Análisis de un poema
 contexto
/ localización
 forma
 lenguaje
 personajes
 temática
El enamorado y la muerte
1
Un sueño soñaba anoche,
soñito del alma mía,
soñaba con mis amores,
que en mis brazos los tenía.
5 Vi entrar señora tan blanca,
muy más que la nieve fría.
“¿Por dónde has entrado, amor?
¿Cómo has entrado, mi vida?
10 Las puertas están cerradas,
ventanas y celosías.”
“No soy el amor, amante:
la Muerte que Dios te envía.”
“Ay, Muerte tan rigorosa,
15 ¡déjame vivir un día!”
“Un día no puede ser,
un hora tienes de vida.”
Muy de prisa se calzaba,
más de prisa se vestía;
20 ya se va para la calle,
en donde su amor vivía.
25
30
35
36
“¡Ábreme la puerta, blanca,
ábreme la puerta, niña!”
“¿Cómo te podré yo abrir
si la ocasión no es venida?
Mi padre no fue al palacio,
mi madre no está dormida.”
“Si no me abres esta noche,
ya no me abrirás, querida:
la Muerte me está buscando,
junto a ti vida sería.”
“Vente bajo mi ventana
donde labraba y cosía,
te echaré cordón de seda
para que subas arriba,
y si el cordón no alcanzare
mis trenzas añadiría.”
La fina seda se rompe;
la Muerte que allí venía:
“Vamos, el enamorado,
que la hora ya está cumplida.”
marionetas
Contexto: Los romances
medievales












