César Vallejo
Vida y Obra
Marchamalo, Jesús: 39 escritores y medio. Siruela
LOS HERALDOS NEGROS
Hay golpes en la vida, tan fuertes ... ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé!
Son pocos; pero son... Abren zanjas obscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán talvez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre... Pobre... pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé!
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Cuídate, España, de tu propia España!
¡Cuídate de la hoz sin el martillo,
cuídate del martillo sin la hoz!
¡Cuídate de la víctima a pesar suyo,
del verdugo a pesar suyo
y del indiferente a pesar suyo!
¡Cuídate del que, antes de que cante el gallo,
negárate tres veces,
y del que te negó, después, tres veces!
¡Cuídate de las calaveras sin las tibias,
y de las tibias sin las calaveras!
¡Cuídate de los nuevos poderosos!
¡Cuídate del que come tus cadáveres,
del que devora muertos a tus vivos!
¡Cuídate del leal ciento por ciento!
¡Cuídate del cielo más acá del aire
y cuídate del aire más allá del cielo!
¡Cuídate de los que te aman!
¡Cuídate de tus héroes!
¡Cuídate de tus muertos!
¡Cuídate de la República!
¡Cuídate del futuro!…
España. Aparta de mí este cáliz
Biografía:
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www.Geocities.com y otras páginas.
Datos de nacimiento y muerte. ¿Qué sentimientos siente desde muy joven por su origen
mestizo?
¿Qué estudios realizó?
En su juventud, se instala en la “Bohemia”. ¿En qué consistía?
Su primer libro, ¿?: ¿Dónde y cuándo se publica? ¿ Qué estilo se ve en él?
¿Qué sentimiento ante la vida deja traslucir desde su primer libro de poemas?
Un episodio turbio de su juventud le hace pasar un tiempo en la cárcel. ¿Qué episodio
fue éste?
Trilce: ¿Qué temas presenta este segundo libro? ¿ Qué rasgos literarios destaca la crítica
de él?
En 1923, viaja a Europa. En París y, en cortos periodos, en España, vivirá hasta su
muerte. ¿Cómo fueron estos años? Señala cuáles fueron sus actividades en este tiempo.
Política y literariamente, son años también de evolución. ¿ De qué manera se produjo el
cambio?
De sus estancias en España, ¿qué amistades del mundo literario consiguió?
¿Qué posición mantuvo durante los años de la Guerra Civil española, ante este conflicto?
¿ Qué libro de poemas dedicó a este hecho?
Su última obra, Poemas Póstumos, se publicó tras su muerte. ¿Qué características
presentaba este poemario?
Hay un poema del autor que, de alguna manera, anticipa el hecho de su fallecimiento.
Localízalo y descubre la relación entre la ficción y la realidad.
¿Qué características se suelen destacar de la producción poética de nuestro autor?
Piedra negra sobre piedra blanca
Me moriré en París con aguacero,
Un día del cual tengo ya el recuerdo.
Me moriré en París- y no me corroTalvez un jueves, como es hoy, de otoño.
Jueves será, porque hoy, jueves, que proso
Estos versos, los húmeros me he puesto
A la mala y, jamás como hoy, me he vuelto,
Con todo mi camino, a verme solo.
César Vallejo ha muerto, le pegaban
Sin que él les haga nada;
Le daban duro con un palo y duro
También con una soga; son testigos
Los días jueves y los versos húmeros,
La soledad, la lluvia, los caminos...
Poemas Póstumos
Biografía
Nació en Santiago de Chuco en 1892. De orígenes sociales humildes, sintió siempre
el estigma de la marginación, agravado en su caso por su condición de mestizo en
un país y una época en que la discriminación por causas raciales era habitual. En su
poesía y en su vida mostró siempre una hipersensibilidad ante la injusticia y el
dolor y una acentuada conciencia de clase.
Interesado desde muy pronto en la poesía, frecuentó primero a los escritores
románticos y clásicos y después a los modernistas. Su primer libro poético, Los
heraldos negros, apareció en 1919. En él es palpable la influencia modernista tanto
en el lenguaje como en la utilización de imágenes con intención simbolista. Sin
embargo, la tendencia del muchos poemas de reflejar lo cotidiano, incluso en el uso
de una lengua conversacional, muestra ya a un poeta que se aleja de un lenguaje del
Modernismo. Además se advierte una sombría visión- como manifiesta
simbólicamente el título- de un mundo donde el ser humano, bajo la carga de un
cierto sentimiento de culpa, es un ser sufriente sometido a los avatares del destino y
para cuyo dolor no encuentra posible alivio. Vallejo, hombre de profunda y especial
religiosidad, parece
lamentarse en este poemario de la soledad y abandono
en que Dios ha dejado al hombre en la Tierra, escindido entre su primaria
animalidad y sus anhelos humanos de ideal y absoluto.
