiencia. Recordemos
que cuando Dios hizo algo a través de una o
más personas obedientes, ellas llegaron a
conocerlo de manera nueva y más íntima.
3.
Dios reveló a Moisés su nombre de manera
personal en la experiencia del monte Sinaí:
“YO SOY EL QUE SOY”. Después Jesús
declaró a sus discípulos cada uno de sus
nombres por medio de las experiencias por
ellos vivida a su lado:
“YO SOY EL PAN DE VIDA” (Juan 6:35)
“YO SOY LA LUZ DEL MUNDO” (Juan 8:12)
“YO SOY LA PUERTA” (Juan 10:9)
“YO SOY EL BUEN PASTOR” (Juan 10:11)
“YO SOY LA RESURRECCIÓN Y LA VIDA” (Juan 11:25)
“YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA” (Juan
14:6)
“YO SOY LA VID VERDADERA” (Juan 15:1)
En cada hecho realizado por Jesús ante sus
discípulos, se reveló con uno de estos
nombres, para que recordasen y dieran a
conocer a los demás lo que Él es capaz de
hacer.
C. DIOS ESTÁ OBRANDO POR MEDIO
DE LOS OBEDIENTES
1.
Dios está obrando, reconciliando consigo
mismo a un mundo perdido, a través de su
Hijo Jesucristo. Dios toma la iniciativa de
invitarnos a integrarnos a su misión.
Cuando le obedezcamos, Él llevará a cabo
esta obra a través nuestro, de tal manera
que nosotros y todos los que nos rodean,
sepamos que Dios es el que está obrando
con todo su poder, para que le
conozcamos más plenamente.
2.
Si no has hecho de Jesús tu propia
experiencia, si no te das cuenta donde Dios
está obrando, si no estás siendo usado por
Dios en estos momentos, es hora de que
ores y revises tu vida y pidas a Dios que te
muestre donde Él obra, para que te sometas
a Él haciendo todo lo que hemos visto que
debe hacer uno que desea experimentar a
Dios y es ahí donde verás su gloria.
3.
Dios anhela que nosotros le amemos y
andemos en sus caminos, pero Él sabe que
esto sólo lo lograrán aquellos que son
obedientes y saben que lo único que pueden
buscar al lado de Él es ver su gloria para
dársela a conocer al mundo.
CONCLUSIÓN:
Aplicación general: Si no eres obediente a
Dios y a su Palabra, nunca tendrás una
relación especial con Él.
Ojalá y que luego de estos estudios,
ninguno de nosotros deje de pasar por la
rica
experiencia
de
conocer
más
profundamente a Dios y poder hacer de Él
su propia experiencia.
Conocerle tal cual es y poder manifestar a
todos su necesidad de conocerle más
íntimamente. Dios les bendiga.
AMÉN
CRÉDITOS
Al Dios de los cielos y a Nuestro Señor Jesucristo,
que por medio de su gracia y misericordia,
puso en nuestro corazón diseñar esta presentación,
para ser presentada originalmente en la
Iglesia de Convertidos a Cristo,
en Santo Domingo, República Dominicana.
Basado en el libro Mi experiencia con Dios
de Enrique T. Blackaby y Claudio V. King.
Puedes utilizar esta presentación
todas las veces que quieras,
siempre que respetes el derecho de autor
y conserves esta nota al final de la misma.
El pastor José Mallén Malla, quien suscribe,
agradece tanto sus oraciones como sus comentarios.
Si desea recibir esta presentación puede contactarme
en la siguiente dirección E.mail
[email protected]
2003-2008
http://www.convertidosacristo.org
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LA ORACIÓN - Iglesia de Convertidos a Cristo