coleccionados en el siglo XVI pero anteriores
posiblemente fragmentos de poemas épicos
tradición oral
autoría anónima / colectiva
lenguaje sencillo
repetición, paralelismos
presentación fragmentaria
pocos adjetivos
protagonista que narra propia historia
desenlace trágico
uso del imperfecto para indicar atemporalidad
empleo de símbolos
El enamorado y la muerte :
metro y rima
1
Un sueño soñaba anoche,
soñito del alma mía,
soñaba con mis amores,
que en mis brazos los tenía.
5 Vi entrar señora tan blanca,
muy más que la nieve fría.
“¿Por dónde has entrado, amor?
¿Cómo has entrado, mi vida?
10 Las puertas están cerradas,
ventanas y celosías.”
“No soy el amor, amante:
la Muerte que Dios te envía.”
“Ay, Muerte tan rigorosa,
15 ¡déjame vivir un día!”
“Un día no puede ser,
un hora tienes de vida.”
Muy de prisa se calzaba,
más de prisa se vestía;
20 ya se va para la calle,
en donde su amor vivía.
25
30
35
36
“¡Ábreme la puerta, blanca,
ábreme la puerta, niña!”
“¿Cómo te podré yo abrir
si la ocasión no es venida?
Mi padre no fue al palacio,
mi madre no está dormida.”
“Si no me abres esta noche,
ya no me abrirás, querida:
la Muerte me está buscando,
junto a ti vida sería.”
“Vente bajo mi ventana
donde labraba y cosía,
te echaré cordón de seda
para que subas arriba,
y si el cordón no alcanzare
mis trenzas añadiría.”
La fina seda se rompe;
la Muerte que allí venía:
“Vamos, el enamorado,
que la hora ya está cumplida.”
El enamorado y la muerte :
metro y rima
1
Un / sue /ño /so /ña/ba a/nó/che, = 8
so/ñi/to/ del/ al/ma/ mí/a, = 8
so/ña/ba/ con/ mis/ a/mó/res, = 8
que en/ mis/ bra/zos/ los/ te/ní/a. = 8
5 Vi en/trar/ se/ño/ra/ tan/ blan/ca, = 8
muy/ más/ que /la/ nie/ve/ frí/a.
“¿Por /dón/de has/ en/tra/do, a/mór?
7 +1=8
¿Cómo has entrado, mi vida?
10 Las puertas están cerradas,
ventanas y celosías.”
“No soy el amor, amante:
la Muerte que Dios te envía.”
“Ay, Muerte tan rigorosa,
15 ¡déjame vivir un día!”
“Un /dí/a /no / pue/de /sér, =8
un hora tienes de vida.”
Muy de prisa se calzaba,
más de prisa se vestía;
20 ya se va para la calle,
en donde su amor vivía.
25
30
35
36
“¡Ábreme la puerta, blanca,
ábreme la puerta, niña!”
“¿Cómo te podré yo abrir
si la ocasión no es venida?
Mi padre no fue al palacio,
mi madre no está dormida.”
“Si no me abres esta noche,
ya no me abrirás, querida:
la Muerte me está buscando,
junto a ti vida sería.”
“Vente bajo mi ventana
donde labraba y cosía,
te echaré cordón de seda
para que subas arriba,
y si el cordón no alcanzare
mis trenzas añadiría.”
La fina seda se rompe;
la Muerte que allí venía:
“Vamos, el enamorado,
que la hora ya está cumplida.”
El enamorado y la muerte :
metro y rima
1
Un sueño soñaba anoche,
soñito del alma mía,
soñaba con mis amores,
que en mis brazos los tenía.
5 Vi entrar señora tan blanca,
muy más que la nieve fría.
“¿Por dónde has entrado, amor?
¿Cómo has entrado, mi vida?
10 Las puertas están cerradas,
ventanas y celosías.”
“No soy el amor, amante:
la Muerte que Dios te envía.”
“Ay, Muerte tan rigorosa,
15 ¡déjame vivir un día!”
“Un día no puede ser,
un hora tienes de vida.”
Muy de prisa se calzaba,
más de prisa se vestía;
20 ya se va para la calle,
en donde su amor vivía.
25
30
35
36
“¡Ábreme la puerta, blanca,
ábreme la puerta, niña!”
“¿Cómo te podré yo abrir
si la ocasión no es venida?
Mi padre no fue al palacio,
mi madre no está dormida.”