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En el siguiente libro, Trilce (1922), la ruptura con la poesía
anterior es total. Los poemas acentúan el pesimismo ya
presente en Los Heraldos Negros, pero la angustia y la
desolación se presentan ahora con un lenguaje radicalmente
nuevo, que hace de esta obra uno de los libros culminantes de
la poesía vanguardista. Aunque hay composiciones en las que
la experiencia poetizada es todavía reconocible, lo general es
que la anécdota desaparezca por completo. El lenguaje se
desarticula, la sintaxis se violenta o simplemente desaparece.
Todo ello contribuye a crear una sensación de mundo caótico
y angustioso. La misma función de ruptura del orden tienen
otros procedimientos, como los encabalgamientos abruptos, las
grafías arbitrarias, el ritmo irregular, los caligramas, los
criptogramas, logogrifos...
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Tras Trilce, Vallejo publicará diversos libros en prosa, pero no volverá a editar en vida ningún
otro libro de poemas. No obstante, sigue escribiendo muchos y muy notables textos poéticos,
algunos de los cuales van apareciendo en distintas revistas. Todo ello lo hace ya en Europa,
pues marcha al exilio en 1923 y nunca más vuelve al Perú. En París, donde se instala, toma
contacto directo con las vanguardias europeas. Son también estos años de intensa
concienciación política y de estudio del marxismo. En 1928, ingresa en el Partido Comunista.
Siempre con graves problemas económicos, sobrevive gracias a diversas colaboraciones
periodísticas. Viaja a España en distintas ocasiones y conoce personalmente a muchos de los
poetas españoles de la época. También viaja varias veces a la Unión Soviética. Sus vivencias
dejan profunda huella en su poesía, en las que se produce lo que denominamos
“Rehumanización de las vanguardias”. Ello es tanto más evidente cuanto más nos alejamos
cronológicamente de Trilce. De todos modos, la poesía del último Vallejo presenta graves
problemas de tipo textual. Unos pocos poemas habían aparecido en revistas y otros muchos se
conservaban mecanografiados, algunos con fecha pero muchos sin datación alguna. Fueron
publicados póstumamente con diversos títulos puestos por sus editores: Poemas en Prosa,
Poemas Humanos... El único que sí aparecía organizado por el propio poeta era un conjunto
de quince textos sobre la guerra de España, en la que Vallejo intervino activamente a favor de
la República. Estos quince poemas se editaron en 1939 con el título de España, aparta de mí
este cáliz, libro poético que es, sin duda, uno de los mejores sobre la Guerra Civil española.
En él, Vallejo supera abiertamente su concepción trágica y pesimista del mundo, al sentirse
solidario de toda la humanidad sufriente y abrir las puertas a la esperanza de la acción
colectiva, que ha de permitir no sólo el fin de las injusticias, sino la posibilidad de que los
seres humanos hagan frente a unas fuerzas cósmicas que les siguen siendo hostiles y
amenazando constantemente con las terribles realidades del dolor y de la muerte.
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En el resto de los Poemas Póstumos, y en la medida en que el conocimiento de su
cronología lo permite, se advierte una evolución desde las composiciones aún
próximas a Trilce hasta los textos en que, aun perdurando las imágenes insólitas,
las atrevidas asociaciones de palabras, etc., el sentido general se torna más
comprensible. El dolor del hombre en el mundo y las angustiosas obsesiones de
Vallejo también subsisten, pero ya no se trata del ensimismamiento metafísico
anterior, sino del sufrimiento del hombre concreto hacia el que Vallejo expresa su
solidaridad personal, adaptando un explícito compromiso social y político.
Lo que más interesa en Vallejo no son sus "maneras poéticas" sino los profundos y
tremendos sentimientos que discurren a lo largo de su obra y le dan mayor fuerza.
La nostalgia de sus Andes nativos, con su entrañable paisaje humano y físico; ese
soplo constante de de tristeza y angustia que estalla en grito o se disuelve
lentamente; la conciencia de culpa como patrimonio moral inevitable del hombre;
los oscuros avisos de muerte que afloran en cada momento de la existencia; la
incertidumbre, ignorancia, impotencia y orfandad del ser humano ante el vacío y los
límites de la existencia; la convicción del mundo como absurdo; el violento rechazo
de las injusticias sociales y el consecuente impulso de solidaridad con la pena de los
otros; la rebeldía, en fin, contra el sufrimiento y la abertura a la esperanza de un
porvenir humano más noble y justo.
César Vallejo murió en París el 15 de abril de
1938, haciendo realidad la premonición de los
impresionantes versos iniciales de uno de sus
sonetos más conocidos: “Piedra negra sobre
piedra blanca”
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Considerando en frío, imparcialmente...
Considerando en frío, imparcialmente,
Que el hombre es triste, tose y, sin embargo,
Se complace en su pecho colorado,
Que lo único que hace es componerse
de días;
que es lóbrego mamífero y se peina...
Considerando
Que el hombre procede suavemente del trabajo
Y repercute jefe, suena subordinado;
Que el diagrama del tiempo
Es constante diorama en sus medallas
Y, a medio abrir, sus ojos estudiaron,
Desde lejanos tiempos,
Su fórmula famélica de masa...
