“No tienes nada que hacer sino ganar
almas. Por lo tanto apasiónate en este
trabajo. Y mira no solo a aquellos que te
necesitan, sino más bien a aquellos que más
te necesitan… no es tu cometido el predicar
cierta cantidad de veces, o cuidar de esta o
de aquella sociedad; sino salvar todas las
almas posibles y traer tantos pecadores
como sea posible al arrepentimiento.”
John Wesley
Éxodo 20:3 “No tendrás dioses ajenos delante de
mí.”
Todo lo que Él hizo agradó al Padre
completamente. La cruz reveló que Él no sólo
amaba a Su Padre con todo su
Sino que también probó que Él amaba a su
prójimo como a sí mismo
Los que profesan guardar este
mandamiento deberían poner sus ojos
en la
Esta fue escrita por hombres de Dios
en
, y expresaba su pensamiento
(basado en la Escritura) en cuanto a la
esencia de este mandamiento:
el saber y reconocer que Dios
es el único Dios verdadero; el adorarlo y glorificarlo
debidamente pensando, meditando, recordando,
estimando altamente, honrando, adorando,
amando, deseando, temiéndole, creyéndole,
confiando, esperando, deleitándose en Él, siendo
celoso por Él, clamando a Él, dando toda la
alabanza y todas la gracias, y rindiendo toda
obediencia y sumisión a Él con el hombre completo;
siendo cuidadoso para agradarle en todo, y estando
apenado cuando en algo Él es ofendido; y el
caminar humildemente con Él.”
La humanidad pecadora no ama a Dios. Al
contrario, usa Su Nombre para maldecir. La Ley de
Dios no está en sus corazones. No se complacen en
hacer Su voluntad. Al contrario, la ley del pecado y
de la muerte ha escrito su firma sangrienta sobre el
corazón impío del hombre (Romanos 7:21-24)
Nuestro clamor innato es “¡No Tu voluntad, sino la
mía sea hecha!” El diablo es nuestro padre y
nosotros hacemos su voluntad. La mente carnal no
está sujeta a la Ley de Dios ni tampoco puede
estarlo. Mire como la Ley nos condena. Fracasamos
para amar al Dios que nos dio vida.
Eso es cierto. El hombre siempre ha hecho
dioses falsos. Un viejo adagio dice, “Dios creó al
hombre a Su imagen y semejanza, y el hombre
ha estado devolviéndole el favor desde
entonces.” Los hindúes tienen millones de
dioses. Algunas veces los dioses están hechos de
madera o piedra.
Otras veces el hombre se hace un dios en su
mente. En cualquier caso, el hacer un dios para
adaptarlo a uno mismo se llama “idolatría”, y
representa una trasgresión tanto del Primer
como del Segundo Mandamiento.
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EL SECRETO MEJOR GUARDADO DEL INFIERNO 6