“Si no me abres esta noche,
ya no me abrirás, querida:
la Muerte me está buscando,
junto a ti vida sería.”
“Vente bajo mi ventana
donde labraba y cosía,
te echaré cordón de seda
para que subas arriba,
y si el cordón no alcanzare
mis trenzas añadiría.”
La fina seda se rompe;
la Muerte que allí venía:
“Vamos, el enamorado,
que la hora ya está cumplida.”
El enamorado y la muerte: dividir
y explicar cada sección
1
Un sueño soñaba anoche,
soñito del alma mía,
soñaba con mis amores,
que en mis brazos los tenía.
5 Vi entrar señora tan blanca,
muy más que la nieve fría.
“¿Por dónde has entrado, amor?
¿Cómo has entrado, mi vida?
10 Las puertas están cerradas,
ventanas y celosías.”
“No soy el amor, amante:
la Muerte que Dios te envía.”
“Ay, Muerte tan rigorosa,
15 ¡déjame vivir un día!”
“Un día no puede ser,
un hora tienes de vida.”
Muy de prisa se calzaba,
más de prisa se vestía;
20 ya se va para la calle,
en donde su amor vivía.
25
30
35
36
“¡Ábreme la puerta, blanca,
ábreme la puerta, niña!”
“¿Cómo te podré yo abrir
si la ocasión no es venida?
Mi padre no fue al palacio,
mi madre no está dormida.”
“Si no me abres esta noche,
ya no me abrirás, querida:
la Muerte me está buscando,
junto a ti vida sería.”
“Vente bajo mi ventana
donde labraba y cosía,
te echaré cordón de seda
para que subas arriba,
y si el cordón no alcanzare
mis trenzas añadiría.”
La fina seda se rompe;
la Muerte que allí venía:
“Vamos, el enamorado,
que la hora ya está cumplida.”
LOS SIGLOS DE ORO EN LA LITERATURA ESPAÑOLA
1. RENACIMIENTO (Siglo XVI).
2. BARROCO (Siglo XVII).
Renacimiento (S. XVI)
Cultura ANTROPOCÉNTRICA
frente a la TEOCÉNTRICA de la
E.M.
HUMANISMO
El hombre como centro del
universo.
Reconocimiento de la dignidad
del hombre.
El mundo y la vida es un lugar
bello para ser gozado.
“Re-Nacer: volver a nacer. Resurgimiento de la
cultura clásica griega y latina.
* Estudio de las lenguas clásicas (griego y latín).
* La orientación de la cultura hacia el conocimiento
de lo humano y de lo terrenal.
* La perfección humana radica en el equilibrio de todas
las facultades: físicas e intelectuales.
Temas de la literatura
Petrarca
renacentista:
EL CORTESANO
1. EL AMOR
- Armas (Soldado)
Melancolía, nostalgia, dolor.
2. LA NATURALEZA
Locus amoenus
- Letras (Poeta).
3. LOS MITOS
CLÁSICOS
4. EL CARPE DIEM.
“Aprovecha la juventud”.
5. EL BEATUS ILLE
Elogio de la vida sencilla y retirada.
Experiencia íntima de la unión espiritual con Dios:
6. EL SENTIMIENTO
Literatura mística
San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Jesús.
RELIGIOSO
(2ª mitad del s.XVI)
* Introduce a Petrarca en su lírica amorosa.
LA POESÍA EN EL SIGLO XVI
* Naturaleza bucólica (= pastores enamorados
idealizados)
1ª Época: primera mitad del siglo: nuevos temas
GARCILASO DE LA VEGA
* Adapta al castellano el endecasílabo italiano.
y formas de la literatura renacentista.
(1501-1536)
* Utilización de la lira por primera vez.
* Temas fundamentales: el amor, la naturaleza
2ª Época: segunda mitad del siglo: destaca la literatura de tema religioso:
idealizada, y la mitología.
•Literatura mística: Santa Teresa de Jesús (1515-1582)
Obras: tres églogas, 38 sonetos, cinco canciones , una
San Juan de la Cruz (1542-1591).
epístola y una elegía.
La poesía es un medio para comunicarse con Dios (unión mística).
El nacimiento de Venus, Boticelli
Garcilaso de la Vega (1501-1536)