Comprendiendo sin esfuerzo que el hombre se queda, a veces, pensando,
Como queriendo llorar,
Y, sujeto a tenderse como objeto,
Se hace buen carpintero, suda, mata
Y luego canta, almuerza, se abotona...
Considerando también
Que el hombre es en verdad un animal
Y, no obstante, al voltear, me da con su tristeza en la cabeza...
Examinando, en fin,
Sus encontradas piezas, su retrete,
Su desesperación, el terminar de su día atroz, borrándolo...
Comprendiendo
que él sabe que le quiero,
que le odio con afecto y me es, en suma, indiferente...
Considerando sus documentos generales
Y mirando con lentes aquel certificado
Que prueba que nació muy pequeñito...
Le hago una seña,
Viene,
Y le doy un abrazo, emocionado.
¡Qué más da! Emocionado.
Poemas humanos
UN HOMBRE PASA CON UN PAN AL HOMBRO...
Un hombre pasa con un pan al hombro
¿Voy a escribir, después, sobre mi doble?
Otro se sienta, ráscase, extrae un piojo de su axila, mátalo
¿ Con qué valor hablar de psicoanálisis?
Otro ha entrado a mi pecho con un palo en la mano
¿ Hablar luego de Sócrates al médico?
Un cojo pasa dando un brazo a un niño
¿ Voy, después, a leer a André Breton?
Otro tiembla de frío, tose, escupe sangre
¿ Cabrá aludir jamás al Yo profundo?
Otro busca en el fango huesos, cáscaras
¿ Cómo escribir, después, del infinito?
Un albañil cae de un techo, muere y ya no almuerza
¿ Innovar, luego, el tropo y la metáfora?
Un comerciante roba un gramo en el peso a un cliente
¿ Hablar, después, de cuarta dimensión?
Un banquero falsea su balance
¿ Con qué cara llorar en el teatro?
Un paria duerme con el pie a la espalda
¿ Hablar, después, a nadie de Picasso?
Alguien va en un entierro sollozando
¿ Cómo puedo ingresar a la Academia?
Alguien limpia un fusil en su cocina
¿ Con qué valor hablar del más allá?
Alguien pasa contando con sus dedos
¿ Cómo hablar del no-yó sin dar un grito?
MASA
Al fin de la batalla,
Y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
Y le dijo: “ ¡No mueras, te amo tanto!”
Pero el cadáver, ¡ay!, siguió muriendo.
Se le acercaron dos y repitiéronle:
“¡No nos dejes! ¡Valor!
¡Vuelve a la vida!”
pero el cadáver, ¡ay!, siguió muriendo.
Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
Clamando. “¡Tanto amor y no poder nada contra la muerte!”
Pero el cadáver,¡ay!, siguió muriendo.
Le rodearon millones de individuos,
Con un ruego común: “¡Quédate, hermano!”
Pero el cadáver, ¡ay!, siguió muriendo.
Entonces, todos los hombres de la tierra
Le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;
Incorporóse lentamente,
Abrazó al primer hombre; echóse a andar.
España, aparta de mí este cáliz
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ACTIVIDADES: (“Considerando”)
¿Qué imagen del hombre se proyecta en el poema?
Comenta la presencia de lo cotidiano y el estilo conversacional del poema.
¿Te recuerda algún lenguaje específico el comienzo de cada estrofa con los
gerundios considerando, comprendiendo y examinando?
¿Qué tono predomina en el poema? ¿ Con qué recursos se ha conseguido?
¿Cuáles son la actitud y los sentimientos del poeta? ¿ Está escrito
“imparcialmente”?
ACTIVIDADES: (“Masa”)
¿En qué verso se manifiesta la sensación de impotencia del ser humano en su
lucha por vivir?
¿Qué valor se concede en el poema a la solidaridad y al amor entre los seres
humanos?
Señala los recursos literarios que aparecen.
Observa que el poema parece una fábula. ¿Cuál es su enseñanza?
¿Qué elementos contribuyen a la intensidad del poema? Comenta la
gradación ascendente y las repeticiones sobre las que se asienta la estructura,
así como el valor de las exclamaciones.
ACTIVIDADES: ( “Piedra…”)
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Según comenta un amigo de Vallejo, durante un paseo con el poeta, éste,
que iba vestido con un abrigo negro, se sentó sobre una piedra blanca que
le recordó un sepulcro. El contraste entre el negro y el blanco le sugirió el
título del poema.. Relaciona, entonces, este título con el contenido del
texto. ¿Podría hablarse de una petrificación del poeta? ¿ Por qué?
Los signos funestos se acumulan a lo largo del poema: detéctalos y estudia
su efecto.
Es también muy significativo el desdoblamiento del yo lírico del poeta en
un él distante y objetivo. ¿ Qué logra con ello Vallejo?
La desolada anécdota del texto se ambienta en un paisaje sin duda
simbólico: aguacero, otoño, caminos...Interpreta el significado de todos
estos símbolos.
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Peio Iturburua,
 2007
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