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QUINTO MANDAMIENTO, 8
Evangelium vitae, 63: “Una atención especial
merece la valoración moral de las técnicas de
diagnóstico prenatal, que permiten identificar
precozmente eventuales anomalías del niño
por nacer. (...) Estas técnicas son moralmente
lícitas cuando están exentas de riesgos desproporcionados para el niño o la madre y están
orientadas a posibilitar una terapia precoz o
también a favorecer una serena y consciente
aceptación del niño por nacer”. Pero la mentalidad eugenésica que acepta el aborto selectivo
“es ignominiosa y totalmente reprobable,
porque pretende medir el valor de una vida
humana siguiendo sólo parámetros de ‘normalidad’ y de bienestar físico”.
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QUINTO MANDAMIENTO, 9
Donum vitae I, 6: “Las técnicas de fecundación in vitro pueden
hacer posibles otras formas de manipulación biológica o genética
de embriones humanos, como son: los intentos y proyectos de
fecundación entre gametos humanos y animales y la gestación
de embriones humanos en útero de animales; y la hipótesis y el
proyecto de construcción de úteros artificiales para el embrión
humano. Estos procedimientos son contrarios a la dignidad del ser
humano propia del embrión y, al mismo tiempo, lesionan el derecho de la persona a ser concebida y a nacer en el matrimonio y del
matrimonio. También los intentos y las hipótesis de obtener un ser
humano sin conexión alguna con la sexualidad mediante ‘fisión
gemelar’, clonación, partenogénesis, deben ser considerados contrarios a la moral en cuanto que están en contraste con la dignidad
tanto de la procreación humana como de la unión conyugal”.
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QUINTO MANDAMIENTO, 10
a
La dignidad de la vida da lugar a un principio inviolable:
toda vida humana debe ser respetada, lo que exige que se
proteja y defienda también la concebida y aún no nacida.
b
Ab-ortus = “privar de nacimiento”; aborior = matar. Por lo
tanto abortar significa matar a un ser de la especie humana. Por rigor intelectual se ha de rechazar otra terminología
falsa (ej.: “interrupción voluntaria del embarazo”, pues
en el aborto no hay posibilidad de reanudar la vida como
lo implica la palabra “interrupción”).
c
La condena del aborto es ya una demanda científica, dado
que los avances de la medicina muestran que, desde la
concepción, el cigoto tiene su propio código genético, de
forma que constituye un individuo distinto de su madre.
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QUINTO MANDAMIENTO, 11
Desde el inicio de la ética y de la ciencia médica, el aborto ha sido
condenado. Ejemplo: el primer Código ético de la medicina, el
Juramento Hipocrático (siglo V antes de Cristo): “Jamás daré a
nadie medicamento mortal, por mucho que me lo soliciten; ni administraré abortivo a mujer alguna”.
Abundantes condenas de los Padres. Ejemplos:
Didaje V, 2: “No matarás a tu hijo en el seno de
la madre”; Tertuliano: “Es un homicidio anticipado el impedir el nacimiento; poco importa que
suprima la vida ya nacida o que se la haga desaparecer al nacer. Es un hombre el que está en
camino de serlo” (Apologeticum IX, 8).
Excomunión “latae sententiae” si se produce el aborto (CIC 1398).
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QUINTO MANDAMIENTO, 12
CCE 2268: “El quinto mandamiento condena como gravemente pecaminoso el homicidio directo y voluntario. El que mata y los que
cooperan voluntariamente con él cometen un pecado que clama
venganza al cielo”.
CCE 2297: “El terrorismo que amenaza, hiere y
mata sin discriminación es gravemente contrario
a la justicia y a la caridad”. Es intrínsecamente
perverso, nunca justificable, aunque se trate de
eludir el juicio moral justificándolo ideológicamente. Idem: “La tortura, que usa de violencia
física o moral, para arrancar confesiones, para
castigar a los culpables, intimidar a los que se
oponen, satisfacer el odio, es contraria al respeto
de la persona y de la dignidad humana”.
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QUINTO MANDAMIENTO, 13
Para que pueda hablarse de “legítima defensa”, que no se opone
al quinto mandamiento, aunque pueda seguirse la muerte del
injusto agresor, se requieren estas condiciones:
1) que el agresor intente causar un mal muy grave; 2) que se trate
de verdadera agresión física (no bastan las amenazas a no ser que
se esté seguro de que son el preludio de la agresión); 3) que la
agresión sea, en verdad, injusta; 4) para defenderse legítimamente
no se requiere que el agresor actúe de modo voluntario (loco...);
5) que el agredido no tenga otro medio para defenderse (huir...);
6) que la reacción defensiva sea inmediata a la agresión (no venganza); 7) debe guardar la “moderación debida”.
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QUINTO MANDAMIENTO, 14
Investigación científica en ciencia médica
El magisterio insiste en que debe atenderse
no sólo a las posibilidades técnicas, sino que
el científico también ha de considerar si se
adecuan o no a los principios éticos.
Pío XII (Discurso 13.09.1952) asentó tres
principios que deben regular la experimentación: el interés de la ciencia (la ciencia y la
investigación deben asentarse en el orden de
los valores); el bien del paciente (el hombre no
es dueño absoluto de su vida, por lo que no
puede disponer a capricho de ella); el interés
de la comunidad (valorar los bienes físicos y
morales para el futuro de la humanidad).
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QUINTO MANDAMIENTO, 8