nació en Toledo
familia noble
educación del perfecto
caballero
sirvió a Carlos V
cortesano ideal: soldado y
poeta
se casó con dama noble
se enamoró de Isabel
Freire
murió luchando en Francia
escribió sonetos al estilo
italiano (endecasilábicos)
Soneto XI
Garcilaso de la Vega
Hermosas ninfas que en el río metidas,
contentas habitáis en las moradas
de relucientes piedras fabricadas
y en columnas de vidrio sostenidas;
agora estéis labrando embebecidas,
o tejiendo las telas delicadas;
agora unas con otras apartadas,
contándoos los amores y las vidas;
dejad un rato la labor, alzando
vuestras rubias cabezas a mirarme,
y no os detendréis mucho según ando;
que o no podréis de lástima escucharme,
o convertido en agua aquí llorando,
podréis allá de espacio consolarme.
Soneto XI
Garcilaso de la Vega: cómputo silábico, ritmo, rima
Hermosas ninfas que en el río metidas,
contentas habitáis en las moradas
de relucientes piedras fabricadas
y en columnas de vidrio sostenidas;
agora estéis labrando embebecidas,
o tejiendo las telas delicadas;
agora unas con otras apartadas,
contándoos los amores y las vidas;
dejad un rato la labor, alzando
vuestras rubias cabezas a mirarme,
y no os detendréis mucho según ando;
que o no podréis de lástima escucharme,
o convertido en agua aquí llorando,
podréis allá de espacio consolarme.
Soneto XI
Garcilaso de la Vega: cómputo silábico, ritmo, rima
Her/mo/sas/ ni/nfas/ que en/ el /río/
me/tí/das,
con/ten/tas/ ha/bi/táis/ en/ las/ mo/rá/das
de/ re/lu/cien/tes/ pie/dras/ fa/bri/cá/das
y en/ co/lum/nas/ de/ vi/drio/ sos/ten/í/das;
a/go/ra es/téis/ la/bran/do em/be/be/cí/das,
o/ te/jien/do/ las/ te/las/ de/li/cá/das;
a/go/ra u/nas/ con/ o/tras/ a/par/tá/das,
con/tán/doos/ los/ a/mo/res/ y/ las/ ví/das;
de/jad/ un/ ra/to/ la/ la/bor/, al/zán/do
vues/tras/ ru/bias/ ca/be/zas/ a/ mi/rár/me,
y/ no os/ de/ten/dréis/ mu/cho/ se/gún/
án/do;
que o/ no/ po/dréis/ de/ lás/ti/ma es /
cu/chár/me,
o/ con/ver/ti/do en/ a/gua a/quí/ llo/rán/do,
po/dréis/ a/llá/ de es/pa/cio/ con/so/lár/me.
Soneto XI
Garcilaso de la Vega: cómputo silábico, ritmo, rima
Her/mó/sas/ ní/nfas/ qué en/ el /río/
me/tí/das,
con/tén/tas/ há/bi/táis/ en/ las/ mo/rá/das
de/ ré/lu/cién/tes/ pié/dras/ fá/bri/cá/das
y en/ co/lúm/nas/ de/ ví/drio/ sós/ten/í/das;
a/gó/ra es/téis/ la/brán/do em/bé/be/cí/das,
o/ te/jién/do/ las/ té/las/ dé/li/cá/das;
a/gó/ra u/nas/ con/ ó/tras/ á/par/tá/das,
con/tán/doos/ los/ a/mó/res/ y/ las/ ví/das;
de/jád/ un/ rá/to/ la/ la/bór/, al/zán/do
vués/tras/ rú/bias/ ca/bé/zas/ a/ mi/rár/me,
y/ no ós/ de/ten/dréis/ mu/cho/ se/gún/
án/do;
que o/ nó/ po/dréis/ de/ lás/ti/ma és /
cu/chár/me,
o/ cón/ver/tí/do en/ á/gua a/quí/ llo/rán/do,
po/dréis/ a/llá/ de es/pá/cio/ cón/so/lár/me.
Soneto XI
Garcilaso de la Vega: cómputo silábico, ritmo, rima
Hermosas ninfas que en el río metidas,
contentas habitáis en las moradas
de relucientes piedras fabricadas
y en columnas de vidrio sostenidas;
A
B
B
A
agora estéis labrando embebecidas,
o tejiendo las telas delicadas;
agora unas con otras apartadas,
contándoos los amores y las vidas;
A
B
B
A
dejad un rato la labor, alzando
vuestras rubias cabezas a mirarme,
y no os detendréis mucho según ando;
C
D
C
que o no podréis de lástima escucharme, D
o convertido en agua aquí llorando,
C
podréis allá de espacio consolarme.
D
Soneto XI
Interpretación: figuras e imágenes
Hermosas ninfas que en el río metidas,
contentas habitáis en las moradas
de relucientes piedras fabricadas
y en columnas de vidrio sostenidas;
agora estéis labrando embebecidas,
o tejiendo las telas delicadas;
agora unas con otras apartadas,
contándoos los amores y las vidas;
dejad un rato la labor, alzando
vuestras rubias cabezas a mirarme,
y no os detendréis mucho según ando;
que o no podréis de lástima escucharme,
o convertido en agua aquí llorando,
podréis allá de espacio consolarme.
Soneto XI
Garcilaso de la Vega: algunos contrastes
Hermosas ninfas que en el río metidas,
contentas habitáis en las moradas
de relucientes piedras fabricadas
y en columnas de vidrio sostenidas;
agora estéis labrando embebecidas,
o tejiendo las telas delicadas;
agora unas con otras apartadas,
contándoos los amores y las vidas;
dejad un rato la labor, alzando
vuestras rubias cabezas a mirarme,
y no os detendréis mucho según ando;
que o no podréis de lástima escucharme,
o convertido en agua aquí llorando,
podréis allá de espacio consolarme.
Poesía mística
Santa Teresa de Jesús
(1515-1582)
San Juan de la Cruz
(1542-1591)
VÍAS MÍSTICAS:
- PURGATIVA:
* Oscuridad.
* Tentaciones.
* Ayuno y sacrificios.
* El alma está unida a lo terrenal.
- ILUMINATIVA:
* Empieza a intuirse la presencia de Dios.
* El alma debe continuar en el esfuerzo, y
a la vez dejarse en manos de Dios.
- UNITIVA:
* Experiencia “inefable” que suele ser expresada
mediante símbolos amorosos.
OBRAS MÍSTICAS DE SANTA TERESA
DE JESÚS:
- Camino de perfección (1588)
- Las moradas (1588)
FASE UNITIVA: don gratuito que Dios concede a algunas
almas al fundirse con ellas e inundarlas de amor; sus manifestaciones son el éxtasis, las visiones y las revelaciones.
FASE ILUMINATIVA:
Empieza a gozarse de la
presencia de Dios.
FASE PURGATIVA.
El alma se purifica mediante la penitencia
OBRAS MÍSTICAS DE SAN JUAN DE
LA CRUZ:
- Noche oscura del alma (¿1584?)
- Llama de amor viva (1584)
- Cántico espiritual (1584)
Santa Teresa de Jesús (15151582)







nació en Ávila
familia noble
de niña soñó con su
propio martirio
se escapó para luchar
contra los moros
a los 19 entró en el
convento de las
Carmelitas
intentó reformar la
órden
canonizada un año
después de su muerte
Vivo sin vivir en mí
1 Vivo sin vivir en mí,
y de tal manera espero,
que muero porque no muero.
4 Vivo ya fuera de mí
después que muero de amor;
porque vivo en el Señor,
que me quiso para sí.
Cuando el corazón le di
puse en él nuestro letrero:
que muero porque no muero.
11 Esta divina prisión
del amor con que yo vivo
ha hecho a Dios mi cautivo,
y libre mi corazón;
y causa en mí tal pasión
ver a Dios mi prisionero,
que muero porque no muero.
18 ¡Ay, qué larga es esta
vida!
¡Qué duros estos destierros!
Esta cárcel, estos hierros.
en que el alma está metida
Sólo esperar la salida
me causa dolor tan fiero,
que muero porque no muero.
25 ¡Ay qué vida tan amarga
do no se goza el Señor!
Porque si es dulce el amor,
no lo es la esperanza larga;
quíteme Dios esta carga,
más pesada que el acero,
que muero porque no muero.
46 Aquella vida de arriba,
que es la vida verdadera,
hasta que esta vida muera,
no se goza estando viva;
muerte, no me seas esquiva;
viva muriendo primero,
que muero porque no muero.
32 Sólo con la confianza
vivo de que he de morir,
porque muriendo el vivir
me asegura mi esperanza;
muerte do el vivir se alcanza,
no te tardes, que te espero,
que muero porque no muero.
53 Vida, ¿qué puedo yo darte
a mi Dios, que vive en mí,
si no es el perderte a ti
para merecer ganarte?
Quiero muriendo alcanzarte,
pues tanto a mi Amado quiero,
que muero porque no muero.
39 Mira que el amor es fuerte;
vida, no me seas molesta,
mira que sólo te resta,
para ganarte, perderte;
venga ya la dulce muerte,
el morir venga ligero,
que muero porque no muero.
Otra versión
Vivo sin vivir en mí
1 Vivo sin vivir en mí,
y de tal manera espero,
que muero porque no muero.
4 Vivo ya fuera de mí
después que muero de amor;
porque vivo en el Señor,
que me quiso para sí.
Cuando el corazón le di
puse en él nuestro letrero:
que muero porque no muero.
11 Esta divina prisión
del amor con que yo vivo
ha hecho a Dios mi cautivo,
y libre mi corazón;
y causa en mí tal pasión
ver a Dios mi prisionero,
que muero porque no muero.
18 ¡Ay, qué larga es esta
vida!
¡Qué duros estos destierros!
Esta cárcel, estos hierros.
en que el alma está metida
Sólo esperar la salida
me causa dolor tan fiero,
que muero porque no muero.
25 ¡Ay qué vida tan amarga
do no se goza el Señor!
Porque si es dulce el amor,
no lo es la esperanza larga;
quíteme Dios esta carga,
más pesada que el acero,
que muero porque no muero.
46 Aquella vida de arriba,
que es la vida verdadera,
hasta que esta vida muera,
no se goza estando viva;
muerte, no me seas esquiva;
viva muriendo primero,
que muero porque no muero.
32 Sólo con la confianza
vivo de que he de morir,
porque muriendo el vivir
me asegura mi esperanza;
muerte do el vivir se alcanza,
no te tardes, que te espero,
que muero porque no muero.
53 Vida, ¿qué puedo yo darte
a mi Dios, que vive en mí,
si no es el perderte a ti
para merecer ganarte?
Quiero muriendo alcanzarte,
pues tanto a mi Amado quiero,
que muero porque no muero.
39 Mira que el amor es fuerte;
vida, no me seas molesta,
mira que sólo te resta,
para ganarte, perderte;
venga ya la dulce muerte,
el morir venga ligero,
que muero porque no muero.
San Juan de la Cruz (1542-1591)










nació en Ávila
familia humilde
entró en la Orden del
Carmelo
colaboró con Santa Teresa
víctima de continuas
persecusiones
encarcelado en Toledo
desterrado a un
monasterio andaluz
ocupó altos cargos en la
órden
desterrado a Sierra Morena
murió en Úbeda
Noche oscura
1 En una noche oscura
con ansias en amores inflamada,
¡oh dichosa ventura!
salí sin ser notada
estando ya mi casa sosegada.
21 ¡Oh noche, que guiaste,
oh noche amable más que el alborada;
oh noche, que juntaste
Amado con amada,
amada en el Amado transformada!
6 A escuras, y segura
por la secreta escala disfrazada,
¡oh dichosa ventura!
a escuras,y en celada,
estando ya mi casa sosegada.
26 En mi pecho florido,
que entero para él sólo se guardaba,
allí quedó dormido,
y yo le regalaba,
y el ventalle de cedros aire daba.
11 En la noche dichosa,
en secreto, que nadie me veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz y guía,
sino la que en el corazón ardía.
31 El aire de la almena,
cuando yo sus cabellos esparcía,
con su mano serena
en mi cuello hería,
y todos mis sentidos suspendía.
16 Aquesta me guiaba
más cierto que la luz del mediodía,
a donde me esperaba
quien yo bien me sabía,
en parte donde nadie parecía.
36 Quedéme, y olvidéme,
el rostro recliné sobre el amado,
cesó todo, y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.
Otra versión
El barroco: siglo XVII
decadencia del imperio
 problemas políticos y económicos
 pesimismo y desengaño
 fracaso de ideales del Renacimiento
 mundo = engaño, falsas ilusiones
 nada es duradero
 marcado por contrastes: lujo/pobreza,
espiritual / material, luz / oscuridad, etc.

Nuestra Señora de los Dolores
Cuba
Tabernáculo,
Badajoz
Iglesia de la
Compañía de
Jesús,
Quito
Lírica barroca:
Características generales.

Tratamiento serio de temas como el desengaño o la muerte.

Busca la originalidad y la admiración del lector mediante el
ingenio.(Ejemplo: a través de las figuras literarias)

estilo artificioso y complicado

deformación de la realidad: idealización/degradación

tendencia al contraste

gusto por lo hiperbólico

pesimismo, desengaño, angustia vital, incertidumbre

Representa la ruptura del equilibrio renacentista.

Este cambio se lleva a cabo por medio de dos tendencias: el
CULTERANISMO (Luis de Góngora), y el CONCEPTISMO (Francisco
de Quevedo)
Culteranismo








pretende crear un mundo de belleza para impresionar al
lector
los más variados estímulos de luz, color, sonido y con un
lenguaje ampuloso y culto
no importa tanto el contenido
Abuso de la metáfora
Uso frecuente de cultismos
Abuso del hipérbaton
Uso de palabras de un sonido parecido y diferente
significado
Temas: Lo mitológico, la muerte, la belleza ida, la sátira y
los temas irónicos y burlescos en general.
Luis de Góngora (1561-1527)





nació en Córdoba
familia aristocrática
sacerdote, capellán de
la corte de Felipe III
famoso como poeta
escribió
principalmente poesía:
Fábula de Polifemo y
Galatea, Soledades
Soneto CLXVI
Luis de Góngora
1 Mientras por competir con tu cabello
oro bruñido al sol relumbra en vano;
mientras con menosprecio en medio el
llano
mira tu blanca frente el lilio bello;
5 mientras a cada labio, por cogello,
siguen más ojos que al clavel temprano,
y mientras triunfa con desdén lozano
del luciente cristal tu gentil cuello,
9 goza cuello, cabello, labio y frente,
antes que lo que fue en tu edad dorada
oro, lilio, clavel, cristal luciente,
12 no sólo en plata o viola troncada
se vuelva, más tú y ello juntamente
en tierra, en humo, en polvo, en sombra,
en nada.
Cultismo









agudeza mental que da preferencia a las ideas
frecuentes metáforas
juegos de palabras
estilo breve y conciso
antítesis de palabras, frases o ideas
paradoja
hipérbole
ironía, parodia
temas: amor, carpe diem, elogios a personas conocidas,
evocaciones de paisajes, asuntos morales, mitología,
decadencia de España, muerte
Francisco de Quevedo (1580-1645)









nació en Madrid
familia noble
estudió en universidades
de Alcalá y Valladolid
secretario del duque de
Osuna
desterrado
se casó a los 54
escándalos políticos
prisión
escribió poesía de carácter
variado, y obras de prosa
(novela picaresca, en
particular)
Represéntase la brevedad de lo que se vive y
cuán nada parece lo que se vivió.
Francisco de Quevedo
1 "¡Ah de la vida!"... ¿Nadie me responde?
¡Aquí de los antaños que he vivido!
La Fortuna mis tiempos ha mordido;
las horas mi locura las esconde.
5 Que sin poder saber cómo ni adónde
la salud y la edad se hayan huido!
Falta la vida, asiste lo vivido,
y no hay calamidad que no me ronde.
9 Ayer se fue; mañana no ha llegado;
hoy se está yendo sin parar un punto:
soy un fue, y un será, y un es cansado.
12 En el hoy y mañana y ayer, junto
pañales y mortaja, y he quedado
presentes sucesiones de difunto.
Sor Juana Inés de la Cruz (16511695)
En que da moral censura a una rosa, y en ella a sus
semejantes.
Sor Juana Inés de la Cruz
1
Rosa divina que en gentil cultura
eres, con tu fragante sutileza,
magisterio purpúreo en la belleza,
enseñanza nevada a la hermosura.
5
Amago de la humana arquitectura,
ejemplo de la vana gentileza,
en cuyo ser unió naturaleza
la cuna alegre y triste sepultura.
9
¡Cuán altiva en tu pompa, presumida,
soberbia, el riesgo de morir desdeñas,
y luego desmayada y encogida
12.
de tu caduco ser das mustias señas,
con que con docta muerte y necia vida,
viviendo engañas y muriendo enseñas!
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Poemas para el 13 de mayo